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Full text of "Lo que fuimos y lo que somos;"

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s/f / rifo. 3 



HARVARD COLLEGE LIBRARY 
CUBAN COLLECTION 




BOCGHT FROM THE FUND 
FOSA 

PROFESSORSHIP OF 

LATÍN AMERICAN HISTORY 

AND ECONOMICS 

FBOM THE UBRABY OF 

JOSÉ AUGUSTO ESCOTO 

OF MATANZAS, CUBA 



1 



a 



■1 



y 




-^ 




LO W FHS ¥ LO QUE SOMOS 



O I.A 



ANTIGUA Y MODERNA. 



POR 



O. nU. MABIA OS )LA T(D)EE1S. 



"La Habana; es la llave del 
Nuevo Mundo, y antemural de 
las Indias Occidentales." 

Reales Cédulas de* 24 de 
Mayo de 1634 y 10 <íc Marzo de 
1717. 



HABANA. 

Imprenta db Spbncer y compacta. — 0-Reilly, 110. 



Z 




A. 




.^ 



PRÓLOGO- 



"iSJs breve 1e vida ú^ euftl- 
quieta cludadiuao que muere 
sin rendir algún obsequio á su 
patria. — JEl Conde del Tesoro, 

El Opúsculo que ahora ofrécemoB forma parte de la des- 
criücíotide nuestra ciudad natal que ha de llevar la '^Giiiadei 
majero en Itt Ish de Oubay prineipalmmte en su capital la Ha- 
bañti'% en qué nos ocupamos (1); y siendo un trabajo sujeto á 
mil rectiftcacionies, nos hemos decidido á darlo á luz anticipa- 
damente y en él estado de imperfección en que se encuentra 
(pues solo está preparado); persuadidos de que las personas 
ilustradas que saben apreciar su» ventajas «e servirán con- 
tribuir á su perfeccionamiento, indicándonos las enmien- 
das, aclaraciones, modificaciones y ampliaciones que crean de- 
ba sufrir; pues aunque nuestras especiales circunstancias (2), 
y sobre todo nuestras muchas diligencias y no pocos desem- 

( 1) Hac6 fljgun tíemjK) que tenemos preparada esta inlpottajite obra, 
pero avista de los ningunos recursos con que contamos para su publica- 
ción, la habíamos relegado al olvido: mas habiéndola exammado un especu- 
lador, se ha hecho cargo de publicar las ediciones, que como la presente, no 
querramos hacer dé nuestra cuenta. 

(2) Nos contraemos á que siendo nosotros descendientes directos de 
Aititonio de la Torre y de Diego de SotoloBjgo, que fueron de los primeros po- 
bladores y Kegidores de la Habana: acreditando nuestros segundos apelli- 
dos de Cárdenas, Urrutia, Biaz Pimienta, Montoya, Sotolongo, Calvo de la 
Puerta, Pedroso dhc^ nuestras relaciones con las mas antiguas familias de 
la capital, y habiendo sido criados por nuestro ilustrado tio carnal el coro- 
nel D. Antonio María de la Torre y Cárdenas, secretario que fué por espacio 
de veinte aílos del Gobierno Superior Civil de esta Isla y comisionado en 1819 
para la delincación de la vasta parte no poblada deestramuros, es fácil com- 
prender la posesión en que estamos de noticias y tradiciones sobre la Haba- 
na tal vez inasequibles para otros. ^ 



I 



— 4 — 
bolsos nos han proporcionado un cúmulo de noticias, tal qu% 
con ellas solamente pudiéramos llenar volúmenes, no somos 
presuntuosos para que se nos oculten las mejoras que recibirá 
el trabajo mediante la colaboración de otras personas. 

Es de advertir que nuestro objeto en loque ahora publi- 
camos se ha limitado ámdic&r]a, parte cariosa de la historia de 
de esta capital, y principalmente el ¿yor quéf de sus ac- 
cidentes y nombres topográficos, como ¿cuál es la razón v. g. 
de que tal calle sea torcida, cerrada, 6 mas ancha que otra? 
¿de dónde procede su nombre? ¿Cuándo y por quién fué fun- 
da esta plaza, iglesia, fuente &c. &c.? circunstancias que ocur- 
ridas la mayor parte de las veces sin plan ni concierto, esci- 
tan naturalmente la curiosidad de propios y aun de estraños. 

Si mereciere alguna aceptación este traibajito, lo reimpri- 
miremos así separadamente, refundiendo las rectificaciones y 
ampliaciones que se nos dirijan,; y tal vez lo aumentaremos 
con otros capítulos interesantes, como artículos de cobtum- 
bres, [entre ellos los interesantes é instructivos que tenemos 
preparados con los títulos de "Una reunión de los barrios de 
la Habana" y ^'-TJna visita á los últimos indígenas de Guana- 
bacoa"], y además con láminas (como retratos, comparación 
de trajes de diversas épocas &c. &c ), que tenemos ya dibu- 
jadas. 

Ninguna ocasión tal vez mas oportuna para la publiciir- 
cion del presente trabajito; porque tratándose de llevar á efec- 
to el derribo de las murallas del recinto, y de dar mayor en- 
sanche á la población, formándose hermosas barriadas en lo 
que hoy son estancias ó terrenos baldíos, conviene que en al- 
guna obra se conserve lo existente para que pueda apreciarse 
el porvenir. 

Y pues que está reconocida la utilidad de que se conser- 
ven hasta los acontecimientos mas insignificantes que pasan 
en los pueblos, leguemos á la posteridad los datoS ó elementos 
con que puedan también escribir su Lo que fuimos y lo que 
somos. 



1 



«é } 



> 



ABOGADO, VICB-DTRBCTOR DB LA EbAL SoOIBDAD ECONÓ- 
MICA DE AMiaoS DJBL PaIS, LdO. EN SS. CAnONBS, INDIVI- 
DUO DE MÉRITO DE LA EeaL SoCIBDAD EooNÓMICA DB LA HA- 
BANA, DE LA Academia Arqüeológico-Matritensb y Real 
' Academia de anticuarios 1)BL Norte de Europa, Corres- 
ponsal de la Económica de Pubrto-Kico, socio kstran- 
gbro del Instituto histórico de Nueva- York y de la Aca- 
demia DE LA HlSTOlilA DE PeNSILVANIA; CATEDRÁTICO Y DE- 
CANO DB LA FACULTAD DE FILOSOFÍA DE LA RbAL UNIVERSI- 
DAD DE LA Habana, &c. 



Querido amigo: una obra destinada principalmente á recopilar las 
antigüedades de un pueblo, y que por su misma naturaleza no ^ puede ser 
perfecta, parece debe ser dedicada auna persona, natural y pertenecien- 
te alas mas antiguas y distinguidas familias del mismo pueblo, pues- 
to que sometida al poderoso y seductor prisma con que se mira cuanto perte- 
nece al lugar en que se ha visto la luz poi primera vez, está mas en disposi- 
ción de disimular los defectos de que adolezca dicha obra: y cdmo á tale» 
circunstancias reúnes la de ser uno de los mas señalados hijos de la Haba- 
na en literatura y espirilu publico, (con perdón de tu modestia sea dicho), 
no ha dudado de poner tu respetable nombre al frente de la que tiene por 
objeto la descripción de nuestra ciudad natal, tu antiguo y apasionado ami- 
^o admirador y pariente — 



Loí>& 



aUd ae ta Uo\x>e, 



— 5 — 

Capítulo I- 

Fundación de la Habana. 



'*La Habaua es el mas precioso 
engaste de esta rica presea de la 
corona española, y la mas estima- 
ble concha de esta oc<;idental mar- 
garita/' — Davila Orejón, Capi- 
tán General que Jué de esta Jsla 
dedes 1664 hasta 1670. 



San Cbistobal db la Habana fué la última de las siete 
villas fundadas en esta Isla por el conquistador de la misma 
Adelantado D. Diego Velazquez, natural de Cuellar, provin- 
cia de Segovia. Fué asentada primeramente hacia la desem- 
bocadura del rio de Güines ó Mayabeque el dia de San Cristo- 
Baly íio de Julio) áe 1615; por cuya lazon lleva el indicado 
nomore de San Cristóbal. (1) A mas del espresado motivo, 
para dar a la Habana el nomore de San Cristóbal, no dejaría 
de concurrir, como dice Arrate, el de obsequiar coala memo- 
moria y título de este santo mártir, al Almirante délas Indias 
D. Diego Colon, por haber tenido su glorioso padre esté mis- 
mo nombre. El de Habana lo debe á haberse asentado en la 
provincia india de este nombre. La razón de Jb^berse fundado 
en la cocta del Sur, fué porque entonces los mas de los descu- 
brimientos que se hacian, y empresa» que intentaban, eran 
hacia el Sur de la Tierra Firme, y asi se facilitaba mejor el 
comercio con todas las partes descubiertas. 

Los primeros vecinos de la villafueron: f Juan de Rojas, 
t Pedro Blasco, f Antonio de la Torre (2), f Antonio de Rei 

(1) En la Isla, por especial indulto de la Silla Apostólica se celebra San 
Cristóbal ei 16 de Noviembre para no embarazar la festividad con la de San- 
tiago» natrón de España j áfi la Isla. 

[2) Primer ascendiente del autor detesta obra, que vino á esta Isla. 



-^ 6 - 

na, t Baltasar de Avila, f Francisco Martin, f Antonio Ló- 
pez, t Bernardo Nieto; t Juan Lobera, (que fué luego Alcai- 
de la Fuerza) t Juan delnestrosa, f Juan Gutiérrez, f Calisto 
Calderón, f Bernardino de Soto, f Antonio de Bojas, f Antón 
Recio, t Ambrosio Hea*nllhdé2, f iShÉtolomé Cepero, t Juan 
Kuñez, t Sebastian Bravo, f Francisco Bojas, f Juan Diaz, 
t Bartolomé Bazago, Tomás Daza, Manuel Juan (carpinte- 
ro), Domingo Alonso, Gerónimo Rodriguez, f ^^^n Ge- 
novés, Francisco de Aguilera, Antón de Alonso, f Mar- 
tin Ruiz, Cristóbal Galludo, t Francisco Pérez Borroto, K^ 
Martin, Pero Andrés, Domingo de Córdoba, Domingo de Ta- 
layera (sastre), Francisco Genovés; y moradores ó sean tran- 
seúntes 18; d^ «uerte qué por todo eran 50 (1). 

A consecuencia de las plagas de insectos y de reconocer- 
se mal sano dicho sitio^ sobre todo para los recien nacidos, se 

(1) Según el mismo autentico y fehaciente documento de donde toma- 
mos esta noticia, inserto en los Anales y Memorias de la Real Sociedad Eco- 
nómica, año de 1854 (debido al Sr. D. Jacooo de la Pezuela}^ qn 1555 con- 
taba la Habahg, (además dfe los vecinos prceáidos de una f) A OHstóbal Ve- 
lazqaez, Domingo Talayeria, Francisco GinoVés, Antonio de ZuHtli, Frimcis^ 
co Mejia> como veeinos; y 5 mas como transemúa 6 m<ifír(l^ofres\ ha^fuaáo pot 
todos 34. Los que fi^tAU, (añade el documento) escepto Bernardo Nieto^ que 
falleció de enfermedad, murieron en el combate de lá íbrtifícación y el reen- 
cuentro del Gobernador con los franceseis en Julio dé 1555. Da el tftstiínotiio 
de este documento, por mandado del GiObernador D. ^nasalo Pérez de Án- 
;ulo, Francisco Pérez de Bórroto; esoidbaaio público y del G€UC(^ de U V¡- 
ia, en 20 de l)iciembre de 1555. Aunque no aparecen en este dpcumento 
no cabe duda, (}ue también fueron primeros vecinos dé la Habana; Francisco 
Mcmtejo (después Adelantudo dé Yucatán, y el «mal pbseia hacielidas éu 
Marien^lK^ Mariél); Garoi Oaro, Sebastian Rodrigue», Joan de N^*era, Ah- 
}!;ulo, Paoh,eep^ dos hermánoir Martínez y un «Saúta Clara» todos los euále^. 8|k- 
Ueron de ía Habaua cou Cortés el año de 1518; y por tanto es mujjr presumi- 
ble qué estuviesen avecindados éñ ella desdé sü futídaéioh. Además redro 
dfe Bát^ft <prÍBáer^eiiiétit« dé Gobernador dé éllá.) JuÜfi SaHiísfeez é| lnózo,y 
Alfonso y Dieigo de Soto i(ó sea Sdtolongó)* Ihi unareptísfiteAtáeionqUie ele'^^ó 
este Diejro dé Soto 4.S- ^ «1 año de 1567 (j se inserta en la Real cédula, ooit- 
firinatoria de 20 de Novienibre de Í56Í9Í) espresa que vino á la Isla en 152 8, 
en que «3 taba realizada ta conquista de Méjico por Cortés, Jpor lo qué no pare- 
ce cierto el que dicho Soto ácomjiteflat^ ¿ este en lia expedición, cpiho asienta 
Arrjftté. Fáé AáélaríUido y pofMi&ír, y habiendo ilejudo algutm Sucesión, 
conviene in<^c^r aJ(^)ias liotioi^ aiceiica de su distiOjguida asoek^dencla. Fué 
biznieto de í). Juan Rodrigúez Sotolongo, armado eahaliero en la vega de 
Chranada por el rey D, Enrique d 23 d^ Junio de 1455. El hijp de este Juan 
Bautista, casó^coíi doña AuA de la Madrid. Él hijo de estpis, D. Aiidrés, que 
sé tituló eíe láMtxdfidy Boiolonffo, casó cofa doña Isabel áé Rqjtts, V tüvó^ól* 
hijos á D. Bartdomé, D. Diego y I^ Cristóbal, M ios últiiiaoB dé fos^oufaes 
vinieron á líidihíi. 



i 




— T — 
ti*íwlad&á pocola DiíteáJa embocaáOTa áel rio Ousigua^Éj 
{h0f CSioríie^ ó Almendares). (1) 

Ea lei-^H^ Mzo la traslacüo^n desde te, Chorrera, (qne 
eo&settró mt algúti tiéttípó el nombra d^e JPweí'te t^o)alpún- 
td dimdé noy deftalíat coñocíéndbfte desdé entonces por Ha- 
bana, pues antes solo se decia viUa de San CrisiSbaí. 

M priffiitivo terreno acupaáo por lapo^jlaéióü fcé elquiB 
se HAlía étí^Té la íENier^a, la Cñoa <^ Gobierno (ddn4^ ise situó 
Wiglé8temati*z)y laAdaana;así pOT enconlífai^ ya en hl 
algunas diotías de naturales, como poique ofreciia ventajas h 
litó embarcación es para con mas «eguiídíid y facilidad desem- 
baix3ar sus cargataaentos, 

' Prefirióse para su asiento labanda occidental por iberia 
que ofrecía mayor llanura; siendo fe» opuestas alterosas ó cé"- 
nagosas. (2) 

Éh el misnU) aBd dé 1519 g^e celebró la priDC^era misa y el 
priMer cabildo debajo de urna herfnosa seiba que existiá en el 
puf&to donde hoy se hálta el Templete, caúmemorativo de- 
d^ho^^sMesosw (8) 

gin^mbargo dé no haberse basado en un plan deter- 
minado el establecimiento de la población, su planta puede 
decirse qne es bastante-regulai^ debiéndose el oef ecto de sus 
c^las ©gtrecbaa á lo pr^jvenido por la ley tít. 7 lib. 4 Recopi- 
Iacíodl die Iridias quedic#; ^^£n los lugares frios sean las calles 

(V) El&ombre 4e Almendares lo debe este fio á los prcveebosos bános 
que «e di6 eiai #el Obispo ft, Enrique de Annenádrizen el sitio qne aun hoy 
eonswya ú nombre de baños d¿l Óbi^, Los poetad han suavizado oxfti mas 
laf»Iatepa A^oneadariz llamándolo al no Atmend&reSf queed como se conoce* 
(2) Lá altufa del suelo en á cai!n|>o de Marte, esquhia deil í^fion, en- 
tfacMb^ael Paseo de Taeon y casn sanitaria de Oareinies de 30 varas sobre el 
nitrel d«l mftPw ^1 punto d<e la quinta de Femandina, (conocida ioités per k 
' fMÉdleio&dié Ra^^es, que estuvo en ella) está 14 varas castellanas ma^ el¿~ 
vftdcr qn^ el otunpo de Mairte. El punto de intersección de las cakadas de 
Tikiaon y deBelascoain resulta estaír & ^9 metros (ó sean 30 varas castellanas 
n^te ernível del mar, según medida praeticada en 11 áe Marzo de ifii57 por 
el «««elidido agtkíensor de la diudad B; Mariano Garles. 

(^) Ckttitervdse robusta y ftrondosa la indicada seiba hasta 1753 en que 
el Ckibemador I>. Fta^^oisee Oagigalde la Vega, deseando perpetuar la noti- 
cia) dkp«»se dmvba»ia y levaatat en el mismo sitio él padrón 6 pilar de pie- 
dla que aun exi^rl^&M^dose sembrado á poco tres seibas á su alrededoír, 
hm iñudes ^tqo. reemplazadas por las actuiués epi 1S28 en qi^e se levantó el 
i«di¡(»do Templete trazado por nuestro tio el cei*onel D. Antonio de la Torre 
y Cárdenas. 



— 8 — 
anchas, y en los califintes angostas'': aunque añade: ^^v donde 
hubiere caballos, convendría que para defenderse en las oca- 
siones sean anchas, y se dilaten en la forma susodicha, pro- 
curando que no lleguen á dar en algún inconveniente que sea 
causa desafear lo reedificado y perjudique á su defensa y co- 
modidad, (ly 

Está, pues, situada la viUa (hoy ciudad) de San Cristóbal 
de la Habana en la Península que en su banda occidental o- 
frece el soberbict y concurrido puerto de su nombre (conocido 
antes por de Qarenas): hsAlknáoBe su fanal, ó sea mrola del 
Morro, 4 los 23° 9' 26 lat. y 76° 4' 40" long. O, del meridia- 
no de San Fernando: situación ventajosa, que le hizo recibir 
desde los primeros tiempos los dictados de Llave del Nuevo^ 
mundoy antemural de las AntíUas: 

La indicada península en que se halla asentada la Haba- 
na (ó sea su terreno de intra y estramuros), era tan fértil que 
no solo abundaban en ella arbustos como tunas, hicacos, uvas 
caUtaSj y otros frutales, sino aun árboles mayores como jáguas, 
anones, mamones, seibas y aun cedros; jobos v caobos. "Los 
cangrejos, escribe un viajero en 1698, abundaban tanto, que 

(1) . Ignorándose en esta ^poca que un suave ambiente mitigaba los 
ardores del clima tropical, se dispuso según convenía hacerlo en los püses 
fríos conocidos, donde en verano mas conviene la sombra que él aire libre.' 
Asi vemos que para preservarse del calor en Sevilla y demás pueblos de la 
Península, se cierran y riegan las piezas habitadas. No es de estrafiar 
en los tiempos antiguos lo defectuoso de las plantas de las>poblaciones, y 
de sentir que en los tiempos modernos no se hayan puesto en planta los 
principios que rigen para la formación de las poblaciones, imposición de los 
nombres de sus calles &c. Tríste cosa es en efecto notar aun fas direcbiones 
N^ S. y E. O. que.se dan alas calles de las nuevas poblaciones, cuando la mas 
conveniente en este pais tropical son la de N.E. á 8.0. y de N.O. á 1?«E.: tríste 
es ver los ningunos príncipios que se siguen pnra la anchura de las caUes y 
tamaños de las manzanas, cuando 10 metros para lo primero y 1 hectárea pa- 
ra lo segundo seria tan ventojosQ hasta para fijar en la mente estas medidas, 
mandadas^ya observar en la monarquía: tríste es ver los rídíeulos nombres 
que se impunen á las nuevas calles y plazas, cuendo el sistema de numeración 
ordinal y el de letras del alfebeto para las primeras, y el de numeración 6 lo- 
calidad para las segundas son tan*espeditos: y todavía mas tríste es notar lo 
poco que se atiende á las circunstencias higiénicas de los puntos oleados pa- 
ra poblaciones, y perticularmente á la calidad de las a^as que ha de beber 
el vecindafio; pues solo las de la Habana han sido qjuimicamente reconocidas. 
Recomendamos la lectura del informe que por comisión .del Gobierne dimos 
acerca de la proyectada población en el punto de la Union. Se halla inserto 
en la entrega 2? del tomo 4? (1851) de los Anales de la Real Junta de Fomen- 
to y Sociciedad Económica de la Habana. 



— 9 — 
hacían ruido como las tropas cuando de noche iban á Ja po- 
blación en busca de desperdicios." Loque no debe estrañar 
al que los haya visto por el puente de Chavez y sus cercanías, 
(que tomaron el nombre de los Cangrejos) 

Pronto faeron aprovt-chados los terrenos baldíos bástala 
loma del castillo del Príncipe para tormSi,T jardines ó huercas y 
estancias. (í) 



Capítulo 2\ 



Puerto de la Habana. 



Colon no visitó el puerto de la Habana. El capitán Se- 
bastian de Ocampo fué el primero que aportó á él en 1608, en 
que por mandado de Nicolás de Ovando, Gobernador de Hai- 
tí, bojó ó circunnavegó la Isla para resolver si era isla ó con- 
tinente. Dióle el nombre de Puerto Carenas por haber carena- 
do en él las dos naves que traía, con tm betún que encontró 
en el mismo puerto, ('i) 

(1) Como en los documentos anteriores á este siglo se leen siempre in- 
dicados estos terrenos con dichos nombres, conviene saber que se llamaba 
huerta la estancia que abundaba en aguas, y jardín la que servia mas bien de 
recreo 6 temporada. 

(2) Este betún es el asfalto 6 nafta, que los natuaiales llaman eha^" 
pote, 

•> 



— 10 - , 
P&r£É cdnipréñdér ló qué ha perdido el puerto ó baMa (I) 

(1) El Sr. B. José Mát\íí Góinéz Co\oii en su interesante Memoria so- 
bre la conservación dd puerto de la HechátiA, ^úblicíidA én Sé^Miágo^ de Cuba 
eifc.liS^ dap. 3»t^g. 45 dlo^ **E3i 1742^ ^% 73 y 8d sé fiOtiddi^ él ^ueno de 
la Habana, y como én 1780 se volviese áejoeuiar tíueva scmcb, Iwrbo de rfi^ 
notíerse por la comparaciíín de estos trabajos, haber perdido en ú período de 
47 años la ba'iia 5 ó varas horizotítales j 1} á 2 brazas en los placeres y veri- 
lee; empero sin sufrir sensible disminución el fondo en lo propiamente dicho 
canal. Por otra operación análoga se sabe que en 1723 midió la entrada del 
puerto entre la Cabana y San Telmo 360 varas de anchura — : que en 1783 se 
reduio esta estension á 335 varas — : que en 1803 á 304 — : y en 1812 á 226: — 
resultando de todo ello haber en 69 años perdido la bahía por esa parte 
95 varas, 6 sea mas de la cuarta parte de su anchura. Pérdida que atendidos 
los efectos denlas mareas, solóse esplica sabiéndose que era una ciénajga 
esa parte de la C()sta ahora llamada San Telmo. Esto respecto k sondas leja- 
nas: si bien es verdad que las mas próximas no dan resultado . á examinarse 
con minuciosidad y detenimiento. V éase si nó la operación verificada á fines 
del siglo próximo pasado . De 8 á 10 brazas de agua se encontraron en el ca- 
nal. De 5 á 6 en el fondo medio del placer de la bahía; de 1 ák3 en la ensenada 
de Guasabacoa; de 1 á 2 en- la de Atares, y de 4 á. 6 en la de Regla. De 1 á 2 
brazas de agua se encontraron sobre el bajo de San Telmo j de 1 á 2 igualmen- 
te en el de Kegla, y de 1 á 2 tumbien en toda aquella parte obstruida á lo lar- 
ep de la costa en toda su sinuosa estension. Por último, esa parte del fondo 
aisminuida ó encenagada allí en la continuidad de las orillas, alejábase solo 
de ellas un tercio cable paral^m^nte] imefttráa el b£^o de Regla se adelanta- 
ba 4 décimos de milla hacia el Ñ. E.'^ I^ o ignoramos el origen de estos datos, 
pero no podemos admitirlos del todo, porque en primer lugar no comprende- 
mos como no habiéndose ejecutado desde 1730, por lo menos, otra obra en la 
entrada delptierto entre la Úabnfta y San Télmoy queíade la cortina de Vali- 
des en 1842, robando unas 12 Ó 14 varas al mar, y no habiendo sufrido altera- 
ción alguna la banda opuesta, haya podido verificarse reducción alguna ¿e di- 
cha entrada por e^e punto: la cual por otro lado no aparece del escelente pla- 
no del puerto levantado y publicado en 1798 por el muy entendido capitán de 
fragata D. José del Rio, m del que trae el Portulano, comparados coa el le- 
vamátío y piál^adoen 1854pot«l Depósito Hidrogtáfico; salvo la indicada 
de la oOirtíibii de Yaldés. Sü Segundo lugar comparados los datos sobré sondas 
qa0 .pmiiseiHa oóxk los-oifibáf^lés que daniosail fia de este capitulo, aparene la ba- 
hía en el día con el mismo y aun con mas fondo ^e ajines del siglo paíiadip; 
pueá dice, pot e^étoplo quede 8 á 10 brazas se hallstfon entonces en el canal* 
y enf 854 tenia este de t i á 10 J brazas: de 5 á 6 brazas en el fondo medio del 
placsBTtiiKla bahlay he^r euenta Aúw^ 7 braí^s (iunto al punto de satódade k)á 
vapores de Regla, de la antigua empresa); de 1 á 2 en la ensenada de- Alar&l,- 
que hoy cuenta hasta 3: de f á 6 en Regla donde hoy se cuentan hasta 6 bra- 
zas, y de doa á tres en la ensenada de Guasabacoa, donde hoy existe €j mismo 
foñdb. Entípláúitodel puerto que se vé en el adjunto de la ciudad, ofrece-: 
moslaétttida (en ^iés castellanos) que.lé dá el Portulano de América de 1804- 
La bar te interior de la ciudad está toñíada de uno délos planos antiguos gue 
publica el Sr. La Sa^ra,y la de estramuros de varios planos de fines del siglo 

Sajlá^. AdttMlis dé la indicada obra del Sr. Gómez Colón merece leerse uua 
lemoria escrita por D. José de Arazoza en 18 16 sobre el mismo asunto. 



— 11 — 

te de la rescaderia entraba u^ )»ra9.o de mar^^u^ \]ef^}^)^' 
t^Saa Juau die Biojs. doode bubp un colgadisu; pikm, guardar 
eu él at^da la i^úa ael (jlobierno, quedando mas tarde €^p{^ 

g peo todo ^&eeap^io:.por lo que la plazuela de la.Catíídi'^í.ííe 
amó Plaza de La CSí¿/*z^, v por lasque el tramo deade la 0}%- 
tedral ha^ta San Juaúde Bioeiaé.el^juio para el ptáiner ^j^- 
fiayo de empadrado [i mediados djeUiglo pasado} dacido xxqu^- 
Ijre á la calk de lo Empedrado. [Véase 3 capítqto d^ laa:úfí?ow.jk 
los nombres de las calles] La Zanja Beal. derramuí^ ^a diéf^ 
plazuela 4e la Ciénaga por uqa ^E^D^rtura eomx> de ua^ vara 
cuadrada que elevada sobre f^^ y media del su^o l^a^a pm 
.^l \caJilym del Chorro. 

Mediante lacpnstarucoíoDJeíamiiraUa oomprendidí^ <í^- 
de Ja, tuerta de la Punta basta el cuartel de la Fn^m\j}f^ 
cual eomeijtzó en 1730] perdió la eatrada del puerto ipor ^ft 
parte una porción de varas, puesto que diqba^ Muralla j^I^- 
vftntó sobro el mismo mar [1]. . 

Perdió también muubo el puerto por la parte del ¥i^|]#jy[^ 
.qu^ baldo avanzando á medida de su estension y m^Qr>9^* T 
en nuestros dias bemos cristo lo que baperdido eon matiTp^i)0 
Ja canstruccion de los almacenen de Begía y de Saa J<^ y 
éon el Saion de O-Do^uelly muelle 4e eabatsye^, ^^ue di^aj^ 
de este se acaba de construir. 

ü^n 1803 llegaba el mar á la casa ^^inta dd S^j/i ^^ íe- 
nia su asiento .^n )a playa, oondueié^dose t4?isd^ la 9499%» 
hasta 17Q6 las maderas para el Arsenal ^\k& , se traían dí^áe 
el .har^sideTo <lel Cerro [euy os restos aun #e ven detrás ,4^¿la mf^ 
del Sr. I)¿ Jcfaquin P^filver]. h^ olas mun» waban l¿c^bieíii 
sobre el stielode^ailgunas deías casaade^^i^ M^u^ia, oomo ^. 
.g.; etá el alambique de Ouimbal [después de D. Jpsé , Soler] 
.%ueaun boy existe en la oalle del Alambitqii^ esqniu^íla Qal- 
zada de Vives, <}o»de se puede vj^aun el pUoteye die s^umuc^Ue, 
-saituado en el mismo estableeimkiuto: siepdo.el Umite de la 
costa uQa Uneade playa, que desde Tallapiedra se diri^iaipri- 
^meiramente al K. O. ^p de^ipues boi^d^ando la alzada del Mon- 
te, llegaba hasta el puente de Chávez, y seguia el rumbo de 

r{l) Xo mijamo resultó con la coustrucciou do la muralla ¡del Sur» ó s^ 
.(1^1 pafteo de ÉonoaJi ea cuya.baaa gevé ya«alir la tierra. V4ase,el m^paan- 



— 12 ^ 

^ Jesu& del Monte, cual si pretendiese aislar el promontorio 

donde se alza el castillo de. Atares. 

Las últimas 6 caadlas de la hoy calzada-de Vives, iffual 
I número de la conocida por de la Gloria: no menor de la de la 

Esperanza: la plaza de la Reina Amalia: 4 postreras cuadras 
^ de la de la Alcantarilla: otras tantas de la de la Puerta Cer- 

^ rada y la mitad justamente de la denominada la Diaria, y tam- 

£ bien el área formada por el hoy canal de desagüe hasta cerca 

I de las calzadas de Jesús del Monte y de lalnfanta, estaban ba- 

ñadas por el mar, y cubiertas de mangles. 
j ' En el sitio en que en 1748 se construyó el navio Begoña 

[á] TaÜapkdra^ habia en 1812 una casa, con un muelle gue 
í aun existe avanzado sobre 30 varas hacia el mar: y el ancho 

del canal del puente de Ohá vez, que hacia 1783 contaba lo 
menos 80 varas y era atravesado por buques de bastante ca- 
V lado, que traian efectos del interior de la Isla y cargaban ma- 

y deras que se conducían a ese punto, hoy se vé reducido á un 

estrecho, somero y pantanoso cauce. [1] "Hace aún muy po- 
;? eos años, dice un comunicado inserta en la Prema de 8 de 

' Marzo del corriente año 1857, que tanto por la parte del rio 

de Chávez cuanto por el de Aguadulce pódian entrar embar- 
caciones délas que usan comunmente nuestros pescadores, y 
\ se veian en dichos riosy á orilla de las casas porción de esas 

embarcaciones, pero hoy, si alguna entra es preciso que sea 
de las llamadas cachuchas, que sea muy práctico el que la 
guie y que aguarde la marea. Me he referido primero á un 
punto de poco interés, pero que era concurrido por honrados 
pescadores que allá se albergaban, buscando por alguna parte 
economía en el alquiler de las casas y seguridad para sus pe- 
quen s buques. Como vecino antiguo del quinto distrito y a- 
ficionado á dar mis paseos por la playa cuando alguna vez* ten- 
go un rato desocupado, no he podido menos de notar la mar- 
cha veloz con que van desapareciendo laá aguas de esta en- 
V senada hasta el punto que no creo equivocarme al asegurar 

que para descargar el carbón en la fábrica del gas ha tenido 
que ocurrir esta á efectuarlo por Tallapiedra, por donde atra- 

(1) £n nuestro mapa aparece como lo hemos visto ea ün primorosa 
mapa oficial levantado después de la invasión ingí esa (1764). Creemos que 
hay alguDa exageración en las relaciones modernas respecto al fondo perdi- 
do por Ja bahía en las inmediaciones de Atares, como puede comprobarse 
consultando el mapa del Kio de 1798. 



— 13 — 

can las goletas. Seguramente que en menos de onafio se ha 
comido la tierra mas de 18 varas en toda la estension que me- 
dia desde el castillo de Atares á Jesús María, y al respectivo 
ha ido mermando el fondo de ella en dirección del Real Ar- 
senal, hasta el estremo que una parte no pequeña de las em- 
barcaciones costeras que atracan á Tallapiedra Ib efectúan to- 
cando en el fondo. AI paso que eáto marcha, no dudo que es- 
té muy 4)r6xima la pérdida de esta ensenada, si nuestra dra- 
ga no ocurre pronto en su auxilio ó se quita la causa que la 
motiva. Esta, á mi ver, no es otra que las inmundicias de las 
260 reses, mas bien mas que menos, que diariamente se be- 
fician en los dos rastros. Si se piensa en la inmensidad de ba- 
sur^ue en un aSo entra en nuestra bahía por esta parte, no 
habrá nadie que dude de lo que digo. En iin dia do verano y 
horas en que nuestra brisa no nos favorece, miedo se debe te- 
ner á pasar por dicha ensenada, pues por causa del poco fon- 
do y la clase de materias allí depositadas se sufre un calor ex- 
tremoso y una fetidez sumamente grande: de lo primero no 
pueden menos de sufrir mucho los cascos de los' buques que 
allí concurren en gran número, tanto costeros como de trave- 
sía; y de lo segundo, y esto es lo mas malo; sus tripulaciones; 
&aun, como es muy lógico, contribuirá á que nuestro Keaí 
osoital no sea lo que debe ser por la demasiada proximidad 
á tan gran depósito de materias pútridas. A parte de estas 
consideraciones, aun pueden hacerse otras de suma importan- 
cia para que esta parte de la bahía fuese otra cosa que lo que 
es, pues obras de mucho interés se están emprendiendo en e- 
Ua. JDentro de muy pocos meses principiarán las paredes de 
los nuevos almacenes de depósito, el hermoso alambique y 
máquina de aserrar nuevamente establecido en la antigua &• 
brica de ladrillos; el Barrio de Concha que está proyectado, 
y cuya realización tanto se desea por los pobres y artesanos y 
por los dueños de los terrenos; pero cuyo principio no dilata- 
rá nuestro protector Gobernador: el paradero del ferro-carril* 
del Oeste, que también se ha pensado establecer aquí, y las 
iuaumerables obras que por precisión se han de llevar á efec- 
to no pueden menos de llamar la atención, muy pronto, de 
nuestro gobierno." 

De mcil paso para embarcaciones menores [goletas, guai- 
ros &c.] era el seno de Atares, solo navegable hoy en pleamar 
por barquichuelos de fondo plano. 

Barreos de gavia podían atravesar por entre el Cayo Cruz 



i 



— u — 

y la tierra fi.rrpe, y ahora apeaas pueden baeerlp loa botea* 

Uq 1816 se construyó eu Quasabaco^ xxxm máqüiflia de^- 
sérrar raa.ler^s y llegabiía á ella buques de todos portes. 

Eu 1836 bañaba. el mar una caaa que hoy tieBe otra caaa 
y upa calle delante de div?ha mar. 

Jlu 1816 roíle^bael mar el santuario de Beglít hasfai el 
puntóle batirlas olas en los myiros de la lopaiia* Hoyaeve 
un ferro-carril, que pasa por dicha loma y por una calle for- 
mada d^ espaciosos almacenes construidos sobre lo que autes 
era mar: y des'le el presente ano de 1857 ae ha formado uoa 
calle de almacenes y establecimientos (entre ellos un^ Biería 
y alambique de vapor) sobre el bajo de Regla, que no ha^e 
muchos años era atravesado por goletas, pues su foij(lo eu 
1798 era de media braza y en el veril de 3 brazas. 

En 1761 en la ribera opjueata á la ciudad ae copociaíi 
los embarcaderos de Cojímar, Marlmelena, del Ingénito, Re- 
gla y Guasabacoa; y durante la invasión inglesa se echaron á 
pique en la bocar del puerto para cerrarlo ai enemigo los na- 
vios Europa, Asia y Iv eptuno, cuyos reatos aune:y¡sten (1) 

En 1532 visitaban ya la Habana tantos buques que pro- 
ducían sus derechos 200^ al año (en el dia ascienden los de- 
rechos marítimoc» á 9 millones de pesos anuales). 

En 1574 entraron en la Habana 101 buques de EspAña y 
115 de la América española, y.salierouiOO para cada uno de 
dichos juntos (en el dia el uúmero de buques qu^a entran al 
año asciende á 2000). 

En 1741 se ia'ceiiáió próximo á la. caaa de Atóst^gui el 
navio invencible á coasecuencia.de haberle caldo un xayo >en 
la S^nta Bárbara: en 1810 se incendió la fr^ata-átoc/ia en^l 
bajo de JRegla, y en 15 de Marzo de 1857 ^¡e ha inoeudiado en 
Casablanca la frajjata española iSuLalidy cargada de a^úcf^^ y 
aguardiente, habiendo s)do conducida á lo que queda del ba- 
jo de Regla. 

Los cinco caicos sumerjidos que ae ven junto al Arsenal 
son de los navios siguientes, perdidos por falta de carena:— 
Santa Ana^ de 115. cañones, abandonado en 1815; iSaw J^rm- 
zp, de 84, en 18Í5; JSan I^andro^ de 64 eu 1813; Án MUff^' 



(J) Desde la batería áe los l)oce Apóstolas se colocó piyra cwar jgl 
puerto una cadena cayo otro éstrémo estaba atado á íosS cañones clavadíos 
oon este fin que aun se ven junto al eafitülo déla JPuzito. 



1 



— 15 — . 

ciOf de 64, en 1814; y Prindpe de Asturias^ de 112, en 1 814, 

Desáe principios del siglo pasado hubo ya pontor.es para 
la li tupiera del puerto. En tiempo del Marqués dé la Torre 
(1771—77) te establecieron 6 pontones y 6gánguilQs: en 1773 
se dispuso la vor.**truíbcion de 4 ppntop.es mas, y en 1843 se 
trajo otro nuevo cl^ vapor j(jue ha aido jdespu^sf re^mjdíi;5fido 
porpteos. 

íí 9 poidemos menos de decir algp Boba» Cayo jDruz, que 
co^oei]QaiOs mfts do do^ t^jitps maorpr^P lo que lo Víin reducido 
los hiiraQ^es^de 1844 y 46. 

' ESTADO ACTUAL DEJ. PUEETQ. (1) 

Desda la lengüeta Je la Punta (donde están los cañones 
que ae clavaron en 1762 para atarla cadena .con que se cerró 
el puerto) hasta la misma taróla del Morro, línea K. S., dos 
déftimos de J?ailla esactamente: habiendo 5 hraz^s de fopdo 
cerQ9.4^í Morro, 7J en el medio del Candil y 18 pies en el ve- 
ril del bajo de la Punta. 

Desde el mismo punto á los Doce Apóstoles h^ay 1 J dé- 
cimps de milla y la misnaa sonda. 

D^sde el puijito jje emharque de la Puerta de la Punta 
ha^ta la costa opuesta junto á la batería de la Pastora, 2 déci- 
mos de milla esactamente, y su fondo en el medio del canal 
es de^lOJ bra2sas, (que es la mayor profundidad de la bahía). 
Desde la punta N. O, del muelle de Caballería ó sea estremo 
del tinglado bástala ribera opuesta 1| décimos de milla y 9 
brazas de mayor fondo. 

Desde el muelle de Caballería hasta el del ingénito (por 
Cpümar) i y un décimo de milla; al hospital de Belot í milla 
y armuelle de Triscornia 8 decimos dé milla. 

Desde el punto de salida de los vapores de la antigua em- 

(1) Los datos que siguen son tomados de la carta de la bahía ó sea 
puerto de la Habana, levantada en 1854 por el Brigadier de la Real Armada 
V, Antonio de Arévalo y los Tenientes de navio D. Eduardo Fatlde y D. Ma- 
nuel Cotilla, y publicada por la Dirección de Hidrografía. La milla de que se 
hace referencia consta de 2219 varas castellanas. Según hemos indicado el 
pianito del puerto que ofrecemos y en el que va indicada la sonda en pies, es 
copiado (en la parte hidrográfica) del Portulano de las Antillas publicado en 
18w: la parte estramuros de la ciudad es copia de un cuadro antiguo ' de la 
Habana del siglo 17 y publicado por el ü>V. £a Sagra; y la parte estramuros 
es copia de varios plano» de fines del siglo pasado. - 



— 16 — 
presa al de llegada, 6 décimos de milla, habiendo hasta 7 bra- 
zas de fondo cerca del muelle de la Habana y hasta 3 brazas 
en el de Regla. 

Desde el ponto de salida (ó del muelle de Luz) hasta el 
de llegada de los vapores de la nueva empresa, hay 7J déci- 
mos de milla, contándose hasta 7 brazas de fondo, junto al 
muelle Je la-Habana y 6 varasen el muelle de los almacenes. 

Desde los almacenes de San José hasta los polvorines de 
San Felipe ó de la Marina 4 décimos de milla, habiendo has- 
ta 6 varas de fondo en el muelle de dichos almacenes, S| bra- 
zas en el medio de esta línea y una junto á la cofta de dichos 
polvorines. 

Desde el embarcadero de la puerta de la Punta ha&ta el 
muelle de Caballería 4^ décimos de milla. Desde el muelle 
de Caballería al de Luz hay 4^ décimos de millas. Desde es- 
te á los almacenes de San José otros 4^ décimos de milla y 
desde estos á Tallapiedra igaal distancia. 

El mayor largo del puerto es el siguiente: —Desde la bo- 
ca hasta el muelle de Caballería (5 sea el canal de entrada) 
6 décimos de milla; teniendo 9 brazas al principio y fin de es- 
•ta linea, y hasta 10^ en el medio de ella (entre San Telrno y 
la puerta de la Punta y la costa opuesta.) 

Desde el muelle de Caballería hasta «1 estremo K. O. 
del terraplén del bajo de Regla, 6J décimos de milla, con fon- 
do hasta de 7| brazas. 

Desde el bajo de Regla al Cayo Cruz, 7J décimos con 
fondo hasta de 5 brazas. 

Del Cabo de Cruz hasta la ribera de Atares 7 J décimos, 
con fondo hasta de 3| brazas. 

La ensenada de Guasabacoa cuenta desde su boca, entre 
los almacenes de Regla y Cayo Blanco, hasta su fondo 8 déci- 
mos de milla: con una profundidad hasta de 2 y 3 brazas. 

El canal entre la baliza de los Apostóles (frente á la Pun- 
ta) y el veril de la Punta, y entre la baliza de San Telmo y el 
veril dt la Cabana, que son los puntos mas estrechos, tiene 8 
centesimos de milla. 



— 17 — 

Capitulo 3? 

Progresos de la población. 

INTRAMUROS. 



• Hemos indicado en el capítulo primero que el punto de 
'la plaza de Armas fué el centro de donde irradió la población. 
Estendióse primero desde allí por las calles de los Oficios y 
de los Mercaderes^ como mas próximas al punto de desembar- 
que de los bajeles: por la calle Real (llamada después de la 
Muralla), que daba salida al campo en un principio íno por 
la calzada del Monte, sino por el camino de San Antonio, ó sea 
calle de la Reina (1) ; en seguida por la parte N. de la calle 
de la Habana y después por las de Aguiar y Cuba, porque 
conduelan al Torreón de la Caleta donde de dia y noche ha- 
bian vigilantes para avisar la llegada de piratas, y además ser- 
via entoaees de paseo sü calzada, orillada de uveros y otros 
arbustos por la siguiente Real Cédula: 

En 1582 era ya la Habana la población mas importante 
de la Isla, después de Santiago de Cuba, entonces capital. En 
1584 contaba ya cuatro calles, siendo la principal la de los Ofi- 
cios llena de tiendas de menestrales. En 1592 se le concedió 
el título de ciudad. 

"Don Felipe,. por la Gracia de Dios, Rey Castilla &c. Por 
cuanto teniendo consideración á lo que los vecinos y mora- 
dores de la villa de San Cristóbal de la Habana, me han ser- 
vido en su defensa y resistencia contra los enemigos, y á que 
la dicha villa es de las principales de la Isla, y donde residen 
mi gobernador y oficiales de mi real hacienda, • deseo que se 
ennoblezca y aumente. Por la presente quiero y es mi volun- 
tad, que ahora y de aquí adelante para siempre jamás Ja di- 

(1) Véase el mapa y en el capítulo 5? lo relativo á cada una de las ca- 
1109 que aqui se éitan. 

% 



— 18 — 

cha villa sea y se intitule la ciudad de San Cristóbalde la Ha- 
bana de dicha isla de Cuba; y asimismo quiero que sus veci- 
nos gocen de todos los privilegios, franquicias y gracias de 
que gozan los otron vecinos d^e sem^iaiíjbes ciudades, j que 
esta pueda poner el título y lo ponga eií todas la^ esenturas, 
autos y luffares públicos, y asi se lo llamen los reyes que des- 
pués de mí vinieren, á los cu^es encaígo^ qije amparen y fa- 
vorezcan á esta nueva ciudad y le guarden y hagan guardar 
las dichas gracias y privilegios; y mando á todos mis subditos 
y naturales de mis reinos y de las dichas Indias, asi eclesiás- 
ticos y seglares, do cualquiera dignidad, preeminencia ó ca- 
lidad que sean, le llamen é intitulen á la dicha villa, la ciu- 
dad de San Cristóbal 3e la Habana, y que ninguno v^i¡j[a> ni 
pase, contra este mí privilegio, el que hagan guapdajr tQ,a^ j 
cualesquiera justicias de estos dichos mis reinos, y d.e.lps. d^ 
nuestras Indias, como si en particular fuera dirigido. 4 cual- 
quiera de ellos, á quieo fuere mostrado y pedido fiu cup^ibÍí- 
miento; de lo cual mandé dar la presente fiífmítda de m,i m^ir 
nOjT sellada con el selío. En Eras á20 de Dicien^bre; de ^S^^r 
— ^Yo el Rey.— Yo Juau Vázquez, secretario, la, hice ^sprifeií 
por su mandado/' 

En 1598 la población constaba de 80(> vecipios^o se^?^ ^0,0p. 
habitantes. 

En 1634 llegó á reconocerse la importa^acm d^l pí^^fay. 
ciudad, puesto que en Real cédula de 24 de M^ipi ^q dícj[io. 
año se le llamaba ^*Llaví5 díUiÍTübvo Müíq)0 y antbjíüral 
DE Lás INDIAS OCCIDENTALES."; y CU 16.65 ^elc cohAtoo el n^o, 
del escudo do que estaba en posesión íUrUcJiQ tiempo ^la^tes^ 
según aparece de las actas de Cabildo. 

"Lst Rey na Gobernadora: (l)por cuanto la qiuda^ ^e S,. 
Cristóbal de la Habana en carta de %% de M¿,yp de este año 
ha representado que con el transcurso del tiempo no ^e h^]3Í% 
podido hallar aunque se habia ÍDuscado, el. origen, de l?i m^iv 
ced que le está hecha de tener por armas tres caRtiUps y V^, 
llave en campo azulj fienal de su fortaleza y ¿el valiQr ceír^qjUe^ 
BUS naturales y vecinos la defendieron en la? ocasiones, que ^^ 
ofrecieron; y para hoDor y lustre de la dích^. ciu4ia4 é^ los si- 
glos venideros suplicaba que en premio de su lealtad s|e* la 
confirmase la dicha merced, pues el descuido que habia habi- 

(1) Pona Mariana de Austria, viuda de Felipe lY. 



-. 1& — 

d»étttrftír;»Éí^loííÍ^aperééde«Ü de dfeMti- 

ááñkm éméUtyiibr qüéhaDla mél'étíiao. Y habiétiddáé >ÁÍtb 
ptft Ío« aisl tódtíééjo dé íüdiald, teméndó cotífeideradíon á l¿fs 
gél*vití6Sáe«la^itídáddéíáHa%«fíájátaiü0r¿a bcm (Jtfó losliá 
cíófe^itítittdó, hé Mdido pói^'c^ñvénieóte haceílé merced, ík)*a6 
polola J)P^éhtJé 'se Id hago, dé ^ue de aquíi én aidéíanté ^ñéf 
pttédit usisi.*€e fes •áiisiiiías arniás de q(tie ebíii^i*é hiabé!r tíéadó 
ífáíáta Aquí, én lá misiiia forma ^tié Var^efEtído, que yo -ló ten- 
¿ó áeii ^ór btóii; y üiaildo que hittguiia pei'stí^Aa íe póüga im- 
jMitííl^nftó a ello j '^ue ásl próxíéde de mi vólttütád. Fecha en 
Madrid ^á 80 de Koviéttíbte dé 1866.— ¥6 la Réyúá.-^Pór 
mandado de S. M. — D. Pedro de Medráno/' 

*«GóiíaÍ3íótíésé dicho escudó de tres óiastíiUdsd^ plata sobre 
cimpo áííiil, élltisivog á las tres fortalezas '^üe güiairaañ ía botía 
del Jítietto, y UDift llave de oro que manifiesta Berié dé las lu- 
díala, éotód estriba declarado por BS. MM. Tíefíé poí remate 
uüá corona, y por orla el collar del toitíi)n, blasón táti éstitñia- 
ble cómo bien íüétécidó del amor y finesa dé ésta ciudad, 
como lo espi*ésó así én pu Cabildo la discrepa eircíünsjJetíéion 
dé tíü gpbéhnlBídor D. FrancitíCO Dátila 'Oíéjon, d^ quiéín éñ 
crt'^spákéB tengo hechk iñemoria/' r^h*(í¿q^ 

llapáírte sur desde la calle dé lá Murálla,,y el espacio cóm- 
plrendidó éíitre las calle*B del Teniente Bey, Habana y 0-Rei- 
lly fueron ló últitno que fee cubrió de casas, pueía hdsta prin- 
: cit>i08 del Jjá^ttdó si^lo esSstiá la gráin estancia dé ío& Giiinpe' 
chanós que córapipéndia desde la Merced hasta lá callé dé los 
BésáíñpiatóSos: lá estancia del canónigo Ferro (por 'S. OPélípe 
y lá calle de lá liTuralla) y la de Diego de Soto decide la ;cía- 
lie de Gompdstélá y la de Acósta hasta la Muralla (y únitttá^ 
en éstíámúrol^ según se veía en el capítulo iáiguiénte). í)étt^s 
déBeleü estaba 7l) lo qué llamaban jRa/ícío ó estmicia de'tús 
Isleños á que también decian Curazao y aun Campeche y Yu- 
catán y una estancia de D. Sebastian Calvo de la Puerta. 

Hasta mediados del siglo pasado existia igualmente la 

;)airté que quedó de la estancia de.Í)í Magdalena Corbera 
causante de los Sigleres), comprendid£Len él espacio entré la . 
Paerta del Monserrate y el Cristo habiendo perdido 14,584 

(1) Véase en él capitulo de las Iglesias, cómo la hermita de ?án Diego 
de Alcalá (de&pues «convento de BeleD)fué fandada én 16195 en la estrefnidad 
de la dbokrd. Tesaos además escrituras de varías óasás de las ÍB.di«adas 
barriadas del principio del siglo pasado, que comprueban k) indicado. 



I 



— ao- 
varas cuadradas para las murallas, glásis &c., (por lo cual se 
le hicieron valiosos reintegros). Incluía esta estancia la her- 
mita del Monserrate que habia en la plazuela de este nombre 
y fué construida por los dueños de ella en 1675. La casa de 
vivienda de dicha estancia es la en que hoy está el establo de 
carruages titulado el Lujo Económieoí en la cual se conserva* 
ban hasta hace muchos años árboles de la primitiva estancia. 

En 1740 en que se eoncluyó la muralla del recinto, solo 
quedaba por poblarse en intramuros la plaza de Bayona y 
contaba la ciudad 3000 casas (intramuros) (1) y una área de 
1.931,000 varas cul){inas cuadradas ó sea ]0|^ caballerías de 
tierra. 

"San Cristóbal, dice una descripción de la Habana de 
1598 (2) va progresando no obstante los inconvenientes de 
piratas y el poco comercio. "Esta población se está constru- 
yendo con mucha irregularidad. La calle Beai^ (hoy de la Mu- 
ralla), la de las Redes (hoj del Inquisidor), ladeZ Sumidero^ hoy 
de 0-EeilM ^ la del Basurero (hoy del Teniente ReyJ es en 
donde se faorican las habitaeienes en linea, las demás están 
planteadas al capricho del propietario, cercadas ó defendidas, 
sus frentes, fondos y costados, con una muralla doble de tunas 
bravas. Todas las casas d^ esta villa son de paja y tablas' de 
cedro, y en su corral tienen sembrados árboles frutales, de 
que resulta una plaga insufrible de mosquitos, mas feroces 
que los de Castilla. Aíe han asegurado que un mancebo de la- 
Nao de Antón Euiz, fué víctima de estos Venenosos insectos. 
Los muebles consisten en bancos y asientos de cedro 6 caoba 
sin espaldar, con cuatro pies que forran en lona. 6 en cuero 
crudo, que por lo regular es el lecho, de la gente pobre. Los 
pobladores acomodados mandan á Castilla el ébano y el gra- 

(1) Arrate, cap. 15, pág. 83. 

(3) Este curioso documento se halla inserto en el Protocolo de antigüe- 
dades (que en 1846 publicaba D. José Joaquin García) con un encabezamien- 
to qué aice asi: *'Ha llegado á nuestras manos por una rara casualidad un 
tomo manuscrito roido de la polilla y ta.n apagada la escritura por la hume- 
dad, mala tinta j trascurso del tiempo, que en imuchas partes no hemos po- 
dido entenderlo. Se dice en su frontis que es la quinta copia de las apunta- 
ciones que sobre la fundación y progresos de la villa de la Habana hi«o 
Hernando de la Parra, criado del Gobernador Juan Maldonado, y continua- 
das por Alonso Iñigo de Córdoba, cuyo libro perteneció después á Diego de 
Oquendo, quien lo tuvo olvidado bien porque no sabia su importancia, bien 

porque nunca quiso darlo á conocer El lenguaje lo hemos arreglado á 

la época en que escribimos.'^ 



— 21 — 

nadillOy mfuieras preciosas que aquí abundan; y de allí le vie-- 
nén construidos ricos dormitorios que llaman camas imperia- 
les. £n todas las salas hay un cuadro de devoción á quien le 
encienden luces por la noche para hacer sus plegarias ordi- 
narias. Las familias se alumbran con velas de sebo que es a- 

• húndante en el pais; los ricos usan velones que traen de Sevi- 
lla y alimentan con aceite* de olivas. Después de cerrada la 
noche nadie sale ala calle: y el que tiene que hacerlo por ur- 
gencia, vá acompañado de muchos, armados y con linternas; 
asilo exije el crecido número de perroa jíbaros b sean monte- 
ses que vagan por ellas, y el atrevimiento de los cimarronea 
que vienen á buscar recursos en lo poblado. 

'*Lo8 utensilios de cocina son generalmente de fierro, aun- 
que los indígenas fabrican cacharros de barro que prefieren 
{)ara condimentar sus alimentos particulares. El servicio de 
as mesas es de loza de Sevilla y de bateas y de platos que ha- 
c^n de sus maderas. Los vasos de una madera beteada que 
llaman guayacan son hermosos, y ^e dice que sus leños tie- 
nen grandes y prodigiosas virtudes medicinales. Las comidas 
se aliñan aquí de un modo tan estraño que repugna al princi- 
pio, pero habitúanse luego tanto á ellas los europeos que olvi- 
dan las de su pais y les dan preferencia. IJna reunión de car- 
nes frescas y saladas, divididas en pequeños trozos que hacen 
cocer con diversas ra\pes que estimulan por medio del peque- 
ño pimiento cáustico {ají'jiji) y dan color con una semilla (vi- 
ja), que vegeta espontáneamente hasta en los corrales de las 

" casas; es el plato principal, por no decir el único, de que se 
sirven estos primitivos habitantes. El maiz preparado de m u- 
chas maneras, es también otro de los alimentos predilectos del 
pais. El pan de casabe es insípido y desagradable al sabor, pe- 
ro la costumbre, ó mejor dicho, la necesidad, nos familiariza 
y muy breve lo encontramos escelente y nutritivo. Esta gran- 
gería se hace en los cortijos circunvecinos de una raiz vene- 
nosa que los indígenas llaman yu-cay (yuca). En unos para- 
ges lo hacen mejor que en otros, ya porque no le estraen tan- 
to la pa^'te jugosa de la planta, 6 ya porque saben también 
templarlos hornos que el fuego trabaja por igual y quedan las 
tortas doradas y quebradizas como los bizcochos de Castilla. 
"Esta tierra es hermosa, sus campos conservan el verdor 
de la primavera todo el año, hay aguadas buenas y abundan- 
tes, los ganados se multiplican prodigiosamente; pero hasta 



l 



átóifeyó noVfed att éífe lós pWspéétc^ 'flé rifes Mbitócóá-^ti* 
se alúVflüó nuestte íttiajítf&étón. Si lós ^fó^tftóbbhpéfeé é»* 
tieridé dé haícfer akubar y db calfivarla hoja del tá1)*ca {JrdS- 
pera tenia Hafcáaá elevada últi"ttiaméhte álWiiigó de ¿iTid^wl, 
tal v^z sé iaumeatárá el triífléo', eda Ife víébtíj^ias dfe'sil ^JodiVndñ 
geográfica, seíidrá al^mtliata. 'mü^ftaz é Uípb^tU'ku áéte^b- 
múas de 8' M> en el Nuevo MijMo ^).. 

^^Aqüí carecemos dé todo y priricipaliilénté'déiairtiétaBi'el 
trabajo de fcános es cárííámo; por la hfechtíra dé nná rOpíUá 
entera Je raso, lleva el maestro Agdilbra <Jtite vivé al lado tíél 
huerto del convento que te está fabrifeatído'íS) véiiité fefeétidOiB 
de oro. 

"Sólo hay dos boiticas éh érte ptíébIo,;iá dé Bebáétittn Mi- 
liarié9, calle Real, y la dé López Alftiío, ééréa del Dés&güe 
[¿ballejón del chorro?] NoHítbráéh cada liíia dé ellas éíh- 
cüenta émbases y las drogas tan déBvirtti&dáfe, qtie éloÉro dia 
presenciamos su ineficacia en unos cátisticds qué díspuiierbh 
^ al escribano de mi amo. Las móscaB operantes éstabán-pastfd^ 
y hechas polvos. Las niédícitiás que sé cdhsüttién eri el páíft 
vienen de Castilla y hasta qiie tío se acaban hoééltácé'iltiévo 
pedido •.'.••••;• 

**Mucho, muchísimo pi^ogrcBan las siéiñbWts de cáflá €e 
azúcar y del tabaco. Las coíáas deben totear én ésta eolbüía 
ün aspecto favorable 'con la consignación del tótu&do 'de Mé- 
jíéo que le ha señalado la piedad sóbbrátíá. 

^*^s preciso que éste pueblo sep4 ajpireóiar lat zanja de a- 
gua potabte ¿jue ha construido á costa de tóírtób feacrifltíiícte 
pata traería á lá ciudad y renunciar lá =¿rüésa y 'tlóco 'á&e&fltt 
con que nos proveía el rio de la Jagüey (Lüyanó). La ^brícá 
de las casas capitulares y habitaciones paifá él Góbéttiádoireíi 
la calle de la;s Redes, frente á la Máriiia, Váíx kdélahtáriddáe, 
y fn^s'se htiria si hutáei*a bjiéráriós disjpdríiblés." 

í^ • .que áe éi?pé- 

fácn 'dé ÍÍ3Í¿t Española. Las lluvias y los Httraéatíes'íse sdcíedén 
únó3á otros. Desde el dia 1.^ háétá el 24 dé Oétúbre (15^8) 

(i) Parece inéíeíbleqúe este inódo de diseuímr, de prófdiMr inéjbr 
(¡fioho, sea'de UnOTiad'o, y <kl di^ XVI. 

(2) Dííbe ser el coúv^atp de »Sían Agu6(tin,'Qop(qlaido, en 1608, pues la 
parte principal del de San Francisco se acabó en 1591, j esta relación tiene 
la fecha ác 1598. 



— 28 — 
no han cesado las aguas. Los pastos crecen con asombrosa ad- 
miración, las labran^9^s se levantan mágicamente. Aquí no se 
conocen ni son necesarios los abonos^ lá naturaleza solo tra- 
baja y sin las penalidades y fatigas que cuesta allá en Casti- 
lla el cultivo de lasiK^idses^se cójeñ dos cosechas al año; Los 
bosques de Cuba son frondosos y sus árboles de una cons- 

f , 3f n^nfm^ íft. piaflera ep wi^^I, e^i^ip, bra?9^ y mm^i ^m 
)3iy p>ij^tpi:ei^i^Q9,,^ljrefu^ ^o? Oirdijéin,- 

t^^.rajoa-'dé uu %v4^ cí^iP^fc^j. ^l ^1^7^49) 

c^q, ¿1 ^b,^Q,.^Vgf3^^^A^? ^1 í^-a^^^íu^.^Q. 9<><^99. 9Í SWS% 
cí^n,^á^ca,pa, elrppxpe-^^^ ^Eosp' tam^riudp Ajc. ^u 

leños hermosos, de vaípr p. 4? utilídiail qu^ Pjor tp^ps laiflosi nr 
hp^i^^s^n y que en, todpa t€^^Jce^o^ y€g\(^^n coa m^j^tfiji y loza- 
nÍ9^ Ea la^ 90^^s del i^^^ súSjI)qí,ísíq.j^sí arenas ijiaceu 

unp^ arb.u^toó que producen ún^a cerezas /gj^^nde^q^e lia- 
iftan i^aeóes; eb en muchípiíxia abundancia, la^ hay rosad,ap 
líiaa ó memps bajag; amarilla^, blancas y ijiegras, y QOflao sus 
hojas son verdes semejantes á las del laurel, y la planta de 
l^íla y propor,ci.píii£^da figura ofrecen á lá vista del europeo tin 

!aipage risuéjpo y ^ncant^^or. En las mismaei píáyaa abundajn 
frós^rbples qu^ dan u.íia9 cereza^ pequeñas {%vas del mff/r 6 
í?<?Éfg^)' y losi pakrajges qei^^gpsps de ella^ estai^ sembrad,p9 4e 
mangles y <^e na pfiortíiEero arlbojl que dá..un frutp qqe llaim^u 
n^Líiiizaniilp, qup envenena los peces y enferma al bpmb.re,que. 
se aliíjcienta de ellos. Es increible eí nún;iero de cangrejí^s que 
sie cria en estas cercanías y el i^ui^oqi^e.hape.n de npcn^ entran- 
dó en o] poblad Oj buscando las. i^mundipistó y as^querosidadés. 
Bi)^ Cuba todo es bello, n^Qvo y encar\tador para el jjue, viene 
del otro Iiemiaferio y se a,CQstup[i,bran á la vida pastpriL La 
Cí¿?a es abuiidaii te; pero yo noencaentro aquellas aves de pi- 
cpsdeplatay oro coa pliinífl,^e8 de esii^alte. que nos pintaban, 
en Caatllla. El guacamayo, «J tocorp^será el toóororo) la lo- 
cuaz cotorra, y él flamenco, son los únicos que han llamado, 
mi atención. 

^'La pesca es abundante, y aquí se crian muchos de los 
pescados que conocemos en Europa^ pero yo no les encuentro 
aún á ^tós mismos aquel gusto y sustancia que á los de allá 



— 24 -- 

Capitulo 4? 

Proirrefio de los estramu^os. 

Los primeros pueblos de la Isla como Trinidad, Santo 
Espirita, ruerto Príncipe, Keroedios, ftc, tuvieron confoline 
á las leyes de Indias (1) sus ejidos de una legua á su alrede- 
dor; pero la Habana y Santiago de Cuba puede decirse que 
nunca los poseyeron, porque casi desde su fundación sus ayun- 
tamientos comenzaron á hacer mercedes b conceciones de 
los que á dichos pueblos correspondían. 

En 1719 el terreno que correspondía al ejido de la Haba- 
na estaba casi todo m'ercedado, pues quedaba únicamente co- 
mo perteneciente á la ciudad una parte del terreno del Husi- 
llo y la ciénaga entre este y la loma del Príncipe: donde era 
permitido pastar animales y cortar yerbas á todo el que que- 
ría, hasta fines del siglo último [1777]. 

Por escrítura el año de 1562 ante D. Diego Diaz Dávila 
[hoy de Junco] D? Magdalena Corbera natural de Jamaica, [2] 
y D. Gaspar de Arteaga y TJreña compraron en cantidad de 
6000 pesos una estancia de labor y arboledas al cura vicario T>. 
Cristóbal Benito de Rivera, Provisor que era de este obispa- 
do, la cual hubo este por merced del Cabildo,' y estaba situada 
en la caUe de la iglesia, parroquial de esta ciudad, barrio de la er- 
mita del Santo ürisio de Buen Viage y lindaba con la huerta de 
Juan de Soea y con la del capitán D. Diego de Zayas JBazan, y 
por la espalda con el Monte Vedado. (3) Los indicados consortes 
febricaron en dicha estancia una ermita bajo el patrocinio de 
la Virgen' del Monserrate, [la cual se bendijo y celebró culto 
en 8 de Setiembre de 1676 y fué derribada en 1836], A esta 
estancia le tocó la suerte de ser dividida por la linea de la 

(1) Véase ellib. 4. Título 8. Rec. Ind. . 

(2) Era hija del maestro decampo D. Esteban Corbera, viuda del sar- 
gento mayor D. J uan Jiménez, y casada en segundas nupcias con el citado 
P. Gaspar de Arteaga. La hija única de este matrimonio D? Petronila Me- 
drano y Corbera era casada con D. Diego Sigler de Espinosa, cuyos descen- 
dientes figuran tanto en las transaciones de los terrenos de estramuros por las 
razones <me se espondrán. 

(3) Entonces el Monte Vedado comeuaaba en la Alameda de Isabel tT 



— 2ñ — 
Muralla del recinto comenzada a construir en 1683, tonaáudo- 
selc 14,534 varas cuadradas de terreno; 2105 dé ellas de.mcico 
adentro y 12,429 de muro afuera. La parte interior cohfimíó 
siendo estañera hasta fines del siglo pasado^y la casa de^. yik 
vienda era en la que hoy está el establo del Lujo Económico^ 
en cuyo patio se conservaban hasta no hace muchos aÍ5oa= ár- 
boles de la primitiva estancia. 

Por una Real ejecutoria de 1682 se mandó reintegrar á 
la citada d(Ȗa Magdalena Corbera en tierras realengas, las 
que se le cercenaron con la iábricade la Real níuralla situalr 
da al poniente de h ciudad. Se repitieron varia^í reales; c6dula«f 
á este Gobierno (que como ahora reunía laSupeTÍntondeácia 
de Hacienda), y entré otras medidas se previno al CabildtreíaS 
10 de. Febrero de 1719, que se abstuviese do hacer mércfedés' 
d.e tierras ínterin se verificase cierto reintegro de estaés^écife^ 
mandado hacer á doña Petronila Medrauo y Corbera, hij^Tj? 
única heredera de la indicada do5aMagda]ena(l):.y se entale- 
garon á la indicada doña Petronila varios realengi>, y:á;"im» 
sobre el egido de. esta ciudad, diversos solares, estaneütó' y 
huertas, tierras de jardin y otras de que se le dió; posesión - 
real. y efectiva en el mismo afio 1719. 

En 1726 instauró el Ayuntamiento demanda formal d« 
desalojo de las indicadas tierras del egido de la ciudad á D;. 
Juan y D. Alejo Siglery Espinosa, hijos y hea;ederoa: de Já 
espresadít doña Petronila Medrano y Corbera, pidiendo la 
restitución de los aeidos dados á varios no por prdpiedaíd si- 
no por voluntad del Cabildo; con el fin de que aitienda sus mar 
lezaa hubiera mejores pastos^ algunas viandas y frutan pm^loi'i/i'Of' 
vimn d.e la ciudad; cuyo demanda llevada por todos suatrámir 
tes fué sentenciada por el Gobernador D. Diótíiáio í&üTtvk&n 
de la Vega en 25 de Junio de 1728, fallado á favor de laiciu- 
dad; y aunque los Sigleres apelaron, no se les oyó sino en..el 
efecto devolutivo. Llevado el recurso á S. M., en Consejo ple- 
no «e resolvió en favor de los Sigleres, librándose ea coíisie- 
cuencia Real ejecutoria en San Ildefonso á 17 dé Jiílío' dfé 
17B3 que presentada por D. Juan y D. Alejo Sígíer y ííft^^ 



(1) Véase en la Biblioteca del Sr. Zauv^ra, art Tierras realengas (tosi. 
(i pág. 43) las reales cédulas de 23 de Setiembre de 1789 y de 16 de Febi^ofo 
dQ 1 i 30, suspendiendo al Ayuntamienbo.de la Habana }a fa©ujlt«A,4jí* i^^l^*»-' 
tir, tierras. ■ '■ • ;; > ; r*-;. .• 



— 26 ~ 
piaosa, se mandó cumplir y se formaron unos autos con el tí- 
tulo ^' Autos generales de entrega y pago de tierras y los intereses 
de demora y costas'' en donde se procedía á las medidas, tasa- 
cioaég y demás de las estancias y tierras que antes tenían; y 
de que desposeídos en virtud de' la sentencia apelada, se íes 
volvió á entregar por la citada real ejecutoria, cuyas operacio- 
nes tardaron en llevarse á efecto hasta 1786. 

Con este lúotivo se les dio posesión de 12 solares estfa- 
naoros, 5J caballerías de tierras en el Vedado, un solar cerca 
déla muralla, otra caballería y un quinto mas de otra, 12 es- 
tancias en el egido de la ciudad, 10 solares y tres cuartos mas 
de otro que poseía Blas Pretelin por Guadalupe {no se dan mas 
se&as). Esto además de los realengos entregados de 1721 á 
32^ á saber: La Pita y un sitio llamado Tapastillo, tasados en 
187Í; los realengos do los Príncipes y Caunabaco en 559$: 
Palnaar-blanco en 1350, y GranadíUarv Guanalen 900?: as- 
cejidiendo el valor de lo entregado a los Sígleres por razón 
de dicho reintegro é intereses á la suma de ^,405$ entrando 
en ellas 15366 en que se tasaron las indicadas tierras de es- 
tramuros. El Alférez D. Bartolomé de Flores en el indicado 
mo de 1736 hizo por mandado de la Real Hacienda ún plano 
de Jos terrenos de estramuros entregados á los Sígleres, cuyo 
plano nos dá á conocer las estancias en que estaban divididos, 
y. se puede ver en el adjunto á esta obra que por medio 
de puntos indica la actual población de estramuros partí 
que se pueda hacer mejor la comparación. Daremos ahora u- 
/ na llgera.noticia de cada una de dichas estancias, indicando 
sua áreas y los precios en que estas han sido tasadas en diver- 
sos tiempos, [1] 

El área número 100 representa el área del Jardín de Ca^- 



- (1) w Pwfa «1 efecto hemos tenido á la vista el magnífico plano levanta- 
do^: j luminoso informe dado en 6 de Octubre de 1836 por el entendido agri- 
mensor B. Vicente Sebastian Pintado, de orden de la Intendencia de Ejérpi- 
to/en el espediente instruido para, demostrar los. terrenos que correspondian 
á S. M, en los estramuros: e' informe instructivo dado en 1818 por el Contador 
de Ejército D. Juan Miguel Calvo: del ministrado en Diciembre de 1855 p<>r 
el Tribunal de Cuentas sobre propiedad del terreno ocupado por las murallas 
y tes barrios estramuros: y de multitud de escrituras públicas, espedientes. 
nÜB^és €&c. que hemos debido principalmente á la amable condescendencia, de 
fo9«%es AuéBftor de marina D. Jos^ Wading T Cárdenas, agrimensores I>. 
Ambrosio Maria Muñoz, D. Traniquilino S. de Noda, y otras muchas per- 
lOBM ilustradas. 



— 27 —. 
sa-Bayona ó Jardín de la Cafeía, compuesto de IJ caballeriftsy 
S| caídeles, y tasado en Í786 en 787 pesos. Esta fttó tmft^ d» 
las estancias mandadas entregar en 1719 y 86 álos causantes 
de los Sigleres, pero parece que nunca llegó á efectuarse la 
entrega, porque desde el capitán D. José Bayona y Cb0C(^, 
dueño que aparece en 1719 de dicha estancia, ha habida urna 
(sucesión de pos/aedores, ninguno de los cuales hk sido de 
los Sigleres, ni sus causantes. El espresado capitán Bayo- 
na permutó en 1721 dicha estancia [1] con D. Juan Jtndréfe 
Rodríguez García y doña Juana de Sotolongo su legítima 
éonaorté por otra intramuros que llevó esta al matrimonio. 
.Al fallecimiento de la Sotolongo se adjudicaron sus hijos D. 
Miguel Rodríguez García la' mitad occidental y el otro D. 
Luis la mitad oriental. Este vendió la parte oriental de su mi- 
tad al moreno Diego de Peñalver, cuyo teiTeno pasó después 
á ser de D. Alfonso María de Cárdenas, [2} D. Casimiro de 
la Madrid, y en fin, deD. Francisco de Cairo, que la poseía 
en 1826 en que se repartió. La otra mitad de D. Luis la poseía 
en el mismo año de 1826, en que también se repartió, dóSá 
María de los Dolores Quintero, viuda de D. José Morales, hi- 
ja de D. Juan y de doña Ana Santiago Rodríguez. 

La mitad occidental de dicho jardín ósea la parte dé D, 
Miguel Rodríguez García, pertenecía en 1826 álos herederos 
de D. Gervasio Rodríguez, hijo de D. Miguel, [y elmismó que 
dio origen al nombre de la calle de Gervasio J; cuya estancia 
.se fjonservó hasta íiace poco, siendo al principio de este siglo 
frecuentada para comer frutas, y particularmente cocos3> de 
cuyos árboles existian algunos hasta 1850]. Una parte' del 
terreno fué vendida al Sr. Intendente honorario D. Antonio 
Ildefonso Betancotirf, siendo hoy la única estancia que existe 



(1) Véase la escritura de 18 do febrero do 1825 ante D. José Lor<<nj40 
Kodriguez, por dona Dolores Quintero, el plano levantado en 1828 por el agri- 
mensor Pintado, que fíe halla en la Intendencia de Ejército [espediente núm. 
3G4 cuad. 9? de Memoriales) y las escrituras de 10 de Setiembre de 1721 ante 
D. Migael Hernández Asnero, do 28 do Agosto de 1728, ante D. Bartolomé 
NuiSez, y de 29 de Mayo de 1844 ante Vidal Rodríguez. 

(2) D. Alfonso María de Cárdena?, Intendente de Pi'ovincia, la obtuvo 
por su esposa doña Tomasa llamos y Maroto y por muerte de ambos se la 
adjudicó doña Dolores su hija, esposa del capitán de fragata D. Casimiro de 
la Madrid, quienes en 1818 la permutaron con D. Francisco Cairo por cinco 
easas en la calle de la Picota esquina á la del Matadero. 



X 



.. ;.. . — 26 -- 

én imjpaiBi» poblada de estramaros hasta la calzada de Belas* 



SJljíí&mero 101 representa el área déla huerta de doña 
Marta^ Alaroz, coa 2]&0 cordeles cuadrados. Fué entregada á 
to^.aiglér¿8 y.demQlida en 1818. 

m número 102 representa la do D. Miguel de Ca<*tro Pa- 
IcP^Qoino y Borrota con otros 260 cordeles cuadrados- Dejó su 
Eiomtere dicho señor á la calle de San Miguel,, que la atra- 
viesa* 

lBI número 103 representa la estancia que poseía CrerJ- 
nimo. del JBosarío jSQiomayor; la vual en el deslinde que se hizo 
.éñ 1^49 resnltó que contenía: 43 solares fuera de la línea de ^ 
músqueUde la Real muralla: tasándose 10 de ellos en 200$ ca- 
da uno; otros 10 en 100^ y los restauteseii 50$ cada uno: 174 
cordeles de tierra de labor se tasaron en 1611$ 1 rl. ó, sea á 
Sñs^n de 3000$ la caballería; y 41 cordeles de tierra pedrego- 
jA é infructífera tasados en 124$ ó sea a razón de 1000$ la cu- . 
baltería, es decir que todo el terreno consistente en 215 i»or- 
d<5lea y 43 solares fué tasado cu 5885 pesos. 

En 17S8 sé hizo dueño de esta estaucia, median te re- 
mate, el capitán D. José Manuel Montero do Espinosa: y 
Jüabiando sido ocupada desde 1.° de Etieio de 1764 para eger- 
ijitáos militares por disposición del conde de Riela, dispuso el 
Sttpremo Gobierno que se abonara al espvesado Capitán Mon- 
tero ícomo se le abonaron en 1773) 72,643 rs. fts. los 49,600 
por cJ valoren qua había rematado dicha huerta y los 23,043 
restantes por el 5p§ que se le mandó considerar por razón de 
fratofl y perjuicios sobre el indicado valor: quedando desde 
jentonces ese terreno propiedad de la Real Hacienda. 

En 1797 solicitó Don Ramón de Han o y Vega arrendar 
el terreno marcado entre la Zanja la, alameda y la Calzada de 
3al<^iio y la calle de San Rafael (es decir, casi toda la estañ- 
éis de Gerónimo del Rosario Sotoraayor) y lo fue concedido 
por ol conde de Santa Clara tomando posesión de él (aunque 
hasta el 22 de Octubre de lí502 no se vino íi otorgar la escri- 
tura de arrendamiento ante el Escribano Don Josó Rodríguez). 
De 'dicha escritura consta que su esteusion eru» de una caba- 
llería de tierra escasa; que lindaba eon el c%mmo que de los bar- 
ratonen vd d Santo Cristo dt la Salud: y la condición de j^uo el 
arrendador debía pagar la renta de 150 pesos anuales, y en- 
tregar el terreno tan luego como se lo pidiera el Gobierno 



i 



_-59 — 
para la defhúá dé la plaza ú otro uso. Dóu JSamotí Hano y Vb- 
ga hizo desaguar una gran laguna que había en medio de di- 
cho terreno, y lo sembró de pastos para reses que traía del 
campo(l). : ' 

El área n.^ 104 (que comprende casi el depósito del Fer- 
ro-carril, antes Jardín botánico) fué mercedadopor el cabildo 
á íavor de Don Blas Pedroso marido de Doña Leonor Galvu 
fie la Puerta. El citado Pedroso la vendió en 1664 á Don Juan 
Bodriguez Narzo en precio de 1000 ducados (1375 pes.oB)^ 
Su 17:23 diólfarzo dicha huerta en arrendamiento á José del 
Rosario Sotomayor, espresáudose que estaba situada fuera 
ds la Puerta de kt Mwralla lindando can el camino Realy [ó sea 
San Antonio Ohiquito] y con las huertas de Don Sebastian 
Calvo de la Puerta, Doña Tomasa Carrillo y Gerónimo del 
•Rosario. Los herederos de ííarzo la- vendieron en 1730 an- 
te Bartolomé ííuñez, al Capitán Don Pedro José Benedic 
Horruitiñer. El hijo de este, Pbro. Don Pedro en. su testaniqn- 
to otoi^ado en 11 de Octubre de 1755 dejó entre sus bie- 
nes dicha estancia, é insdtuyó por heredera á Doña 'María 
Carrillo esposa de Don Joaquín de Arteaga y abuelos catisan- 
tes de Doña Ramona y de Jusé Isidoro Arteaga y Cervantes 
queá consecuencia de la orden publicada en 5 de Julio de 
1818, sobre qiie los poseedores de terrenos exibieaen los 
títulos con que poseían, se presentaron reclamando losterre- 
nos, de dicha huerta, tomados cuando ae mandaron destruir 
las fábricas de estratnuros en 1764. Siguiendo el espediente 
aus trámites, Be declaró en 1845 y en 1848 que debían. entre- 
garse á Doña Ramoíia Arteaga [entonces única representante] 
la mitad del valor de dicho terreno en 1818, que apareciendo 
^sorae 103,798 se reconoció la Hacienda deudora de 51,899 
pesos á favor de dicha Arteaga á quien aun está pagando. En 
1366 pesos 2 reales fueron en 1818 tasadcs cada uno de los 
18 solares de que pe compone: y que en 1842 han sido vendi- 
dos todos ellos en un millón de pesos á la Empresa de ferro- 
carriles déla Habana que ha establecido en él su principal de- 
pósito con el título de ViUanwpa [^\\ w^m^ÚB. del conde de 

(1) El Sr. Iiiiendente Vi^oori,* que era grande amigo de Don R. Ha- 
no y Voga, acostumbraba ir á esta estancia á cazar becacinas y otras aves que 
a<mdian á ella. Nosotros recordamos la época no lejana en que en tiempo 
de las aguas hacía una laguna en el campo de Marte, á donde acudían patos 
y otras aves, que cazaban los aficionados. 



_ 30 — 
este titulo, Superintendente General de esta lela, que favore- 
é\t mucho la empresa]. En el citado ano 1818 el ilustrado In- 
tendente Don Alejanaro Ramiréz estableció en dicho terreno 
el Jardin Botánico, que se trasladó en 1840 al Sitio de los mo- 
linos del Rey ó quinta de los Sres. Capitanes Generales. 

El número 105 representa la estancia de Doña Tomasa 
Carrillo, á la cual no se ha podido determinar su área por los 
escasos y confusos antecedentes que sobre ella existen. Cons- 
ta sin embargo, que comprendería parte de la muralla y del 
glacis y que fué mandada demoler en 1740 para construir la 
esplanada y despejar el tiro de mosquete. Habiendo reclamado 
la interesada dispuso S. M. en R'^al cédula de 8 de Julio de 
1756 que se le abonasen dicho terreno y los daños y perjuicios 
á ella causados: y según liquidación de la.contaduria se en- 
tregaron k Doña Manuela Moroto 855 pesos 1 real por las fá- 
bricas y arboledas de lo que se le tomó para el glacis y 130 
pesos por el pedazo de terreno que se le compró á ella y 888 
pesos de intereses del valor principal: y en 11 de Noviembre 
del mismo año 1757 hizo esta escritura de venta á favor 
del Estado, por ante Don Antonio Ponce de León [hoy oficio 
de Regueira]. 

El número 106 representa el área de la estancia del 
Aguacil mayor Don Sebastian Calvo* de la Puerta y Gatica, 
áquien hizo el Ayuntamiento en 1717 merced condicional, es 
decir, concedió solamente el uso de dicha estancia hasta que 
S. M. la necesitase. Contenía 145 cordeles, cuadrados inclu- 
yendo un pedazo de tierra que en 1709 fué mercedado á su 
padre el capitán Don Sebastian, en renumeracion de otro to- 
mado para la muralla. En 1719 fué despojado el citado Algua- 
cil mayor de dicha estancia para entregarla á Doña Petronila 
Medrano de Corbera, pero parece que se volvió á entregar á. 
dicho Calvo de la Puerta cuando el despojo de la citada Me- 
drano; pues en 1728 aparece el mismo Alguacil mayor Calvo, 
haciendo donación de una parte de dicha estancia al Capitán 
Don José de Zayas Bazan; cuyo terreno lindaba con el jagüey^ 
uno de los términos de la estancia de Calvo: y sus hijos Don 
Pedro, y Don Sebastian Peñalver vendiendo en 1757 á Don 
Francisco Javier^Cárrega (1) otro pedazo de tierra de dicha 

¡"1] Abuelo materno de los Silveiras dueños d© muchos solares por esfce 
punto. 



— t>i — 

estancia en 520 pesos. El terreno de Zayas pasó después á 
poder de Don Martin Macio. . .- 

El 1736 fué tasado el terreno de toda la estancia de Cal- 
vo en 89 pesos ó -sea a razón de!!! 200 pesos la caballería!!!. 
[Hoy á 12 pesos vara valdría dicha caballería 2.2-tó,488 
pesos!!! El solar solo del café de Escauriza se vendió en 1841 
es decir un siglo después de aquella tasación, á razón de 
¡¡¡25 pesos la vara!!!] 

El área ó terreno numero 107 representa la estancia del 
Castellano Don José de Santa Cruz, esposo de Doja Josefa 
Calvo de la Puerta, hermana del Alguacil mayor Don Sebas- 
tian Calvo- de la Puerta. Perteneció después á la Sra. Síarque- 
sa de Arcos Doña Carmen^ de Peñalver y Cárdenas que fabri- 
có ía casajardin que aun se vé esquina opuesta ala Iglesia por 
lo que esos terrenos se conocen por de la Marquesa, Después 
se conoció por Estancia de la Cantera por lindar con esta (1). 

El número 108 representa la estancia de Don Antonio 
de la Luz, con 1 caballería y 19 cordeles, tasada el año de 
1736 en 1058 pesos 6 reales. A mediados del siglo pasado per- 
tenecía ai tenieqte Don Pedro Rodríguez [conocido por el 
Robado y después se dividió en varias porciones halláudose en 
frente de la Iglesia de la Salud las casas de la estancia de Don 
JuanSiglerry ala parte occidental de esta, la estancia de la 
Sra.Condesa de Jibacoa Doña Micaela Juztiz: cuya casa esta- 
ba donde elSr. Oidor Don Andrés Alvarez Calderón [que se 
adjudicó dicha estancia] fabricó en 1815 la conocida casa de 
Calderón [hoy do la heredera del Sr. Don Francisco del Corral] 
en la calle de la Salud [2] 



[1] Véase un plano de esta estancia levantado por el agrimensor Don 
Francisco Javier Casado en 13 de Julio de 1814 con el objeto dar á las calles 
que corren de N. á S. 12 varas de ancho según el nuevo arreglo de población. 
Únapeqvieila parte correspondió á, la Sra. Doña Luisa^ Peñalver y Navarrete 
esposa del Marques de Casa Calvo. 

[2] En esta estancia se sembró una de las tres primeras semil^s de man- 
go que primero llegaron á la Isla. El árbol allí sembrado produjo el primer 
año 5 mangos 2 de los cuales vendió k onza de oyó cada uno, el jardinero de 
dicha estancia que lo era D;(m Gervasio Eodriguez [dueüo de otra estancia 
hacia el N. de esta]. La semilla del man^ }a tra^jo á fines del sigib ^18 í>on 
Felipe Alwüod: en 1790 se habló de su feliz germinación en ^Ipetpd Periódico; 
en 1782 se introdujo en las Antillas. '^Prontuario de agricultura" de Don A. 
Bachiller pag. 208. 



— 32 — 
El número 109 la de D. Feliz Cabello que poseía el tenien- 
te D. Marcelo Carmona, con 33 solares de superficie. Siendu 
de advertir, que por la tnedida que asi de esta estancia como 
de la de Don Antonio de la Luz que se practicó en 1758, re- 
sultaron realengos 33 solares y 849 varas cuadradas que fue- 
ron rematados en 1635 pesos por D. Pablo José Castollano:^[l]. 

El número 110 la de Don Tiburcio de la Barrera, con 180 
cordeles y tasada en 379 pesos 1 real. 

El número 111 la de Don Martin Oquendo con 235 eor- 
deleri tazíados en 580 pesos, [á razón de 800 la caballería] 

El número 112 la que tenia arrendada Gabriel José ó sea 
José Gabriel Calvo, con 160 solares y 268 varas mas, tasada 
en 2,427í 1 J reales. 

El número 113 la de Francisco Flores, compuesta de 1 
caballería 1 162 cordeles, y tasada en 1,322§ 1 rl. La parte 
del Poniente de esta estancia, compuesta do 158 cordeles, (iu- 
dioada en el mapa con el nombre de Sanabria), fué vendida 
en. 1762 por D. Diego Sigler de Espinosa á doña Felipa Mon- 
toyá, viuda del oidor D. bernardo de TJrrutia, y dueña de la 
estancia conocida hoy por la de Garcini, en precio de 73 1 f 
las tierras y 70 mas las fábricas (2). 

El Dr. D. Ignacto de TJrrutia, hijo de la citada Montoya, 
vendió en 1762 este terreno á I). Agustin de Castro Palomi- 
no y S inabria (por cuyo motivo aun se conoce por esíancia de 
Sctnabria) y el hijo y heredero de este Dr. D. Agustin lo ven- 
dió en 1797 al Marqués ,de Arcos y al hijo de este D. José 
María; P^ñal ver en 2000 pesos, escluyendo dos solares en la 
calzada de San Antonio (hoy calle de la Eeina) donde estaba 
la casa de la estancia, que es la del número 155, pertenecien- 
te á D. Joaquín Radillo. 

El número 1 14 la de D. Cristóbal Salas, compuesta de u- 
na caballería y 16 cordeles y tasada en l,29ij$ 2 rs En 1767 



(5) Véase la escritura de 22 Nov. 1752 por ante Don Juan Salinas. He- 
tenido ala vista el título original espedido dn 1753 por Don Antonio Gelabert 
y también los autos radicados en la escribanía de Guerra y promovidas en 
1853 por el ^papitan Don Francisco García Menocal reclamando la propiedad 
de este y otros terrenos en líos cstramuros, denunciados por sn bisabuelo Don 
Pedro Mieiael García Menocal. 

(8^ véase laescriturade 19 de Octubre de 1752 ante D. Franciííco Gar- 
cía Brito fhoy oficio de Pontón] Escrituras de 2 de Octubre de 17fi2 y de 1? 
de Setiembre de 1797 en el núsmo archivó. 



— 38 — 
doña Bárbara Rodríguez de Ortega vendió en pacto esta es- 
tancia (que hubo en 1763 por herencia de su tio D. Alejo Si- 
gler) al Regidor D. Blas Pedroso en precio de 2,000$ sin con- 
tar con el manglar de que solo tendría el usof y se dice en la 
escritura (1) que constaba de una caballería y 64 cordeles: que 
estaba situada en el parage de Anión Moco y que lindaba con 
las de los herederos del Dr. D. Bernardo Urrutia, con la de 
D.Juan Sigler y con las calzadas que van á la Puente Nueva (hoy 
de Ohávez) y á la de Carmona. En 1773 (2) vendió el Dr. D. 
Ignacio de Urrutia y Montoya al tesorero general D. Ignacio 
y al Pbro. Provisor D. Luis Peñalver [que después fué arzo- 
bispo de Guatemala] una estancia compuesta de 2 caballerías 
de tierra (3); parte de ella adquirida de D. Alejo Sigler y parte 
de doña Bárbara Rodríguez [que es un pedazo del Manglar] 
lindando con la calzada de Antón Moco, con la estancia de 
D. Agustín Palomino y con tierras del vendedor. En 1782 D. 
Mateo Pedroso vendió la parte que poseia de dicha estancia, 
con la condición del pacto, á D. José María Peñalver, Mar- 
qués de Arcos. En 1821 midieron dicha estancia de Cristó- 
bal de Salas los inteligentes agrimensores 1). Mateo Rodrí- 
guez y D. Ambrosio María Muñoz, y hallaron que contenia 
1| caballería y 67 cordeles mas [comprendidos los indicados 
solares de la Rodríguez Ortega y de JD. Bernardo Urrutia en 
la calzada del Monte']. 

El número 116 la de D. Antonio Zayas, compuesta de 1 
caballería y 12 cordeles tasada en 824$ 5J rs. En 17*^ el ür. 
D. Bernardo de Urrutia y Matos, dueño de un terreno al po- 
niente de esta estancia, adquirió de don Alejo Sigler, enton- 
ces su poseedor, un jirón de ella [-4]. 

Las huertas y estancias que van nombradas fueron las 
mandadas entregar á los causantes de los Sigleres, y las úni- 
cas mercedes hechas porS. M. delegido de Ja llábana, pues 
las posteríores concesiones del ejido de la cuidad, han sido 

(1) Otorgada en 23 de Enero de 1767 ante D. Francisco Javier Rodri 
guez. 

(2) Escritura de IG de Junio de 1774, ante D. Cayetano Pontón. 

(3) La caballería de tierra consta de 186,624 varas cubanas 6 324 cor 
deles cuadrados 6 172 y cuatr(f quintos de dolares de la Habana: 1 cordel 
576 varas cuadradas: y un solar lORO varas cuadradas. 

(4) Véase la escritura de transacion otorgada por el Dr. D. Bernardo 
d« Urrutia y D. Alejo Sigler en 9 de abril de 1744, oficio hoy de Pontón. 

6 






_ 34 — 
por cuenta de laReí^l Hacienda, mediante rentas ó composi- 
ción de los jueces; "pues por el mal uso que hizo el Ayuttta- 
] miento del ejido, perdió en el de la ciudad el derecho y el pú- 

l blico el beneficio de su conservación" [1] 

j líecesitando de recursos el erario en 1713 dispuso la ven- 

ta de las tierras baldías y la composición de las pobladas sin tí- 
; tulo: y se nornbrñvou Jueces de tierras donde no los había como 

i en esta isla: siendo el primero de ella J). Mateo Luis de Ploreü- 

I ció á quien por Real cédula, de 25 de Mayo de 1720 en que se 

^ hicieron encargos sobre su comisión, sucedió el contador ma- 

yor de Cuentas Don Manuel García Palacios, y luego Don 
Antonio Gelabert. y en 1754 Don José Antonio Gaívez con 
; amplias facultades. 

Pero ya desde 1777 se empezó á prohibir por el ayunta- 
miento el cc»rte de yerbas en la Ciénega, vendiendo después lo 
'. que se producía en ella; y en 1790 se euagenó dicha ciénega ¿1 

Teniente de Regidor D. N. Zayas y mas tarde á un estrangero 
nombrado Bailly que la desagua y formó una estancia, per- 
teneciente hoy á los propios del Ayuntamienta. 

En 1724 sehizo merced de un pedazo de solar en Antón 
i Moco á Don Miguel Luque, por una renta de 2 pesos 6 reales 

anuales páralos propios. 
^ En 178 se concedió á Don Rafael Puebla merced de un 

;* pedazo de tierra en Tallapiedra para fabricar uña casilla pro- 

visional sobre rueda [2]. 

De 1772 á 1785 se hicieron mercedes para varias casillas 
^ junto á*la8 Puertas de Tierra y de la Punta, las cuales fueron 

demolidas cuando se abrió el foso, y se hizo el terraplén es- 
terior del camino cubierto empezándose entonces á reproblar 
la calzada del Monte por los casuchos que aun existen en su 
parte Sur, á contar desde el punto de la Seiba. 

Las otras estancias que había en los estramuros y que no 
aparecen mandadas entregar á los Sigleres fueron. La de doña 
María Castillo que perteneció después áDon Bartolomé Lazo, 

(1) Informe instructivo dado en 1818 por el contador Don Juan Migue^ 
Calvo. Zamora Biblioteca de legislación ultramarina tomo 6? pag. 43. 

(2) A mediados del siglo pasado poseía Don Pedro Miguel Qarcia Menocal 
(falleció en 1763) varios solares por este pu^^to, algunos délos cuales fueron 
tasados en 810 pesos, y siete en el espacio comprendidn entre el puente de 
Ohavez, la ensenada de Atares y la calzada del Monte, tasados uno en 450 pe- 
sos y los demás en 300 y en 250. 



— 36 — 
myiBk iíV^B. se representa en el mapa con el número 117. 

La djBl litio. Don Kieol^ Rivas, representada con el nú- 
mero 118. 

La gran estancia de Diego de Soto, representada con el 
número 119, y'cuva historia es la siguiente [H. 

D. Diego de Sotolongo, elvie)Oy\inoál'd Isla por lor a- 
UOB de 1528 ó 29 asentándose en la Habana donde tenia casa 
poblfuh: fué regidor y Alcalde ordinario, y obtuvo por mer- 
cad del Ayuntamiento un solar en el^amo de Campeche. Con- 
tigviQ á este solar había un pedazo considerable de terreno 
bfaldio con su monte que bordaba por su lado Sur la bahía, y se 
prolongaba hacia Occidente; cuyo terreno constituía la estan- 

f cia que habla sido de Juan Sánchez, el mozo^ y estaba en po- 

d«r de¡ Soto en virtud de convenios particulares. Para la mas 
ft^gura posesión de dicho terreno, pidió nuevamente merced 
de él al Ayuntamiento, que se la concedió en cabildo dé 3 de 
Octubre de 156T. En 1568 agregó una caballería de tierra que 
esjfcaba contigua y dejó por bienes D. Pedro Velazquez, com- 
püándola en 1000 ducados [ó sean 1275$] á Alonso Suarez de 
Toíledlo, uno de los herederos de aquel: pidiendo como antes 
la confirmación ó m:rced del Ayuntamiento [2] En dichas 
tiei-rasry muy próximo al mar descubrió una cantera que es- 
plotó veptaipsamente, por lo que se llamó la estancia déla can- 

i iem Heredóla su hijo D. Luis de Sotolongo, que casó con do- 

ña FraqciscaFigueroa; y á estos sus hijos el Alférez D. Luis 
(que casó con doña Juana González de la Torre) y doña 
iiilcía (que casó con el capitán D. Alonso Menendez de Po<ía- 
4a): en cuyo tiempo (1650) tomó grande valor dicho terreno por 
a^cercarse á él la parte poblada de la Habana. En 5 de Nov. 
de 1661 se verificó la medida de dicho terreno por el agri - 

j mensor Leonardo de Herrera, y á poco el D. Luis de Sotolon- 

y su cuñado Menendez hicieron división de él, que- 
jando D. Luis con la parte ya poblada y mas llamada á re- 

(1) Estractamos esta noticia de la estensa y laminosa historia de esta es- 
tancia, escrita por D José Neponuceno Cervantes con vista de espedientes 
judiciales y documentos auténticos fehacientes é irrecusables que se citan 
en ella. Debémi>9la á nuestro ilustrado amigo y pariente el Sr. Auditor de 
marina D. José Wading y Cárdenas. 

(2) Véase la escritura celebr ada en 31 Agosto de 1568 antes Gazpar Pe- 
res de Borroto. A feolicitud del mismo Diego de Soto, descendió Real cédula 
fecha 20 Nov. de 1569 confirmatoria de lo dispuesto por el Ayuntamiento. 



I — 36 — 

partirse en solares (ó sea á parte de la ciudad, desde Belén 

i hasta la calle de San Isidro por la de Compostela y hacia la 

muralla del poniente por la calle de Acosta^; y e 1 Menendez 

* con lo restante (que comprendía el terreno noy ocupado por 

el arsenal y otra gran parte al N. y al O. ^vease el mapaV 
el cual era de variada calidad; tenía una cantera (en el arsenal) 
y un paño bajo y anegadizo (que llamaban Zas iMgtmds) que 

' se estendía por el Suroeste hasta la mar y corría hacia las 

canteras: y habiéndose desecado algunos años después se cons- 
tituyó en él la barriada de San Isidro v la Sabana de la Tenaza^ 
(que dio el nombre de calle de la Sabana conocida hoy por de 

. J la Picota), De la indicada cantera (que aun se vé dentro del 

; Arsenal), se sacó alguna piedra para la muralla que dividió, 

la suerte de la Lucía Sotolongo ó sea de Menedez. Muerto 
D. Luis sus dos únicos hijos y hc'edercis que eran religiosos 
dominicos, dejaron á su convento los indicados terrenos de su 
pertenencia: Ü. Alonso Menendez dejó pt^r sucesores ásus hi- 
jos Beneficiado Bachiller, D. Francisco y Alférez D. Pedro 
(que fué insigne matemático), los cuales conservaron el terreno 
proindiviso (1). D. Francisco vendió algunos solares por San 
Isidro y la Tenaza; y también vendió condicionalmente ó sea 
en pacto á D. Juan Hernández Barroso un pedazo de terreno 
hacia el Suroeste de la estancia de la Cantera, por la cantidad 
•* de 200 pesos [2] y muerto en 1722 dejó sus bienes á su her- 

mano D. Pedro; en las cláusulas 12 y 13 del testamento es- 
presa que la parte instramuros quedaba delineada y amojonada 

^, en manzanas y solares; y la de estramuros se deslindó después 

- - resultando que la parte deD. Francisco comprendía 2J caba- 

• Hería dejando libres dice el agrimensor [que fué D. José BTorie- 

ga Marroquí n] lo que parece podían ocupar las fortificaciones ac- 
cesorias á la Real Muralla. D. Pedro vendió entonces realmen- 
te á Hernández Barroso en precio de 1050? la 1 J caballería 
que resultó de la medida; y que constituía la tierra que 
tenia en pacto. [3] Y trató de arreglar un pedazo del terreno 
de estramuros que tenía arrendado D. Bartolomé Valdés y 

(1) Véase la clásula 7í del testamento del 1? y declaración del 2? en ol 
pleito que siguió en el año de 173 1 contra los herederos del Dr. D. Francisco 
González del Álamo. 

(2) Escritura de Enero de 1712 ante Bartolomé Nuñez. 

(3) Escritura de 3 de agosto de 1723 ante el mismo Bartolomé Nufiez* 



— 87 — 
otro que cultivaba el Dr. D. Francisco González del Álamo 
Cbauchau inmediato á laEeal Muralla y frente á los baluar- 
tes de San Pedro de la Tenaza y Santiago [aj el Bosario (1), 
con objeto de separarlos de las Canteras. M indicado Dr. 
González del Álamo había vendido una estancia que tenia 
por la Requena, y como careciese de un punto de recreo para 
su familia, como antes lo acostumbraba, suplicó al Beneñcia- 
do D. Francisco Menendez [2] su compadre le franquease en 
su estancia un paraje donde nactr un devertimiento para su co- 
madre y accedió el Menendez recomendándole que la casita 
fuese de guano y embarrado de poco costo como cosa que se 
hacia para puro pasatiempo. £1 lugar que le señaló era á la 
salida de la Puerta de la Tenaza inmediato á la Muralla. El 

f González quiso después comprar el terreno pero D. Pedro 

siempre reusó efectuarlo: y á los cuatro años de estarlo ocu- 
pando valiéndose de la poca atención que Menendez prestaba 
á su estancia, fabricó González una ermita bajo la advocación 
de Nuestra Señora de la Soledad, cediéndola para su sostenimien- 
to 200 pesos impuestos sobre dichas tierras [que no eran de su 
Íropiedad]: y celebrándose en ella la primera misa el 1- de 
'ebrero de 1720. Por 1724, ya muerto D. Francisco Menen- 
dez, y sin facultad de D. Pedro [sucesor de este, que á súplicas 

, de González le habla hecho la misma gracia que el hermano, 

de dejarle gozar de las tierras], quiso González edificar, como 

i edificó una gran casa de vivienda de mampostería, alto y con al- 

jibe, valiéndose de los materiales de las canteras de Menendez. 
Murió González del Álamo en 1728 y sus herederos quisieron 
apropiarse también el terreno: y entonces se presentó el Me- 
nendez [I*) de Abril de 1731] ante el Alcalde ordinario D. 
Anfemio Barreto Tabares, acompañando todos sus títulos y 
confirmaciones de dichos terrenos, triunfando de las injustas 

i pretenciones de los González Álamo. En 1734 se hizo escri- 

¡ tura de venta á los Gonzalz Álamo de 2J solares en lo3 cua- 

les estaba el edificio que hablan levantado. A poco de 1739 
en que para abrirse los fosos y estacadas, se demolieron di- 



(1) Don Pedro Menendez se ordenó de sacerdote en 1723 y por eso se 
llamó eiuenada del Padre cura la que había en el arsenal. 

(2) El ingeniero Huert en los planos que levantó en 1779 sustituyó e- 
sos nombres por los los de San Isidro y Belén que tienen hoy esos baluartes. 



— 88 -- 
chM fabricas por hi^llanie á tiro de ftxsil de laa Muralbas, 
sé preseütaroa los González Álamo contra el gobierno recla- 
mándole indemnización de perjuicios por el derribo de un 
edifício y ocupación del terreno para dar ma^ or estenclou al 
Arsenal; y después de vañoa trámites mediante las Reales 
cédulas de 31 de Octubre de 1760 y 30 de Setiembre de 1787 
se dispuso que se les satisfaciesen los 5059 pesos 2 reales en 
que se habis^n tasado los indicados perjuicios. El indicado 
terreno se conocía por de Chau-Ghau nombre del abuelo de 
Gómez Álamo y estaba situado donde hoy existe la arboledia 
y una parte de las cas^s del comandante del Arsenal y fué 
agregado á éste en 1748 eñ que se ensanchó. 

Kespecto á D. Pedro Menendez en 1735 en que iatleció, 
le sucedieron en dichas tierras sus sobrinas doña Josefa 
Menendez casada oou el Alférez D- José Pérez Morera y do- 
ña Clara Burguillos de Araujo, casada con D.Agustin de Cas- 
tro Palomino y Sanabria. Las dos representaciones convinie- 
ron en dividir el terreno y lo verificaron en escritura de 9 de 
Octubre de 1743 ante D, Francisco García Brito. Muerta do- 
ña Clara BurguilloS) la sucedió su hija doña Asunción^ que 
tomó el hábito de monja clarisa. Sucedieron á esta, coafor- 
me ásu renuncia en 1758 sus medios hermanos Dr« D. Agus- 
tín Cesáreo, doña Josefa^ doña Manuela y doña Rosalía, hi- 
jos de doña Bita Morales y Calvo, casada en 1747 en segun- 
das con el Dr. D. Agustín de Castro Palomino, padre de la 
citada monja. Los cuatro indicados herederos convinieron ea 
dividir los bienes de la manera mas conforme á la razón y 
justicia, para cuyo efecto reunidos el D. Agustín Cesáreo por 
éi, el Administntdor general de temporahdades D. Tomás 
Mateo Cervantes y Gómez, como le^^tímo marido de doña 
Josefa; el catedrático jubilado D. Sebastian Noriega, marido 
de d<ma Manuela, y los tres hijos de la difunta doña Rosalía, 
que lo eran don José Leandro García, de su primer matrimo- 
nio, y doña Dolores y doña Inés Interian del segundo, re- 
presentada la primera por el capitán don Pablo Tuero y la 
segunda por don Tomás Agustín Cervantes y Palomino, sus 
respectivos consortes, promovieron el juicio divisorio en 25 
deÉnero de í 809 por ante el escribano don José Leal Levan- 
tóse en el mismo año un plano del terreno por el agrimensor 
don Francisco Javier Casado, con vista del levaLtado en 1795 
cuando se consignaron á la indicada monja, y con asistencia 



~ 39 - 
del comisionado del cuerpo de Ingenieros capitán dpn Anas- 
tasio Aráugo, y de esta medida resaltó saberse que. los forti- 
ficaciones ocupaban 30814 varas cuadradas berténetíentes á 
esta estancia con mas 1286 de la calzada del Arsenal hkúía, 
donde termina la esplanada. Verificado ésto se hí^o lá divi- 
sión del terreno en cuatro lotes, que sé adjudicátón lóía in- 
dicados herederos, según consta de la escritura otorgada en 
25 de Octubre de 1808 ante don José Leal, 

En 1812, deseando los indicados partícipes distribuir di- 
chos terrenos para que fuesen poblados, levantó el mismo a- 
grimensor Casado en 27 de Agosto de 1812 él plano que cótoi- 
preñdia el espacio entre las calles de Vives, Ancha, del Ar- 
senal y de Factoría, demarcando las manzanas y calles, y dan- 
do nombre á estas (1). ÍE3n 1818 en que él Director de Inge- 
nieros Bocarro por disposición del Supremo Gobierno piro- 
cédió al arreglo y ensanche de la población de éstramurps, 
formó la calle que tituló Ancha ó del Prado. También dio 
origen á la que se llamó después de la Economía^ pues trazan- 
do cinco manzanas mas h^cia la ciudad para cuando se der- 
ribasen las murallas, y permitiendo que se fabricasen 60 va- 
ras de las que no caían en la magistral, resultó que los que 
jiretendieron esos solares, no siendo como no eran ricos, cons- 
truyeron de madera y con mezquindad las casitas de dichas 
tnanzanas, y particularmente don Cándido Rubio, que las fa- 
bricó con los sobrantes de la sierra de maderas que tenia en 
el antiguo Matadero; por lo que dicha calle tomo el hoinbre 
de la ^¡conomid. 

La parte correspondiente á dona Josefa Menendez, que 
comprendía hasta la parte N. de las calles de Suarez y de Fac- 
toría, la dejó dicha señora por su testamento otorgado en 7 
de Noviembre de 1762 ante don José Antonio Quiñones, es- 
cribano teniente de publico de D. Antonio Ponce de León, á 
sus legítimos hijos don Francisco, don Juan, don Pedro, Sor 
Mariana de Jesús Perdido y doña Petrona Pérez, esposa de 
pí Juati José Cañete: los cuales la dejaron pro indiviso go- 
zando de sus proventos bajo la dirección del Dr. Castro Palo- 
mino, según recomendación de la indicada testadora, . hasta 
1793 en que falleció el indicado Palomino, Por escritura de 
16 de Agosto de 1795 ante don José María Eodriguez [á] el 

<1) Lft hoy de Clienfaegos la Uamó de O^ryantes. 



-- 40 — 
Rubio, hicieron los interesados partición del terreno hereda- 
do: formándose de toda la estaticia dos ramas, la de los Palo- 
minos y la de los Pérez Moreras, que después se han estendido 
y Bubdividido: las cuales han hecho muchas enagenaciones, 

?r aun conservan alguno» restos útiles á mas del derecho de 
os Cañetes á la parte de esa estancia que ocupa el glacis y el 
camino cubierto, sobre la cual hay formado espediente desde 
1832 á instancia de doña María de la Luz Cañete, hija de 
don Juan José. Entre las indicadas enagenaciones b^ señalan 
las hechas de 1800 á 1812 á don José Testa, padre de la Exma. 
Sra. Marquesa viuda de Villalba; la hecha á D. Mariano Bos- 
ques en 1793 para una plaza de toros, y la verificada en T). Do- 
mingo Anguera para un molino en el mismo foso, que existió 
hasta 1796 en que se construyó dicho foso. 

El número 120 es el terreno mercedado ala Beal casa de 
Beneficencia, después del 2- grande incendir de Jesús María 
en 1828. 

El terreno número 121 indicado en el mapa como perte- 
neciente al Oidor Dr. don Bernardo de Urrútia, y que com- 
prende desde el crucero de la calzada de la Inmuta hasta 
Garcini inclusive, fué adquirido en 1743 por denuncia de que 
era realengo, como no entregado á los Sigleres de Espinosa, 
en virtud de considerarse poc«»s beneficios por ber 7nanglares 
y úerras anegadizas^ casi todo él. El dicho Doctor compro des- 

£ues un girón de tierra á D. Alejo de Sigler de Espinosa (1). 
la viuda de este, doña Felipa Montoya compró en 1752 á D. 
Diego Sigler de E^^pinosa una estancia situada en el barrio del 
$enor don Luis Oonzaga^ haciendo frente á su hermita, lindando 
por delante con la calzada que va á San Antonio [hoj Paseo de 
Tacón], por el poniente con estancias de dicha señora y sus cohe- 
rederos j y por el naciehie con otra de don Alejo y D. Juan Sigler 
de JEspinosa, que es notoria [2] compuesta de 158 cordeles cua- 

íl) Véase la escritura de transacíon de los espresados Dr. ürrutia y 
D. Alejo Sigler, otorgada en 9 de Abril de 1774 ante Francisco Garcia Brito, 
qne administra hoy 6. Eugenio Pontón . D. Bernardo ürrutia aere^ va- 
nos pedazos de tierras comprados á D. Teodoro Guerra en 15 de betiembr© 
de 1/43 ante Tomás Nuñez, al Pbro. B. Martin Ortega en 8 de Octubre de 
1743 ante Francisco Garcia Britx): á D. Pedro Horruitmer en 14 y 33 de Fe- 
brero de 1744 ante Cristóbal Vianes, y á D. Alejo Sigler ante Garcia Brito 
en 39 de Mayo de 1744. 

(2) Escritura otorgada en 30 de Octubre de 1753 ante el mismo eseti- 
baño Bnto 



-- 41 — 
drados de tierra en precio de T31 pesos las' tierras y mas 70 
pesos ée^lasf&briciiS; M Dr. J>. Ignacio de Urrutíf^ l^jo de loa 
mdícadi¿; yeñdió la parte donde se comprende Gareinij ni 
coronal .D. Vicente Garcini casado cori doña Rosalía de Fe- 
ñalver y el cual fomentó un trapiche ó ingenio de mieles 

(cuya: casa de trapiche es la que sirve hoy de enfermería de 
08 dé color}, teniendo ademas otro trapiche en la calle da la 
Reina, que se proveía de canas dé estsi estancia, Dkho Sr. 
Coironel' tituló £¿ BeÜroá su casa jardín, por lo retirado que 
paréela de la población, mas hoy se conoce mas por su apelli- 
dó Qarcini. Según el plano de dicha quinta levantado en 1844 
por el entendido agrimensor D. Ambrosio María Muñoz (en- 
cargado de formar el proyecto de población en dicho terreno) 
contiene dos y media caballerías y 48 cordeles cuadrados mas. 
El. área número 122 es la huerta deD. Buenaventura To- 
ledo, d^ uña caballería de tierra [1], habiendo pertenecido 
después al capitán ]). Ramón Morales, que hizo alffuna ad- 
quisición de mas terreno, y hoy pertenece á los herederos 
de :D. Ranion Sintó. 

M núiíLero 12S es la estancia hoy conocida por Quiniadel 
Bey comprada por la Real Hacienda en 1775 para depósito 
de las maderas que se traían por la zanja hasta el baradero del • 
Oerroy desde allí en carretas ha&ta la indicada quinta, para 
conducirla? en seguida al Arsenal. En 17961a reinp^tó I>. José 
Miguel Izquierdo y de la medidas practicadas entonces por 
elagjrime»9or Don Santiago José Aguilar, resultó contener 
2 cíJl^ídJi^plfj^ y una sexma de tierra .|^]. Perteneció antes es^ 
estaííQÍa,.asi cqmp.gmn partea del terreno limítrofe, á D. ¡l^a- 
nuéí ííonzale:?, y habiendo quedado un horcón en la esquina 
opuesta. áJá quinta de Villanueva ó sea de Larrinaga, donde 
se .reüñí^ y citaba mucha gente del campo (cuando las puertas, 
de la.ciuo^ np se habrían hasta el canona;so del Ave Mar(£^), 
quedó é| sitio con el nombre del Morcón. Hoy existe en diqho. 
si|iÍQ un^casa de alto perteneciente á D. Affustin Orihuela. 
Los terrenos del indicado D. Manuel González copiprendían 
hasta la loma donde se halla el castillo de Atares, por lo que 
suele llamarse loma de M¡anml González: y el nombre de loma 

(1) YMse el mapa levantada en 1799 que se halla ¿ fojas 9 de.los au- 
tos qne Di. Pddro Ar6?a]o siguió cqhP, Miguel Feruandes sobre medidla de 
BU» esiimda^ arohívode Di. José Salinas. 

' (IQ l^éaiMe las.diJksencíiU de remate en la esoríbaniade Mawa. 
^^ 6 



— 42 — 
de Solo que se le dá mas comnnmente, lo debe á que por es- 
critura otorgada en 20 de Octubre de 174¿ ante D. Sebastian 
Fernandez de Velasco [después oficio de Felipe Alvarez] Don 
Francisco Sánchez Orbea y Don Bernardo González, censor- 
tes, vendieron á D. Agustín de Sotolongo ^^una caballería de 
tierra lindando con la bahía de este puerto v con otra caballería 
de los vendedores'' en la cual se halla dicha loma. 

El número 124 representa la estancia de Doña Kosaiia 
Cordovade Sierra, conteniendo una caballería de tierra y 120 
cordeles cuadrados según el plano levantado en 1825 por el 
agrimensor D. Ambrosio M? Muñoz. El terreno de la tenería 
de Xifré fué vendido en 1813. 

El número 125 la estancia San Ignacio, de las monjas 
Teresas que la vendieron ádoña Ana Josefa de Urray Saldi- 
v|ir contiene una caballeríaa y 120 cordeles cuadrados (véan- 
se los autos seguidos por D. Juan Estrella contra la citada 
ürra en reclamación de solares. Escríbanía del Gobierno) 

La quinta hoy conocida por del Obispo (por haber perte- 
necido al Obispo Espada que la hermoseó) y por de Pmalver 
(por pertenecer hoy al conde de este titulo) fué prímero del 
actor Sala. 

TERRENOS DEL CAMPO DE MARTE (1) 

El área número 126 representa la huerta mercedada por 
el Cabildo á D. Merchor de la Torre. Habiéndose medido en 
1785 en que pertenecía á D. Ambrosio Menendez se halló 
que en vez de 12 solares que fueron los mercedados, contenía 
28 por lo que los 16 J restantes fueron declarados realengos, 
para entregará Doña Petronila Medrano y Corbera: tasándo- 
los el mismo agrimensor Bartolomé de Plores que hizo el des- 
linde y medida, los que caían á la calzada del Monte [ó sea 
desdeelcafé de Marte yBelona ala esquina del A^ila] en 
208$ 5 J rs. cada uno; los que caían en la calle del Águila entre 

(1) En tiempo del Sr. Riela [1703] eomprendia desde el Arsenal has- 
ta la Punta; pero en el dia está reducido á un espacio ó trapecio de 270 va- 
ras del lado oe la calle de Dragones 276 por la csule de la Amistad 278 por 
la oalzada del Monte y 147 por el Paseo: haciendo una superficie de 58,S60 
was castellanas cuadradas ó cerca de la tercera parte de una caballería de 
tierra, según un plano oficial leyantado en 1841 en que se pensó repartir di- 
eho terreno. 



— 48 — 
la calzada del Monte y la calle de la Reina al miemo precio: v 
lostque caían en él camino de San Antonio [que venía desde 
lá Puerta de la Muralla á la esquina de la Plaza del Vapor en 
la calle de la Reina] y en la calle de la Amistad [que enton- 
ces tenia otra dirección según se vé en el mapa] se tasaron 
en 171 pesos 7J reales. 

El número 127 la puerta conocida por dtla Noria perte- 
neciente á doña Ana de Medrano [de la familia de los Sigle- 
res]. — ^Bl número 128 la huerta de D. PabloPedroso que es- 
taba situada en la esquina que fórmala calzada con el Paseo; 
y en ñu 3 solares y 813 varas cuadradas mas pertenecientes á 
D, Antonio Bruzon. ^ 

El terreno [hacia la calzada de San Lázaro] marcado con 
el número 128 representa la estancia de D. Martin Macio y 
perteneció después áD. Esteban Morejon [1]. 

En 1740 en que se mandó construir la esplanada y des-* 
pejar el glacis hasta tiro de mosquete se dispuso también la 
formación del Campo de Marte: y para dar mas estencion al 
espacio de realengo con que en 1763 se contaba, se tomaron 
los terrenos comprendidos desde la Puerta de Tierra a la 
Iglesia de Guadalupe [que estaba en la esquina del Peñón] 
[2] recibiendo los Sigleres 18,806 pesos por 28| solares y 27 
varas mas que eu dicho parage poseían según liquidación de la 
Contaduría hecha en 1794. 

El 2 de Agosto de 1777 se pagaron 6,000$ al convent<> 
de San Juan de Dios por dos cuadras de solares que poseía en el 
campo de Marte^ y 432 varas cuadradas en las canteras donde 
estaba el tqar de Salvador de Aroca. También se abonó al 
Marqués Justiz de Santa Ana un molino que tenia en la Zan- 
ja en el mismo campo de Marte. 

(1) Véanse las escrituras de 15 de Diciembre de 1790 ante D. Gabriel 
Ramírez y de 11 de Junio de 1786 ante D. José Bosques. 

(2) '^A instancias del ingeniero D. Agustín Cramer (que construyó el 
castillo de Atares) compróla Real Hacienda no solamente todo el terreno que 
se llama Campo de Marte y suelo de los barracones y Canteras^ hasta cierta 
distancia en contorno de las Murallas, sino cuantos edificios habia construidos 
en él, inclusos dos molinos de tabaco; uno del convento de San Juan de Dios 
y el otro del Sr: Marqués de Jóstiz de Santa Ana, que estaban sobre la Zan- 
ja en el propio campo: llegando hasta el estremo de demolerse In iglesia de 
Guadalupe [en el PeñonJ abrazándolo todo para que no impidiese la defensa 
de la plaza, y hahicndose satisfecho su valor por la Tesorería.— Informe del 
Sr. Fiscal de Real Hacienda Sedaño. Hay sin embargo pendientes reclama, 
ciones íustificadas de estos terrenos. 



. . .. . —'44 — . ' .... 

El nú>mero 128^ representa el terreno de la ef^l^cia^que 
D. Juan de Dios Menocal vendió realmente al Sr,Pb?o. Pro- 
- visor D. Lula Peñalvér y Cárdenas, \X\ e» d partido del (kr- 
r0:y parche que llaman la Mequena (2^ compuesta de una caba- 
llería menos 11 cordeles, y en precio de 760$, lindando con 
otras que fiíeron del Sr. D. Bernardo Utrutia, con la de D. 
Alfonso de Cátdenas y doña María Carrillo, la misma qiie en 
permuta htibo y compró de don José Belsunce por esfirituí» 
de 8 de Octubre de 1776. S^gun un plano levantado en 7 de 
MaETTO del presente año de 1857 por el entendido animen- 
sor D. Ambrosio María Muñoz, eontiene esta estancia 1 ca- 
ballería y 50 cordeles, . . 

La ruptura de nuestro gabinete con el de Inglaterra en 
1739 con motivo del contrabando que hacían esto$ en la A- 
* mérica española, bizo disponer en 1740 que se destruyesen 
las £ibricas de los estramuros, y también la aber^tura de los 
fosos, obras ó estacas y formación del Campo de MarteriP^ro 
apenas concluyó la citada guerra volvieron estos á [poblarse, 
aun después de 1749 en que se repitieron aquellas órdeiies. 

En 1762 durante la invasión de los ingleses el conde de 
Albemarle que dirigía el sitio de esta plaza, mandó incendiar 
las fabricas qué había en los estramuros que se componían 
de chozas de guano diseminadas en su mayor parte. 

Por la ley 1- tít 3 de Indias se prohibe toda fábrica has- 
ta la distancia de 300 varas de los castillos, fortalezas y mu- 
ros de las plazas de armas, que deben tener desetnbarazadas, 
aunque sea necesaria su demolición y pago del perjuicio. En 
1765 el director de ingenieros D. Silvestre Albarca, encarga- 
do de formar el plan de defensa de la Habana, puso en plan- 
ta el art. 12 de la Ordenanza de Ingenieros de 1764 que dis- 
pone que hasta 1500 varas del camino cubierto, no pueda fa- 
bricarse ni haya cercas, cubiertas, ó vallados, zanja ni edifi- 
cio alguno ni árboles á la línea perpendicular ó recta, sino á 

(1) Escritura de 9 de Abril de 1778 ante D. Marcos Ramírez. 

(2) No es cierto porque ni estájen el partido del Cerro ni por el sitio co- 
Bocido por la Requena [que queda al N. de la Quinta de Penal ver]. Por in- 
dicar otra escritura que estaba por el parage que llamaban de los Pontones, 

se le ha impuesto el nombre del Pontón á dicha estancia; pero es de advertir 
que el punto del Pontón está al Oeste de la «alzada de la Infainta, éercá de la 
estancia del Sr. Pedroso, habiéndose^Uamado asi por un gran puente que 
construyeron sobre el arroyo del Pontón, 



ta horizontal ó trasversal: en consecuencia de lo cual se aenio* 
IjeroQ todos las edificios comprcüdidos desde la puerta de 
Tierra bástala igleBia de Guadal upe* 

Por el oficio de 4 de Enero de 1779 del Marqués de la 
Torre al ingeniero D. Silvestre AÍbarca ee propone lo Biguien- 
te: Que señale un lugar donde los dueños de las casas qne Be 
habian de demoler, concluida la fortaleza del Príncipe^ pu- 
dieaeii fabricar otras de embarrado^ cujee y guano bajo la 
Condición de que las habiaTi de demoleu á su costa, siempre 
que conviniese aVservicio de 8, IfL y sin pretender compensa- 
ción aíguna;|que se observen las repetidas órdenes con que es- 
taba prohibida la construcción de edificios en la circunferen- 
cia de laa fortalezas á ladistandiade X500 varas de ellas, y que 
aunque hubiese algún terrent^ realengo y del público no se en- 
tregase ¿particulares: que tampoco se vendiesen por motivo 
.algunp las tier/as cercaíTias á ta costa hasta la distancia de n3i,e- ' 
dia legua del mar, reservándose providenciar cuando pueda 
hacerse oso^ de lajena de ella por la cindad^ sin que quede 
jlfijsiq^ntfl^^^ ¡qi^e la ci4ni^gaq^e ñapeaba. patr,e 

^/ig^erto f^l^rípgij^ y.P ]^Tf^^ í.4^}i;Ía 

.^^¿nsa^esW^p^^ ni se desaguase ni se vendiese por pre- 
testo alguno. 

, . Por é| bando de 1, 2 de Octubre de ÍT88 ;^ próHíbi¿fábri- 
cfu* dentro jde las Í5Ó0 varas del canQLÍno*cubieürto baje ilap^^ 
dé 26 ducados,! demolición y arreiidámiento; y de 6 wc^ses á 
íks obras de fortificación á los stlarifes y opeTáriós y á lasque 
lleven lós nááteriáleaá las obras. 

Por cartel puesto en varios paisagefe públicos éñ Setiem- 
bre ú Octubre de 17flíi«e repitió la indiCÉirda prohibiei^n. 

. ^. La real órdend^ 16 de Marzo de IÍ99 insiste en la ptó- 
bibicion de fóbricág ^eptrp de las 1500 varas y que por tan- 
tojse demolieran los edificios hechos en Barcelona á 1300 va- 
ras del baluarte del Taller; condeiiando.á los iijgenieros álos 
perjuicios que recibieron las partes. ; 
^^ Xia real orden de '8 de pQt^ 1803 projaibelair^e- 

diticaoion en loa barrios estranauros dé la Habana dentro del 
tiro de cañón de ia Habana y sus castillos adyacentes; pero 
noel que séformen uno 6 mas pueblos fu era^e él; tomándose 
tierras para /ellb. y j^Jlanándosé- joát pbsti^QuJos iq^ieise ofr¿^c¿p. 

Por decreto de 22 de Marzo dd 1804'Se: prohibid -en ge- 
neral y en particular toda fábrica, y que no se reedificasen Tas 



— 46 — 
que padecieron en el incendio de 25 de Abril de 1802, einó 
qne[se derribasen las que quedaron. 

Pero no obstante la indicada prohibición, pudo mas U 
necesidad de habitaciones; y as\ fue ^ue se repoblaron estra* 
muros, mucho antes de recibirse las dichas reales órdenes que 
los permitieran (1), llegando á fines del siglo pasado á estar 
enteramente poblados los barrios de Jesús María y José (dies- 
la calle del Águila hasta el puente de Ohávez, habiéndose 
quemado 192 casas en el gran incendio de 1802], San Nicolás 
y Guadalupe hasta la orilla de la Zanja, según se manifiesta 

Sor manzanas delineadas en el adjunto plano, habiendo toma- 
o el dato de otro plano oficial de 1T90. Se^un un plano de 
1788 solo estaban pobladas la calle de la Salud, y las calzadas 
de San Luis Gonzaga y del Monte, habiendomuy pocas casas 
en Jesús Maria y á la orilla de la Zanja (2). Las casas mas 
antiguas de que tenemos noticia en la parte comprendida 
des<^ la calzada del Monte hasta la d% San Lázaro son las si- 
guientes. 

La casa del teniente D. Marcelo Oarmona, que ya estaba 
construida en 1786, y fué destruida en 1849 para la prolon- 
gación de la calzada de la Beneficencia desde la Zanja á cer- 
ca del Puente de Chavez. Tenia torre muy semejante á la de 

(1) Esta es la causa de lo defectuoso del trazado de las calles k escep- 
cion de la parte comprendida entre la calzada de GkkleanOi la Zanja y el Paseo 
de Isabel II. Muchas de las casas de estramuros, á lo menos hasta 1820 (en 
que las calles se conservaban informes y mal custodiadas) fueron construidas 
á ocultas de noche; y algunas de las de madera se traían ya listas de los Es- 
tados unidos, leran&ndose en una 6 dos noches en el solar que querían apro- 
piarse los intrusos. 

(2) Hemos tenido k la vista cinco planos originales y oficiales hechos 
durante el sitio déla Habana en 1762: lo también generales y oficiales de 
1793 & 90 y multitud de modernos inclusos los orígiindes levantados en 1819 
por nuestro tio el coronel D. Antonio Maria de la Torre, secretario que fué por 
espacio de 20 años del Gobierno Superior Político de la Isla y comisionado en 
dicho año de 19 para la delincación de la población de estramuros, debiéndo- 
sele principalmente el espacio, hoy todo poblado, entre la Zanja y el mar. El 
formado en 1804 por D. José Bosquet, se halla en la Secretaría del Obispa- 
do: el levantado en 1829 por el agrimensor D. Alejo H.Lanicr: el formado en 
1838 por De Estraton Bausa (el cual se halla en el Ayuntamiento): el publi- 
cado en 1846 por D. Francisco Callejas: el que se acompaña & la eran carta 
de la Isla de 1835: los publicados por los Sres. Rodríguez, Caries; Loma y el 
autor de esta obra: y finalmente el formado en el presente año de 1857 por el 
Sr. C. Loira, y ^ue se halla en el Apuntamiento. Kecomendamos el nuestro, 
único que contiene la ultima división de barrios, los números de las casas y 
los monumentos déla ciudad. 1857. 



— 47 — 
Garoini, y estaba situada junto á la €irmita de D. Luis 6an- 
zagaTvéase el plano]. 

La casa hoy, de la viuda de Martínez en la calle de Ger- 
vasio esquina á la de la Zanja, donde hubo baños. 

La casa de D. José Matamoros, adonde cuando la inva- 
sión inglesa; pasaron muchas personas para ver el espectáculo 
de la gran escuadra. Hoy sirve de residencia álos coroneles 
de Lanceros. 

Las casas de las estancias Intendente D. Antonio Betan- 
court y de D. Ger vacio Rodríguez, la primera esquina opuesta 
á la Beneficencia y la segunda en la calle de Gervasio ^nuto. k 
la de las Lagunas. 

La casa de Ajuria, que existía desde antes de 1792, y pa- 
só despueá á poder de los Sres. Granados. Cerraba la calzada 
de Gaicano en la calle de San Miguel, y destruida en 1842 
dio su continuación grande impulso á la barriada del Mon- 
serrate. 

La casa hoy de la Sra. Vallin, calle del Oampanaiio Viejo 
esquina á la de If eptuno, la cual perteneció antes á unaMaria 
Isabel Tortois, viuda de Merly. 

La casa de Sanabria (calle de la Beina número 155), hoy 
de D. Joaquín Eadillo, la cual fué casa de vivienda de la es- 
tancia de D. Agustín de Castro Palomino'y Sanabria: y en e- 
Ua estuvo de temporada eí verano de 1796 el ilustrado Gene- 
ral habanero Conde de Jaruco. 

Por Reales órdenes de 13 de Enero de 1818 y 1.® de No- 
viembre de^l820 recomendaba S. M. qne se activase el espe- 
diente de adelantar las fortificaciones á la línea que corre des- 
de la caleta de S. Láaaro al Puente de Ohavez, para que cer- 
rada dentro de su resinto la nueva población quedase en esta- 
do dejdefensa respetable y con terreno suficiente para aumentarse 
(1). He aquí el origen de la prohibición de fabricar sobre la lí- 
nea de la calzada de la Beneficencia, campo de Peñalver &, que 
seha llevado á efecto hasta hace pocos años; ó'mejor dicho has- 
ta el presente; y habiendo hasta dicha punto Í500 varas desde 
el camino cubierto de la plaza, resultó que en vez de no fa- 
bricarse fuera de la indicada zona de 1500 varas, solo estaba 
fabricado dentro de ella. 

En 1818 se recibieron las Beales órdenes de 12 de Setiem- 

[1] Zamora: Biblioteca; art. Fortifieaciones* 



— 48.- 
bre y 80 de .Diciembre de 1817 ifie mandaban delinear y en* 

8áñc»arlB''e!uákd^f)6f'^^ barrios- 'él3trlib&^¿fe:; ddñtelíebdo'é! 
encarga al Keal Cuerpo de Ingenieros, q^é\H¿riA'éd te' oj^fttr^ 
cion Irazañdo las calleó de la inánfera méioí posible?, anxíhdndo 
y dando rectitud a Tas i^üe á ellb sápreBtábáníy ¿efiHlli(ndopO¥ 
medi<^ dé e^iácas de Madera lad esquinad dé las maniífiDas. 
' " En Ibs dikíós de Gbbietnó de 7, '» ^ 9 de Junio & 1»18 
se pnbKcó ün áeéi^etó dé la Intendencia disponiendo qi» íom 
po<«eedpre.s de terrenos enlosestramuros presentasen bu& res^' 
péctívt* títüldSí "pe^t) ájnstanciis dé tóultitud de interesados 
qnW hicíerbri Ver l&s pJBijtiicioéí'qné se tictis'abaii dé bsa ttiíe- 
dídá fti6 iñahdááb suspender por i^eál órdéti dé '16 dé Fétórefb 
de 1819, 

' En los Diarios del Gobierno de 16, 16 y 17 de Abril de 
1826 Sé publicó' él bando dé í^ Intendencia fecha l3 áél this- 
láo en qué se dispone nuévátíiente„ qué 'IóéÍ poseedores dé íSér- 
renos estramuros presentasen su respectivos títulos; píéto que- 
dó, igualmente sin efecto. ' ' " 
Por Real orden de 80 de Octubre de 1888 se sirvió S.M. 
resolver que no sé hiciere novedad eii la esténfeiotí áé r5Q0 



que tenia la zona militar, perp que se permitiesen feiertas-lft* 
briéító ^vL ella, bajbláÉi condicionas qué e^torésa: ' ' ^ 
Por Real ómen dé 2T dé Setienibre dé l839 publicada 



en Diéíémííre siglíiénté.sé resolvió que ía zóná ÁihtW^ dé'lfc'- 
Hábáña ¿¿¿ítóímwé^tó, se red jjósé á 120 váijag^ '^ 

Gobernando en 1854 el Sr, Marques de laPezuela activó 
con eñjpeño éí proyecto de la deí^óliclbñ de tós' ' ítiñíllllks y 
eti él tíéséttte áfio dp 1857 há venido tééüelto deénitivaíJf^éiíté'J 

vendió én 1TI8 (l)á;i!)VA^ustití déSotbloñgo, tésóreró'dé la 
Stóiía Gíüzádft* en precio dS 600 pésotí las tiéi*as'dé qüe^ érat 
dmtSiP, ^^éftláfiiettó del Castiflo y Real ftiér¿fc; del Morro, ' 
agüás vertiénfés parála'bahiá haisí» lindar conlás^tié eétan* 
cOütíedidasá tres súgétos: las misivas ^üe hubo VlietédÓ 
dé dófl&M;áifearitaFí'áncG su cbri8íórté,'quié éón el milslüO 
títtjiló M ad^úlWó- del Oápi^^^ Prado su pñíáét 

maridó y;éslé t)ór níércéd qué lé h^zó el Óabild¿f'dé está ciü-' 
dad en 28 dé Agostó de 1675". Sobté leparte nías elevada d^ 
esta Bieyra^e construyó el C^stiUo 4e ItiGú^éñál- ' '^'•/--»' 
"*^'" ^éMe^aeacntíiTá otorgada én2é de Febrero íeíYIS ante D. Joan 



La primeira división de la \.iudad se hizo por el Obudé dé 
Rída 0u sü bando de 23 de Setiembre de í 703; quedándola 
ciúdíad dividida en cuatro cuarteles: á saber: uno que com[»ren- 
díalkp^rte mv bástala callé de Acosta bajó la impeccion del 
Regidor í). B^éliz Acosta y Riazá: otro que comprendia desdé 
esta calle hastaja de la Amargura inspeccionado por el Regi- 
dor D. OHstóbaí de Záyas Bazan: otro desde esta callé hasta la 
de 0-Reillj inspeccionado por el Regidor D. Pedro Beltran 
de Santa Cruz: y otro que comprendía el resto de la ciudad 
inppeccionado por el Regidor D. Mateo de Pedroso. 

En conformidad de lo dispuesto en Real Cédula de 19 de 
Noviembre de 1769 el Capitán General Bucarely publicó en 
Marzo de 1770 una modificación de la anterior división ha- 
ciéndola en dos cuarteles, á saber: el de la Punta y el de Cam- 
peche, subdivididos en los barrios siguientes: — El de la Punta, 
con los barrios de 1.° Dragones, 2.° del Ángel 3.*^ de la Es- 
trella y 4.° del Monserrate. — El de Campeche: con los barrios 
de 1-° de San Francisco, 2.° de Santa Teresa, 3.° de Paula 
4.^ de San Isidro (1). 

(1) La gente de color daba á. algunos de estos barrios los nombres si- 
guientes: Del Cangrejo al del Ángel (por los Cangrejos que había en él cuan- 
do era cenagoso); de la Pluma al de ($an Agustín [por la pluma de este sa- 
bio Doctor] i de Campeche al de la Merced, por que en él se alojaban los indios 
que venían de Campeche-, De la Legia [corruptela del Ejido], al del Cristo: 
porque en esta Iglesia comenzaba el ejido de la ciudad: de los Doce pares de 
Frafida al del Monserrate: de la Estrella al de Santo Domingo: de la Gra- 
nada ai de San Juan de Dios: y d^ Curazao k la parte Oeste de Belén. Des- 
de 1564 sé conocía el barrio de Campeche que comprendía desde la Merced 
hasta Paula ^ se componía de chozas con miserables conucos j labran- 
zas, y era habitado tor indios que venían de Campeche y fueron reducidos á 
policia'eñ 15T5 dánaoseles un protector que lo fué Diego Díaz. — Del nombre 
cangrejo ia^o^ atbái?rio del Ángel, procedió el que la gente del pueblo en la 
procesión que la víspera de San Raiael, salia hasta no hace muchos años, pa- 
ra la loma del Ángel, llevase delante una farola en que se veía pintado un 
cangrejo. El prígeñ do las tortolillas no es otro (^ue aprovechándose de la con- 
curroijtóiii la gente pobre que habitaba en el bamo hacía y vendía esas tortillas 
que quedaron» con el nombre de San J^afael patrono de la Iglesia. 

7 



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1 

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— 60 — 

En 1807 86 hizo la diviaioa [intramaros] en 16 barrios 
que existió hasta 1851 en qae se veríficiS la de distritos y bar- 
ños: modificada en 1852 y 1855 al estado en que hoy apare- 
ce [11 

Los estramaros fueron divididos desde muy antiguo en 
CapUarAoLS de Partido de Jesús Maria, de Guadalupe y de San 
Lázaro [2] 

En 1841 fueron divididos en barrios ó Capitanías de par- 
tidos de la Nueva Cárcel [que después se denominó de Colon] 
San Lázaro^ Guadalupe^ Peñalvery Jems Maria y Chávez. Des- 
de 1851 bC consideran los estramuros parte de la ( iudad, di- 
vidiéndose como ella en distritos y barrios y comprendiéndo- 
se hasta áLrroyo Apolo, el Cerro, Casa Blanca y Regla, 



(l) El plano de la Habana que hemos publicado, y que trae los núme- 
ros de las capas, ani de intramuros como de estramuros, es el único que ofre- 
ce la actual división de barrios: véndese 4 2 rs. fuertes y con coloras á 3 n. 
fuertes (asi como el de la Isla) en la librería caUe de la Obrania n6m. 115. 

(3) A los encargados de los barrios de la ciudad, se les llamaba comisch 
fiosj á los de los partidos de estramuros capitanes de juirtidos [como los del 
cami)o1 hasta la división uniformo de 1851. En algunas escrituras defines 
del siglo pasado se citan los partidos de San Luis de Gonaaga Horcoiu Jesús 
del Monte y San Salvador ó Prensa (Cerro) San Juan &e pero mas bien co- 
mo comarcas que como tales partidos: aunque á escepcion delS. Luis Gonsa* 
ga han venido á ser con posterioridad. El nombre de San Salradrr lo debe 
el Cerro al Sr. Someruelos en cuyo tiempo empezó su verdadero fomento: y 
el de la IVejisa al ingenio d^ este nombre situado en 61 y el primero de la 
Isla. 



— 51 — 



Capitulo 6^ 



Razón de los nombres de l%9 calles y de algunos otros 
lugares de la HalMina. 



INTRAMUROS. 
Calles de Este a Obste. 

Peña Pobre. — Porqne cnando se abrió se veia desde ella 
la loma del Ángel, que se conoció en un tiempo por la Peña 
pobre. La esquina de la calle de Aguiar se conoce aun por es- 
quina del Mono pomo gracioso mono que hubo en ella. 

CaUejon de la Leehe. ^Porque en una de sus calles se ven- 
día leche todo el dia. Se llamó antes de Pem Pobre por con- 
siderarse continuación de la calle de este nombre; y de la Fio- 
ridana por una señora de Florida que habitó en ella. 

Cuarteles.-^Por 1 »8 cuarteles de San Telmoy de la Arti- 
llería que tenia en sus estremos. El de Artillería estaba en la 
esquina de la calle del Aguacate [casa hoy de T). Rafael de Cár- 
denas! y ocupaba parte de los fosos, donde en 1794 estaba la 
escunfa práctica de Artillería. Esta calle se llamó antes del 
Am/el. En la loma de la iglesia de esto nombre tenia D. Bal- 
tasar Pizarro al tiempo de la invasión inglesa [1762] dos col- 
gadizos, que fueron derribados para construir una Hatería 
cuyo terraplén se formó con los materiales de dichas fábricas; 
y en 1780 se le abonaron por ello 1695$. El tramo de la igle- 
sia desde el Ángel ¿la Muralla fué abierto en 1851, y como 
á las dos varas de profundidad de la escavacion que para ello 
se hizo se encontró una cama de hierro con un cada verja cual 
se dejó con algunos otros fragmentos en la pared de la parte 
del Norte. En la casa núm. 15, que antes pertenecía á D.. 
Leandro Garcia, vivió y falleció el ilustrado habanero Inten- 
dente l>. Tomás Agustín de Cervantes y Castro Palomino. 

C!%aeon.-^Por D. Laureano Chacón, que figuró digna-^ 



-es- 
mente en e] sitio de la Habana, y vivia en la calle de Cuba es- 
quina á la del Teja lillo (1). 

Tejadillo. —^OY una ca^^a que se distinguía por su peque- 
ño techo de teja, 8iend^>el de las demáai de ffuano. La barriada 
era cenagosa y habitada por gente pobre hasta 1824 en que 
se abrió la Puerta del Monserrate. 

De la Bomba. — Por una bomba que en el sitio de la Ha- 
bana cayó en una de sus casas (4 la sansón Ucíia de miliciauos), 
y que habiendo reventado no mato á nadie. Antes se llamaba 
de la Pólooray nombre que aun conserva por tener en uno de 
sus estremos uno de los polvorines. 

De lo Mnpedrado.-^Por haber sido la primera empedra- 
da (desde la plaza de la Catedral hasta la de San Juan de 
Dios) desde antes de 17 1 con chinas pelonas que duraron 
hasta lá38 en que se levantaron para sustituirlas por el a^^- 
tual sistema. Hoy se dice mas comunmente del Empeirado. 
En la casa núm. 13 (de la se£ora dona María diei Oármeo Pe- 
droso) e:^isten en el zaguán dos vigas partidla por una. bom- 
ba en tiempo de la invasión inglesar 

Call^on del Chorro. — ^Porque en él existia el Clmro 6 der- 
rame de la Zanja según se prueba de la lápida que eu elmis^ 
mo existe (2). 

Callgan de San Juan de Dios. — Por el hospital que tiene 
este, nombre, cuyo toado cae á dicho call^ot^ 

(1) En 1763, gobernando el Conde de Riela se dividió por primera vez 
laciiidad en barrios (véase el capítulo anterior) se numeraron' las casas y se 
dieron nombres á las calles. Para los nombres de estas prevaleció el d)e las pét 
aonai^notahlef*. y singularmente el délas que se dial¡iengaicron en elasodáode 
la plsiza en 176*<^. Por el mi^mo indicado bando de polleí a «ei prohibió la i^i^i- 
truir casas con techos de guano y se recomendó la construcción de las c^$as djB 
alto. En 1808^ se pusieron las actuales targetas de números en lias de intíamíi- 
TOB ||;cóstando k 14 reales cada una! || y como se variase algo la' nameracoon 
anterior se formó un padrón de esta diferencia de números, eí oual se oonsep- 
vaha en la secretaría del ayuntamiento. Por Jos peijuicio3 que siiadp^atrae* 
ría no se ba adoptado el sistema de numeración par en una a^eraf impar ^n 
la otra que se ba establecido en los estramurosen 1844 en que se les dio nu- 
meración oficial. 

(2) Véase el mapa adjunto. La inacripcion de esta lápida dieet Usia or 
gua trajo el Maese d^ Campo Ivan (Joan) de Texeda, Año de 1597. Lajpla^ade 
la Catedral era entonces una ciénaga y por eso se llamó Plaza de la Óiina^. 
En 1854 en que se reconstruyó la pared do los Almacenes de depósito de frutos 
del Chorro^ se procuró dejar dicha lápida en el míismo lugar que antes ocupa- 
ba, pare no se dejó indicación alguna del boquerón ccH&odeunfKvara en ^dii- 
d]K> que h9>]M^a4tes y^por don4e S9 verificaba, el desagüe deiaZfM^j^ 



.^yíMJB^-T-Ppyqoe el tíeaeral D. Alejandro O-Reilly, 
4BIHyiiM> 4^ ^vb iaap^otpr de las tropa» cuaado la reétaura- 
^^)46 JÍa^ab9>Qae|i ]763, hi?^o sa entrada por esta ealle, sa- 
]^4p ©1 conWe de ÁlUemarle por la del Obispo. Se llamó taña- 
ron GaZjt*- JSonda y eaUe del Sumidero. Los solares de esta calle 
86 estimaban en 1742 en 8 á 19 reales vara cuando hoy sopa- 
g^p ^ m|i9 de una'on^a de oro la vara. Jauto á la destruida 
ifS^m.U^ del ¡Vlonserrate, que se bailaba en la plazuela frente á 
J^ puertas Je «n nombré (y que fué construida en 1675 y 
4^raida en 1836) habla antes de fabricarse la muralla una 
lipertial pertenQoieiite 4 dona Magdalena Corberá, causante de 
1^9 ; ^ clares j quedando después de fabricada la muralla, parte 
db^.dituia huQiHa y easi^tas de guano y arboledas. La casa prin* 
c^{^l 4e dicd^ f^ncia es la on que hoy existe el establo de 
carruages titulado del Lujo JEconómipo^ donde hasta hace poco 
^e; conservaban- algunos árboles de la indicada estancia. 

i)<? JB^'.-^^n memoria del general D. Manuel de Ena, 
jf^;gí^ú ein, Uif c^iic^aSa del invasor López el año de 1851. Se 
l|^mp ajQ|te& ^ J3(9g%fó ¿^«ióa por estar junto á la Seiba, 

i^t^P.de iaqiial ae dijo la primera.mÍHa en el puerto de Curé- 
awi^lioy d^ li^ Habana). 

Ikl: Póíspo,,-^— Porque el Obispo de la Diócesis D. Pedro 
i^a^tli) Morel de Saníta Cruz, que vivía en la calle de 1 os O- 
J^jpamÚP' 94, puerta contigua al colegio de las niñas, en 
.to:épQC^ en qjiie se: impusieron los nombres á las calles, acos- 
ts^li^irál^a frecuentarla en sus salidas: se llamó antes ¿<6'¿ ubis- 
f^^o* Jíifk la.:^fi^a;OQnocída por de las Sras. Bustamante, e^qui- 
3ai%4^<Ú^ <^11^ 4^ los Oficios donde e$tá la tíonütería, existe en 
el esterior d^: la pared que hace frente á la Plaza de Atm&ñ, 
xili^;lipidft coii la siguiente inscripción: HiafinemfecU tormento 
Sé^^i wi opmf^U perciJm Domina María d Cepero; Anuo 1667: 
Sl -B. a. Jí." siendo la historia la siguiente: Era doña María 
<]^ Cepero. senpra ri^a y principal (como hija del gobernador 
.©> })iegQ Piveray Cepero) y hallándose en la Parroquial ma- 
ycir.(.qi4e eptóivce^ estaha donde hoy el palacio de Gobierno) 
e^ u^A$eat|a que ella costeaba, unal^ala salida de uno de los 
«r¿a^^ em la deaeaorga que se hizo, acertó á atravesarla á la 
é»^isíL q^ue estaba arrodillada: por lo cual allí mismo la hicie- 
^QP.sm sepuítura. Derribada en 1777 la indicada parroquia!, 
fué recoeii^a dicha ]^pida; y existiendo ea poder del). Rafael 
Q^[^IP b/w?n^ide I>< Luis &atQ] pop consejo de R Juró Ce- 



— 64 — 
pero hubo de colocarse en el paraje donde hoy está, haciendo 
creer á muchos qne en él ocurrió el suceso. Hay otras tradi- 
diciones erradas sobre la misma lipida: como que el hecho 
ocurrió de resultas de una hala de caSon que salió de nn bu- 
que surto en el puerto &c. &c. En la casa número 91 vivió el 
virtuoso y sabio fil 'St»fo habanero I). Félix Várela. 

CalUjon de Jnsíiz. — Porque en la esquina de la calle del 
Baratillo vivió el Marqués de Gasa Jústiz y Santa Ana. Se 
ilam» antes calle de Sm Aoibrasio porque enfrentaba con el 
Colegio de San Ambrosio, que estaba en la calle de los Ofi- 
cios, puerta inma liata á la casa <le los Sres. Obispos. En esta 
calle estaba la casa qne servia de teatro (antes de construirse 
el Coliseo ó Teatro Principal) y á la que se decia casa de Co- 
medias (hoy del Sr. Mazorra en, en cuyo lugar de escritorio 
se verileaban las funciones). 

Obra- Pía. — Por la casa hoy conocida por este nombre 
(esqu na á la de Mererderes) donde D. Martin Calvo de Ar- 
rieta, gobernador de las compañías de cabuUos^ en su testamen- 
to, abierto en 1679, dej > impuertos 102,000$, para de sus ré- 
ditos dotar cinco huérfanas en cada año. Se llamó también 
calle de la Artemisa y de &in Felipe: y Ih cuadra entre las ca- 
lles de la Iliibana y Cemp )3»^ela so conocía por de la Tahona 
por una que habia hasta no hace mucho tiempo, y era una 
casa simada al interior, teniendo á la calla una ceit^a de pie- 
dras con su talanquera como la de las fincas de campo. Se 
destruyó hacia el año 1818 en que se construyeron las casas 
números 31 y 32. En la casa núm. 103 vivia diri^sriendo una 
escuela en 1805 el laborioso historiador habanero D. Antonio 
Valdés, y en la numen» 34 el Obispo Compostela. 

OiÚ/jueln. de CJxr/JÍnetí— Porque conducía á la puerta de 
este nombre que habia en la muralla; debido a un italiano que 
allí vivia. 

L'impar'^üa. — Por una lamparilla qne nn devoto de las 
Animas eMcendia todas las noches en su casa esquina á la ca- 
lle de la Habana. La esquina de la calle del Aguacate se lla- 
mó lie la Otmpana por un campanario pintado de azul que 
alli habi : la de la calle de Bernaza se llamó déla Perinola; j 
la cuadra en^re Villegas ^^Beruaza se nombraba délas Cañas 
bravas porque al costado de la parroquial del Ciísto habia unas 
cañas bravas que se cortaron hacia el año de 1808. 
Déla Anuirgura — ^Porque en ia cuaresma saUa todas las tar- 



-- 65 — 
des de la Tercera orden de San Francisco, ana Pasión que 
iba por esta calle bástala iglesia del Cristo que era d H^mU 
Uadero, Por la misma razón se ven calles del mismo nombre 
en mucbas poblacioiies cristianas, como Guanabacoa, San 
Juan de los Remedios, Veraeruz, Méjico, Cádiz &c. á imita- 
ción de la de Via-ürucis de Jerusalen, que se llamo de la A- 
mormura. En la calle había cruces par.i ^ada estación (el her» 
mano tercero D. Miguel de Castro y Palamino y Borr<»to te- 
nia particular devoción y costeaba la duodécima cstacicm por 
los años de 174'), y la adornaba con un*i alftmibi^, dos can- 
deleros de plata y un cuadro de Jesús Cru(ñiicado). Se llamó 
también de la Cruz VenUj p >r la que existia en la esquina de 
la de Mercaderes: y las cuadras entre las calles de Villegas y 
Compostela se llamaron de las Piar/o^as itfe/gn'e^, porque en 
la casa de la esquina de la calle del Aguacate viviati las bea- 
tas dona Josefa y doña Petrona Urrutia que al timbraban los 
viernes Á un hermoso Custodio que tenian; y en dicha esqui- 
na habla una cruz cuya estación correspondia a la de las mu- 
jei'es piadosas que salieron al Señor. La cruz que hasta 1848 
se veiaen una gran urna en la plazuela de San Agustiu en el 
punto donde se colocó nna fuente, fué construida para perpe- 

{>etuar la muerte que hizo una ascendiente de la familia de 
os Rojai^ de una mujer de la cual tenia celos: habiéndola dis- 
parado primero con una pistola con üvo de sal; y como viese 
que la ofendida se burlase de ello diciendo que la había hecho 
unos lunares que mejoraban su hermosura, la disparó otro dia 
secunda vez con bala al salir de la misa de doce de dicha 
iglesia. Los vecinos de la hacienda Guanamon (partido de S. 
Nicolás, jurisdicción de Güines), enseñan aun el sitio y cimien- 
to de una ca^a de alto donde estuvo relegada dicha señora [lor 
este hecho. La esquina de la plazuela de San Francisco, casa 
hoy de la Sra. Marquesa viuda de San Felipe y Santiago se 
llamó esquina de Mmtn dez por un señorde este apellido que 
la fabricó, y en ella vivieron y tallecieion los generales haba- 
neros Conde de Mopox y Jaruco [6 de Febrero de J807] y 
Marqjués de San Felipt* y Santiago [1861]. En la casa número 
71 vivía en 1818 el entendido profesor de educación l>. Este- 
ban Vidal. La casa t squina á la calle de Compostela que hoy 
pertenece á la Sra. de Villa-Urrutia,, fué construida en 17t)9 

Íor D. Juan Pascual, boticario, que siendo m^llorquin, dejó 
dicha esquina con dicho dictado. 



J)4 TenienU-'Itcy.^'SQ porque viviré aJgim tMieüté-»!^. 
en ella, uno porqne en la esquina á la callo deta^HiiJ^aiiiit v»; 
via el tmientf de gobernador habanero Ikmado Di Féliac M- 
Jie¡f.[l% ; afii Be dijo calle del ieniente-^Bey por el fíftíádodm 
dicho señor, ge llamaba antea del Basurero, de SaiitíL ÍRniMp 
y de San SalcacUn- de Horta^ nombre que ha quedado á ht cua* 
dra entre la plaza Vieja y San Franciáco, por la capilla qoa^ 
había en la portería de 8an Fraooiaco dedicada al Seiior raU 
lagroao. La casa de pottalea que se halla en la BlaEa Virát; 
se conoció de Entrada por haber sido construida por D. Enaa 
Estrada [esposo de do&i Gerónima del Toro}cau8aotes dela^ 
disijnguida familia de este apellido, pasando después á poder 
del Sr. Ü. Bonifacio Larrigana, en cuya &mila pennanéce# 

Paso de Chumica. — Nombre dado recientemente a) oa^ 
ll$jon que.se halla entre San Francisco y Ja aotaal ^sft- d^ 
Correos, en memoria del célebre marino de earte apellida: 

JDe la Muralla. --'Hombre con que se oonocia ya en 1691', 
porque siendo la principal para salida de la ciudad paMi et 
campo [como que antes ae llumabacki¿/6.Becí¿]eeabrió^e%i é^k^ 
en 1721 la puerta de la R^al MUraüa. En 1763fleÍ0 di6 ^1 nom^ 
bre de Ki<íla por el gobernador de este nombre que vívirf lái 
casa boy de los comandantes de. Marina [2]. Los portales qv^ 
le correspaud^n á la Pla^a Vi^ia se llamaron de Jarneo {kn* ' 
la casa del Conde de Jaruco, que hace esquina á la! calle de Si 
Ignacio* La cua<]ra entre la Plasa Vieja y la calle de los Oá^. 
cíos^e llama calle déla G¿/2apc.r haberse trasladado á ella ei^ 
1710 la Casa-cuua, según inscripción de la lápida qMtodai^te^ 

(1) Fué después Oidor de Méjico y de Guatemala, é hiJo^dé Mr. Cárloi, 
dd Rey, primero de e«ia familia francesa que vino á la Isla. Este Me Caer- 
los fué el que írajo la yerba conocida por au nombre \yerba de D, Carlos] y 
murió en 171 1. Su hijo Carlos (hermano de D. Félix) fué tan dMtingúido me- 
dico, que fué llamado á la corte por el rey D, Femando VI, y no habiendo te^ 
nido efecto el viaje por fallecimiento de este, se le mandaron costaard^laareat 
les cajas los preparativos que habia hecho, D. Tomás, hijo de este, fué en cla- 
se de auditor en la e«ípedicion de Galvez contra Panzacola, habiendo cedido 
sas sueldos y emolumentos al fisco. Según la Guia de Forastero» en Va tík- 
dana, publicada en 1781, vivia D, Félix en la calle de los Oficios número 79*' 

(2) JSn la targeta de la casa ferretería de esta enquiña á la do San ][gQa-l 
ció, se lee lo siguiente; **Calle de Riela en memoria del conde de este ti^Ip, 
destinado por S. M. para lá restauración de esta ciudad, año de 1763/' La 
puerta de la Mura^llase llama también de Tierra en contraposición j& la? dé 
man pero también á imitación de utra-semej^nte y delimsoíd nottibtáw Cft^'* 
dix. A mediados del siglo pasado se abnó. la contigua, al /S^r. 



«tiste. L0 esquina á la calle del Agtisteáte se llamó de las Ji- 
wi«^(¿ató:porhaber nacido y en ella dos gemelas; te 

A k d» S. Ignacio Tienda dd Agua de Odxxdapót espehdérse 
allí esta bebida, antes mny en uso: y la casa de poirtal de la 
Pla^a Viega esquina á la del Inquisidor perteneéió al elegan- 
te historiador habanero D. Martin Félix dé Afíate. La duda- 
déla de la Guardia^ que se halla entre las calles de Oon^poste- 
la y de la Habana, fué construida á mediados del siglo pasa- 
do por D. José de la Guardia, ascendiente de la distinguida 
familia de los Escobares. 

iJalledelSol — ^Porque habia pintado ún sol en una de 
la& esquinas de la calle del Aguacate; cuya esquina se cono-* 
ce aun por esquina dd Sol La casa de alto situada en la pri- 
mera cuadra, acera izquierda entrando por la muralla, fué de 
B. Jtmn Martin Galianoj ministro interventor de fortificacio- 
nes, que construyó el puente que ha dado nombre á la catea- 
da de (Saliano; y en dicha éasase elevó hacia el aSp 1796 la 
ipnmem panúomimaj mongolfier, ó sea globo 'aereostático. 

Samaribana. — Por una señora beata á quieii llamaban a- 
si^ y vivia en esta calle, ^e llamó antes de la Sueriadel Cam- 
|w, porque conduce á la puerta de la Huerta del Campo en el 
convento de Santa Clara. 

Cerrada de Santa Cíom.— Porque está cerrada en dicho 
convento. Se llamó antes Cerrada de Bidés porque á la máis 
gen déla bahía habia siempre redes de pescadores. Véanse 
la» calles del Inquisidor y de los Oficios. 

£te ita-^Por D. José Cipriano déla Luz, Regidor y 
coíreo m&y<)r déla Isla, que vivia en la conocida casa de los 
Luces, y se señaló en el sitio de la Habana. Se llamó antes 
del Cl?rr€<? porque en dicha casa estovo la estafeta de correos 
fandada por T). Antonio de la Luz y Do-Cabo (Véase la ca- 
lle 4e San Pedro). En la casa número 1 ocurrió el trágico su- 
ecso de haberse suicidado (1812)el marido de la celebrada actriz 
doña Isabel Qumborino, después de haber depado á esta por 
muerta por celos del actor Rosales (fallecido últimamente). 

Acosta. — Por vivir en ella D. Félix Acosta y Biaza, Ke- 

g'doíy depositario general, que se distinguió en el sitio de 
Habana. 
De Jesús María. — Porque daba salida al barrio de Jesús 
Mmiay jóse (que es como antes se decía á la- calle é intiica- 
do'barno). 8 



— 58 ~ 

Be la Merced y de Paula. — ^Porque en ellas se hallan las 
iglesias de estos nombres. A la de Paula se le decía antes de 
San Francisco de Faula, por el hospital de este nombre que 
tiene en su. estremo oriental. En ÍBonte de este hospital está 
la casa fabricada por el Juez de tierras D. Antonio Gelabert 
j la cual pasó á ser del Sr. conde de Jaruco, que en 1816 la 
vendió al Sr- marqués de Campo Florido, su actual poseedor. 

Callejón de Bayona — Véase el otro CaW^on de Bayona, de 
Korte á Sur. 

De San Isidro— -Fot la iglesia de este nombre que hay en 
ella. Se llamó también de la Tenaza por salir á la hoy cerra- 
da puerta de este nombre, que aun se puede ver dentro del 
Arsenal. En la misma calle está el cuartel d^ San Ambrosio 
que hasta 1840 sirvió de hospital para la tropa, y en cuyo 
fondo, que cae á la calle de Paula, se acaba de construir una 
hilera de casitas ó pabellones para los oficiales. 

Nueva de San Isidro. — Por ser abierta con posterioridad 
á la anterior. 

Nueva y Sola. — Por lo que indican estos nombres. 

De los Desamparados.. — Porque teniendo por uno de sus 
lados la plataforma, ó muralla del Sur. y estando á un estre- 
mo de la ciudad, era muy solitaria; hasta 1848 en que se hizo 
sobre dicha plataforma el Pa^eo de Roncali. Casi todo su lado 
Norte lo comprendia la estancia de hs Campechanos. 

Calleen de la Sigua. — Parece que por su figura torcida 
como la de las siguas. En la casa de recogidas estuvo el ma- 
tadero establecido desde 1590 hasta 1793 en que se trasladó 
al punto donde hoy se halla: destinándose después una parte 
del local para baños [que se veian aun en 1818], otra para 
casa de Recogidas [asi que vinieron las Ursulinas y se 
posesionaron del edificio en que aquellas estaban], y. la otra 
para mugeres dementes; y habiendo empezado á deteriorar- 
se el departamento de estas fueron trasladadas en 1829 á una, 
casa contigua á la de la Beneficencia. En 1810 en la parte 
que quedó realenga estableció D. Cándido Rubio una sierra 
movida por bueyes. 

Calles de Norte a Sur. 

Calle del Monserrüie, — Comprende la calle del recinto 
desde la Puerta de la Punta hasta el estremo O. de la calle 



— 59 — 
de la Muralla, y se llama del Monserrate porque en la pla- 
zuela de las puertas de este nombíe existia la hermita del 
Monserrate fundada en 1695, destruida en 1886 y reedificada 
en estramuros en 1844. El terreno donde se edifico esta igle- 
sia era una estancia y tejar de la familia de los Sigleres: una 
parte de ella fué ocupada por la Real Muralla, quedando las 
casitas de guano y muchas arboledas que duraron hasta el si- 
glo pasado [1]. 

DeBemaza. — Por D. José Bernaza, que tenia en ella u- 
na panadería. Se llamó del Egida desde la oalle de la Lam- 
parilla hasta la de la Muralla cuando no estaba fabrica- 
da la parte del Oeste hasta el recinto. Y aun se estendí^en- 
tonces hasta el estremo Sur de la ciudad xcon esta denomina- 
ción, según se advierte de la numeración que empieza en la 
calle del Obispo j sigue hasta la calle Nueva y Sola. Bedecia 
del Egido porque allí solamente habia alguna parte del ejido 
de la ciudad [1]. Desde el Cristo hasta la plaza del Monser- 
rate se conoció por del Caido^ por un hombre que cayó del te- 
cho de una de sus casas. En frente del Monseriate de las Ur- 
sulinas estaba el patíbulo ú horca, que hacia 1810 se trasladó 
á la plaza de la Punta, donde fué destruida en 1830, cuando 
se prohibió la horca, ordenándose en su lugar el garrote [1]. 

De Ourazao.— 'Porque asi llamaba á esta barriada la gen- 
te de color, y también Yucatán y aun Campeche^ que también 
deeian á la barriada de la Merced. 

De la P¿coto.— Porque en ella [esquina á la de Jesús Ma- 
ría] estaba la picota ó palo donde se azotaba á los reos; y lue- 
go la pasaron á la Plaza Vieja donde estuvo hasta 18S6. Se 
conoció también por de la Sabana^ porque se llamaba Sabana 
de la Tenaza la plazuela que habia por donde está la casa de 
Recogidas. Detras de Belén, que era el lugar conocido por el 
qtiemaderOyestnvo el rancho de los isleños^ cuyos terrenos se 
vendían en 1742 en que se demolió á 4 y 6 rs. vara y las ven- 
tas se hacían con dificultad, recibiendo en parte de pago mue- 
bles de uso y otros efectos rezagados. ^ 

(1) Véase el capítulo anterior. 

(8) Véase el capítulo anterior. 

(1)* En esta época el viejo Vigario: encargado d© pedir limosnas para 
los ajusticiados, llevaba dos campanillas: y las viejas tomaban estas, las lie-, 
naban de agua dándola á beber á los niños que no tentan dientes 6 qu e eran 
tardíos en hablar, suponiendo que con beber el agua en dichas campanillas 
les salían pronto los dientes 6 rompían en hablar. 



-- 60 — 

ci0^t¿ ál). Joaé!Qi^oiiay Chaeon que la dond al convento 
de SfbptQ Domingo de la Habana [1]. 

Nmea del (Msio—lBor ser abierta después de otra» que 
e^nduc^an al Cristo, Antes se llamó Sola, 

JM FiWéya*.— Por D. Mundo [Eaimundo] ViUegius, que 
vivió en ella- Seepi^oció también por déla Gondemde Bapami 
y á la esquina de la calle de la Obra-pia se decia JBl hoyo d$ 
la Afien\i»a por un grande boyo que babia en ella, tal vez con 
alg^namata de artemisa: 

Dd Aguaícate.— ToT un frondoso aguacate que babia en 
fielep, dpnde cierra la calle. Fué corlado dicho aguacate coi 
1837 [2]. Hasta ahora 40 años se decia casi siempre Calle dd 
AgiiAcate de J^den, 

De Gomposiéla. — Por el Obispo D. Diego Evelino de 
Cpmpostela^ que construyó y vivió la casa nnmerft 156 [hoy 
de los herederos del Sr, D. Ignacio Calvo] y además constru- 
yó todas las iglesias que se bailan en esta calle, hallándoBe 
enterrado en una urna que se ve en el monasterio de San- 
ta Teresa. Tenia una especie de quinta en San Isidro y en 
Belén: El sitio donde está hoy el cuartel de Artillería se lia-: 
maba el Palenque y nombre con que aun se conoce €¿ 
edificio; porque era la residencia de los negros criollos perte- 
necientes al rey [que á fines del siglo pasado les mandó dar 
la libertad]. La calle se llamaba antes de San Diego por la 
hennita de San Diego [después convento de Belén y hoy co- 
legio dejesuitas], situada en ella. La esquina de la calle de 
Jesús Mana se conoce aun por de la Culebra por una culebra 
que hay pintada en ella^ y la esquina de la calle de la Merced 
se conoce aun por efeZ ^joa^. Las casas frente á Beleñ nú- 
meros 71 y 73 fueron de D. José Olano, que vivia hace maR 
de siglo } medio: y la entre ambas, que hoy pertenece al Sr 
Santovenia, era la huerta del Sr. Olano; La casa esquina á de 



[1] Dejóles también el título de Conde de Casia Bayona y de Justicia 
mayor de Santa María del Rosarío; pero el convento cedió dichos titiilos á 
D. José Maria Chacón, pariente del fundador y abuelo del actual. A fiíjie? del 
siglo pasado dicha estancia, que ya se titulaba Plaza de Bayona, fué fc^bríca- 
daporD. Antonio Abad Valdes Navarrete, el cual era también propietario 
de hk hermoso, casa frente á la oiitedral. 

(2) HexnQS visto un atril hecho con la madera de este árbol. 



j 



— 61 — 

bk Am^í^nim se Uamó del MaVmfm .pocqTO lascasa h^oj deia 
Sra. de Villaurrutia, fué construidia^^or D^ JtianiP^eual^ceo^ 
DQcádQjpor el Mallorquín, que en la esquina teiiiauiía botica. 

líü Atmd^^ov la figura de las dos inedias nkan^anab 
que la componen. Las esquinasá las calles de Chacón y. Coái-^ 
póstela jse conocen i^qv rías cinco esquinas dd Ángel. En ésta ca^ 
U^uelay casa número 2, ocurrió el lamentable partímdió ;d^l 
pttrild Marcos Escobar, año de 1840. Antes se ILabió. í^(¿Há éil 
0s^O;^orque la manzana del Oeste, que era muy/r^uciéa, ¿e 
éonoció por ^í: (%o. 

D« faj S^6am.— Por el nombre de la ciudad. Una bode- 
^esqmtia ala calle déla Merced se llamó esquina deíMxgm 
m Boyo porquieise viendia allí una bebida sacada del mAÍz de 
^ ' que &e haoeb los? bollos de mipa, y era bebida, muy usada. Lk 

eaquiuaái la <^le del Empedrado se llamó dd JFSiíriííao porqué 
ea una tabaquería que en ella había se encendía el úüico &u 
. rol de todo el barrio hasta fines del siglo pasado. Enia'mu^ar 

lia del Sur haciendo frente á esta calle estaba la muy coñoci- 
dai^aritedtf;#Sí35nJi)5á, destruida en 1848 edn motivo déla cons.- 
tmociondel'paseo deEoncali. En la casa número: 22 se pufíó 
de cuerpo presente en 1826 el cadáver del general habanero 
D. Oáiiofl de Urrutia, capitán general que fué de Santo ^Bo- 
naángo y de Guatemala, y fallecido en Ghuanabacoa; 

De 'ja.5fUw5r.~P0r I). Luis José de Aguíai:^ Regidor fiel 
^ecutor, que se distinguió en el sitio déla Habana, y vivía 
¡^ én dicha calle [casa esquina á la del Te^jadillo]. La cuadra 

entre la de la Muralla y - Teniente-Bey se. llamó . de la Ceánk^ 
íiaj porque hasta 1813 estuvo en ella la carnicería delreylséi- 
gnnda easa k la derecha entrando por la calle del Teniente- 
Keyl. La esquina á la de la Amargura! se Uamóffe-foí j?fert?«ro5 
por la capilla de la tercera orden de San Agustín; y la esqui- 
na ala: calle de O-EeíUy se llamó del Ante-Onsio. Ignoramos 
el origen del nonabre Gontías que algunas escrituras dan t^m» 
bien á esta calle. 

De Cuba. — Por el nombre de la Isla. Antes se llardo de 
la Campana j también de la Jñindieim. En la casa de \m 
señores Acostas [esquina á la de Ghacon] puede veráe la es- 
calera de mármol construida al aire en 1828 por uno de sus 
actuales dueños, obra de mucho mérito. La casa hoy palacio 
de la Audiencia fué construida por D. Mateo Eedroso: y la 



» 



— 62 — 
eonocida hoy por del Sr. O' Gavan la fabricó y vivió D. Pedro 
Bertrán de Santa Cruz [1]. 

De San Ignacio.— Fot la iglesia y colegio de San Ignacio 
de Loyola [Jesuítas], hoy seminario y catedral que estíLn en 
ella. Antease llamaba de la Ciénaga^ por la ciénaga quehabia 
entre el cuartel de de San Telmo y la Catedral; hallándose en 
la plazuela de esta [que se llamaba de la Ciénaga'] el callejón 
del Chorro^ donde se conserva la lápida debajo de la cual ha* 
bia un boquerón por el cual desaguaba la Zanja R^ial [véase 
el adjunto plano]. El callejón al costado de Paula se llamó 
de las calaveras de Panla^or haber estado alli el Osario de di- 
cho hospital. La casa de portales esquina á la del Teniente- 
Rey se llamó de las beatas Cárdenas por las piadosas señoras 
de este apellido, sus dueñas. Fué después local de la Sociedad 
Filarmónica desde 1824 hasta 1847 que terminó dicha Socie- 
dad. Los portales que hay en la Plaza Vieja se conocen por 
del Rosario, porque en la casa núm. 80, que era de doña Lui- 
sa Peñalver, Marquesa de Casa Calvo; existia un altar este- 
rtor de Nuestra Señora del Rosario, donde se paraban los 
Rosarios que sallan de San Francisco y otras iglesias por la 
noche; y cantabaa all) á la Virgen. La plaza Vieja tomó e^te- 
nombre desde que se formó la del Cristo [que por mucho tiem-i 
po llevó el título de Niceva'], pues antes se llamó Nueva con 
relación á la de San Francisco, que fué la primera de merca- 
do. La casa esquina á la calle de Chacón, perteneció á los 
condes de Bayona, y en ella vivió algún tiempo el general 
conde de Jaruco. La de la puerta inmediata pertenecía á D. 
Pedro Bertrán de Santa Cruz. 

De los Mercaderes. — Por ser sus habitantes la mayor par- 
te mercaderes (2). En la esquina de la Plaza Fieja existe aun 

(1) Tuyo una hija nombrada dofía María; y se cuenta» que habiendo 
otra doña María Santa Cruz, se distinguió á aquella con el sobrenombre de 
"la Canoa'% originado de la siguiente aventura. No hallándose construida la 
muralla que en el dia se vé frente á dicha casa, los pescadores que atracaban 
sus botes por la costa sallan á sus quehaceres en la ciudad, y dicha doña Ma- 
ría, que solo contaba irnos nueve años de edad, habiendo soltado y metidose 
en uno de estos botes, cuyo dueño estaba ausente, se fué dicho bote alga- 
rete con ella hasta la boca del Morro, donde notado por el yigia la edad, ade- 
manes <£rc. de la niña, avisó para que la recogieran por medio de otro bote que 
salió al efecto. 

(2) £n 1761 escribía Arrate 1(» siguiente; *< Algunas de las calles de la 
Habana no tienen nombres: pero entre todas, lamas nombrada es la de Mer- 



1 



~ 63 — 
el café faudado por Mr. Tavern y coaocido por Cafh de Ja^ 
vema. La cuadra entre Santo Domingo y la Pescadería se lla- 
mó de la Tesorería porque en la casa de los Sres. Marqueses 
de Arcos (donde hoy está el Liceo) estaba la Tesorería cuan- 
do era tesorero el Marques de Arcos D. Ignacio Peñalver y 
Cárdenas (1). Los portales de la Plaza Vieja que correspon- 
den á esta calle se llaman de Alfaro por D. Francisco Alfaro 
que vivia la que yace esquina á la cuadra de la Cuna. La ca- 
sa hoy de la Sra. condesa de Lagunillas perteneció al conde 
de Jaruco D. Joaquín Santa Cruz. 

De las Damas.-^-For llamar la atención las muchas jóve- 
nes que se veian en ella. Se llamó antes del Dormitorio por 
estar cerrada en el dormitorio del convento de Santa Clara. 

^ Del Inquisidor. — ^Por ü. Antón Claudio de la Luz, comi- 

sario segundo de la Inquisición, que vivió en la casa conoci- 
da por de doña Concepción García. Se llamó antes de Re(U$ 
sin salida porque principiaba en la plaza y cerraba en Santa 
Clara. La casa hoy es de los herederos de la Sra. doña Fran- 
cisca Aloy: era del Oidor D. Bernardo ürrutia y Matos, pa- 
dre del historiador D. Ignacio, del general D. Carlos y Oidor 
D. Manuel, que nacieron en ella. La cuadra entre Acosta y 
Jesús María se conoció por de Eligió^ por D. Francisco Eligió 
que en 1770 vivia la casa frente á la del Sr. Marqués de Ar- 
cos, y que corre hasta la de los Oficios, en donde tiene la 
puerta principal con eí número 35. 

í: De Tacón. —Por el Capitán General D. Miguel Tacón que 

^ mandó la Isla de 1834 á 1838. 

En el estremo Norte tiene el Boquete de las Pimientas que hoy 
sirve para introducción del pescado^ y en donde sé construyó 
[antes de haber muralla] un buque llamado La Purísima Con- 
cepción. Llamóle este sitio de las Pimientas por haber vivido la 

cadereSf que sale de una de las esquinas de la Plaza nueva para la parte del 
Norte y termina en la de la Parroquial mayor, siendo su estension ae cuatiro 
cuadras, y por una y otra acera están repartidas las tiendas de mercaderías, 
en que se halla lo mas precioso de los tejidos de lana, lino, seda, plata y oro y 
otras bujerías y cosas del común uso; las que atraen mucho concurso á este 
partge. en que siendo lo que se vende por número, peso y medida, lo que 
se gasta es sin número de pesos ni medida, porque no hay cuenta ni regla 
¡ en la delicadeza y esplendor de los vestuarios.'^ 

(1) Bobado en 1804 este señor en cantidad de 151,000$ por la misma 
guardia que custodiaba el Real Tesoro, repuso de su boláUlo dicha cantidad 
robada. 



t 



— 64 — 
osS^ée eí9ii&ei)t&-(q-tie Jbdee esquina j que hoy péjriiBxié^&Aal Sr. 
J). SebAStito Peñalver) unas señoras de ese apelUdo. (1) 
\,; De los 0^os,~PoTqae desde la plaza de San Fraacisoo 
he^sta la de Axmas estaba llena de menestrales. En 1584 en 
ue la Habana solo C0ntaba4 calles, esta era la principal de e- 
a«i. Se llamó antes. (Í6 la Cbne^em. La casa de postal pla^a 
¿te Sa>j Francisco frente á la bahía conocida koy por d€ Ar* 
naona (y que es la fonda del León de Oro) ftré la casa consisto- 
mi; y en ella se vé aun el primer escudo de la ciudad Oom- 
práronse para labrar dichas casas las que ñieron de Juaü 
!^aQtísta de Bogas el año de 1588 siendo gobernador Gabriel 
d(e Luja», y cpstaron 40688 reales como se evidencia de ui- 
na: real; oédujia en que S, M. aprobó la compra; pero no Be a- 
cabaron de &bricar hasta el de 1633 que era gobernador D. 
Juan Bitran de Yiamonte, como consta de una inscripción 
que permanece en su puerta interior, y desde aquel tiempo 
hietsta el de 1718 sirvieron de habitación á sus suoesoreA, re- 
servando siempre la sala principal para celebrar los cabildos 
ordinarios y estraordinanos, oumo se práctica también aho- 
ra,, porque asisten en ella los tenientes de rey en virtud dé 
real orden con que se confirmó la gracia hecna por acuerdo 
d¿ este cabildo al coronel don Gaspar Porcel. Su fábrica es 
de doB altos yaunquenode la capacidad y buena arquitec- 
tura qi^eóorreflponde á una ciudad tan ilustre y populosa, es 
cierto que habiéndolas reparado el año de 1745 par la rui«a 
<pjQ padecieron en el fatal estrago del navio de 8. M. nom- 
brado el Invencible, acaecido el dia 30 de junio de 741 p4r 
el eíccidjente de una centella que calló en él y caltóido elm- 
cendio hasta la Santa Bárbara, hizq volar sus aparejo», arbo- 

|1] in presbítero D. José Diaz Pimienta en su testamento (íttoifjgado^^é^ 
1736 dejó esta casa á sus hermanas; y Da. Rosa última que quedó de ellas, 
laitemiió en 1774 en cantidad de 10742 pesos cuatro rs» á D. Martin Aró»- 
t«gui y ér su esposa Da. Tomasa Bassave. Esta última la vendió al Sr. 0- 
Ibiispo Heohavarria que la vivió y vendió al Sr» Obispo Peóálver cansajite 
délos actuales poseedores. Según la tasación do 1747 la valra do suelo va- 
lia alli 4^ rs. Bicha casa lindaba por el la'do áe la playa d&l Boquete qa« 
eya entonces su frente) con D. Antonio G^l&bertjuez deletras; y por' el lado, 
de.enñ'eíite de la fuerza con el capitán D. Lúeas Gómez. En 1770 8ellama> 
baeste punto Boquete de la Pescadena antigua; h <j[ue há^ «ré«r <^ dé 
ajyyi:se[Z)adó á otra parte la pescadería que s« ve en el mismo punto desde ha- 
C(»jpéiUChos afios; siéndola actual construida en tS36.En 1747 s&eitftb}«<»^«B 
esta calle la Camiceria de los militares. 



— 65 ~ 
Ittdura y obras muertas, estremeciendo al reventar el casco to- 
da esta población, ha quedado lucido y vistoso su frontispi- 
cio con ios dos órdenes de arcos de piedra que se le forma- 
ron á todo su portal, y sirven de adorno y seguridad á las 
casas. Las que se compraron para cárcel el año de 1661 e- 
ran del convento de Predicadores, que hizo venta de ellas á 
los comi'sarios de la ciudad alférez mayor D. Nicolás Caste- 
llón, y tesorero de la Santa Cruzada D. Antonio de Alarcon 
y Céspedes regidor." (1) En la casa número 44 vivió la Sra. 
Da. Manuela de Arango, fundadora de los vínculos de Mei- 
reles y de Aguiar. Bn la del número 67 vivió el Conde de Ca- 
sa Montalvo y estuvo después el conocido café de Copas, Se- 
Kn se deduce de algunos documentos esta calle después se 
mó también de Redes. 
Del Baratillo. — Porque en ella estuvieron los primeros 
puestos de ventas men'idas a que se dio el nombre de Bara- 
tillo. Las casas de la manzana comprendidas entre esta calle de 
■ la Obrapia, bahia y Callejón de Carpineti, fueron: la de en- 

frente de la Aduana (antes llamada contaduría) de D. Mel- 
chor de la Torre y la del fondo de ellas de Da. Isabel Pedro- 
so tia de aquel y la cual la hubo del Rejidor D. Blas su p£¿- 
Jre. Fué vendida la primera en 1738 en precio de 16000 pe- 
sos y á razón de 58 rs. vara de terreno. La de enfrente esqui- 
na también á la puerta de la Aduana, fué comenzada á fabri- 
car para Casa consistorial, ó sea del Ayuntamiento, en 1596, 
I por el Gobernador Maldonado, y sin concluir fué vendida al 

i capitán D. Pablo Pedroso. En 1820 en que se reconstruyó es- 

' tHi casa la lápida que tenia en la puertay declaraba haberse fa- 

bricado para casa de cabildo, fué dividida en dos partes, que 
sirvieron de cabezotes para la construcción de una de sus paredes. 
' Desde' la Aduana á la Plaza de Armas sé tituló también esta 

calle de ViUa-alta^ por el marqués de este título que vivia en 
la'casá donde está el escritorio de los Srea Drake y Comp. 
San Pedro. — Nombre dado por los marinos, por la devo- 
ción que en general han tenido á dicho Santo Apóstol. Se decia 
I antes íSoTí P^ro drf JI!foKmHo porque conduela al Molino dé 

! tabáico» que habia en la esquina á la calle de Luz. (2) Sella- 

(1) Arrate, página 84. 

(2) Este molino, el primero sin duda de su ola^ie en la Isla^ construido 
por nn tal Alemán, recibía el agua por impulso dé sus ruedas, de la iaiya 

O 



— w — 

m^ba también esta calle de Vüla-aUa (%a 17Tp)i¡|Qlf^i^|»^f4to^ 
caia el foado de la casa del Sr. Marqués d^ Vltífk8M[to>|yCÍ^^ 
de húy tienen el eacntorio los Sres. Drabey QpBí^p,)]]^.^!^^ 
caliese ball^ od real carenero cuya ^rvasíi^^, M;i¿hH|a^;6f|i#ft 
él palo destinado a levantar boi buaü^pat'ftiaii earenpi^^ 
establecido eu 1740 uor D. Loreazo MonttdYO 0«k. P^ip4Úk3M^ 
machina que hubo, fué pasmosamente dorribuid^. poff^J^QM- 
can de 1M% haci¿DdDla caer poi el cpfoml^mwti^d^ lo^ <7P 
grados que tenia de iaclmacioo j á peaai OQ la pyoq^^jupE^i jr^ 
siBtencia que oponía al viento, como que sa dii)^^:^4ijó iMJi 
de uiK» y medio pies*) La actual ba slcb coj)&Ui¿dai:^i^ 18^ 
Allí"- de esta calle se halla el oiagni&^Q ijoiu^tl^/ !|S4 ^¡^ 
suelen dar aun los nombreg que tenia coaado i^ ^t^ba,|^ 
estendido, á saber; Mudk de caballería (^vX^,m4fi(á9k^^ 
caballerías) á au estremo íTorte porque ílouáeert^aWta el 
presente año la easa capitanía del Puerto, se bail^biii^ el ^^gfr 
tel de caballerías que después se tituló de Dr^gp^ea,) iftfc#l 
de GirpineU^ por el frente del Caliejoay pq^srlíftideiftatí^ll^jp- 
bre donde estaba el antiguo muelle de Oe^t^^tij sfo^iiéi 4^ 
San Mwiclico por el frente de la plazad^.^í^ uioiqIk'^^v^ 
1828 al presente se ha derribado la mitad dp Ía Jiau^íta^q^ 
formaba esta calíe. 

EStRAMTTRDB- 

CALLiSS DIB JR^IsR. A 0988». 

ÜMede la CAofrera.— Porque coaduce ¿Ja C^arr^^]^ 

Xkkta dónde empieza esta ccalle, íué célebre ^o loe p^i^y^cn^ 
tiempos y dio nombre i la frut^ in)|u:apis^meiU;e lJia¿^^ 
de la caleta: pues por la abundancia ¡qjue Imata el;í¿í0'182&.li¿. 
bo de ellaa en este sitio ^e le llamo uva caleta^ El toiaf ouKki l^fir 
gía que se vé junto á ella íi^é construido ea ISii^ ffi^ Sftí- 
ner dicha caleta al abrigQ d^ pirata^, jliacieiidQ ^otr^i^.en él 



,:fte^ppr medióle canaria fprmada de |kttlH)9 # c^tk ^^m^m^mmM ímb- 
p'te/ y ciibiertá de cantería, de diro recientemente se, J^lii i^aU^o J^ygM* 
tw^ énlatíalle^e^Iiiñs y 'Campó de Marte. ÍÜtímpró <Kcho molino en i^^B. 
-Antonio de la Luz y Do-Cabo, portugués de origen francésr primero que vi- 
no á esta Isla y el mismo (^ue construyó el mueUe de Jj^lz para.(^8e9[^^arcar 
los productos (fe un ingenio qxm tenia por Ma^i^ü^na, Wmnmo J^ni^ro. 
éiá^&^tí étM;¿ se^ coníérva. 



Miste ««^éSnlWtos/eitirftí^í^t^clíalife^^ -^1^ 8^- 

Wftte^iíífVfe^M *h[dla'2%ír^4há qttó y^se -haiícistrTiído/ÍEÍ taóú- 
t#Ha¿ij|*o ^1 WífeMío de wmbro así por halíárse pjoÉlfiído 
al8í«i^. "Se ttanoeíó táml)^^^^ el nottíbre de mmiooííí 

á'íféb^ahza de tm^ qtiÍGÍ$ fle ^^ nómbriB que l^aTJííii eñía 
Péütedulíl. Pé.rt6iie<?ió á titi canario llamado VÁl^^^ él ¿tiaf 

<Sí*o'^gf^^ éritré^doB á ía fenüíía áfeíos 

St^Kés ^^n s&^a tnaieada em él naíJítalo 4. «■ 

(5bte¿^ efe i8lím JDá;2;(íf o*— Porgue conducía álbospftal Se 
€«*é*iipttfl5re, etítableoiao, en 1T46 aonde tcgr pstá. SaáÍB co- 
ii6ííé»átinaetíta(»l2áíáa, 4ioy calle, por éj ntpüljre oficialice 
Odie, ancha del Norte qm se vé en ua.üa^etoñá suentraiáta, pOír 
lajmujtó. Kn 'él sotór fle ía Tioy casa d^l Br. LarrazaJbal Sabia 
ctfastf^idO -án tjbiílficfliéU unos. 8n'J)ter'ráueos para ociltar en 
eHoi^íbhtmbai^áa y en IflSS un genbyé^ estableció jen esos 
riCambs^sntíteirán^óS'uu^a pasquina, conla que quitaba ía vida. 
aílq[iie^líáí6i1a etítratensu cásí^, y ha,cíí|L de^llos xTiorizoi. 
Etópe^&e á pidbíar esta callé Mciá el año de 1815, sufriendo 
mucho sus casas en los temporales d§ 1844 y 46; y ^1 tercer 
dfi^^déíébtteis^ajáj teinnotal Ae Y de Agosto de 1856, un^ aveni- 
díi^j^ftas^cfóüi'ri^ del n|^ IJegó bíi,sta la calle del írocadero^ 
atiiígíndbse una niSa dé ocho años: y el 27 de Diciembre del 
mismo año hubo otra avenida Uerando el agua l^asta.la^alfe 
dfetos 0éi|iofl. 

^Ikde h Gtrcil—Torél edificio de Ja (Jareé], ^uyo 
cTíÉjtaatrcae á^Ta. 

JSfe^os ^eñiús.'-^FoT la antigua fuente así llamada, de^- 
trtjiSla 1BXI laW, y cuyoB leones se ven en la construida frente 
áía^€láü*tíeL 

^B)0(gio 6 déla Merced. —El primer nonábre porque pa- 
sanado por ¿Ha el Capitán Creneral Rieafort .se levantó una 
tettipeltád que le obligó á refugiarse en casa de una señora 
viuda 4e un tal Méndez: á la cual hizo.várías visitas dicho "Sr. 
Gfen^l^raiílecído de la.buena acogida que dicha senara le 
hiis9ve$i>8^aeÍla,0f&ftBÍon: yínunodó qu£(¿ dicha caliese- le impu- 
siese eJjweaibre^ iBfij%¿o.1Bl 2. ^' nombre fué dado al capri- 
cho: sÍQtii^tp siqinsiíile ver repetido este nombre en seis calle de 
la^^^l^^JUd-y -SUS ostramurQs: pues ieato c^usa^ran confusiAoi. 

Vidrios f Lagimasj Seca ¿¿¿6.fa»^nle7«^v--rMpii»ier<B<Ha- 



— 68 — 
bre por la abundancia de vidrios que había ea los basorerot 
que nasta baoe poco se veian en ella: el 2. ^ por atrave^r 
una de las tres lagunas que por allí habia, y la cual fué la pri- 
mera en segarse, desaguándola: el último porque era el ca- 
mino de las antiguas canteras, que primero fueron del Estado, 
y después de servicio particular, habiendo constancia de que 
se beneficiaban desde antes de 1736. Asi es aue se formó 
uña gran hondonada conocida por el hoyo cte las canteras 
y maa tarde por el del Inglés por el americano Mr. Nickel que 
vivía en ella, [1] con una laguna donde hasta 1836 hemos 
visto bañarse los muchachos y navegar una laucha ó bote. Es- 
ta calle se llamó antes de San Francisco Javier ^ y se conoce 
también por del Baluarte^ por verse desde ella el del Angal 
en la muralla del recinto. 

Del Trocadero. — Por haberse recibido la noticia de la 
toma del Trocadero de Cádiz [1823], cuando se tratS de dar 
nombre á esta calle, á que antes se decia del León da Oro. 

De las Lagunas. —Por tres lagunas que habia en ella y 
fueron segadas [la última en 1838. Véase el plano adjunto]. 
So llamó antes calle de la AnfitritCj y también de los Combatienr 
Íes. 

De Bemol ó de los Perros. — El primer nombre por un 
francés de Santo Domingo de apellido Bemard [corrompido 
después en Bernal] que vivió en ella: el segundo por la abun- 
dancia dé perros que en la misma se veia siempre. 

De las Animas. — Por lo solitario y desamparadc» que 
era: se llamó antes de la Reunión y tarübien de las Canteras. 

De las Virtudes y déla Concordia. — Por las logias masóni- 
cas *do estos nombres que habia en ellas. Las logias de las 
Virtudes teologales se celebraba en la casa esquina á la de la 
Industria, que entonces era la única por aquel sitio. La calle 
de las Virtudes se llamó del Sacramento 6 del Sentimiento y 
también de la Cuereria^ por la tenería de D. Francisco Cairo á 
que conduela, la de la Concordia se llamó* antes del Dios Momo. 

[1] Este americano se ejercitaba en hacer atahudes por sus correligíona- 
rioB protestantes* y su casa que era de madera estaba debajo precisamente 
de la demarcada con el número 57 en la calle de Neptuno, [perteneciente al 
Sr. D, B,afael Arango y ZaldivalJ. £1 resto de la hondonada y laguna (véa- 
se el mapa) ha desaparecido bajo los edificios que sobre él se han construi- 
do, siendo esta la razón porque algunas casas, como la del Sr. D. Antonio 
Bachiller, en la calle de San Miguel (donde principiaba la hondonada), son 
Xa^hA por estertor y altas en el interior. 



r 



— 69 — 

De iVbpíwno.— Porque salía á la fuente de ÍTeptuno que 
se hallaba en la Alameda de Isabel 11. Se llamó antes la 
Jíac^nfera y también áe^ Son Antonio. 

De San Miguel— Pov D. Miguel de Castro Palomino, 
cuya estancia atravesaba. Es una de las» primeras pobladas de 
la barriada, y la principal en la misma hasta lb34, en que se 
abrió la de San Rafael desde la calle de la Ami:^tad hasta la 
Alameda. Se conoce por de Santa Bárbara, el espacio entre 
la calle de la Amistad y de la Industria, donde se hallaba la 
escuela práctica de Artillería con una batería que tenía su 
blanco en la calle llamada del Blanco^ casi en la misma calzada 
de San Lázaro [Véase el plano mimero 1]. La escuela se tras- 
ladó en 1824 y antes estuvo en la Cortina del Ángel. Es muy 
antigua y conocida la panaderia de la Rosa que está en la es- 
quina de la calle del Campanario Viejo. 

De San -fio/aeí.— Nombre arbitrario dado por uno de loa 
comisionados para la delincación. Se llamó antes de los Aniir 

Cy del Monserrate porque conducía á la puerta de este hom* 
í, y del Presidio porque en el sitio donde- hoy se halla el 
Teatro de Tacón habia una correrciun á cargo de un tal 
Don Juan Naranjo; la cual estaba antes en el punto don- 
de en 1830 se construyó el estinguido caté de Argel. 
Esta calle hasta 1834 solo estuvo abierta hasta la de la Indus- 
tria que por ser la de salida pura los barrios de Guadalupe 
y Jesús María tomó mucho ser construyéndose entonces las 
buenas casas que se ven en ella. Pero en dicha época la aca- 
bó de abrir hasta su fin el Teniente de Gobernador D. Joa- 
quín Solls que vivía en la esquina de la Industria; y desde en- 
tonces se hizo la principal para la* entrada y salida á la 
ciudad, datando también desde esa misma época la preponde- 
rancia de la calle de la Ami&tad sobre la del Diorama [que es 
como "antes se decía á la hoy de la Industria]. 

San José. — Se dic^ que por el Intendente D. José Va- 
líente. Se llamó de Dolores y de Sania Rosa. Una de las esqui- 
nas á la calle de la Lealtad se conoce por de las (Jañas-^/ravas^ 
por las plantas de esta especie que habia en frente de ella. 

Caüe de Cnsüha. — ^Por la reina Dofia María Cristina 
casada con D. Fernando VII en 1829. 

Déla Zanja.-— Por correr por ella la Zanja Real. En la 
esquina de la Calzada de Galíano donde hoy existe una ta- 
berna hubo unos baños muy concurridos. El punto conocidd 



— TO- — 

áotfNSfi^idi 7^i?oS[ieii^iithftá'lá<^^ déla BcméfiíMticia, 

hff y fiMAbiquel 9á HoíAú -eé nh i&empo üáTkfdhs; y ^mík oÉA^ 
bleció Alonso de Rojas h£oiaIS96 él teroár iti^enito ^ lA 
Hal^M^. Frediit&id Tá^l^ estíBiba él jai^& s^«I Üel 8r. Lima 
íb&7'€l^r4iivíUar). í&ldfoiido delacá^ deaitaqne haoe^qvliia 
¿^ la';^^ ^rt^lísib ^ qde es ima Qe las mss «iití^aas de ei^a- 
miii^ hubo Iñméte «babciQos p6r baSorcfo TiUsn Ihi 'íkíésaíá- 
Biáühera n &eiité á dád&a Isiiasadie baños ocumó^el ttíSiiso Úá 
ddM^ OUds MaiftÍMé[bériaahode Mide. Yigáé] ^ db Dc^a Yi^ 
a«ata i4girasMiité!(de dE^aerto-Bríncipiel) doáoeáda por 3a Vioei^ 
tai i^tte Y«rla& lacufiósa cvóiti)^ [ináit&x] diel Sr. D. Tomtm 
i^$tía (D^arvaoites, dé la manera siguiente: ^^26 dé Agfúbto 
ia4r7v«r^DJÍa>^e«áaLiiisQnlá1brde oomoá ké € fái ludíate 
limar Yicénta tá^ram^té, f Mr. Lnis Mañimi encdirriides 
en un cuarto, ya difuntOB y |>aéadioa oada üB)D ióon dos balas* 
Bl tofo<9om<»^ dáp¿rTrerdidlora,ésquié''é8tcMaifilitttiidé^ues 
dé bHber eónaido^són láTieentá, y bebido con esceeo, muauié 

saHr fiiemdéte«i»a ^4^'^^'^^^^^'°® ^^^ ^^ fondo de 

li d^lCÜa^ez es^aniuros y jpor oonsi^iente liace frente ni ia 
!3aíija)á uh n^lgro, unainegra, y ai hijo de la ¥i<5enta, y im- 
cesdbnd/Ooe <^n,el oaarto etín éísta la comprbméli6 á escribir wtí 
PímI a su^ia !Doña Maria Loréto Yelasco, en ^^ue le encarga- 
ba médHbabiofaqde«üfai}o/mandabaj>affár lina deüdd,7 ^ 
d«9pMia:iiáramempre.li4iairlmní eéciribio otk*o en que dem 
(p^ p<Mr ¿éÉuo >aoiiea^d(^ y por el mmor Be ibaníá quitar la vidisi. 
E£»rtí^iBiMilé^Be ó^ó la «i^Iosioia de las pií^olai»; y rompien'* 
do<}é6Íádíeááos iiéglt>s é mjo las balaustres de la Téntána^ 
que eáta & ]a:eaUe^ bnbaron y énoonlatoon álos doisya dlfiaía- 
tcrf; Yicnánta^on uki brazo tendido y áooetado safare él^ Mai^ 
liaái; .yréste «bn das mmm eFa23adaB 'háoíá anába, y en eáula 
uaa^ i}n|A. lántadá, ünb a¿>untando hioia Yic^h^ y la dtm Idb- 
ciaá sí propio. Sé «neoíUrárdn dos |)Qínitoé oovl esenéiade 
ofib, ^^ie^sut)úne quéel'fráá^fa aletadfg^á YSéenta \c<m^este 
naroétaca lAít saútió la bella Yk^nta.'' 

^Sélr^^mMU&í'^Siyt la casa (angular qi^ cab á dá oalte xM 
Eayafllbda iisuál haálm <»mcúiTencia para ^\ jusge. 

ÍEk JDfiafféñea:--^-^FÓY fel ouactél de ÍDj?figc^fc»s ](h^y d!e Lan- 
ceros) situado entre las citB^s de b Lealti^ y Ak íBscoSiMr; 
pabs-iS ctestf elillp del ihkftno dRx^^ «itoa^ en íá es- 

quihad te. flabeada <ái ^saÉitepea^ &ié odnsfannldb en ISSO. i^- 
chb^periimr Cuartel f uécántes ^un jkospital |]^peirtenBcia % Uteca 



— n — 

áMftAos is. }j^s casas 4^1 üdMrte de esta ^llé áes4^Ia 4^ ;0éÉK- 
^tt|iia^;¥idJ!0 JsaÉtaiLÍadél jI^Ha {ir^ip^ M ílil^a]^^'<^ fré¿< 
:teidfiftMe£<MÍo cbel Vá^oi>«ffi|iasÉaA^aHÉAa^é^^ 

máoífix eLagud dte la Zasja, Eki kii8>g«a»¿4«i^(x i^-j i^- 
«tfr^Sd ¡híiilM) <MaMi!ÍfiB^ siéDoU hi pxmeM ée itó fai ^^S^^. 
J^cataJjMrdiskifnMi^ ai.onartél feé «ondtoiLicb» p^ 'IX iTi lí¥- 
j¡ó»nA;p9CteneQÍi»]aüii> despit^al Bw). j^ad^ Ff«ko^ ^és^lMeféK& 
itot&ai.DQS)ftMaíáad& la j^ratr^ioii (^(MieoedicÍA % iSséi^i^ 
f^ríb^pMijS» <»»aeidA pe» líe ^^ 

fi^vréqiüal de fG^^dabipe [^iase iel eapítul>^ so^i^re "^léál^i^. 
^na^lasi^equiíiasjde la calle d'eSan!N^icoia8y8€:e«>ü6'ee ^^ 
i{i¿ TÍ¥»(ilJdo.(a8Í .QQiiiao otm ^f^^^- ^^ 

m^ e9crijbu£i09 ^l&itniiñ dal Snr 4é esta Igleerií^^^uté "p^T^ 
Ék)ik ipi^mám áel aiglo {«asado, pertenede^d^ él ti^i^e^ 4 
J^)j[vkifflL Slgikr & SaplfijiíáalesteBeia de Ú. AntoiHO d^, % 
j[aiz]l.i8f^.Ui^ina.íafUE±ed2 B8ta cali^ {x^qície «rá oaínino rM 
fjtra lj»i;jí^Q(i'iaB d« Gunsaona, Mf^?as^ Batrekrii ét<^. ^|»iiteMI^ 
4lci»^bíip4.Qsdfó la odlle de Saáifiriiooias pam^puiátíté ÜeiG^ 
liai^o, ;y JT^tniti^jpojP cújra razón xlaehé pu€^Jbe [^édificftá^ 
4» 1837 7 dliíM9r)}£dQ e& 11839 en ^ise le si»íd««ty^f r^Ek^tüa^inó 
«I^S^is^ li9^ diir^coi^XL de la <>alte de ísu nomWe, ^ínoí que ej»f ¿fea 
liiiaBtíüPttíé iniplmajio. Md^ 

;p4 la ^i3¿H^.-rI/]ij»nQ.óaie loáiiQeBa ^mmc líe íSdñ JL^^ p^ 
^iíW^^ ^^ ^< ,^db?iiíonitíjd2m^^ peTteia[ed.aÁV'Bj^^do# Ih 
^a# de Ffedpí^a) ^istía auB énitSeiapo ;de la i¿Váelio«i-Higléáal: 
^Jlfi^ adi^mas iUkoaheirinQBaíennitadíe maii^iK;eiía y^ 

fP^f^ 9(iii9^rio de S. Ántmio ohigruito) éienda el oimi^o pntici]^ 
e salida déla ciudad para el campo, hasKfik J.T8Óieá'^ia!é ^If la 

^^vQ^O:^^^A<Í^ 11^ ^^^ ^a¿[oaUe de laMwsála], a|mvééálfa 
fá Q^pipo d0 Miarte; y euKiiealoEtüosa 0efl^uial4a^ 0Mió 
ingenio de San Antonia Becibioé) nómbffede^Sán'SjuIsi^^-. 
«SgapflfrM ermit» ¿Le ^m advocajeion (épigid^t'^n WteíV¡de8- 



TT] Esta sefiora que posej6 muchas riqueii|8 yino 
JBUi A>>rédueiAtt 4 k; mayor ;p<]i»eza, cuaxijo i^ Irritó _ „. , 

hÍ8torii«{itfédHa} del Begimletrto Lanceirii)^ 'd^fftej^ 




— 72 — 
truidaen 1835) que había en el la esquina á la ealzada de la Be- 
neficencia. En 1735 se le di6 rectitud y se le puBo aceras 
de piedras, parece que á costa de los padres Jesuítas, que 
tenian estancias por San Antonio Chiquito (véase el plano); 
y existia ya la casa de la estancia de Carmona (destruida 
en 1849); y en la esquina á la calle del Águila estaba el 
Jlfen/u/^ro, que era un semicírculo de asientos donde se reu- 
nían los viejos y politicones á formar tertulia. En la casa 
número 73 (entre Campanario Viejo y Lealtad) tenia D.Vi- 
cente Garcini un trapiche (dirigido por el negro Estebaa 
Estrada) donde vendia miel hecha, con cañas sembradas en 
BU quinta del Retiro [conocida hoy por de Garcini] La quin- 
ta de Ovando ó de Santos Burat seguia á la de Garcini y de 
ella se ven aun los cimientos de la casa. A principios del 
BÍglo existían pocas piedras de las primitivas aceras, y por 
medio de la cuadra entre las calles de Campanario Viejo y 
Kuevo (en la cual no habia aun casas) corría la cañada que en 
el día se ve por la calle déla M aloja para el Sur. En 1886 
ae hizo un malecón á lo largo de esta calle que nivelaba sua 
dos alturas: teniendo un ojo en la calle del Campanario Vie- 
jo por donde pasaban carruajes y dos calles á los lados. Di- 
cho malecón fué destruido en 1844 en que se hermoseó la 
calle construyéndose las actuales anchas banquetas y setn- 
brándose el arbolado: dándosele el nombre de Calle de la 
JReina. En 1835 se formó el Camino militar ó Paseo de 
Tacón á continuación de esta calle á cuyo final y donde 
Be principió á formar el nuevo Jardin botánico, se constru- 
yó la casa de Recroo de los Capitanes Generales. Junto á es- 
ta y sobre la zanja real se ven aun los restos de los Molinos 
del /?<J¿/ destruidos en 1821 en que los tenia arrendados D. 
Enrique Disdier. (1) 

De la JE!s/rcZ¿z.— Porque la primera casa de esta calle 
[que empezaba en la calle del Águila y hacia frente al cam- 
po de Marte] se alumbraba con un gran farol en forma de 
estrella. Antes se llamó CalUdelSol- 

De la Maloja, — Ya porque en la esquina del Peñón ven- 
dían los malojeros sus sobrantes, ya porque en /la segunda 

(1 ) Teniendo la contrata de proveer al Estado de polvo de tabaoo 6 
verdín, le hicieron la maldad de echar polvos de ladrillo auna gran partida 
que remitió á la Península; y que desechada» fué la causa de «u ruixui. 



~ 78 — 
eniuiafa áe^de él Peñón acera izquierda habia un cadete de 
cabaUeria que vendia en su casa dicho forraje. Ademas lias- 
ta ella llegaban á principios de este siglo las siembras de 
maldja que hoy se ven mas al Sur. La esquina á la calle 
del Rayo se conoce aun por del Muerto por un sujeto qtie 
acometido de parálisis, fufe tendido por muerto, y vive 
aun en eldia. En la esquina opuesta ocurrió en 1832 el caso 
de un mallorquín que asesinó á su esposa y la echó en la 
letrina por lo que se dice la esquina del Mayorquin. , 

GerradoL de Iqs sitios di San José. — Porque guia al punto 
asi llamado, que estaba al fin de la calle, ó sea en el placer de- 
Peñaher. Llamábanse sitios de San José porquejlos dueños de 
este punto [que se llamaba San José] teniéndolo abandona- 
do dejaron establecer en él, formando sitios b conucos, á ova- 
rios negros libres que se decían de Garraguao. Echados des- 
pu«B emigraron á los terrenos de Da. Ana Josefa de TJrra situa- 
do entre la calzada del Horcoo y la calle de la Horqueta á que 
dejaron el nombre de Garraguao. En Regla hay otra barria- 
da con esta denominación. 

De Peñalver. — ^Porque conduela al Placer de Pefíalver 
(pues no está en las tierras pertenecientes hoy á esta familia.) 
La esquina á la calle de las figuras se llamó de las Gañas 
BravaSy por las que habia en elía. 

De los Pinos 6 de Antón Moco. — El primer nombre por 
unos pinos que se veian en ella [diciéndose del Pino cuan- 
do quedó uno solo de ellos: y el segando porque en ella es- 
taba (esquina á la calzada del Monte) la taberna de Antmi 
Moco (El apellido era üíoso escrito con cedilla (M090), y 
quedó corrompido en Moco.) primera casa de barriada y 
única hasta 1735 desde la esquina del Peñón. Habia en el 
mismo sitio un puente del mismo nombre por donde desa- 
guaban las cañadas de ese cenagoso sitio. 

San Juan. — Por una urna que habia dedicada á este 
Santo en una de sus casas. 

Galzada del Monte. — Porque conduce al campo ó mon- 
te, y también por que por ella se iba al ingenio, hoy barrio, 
de Jesús del Monte. En 1736 estaba pavimentada hasta la 
calle del Carmen. Se llamó antes Calzada de Guadalupe por 
la ermita de esta advocación situada entonces frente á la 
esquina del Peñón, [véase el capitulo sobre las iglesias.] Es 
de advertir que en el camino de Santiago de las Vegas á 

10 



— 74 -- 
que también conduce esta calzada habia iin ingenio titulado 
Ntra. Sra. de Guadalupe y otro nombrado San Juan [que 
dio nombre á la loma y estancia de San Juan situadas á dos 
!eguas Sur de la Habana. Se citan en 1742|¡y en 1762.] Has- 
ta *1826 existia en la misma calzada, acera del Norte, en- 
tre la calle de Someruelos y de Cienfuegos una gran cruz 
con basa de mampostería, conmemorativa del sitio donde 
murió el ingeniero D. Agustin Crámer de resultas de ha- 
bérsele desbocado la pareja de muías con que venia del cam- 
po en el mismo punto donde estaba la iglesia de Guadalu- 
pe [que^habia mandado destruir y que se pasó á la ermita al Sr, 
de la Salud.'] El tramo de esta calzada desde la puerta de la 
Real Muralla hasta el Puente de Antón Moco se hallaba con- 
cluido en 1735. Hacia el año de 1760 se sembraron seibas á 
los lados de esta calzada, desde la Puerta de Tierra hasta la 
altura de Guadalupe o sea del Peñón: situándose debajo 
de ellas las negras fronteras y baratilleros para' vender á 
los transeúntes: y siendo la mas notable de dichas seibas 
la que habia en la ferretería que hace esquina á la calle del 
Águila, quedó dicho sitio con el nombre de La Seiba (1) Al 
lado de esta seiba habia hacia 1825 un baratillo de don Be- 
lén López y las últimas de las indicadas seibas fné la que e- 
xistió en la esquina á la calle de Someruelos donde hay hoy 
una confitería. Desde la esquina de la calle del Carmen has- 
ta la de la Orqueta, era una ciénaga poblada de Mangles a- 
trazando por un brazo de mar que llegaba hasta medio de la 
calzada de la infanta (véase el mapa) por el cual navega- 
ban buques de alto bordo. En 1735 se construyó un puen- 
te de madera que se dijo la Puente nueva y én 1796 lo re- 
construhó D. Miguel de Chávez, administrador de Rentas 
Reales de ese punto que le dejó el pombre de Puente de Cha- 
vez con que es conocido, pues mas tarde fué cuando se cons* 
truyó el de mampostería que se vé al presente. Por escritura 
otorgada en la escribanía de Real Hacienda en 8 de julio de 

(1) La indicada ferretería de la esquina al Águila, fué una fonda de ma- 
dera la cual se incendió en 1826 pereciendo en el incendio, entre otros, tres to- 
reros uno de los cuales fué el conocido picador Bartolo. A consecuencia de 
haberse notado falta de agua para apagar este incendio se dispuso que en 
todas las plazas y otros lugares hubiesen pozos: y por eso los hay cerrados 
en la puerta de la "botica del Peiion, en medio ae la plaza de Sta. Clara 
que ne tienen hoy aplicación por haber cañería desd^ 1835, 



i 



— 75 — 
1807 compró el citado D. Miguel Chavez, á nombre de S. M. 
en cantidad de 1199 pesoauna casa para el servicio de la ad- 
ministración, y por escritura de 1- de Marzo de 1814 se per- 
mutó por otra de D. Domingo Ramos (que estaba en frente) 
en $800 íEn la misma que se reconstruyó en 1829 cual en el 
dia se ve.) Desde el Puente de Chavez basta el depósito del 
Consulado se llama esta Calzada, del Horcón [nombre que tam- 
bién tuvo el barrio del Pilar hasta 1852] por un horcón que 
servia de hito ó señal á una estancia de D. Manuel González 
ó sea en la esquina opuesta al Jardin de Villanueva, hoy del 
Sr. D. Jacinto Larrinaga. 

De los CoiraleSy de Vives 6 de la Habana. — El primer 
nombre por los corrales para las reses que habia en ella en- 
tre las calles del Águila y la de los Anjeles al fondo de la i- 
glesia de Guadalupe hasta fines del siglo pasado: el 2- por el 
General Vives; . el 3° porque teniendo mas sombra que la 
calzada del Monte van por ella á la Habana, los de la barria- 
da del Sur, logrando acortar una cuadra que se perdía por la 
indicada calzada (pues habia que hacer un rodeo) hasta 1855 
en que se ha dado mayor rectitud ala calzada por la Puerta 
de Tierra. 

" De Apodaca. — Por el Capitán General de este nombre 
que gobernó la Isla de 1$12 á 1815. 

De la Gloria. — ^Nombre arbitrario. La esquina á la 
del Indio se llamó de l^indülo -por un celoso comisario en- 
cargado de aprehender á los vagos; y la esquina á San Nico- 
lás se conoció por lajde Perica; y la del Carmen d^ las tres Ma- 
rios tahvez por su soledad y desamparo. 

De la Misión. — Nombre que le dieron D. Juan Antonio 
ünzueta y D. Gaspar Chaple por la misión ó sea comisión que 
tuvieron de arreglar las calles de ese barrio. 

Calzada dd Arsenal.— Y or la que se hizo en el basurero 
saliendo de la Puerta de este nombre. Antes se llamaba la 
calzada de Puerta Nueva. 

De la Esperanza. — Se llamó antes de San Juan y era un 
callejón cerrado cou un alto muro por el Este, donde se echa- 
ban basuras; y los encargdos de arreglo de calles de aquella 
barriada, vecinos don Juan Alouao Unzueta y don Gaspar 
Chaple, le aplicaron el nombre de la Esperanza; aludiendo á 
la esperanza que concibieron de que se accediera, como se 
accedió,, al derrumbe que propusieron de dicho muro, abrien- 



— Y6 ^ 

dó así cdíattitócacioñinas fécil cím la cmáad y destruyefñdo 
ei foco de infección que habia con las bastoás. La esqultia á 
la Calle de San Meólas, se llamó del Cangr^o por una taber- 
na de ella que pintado un cangrg o y era la retinion de los 
negros curros del Manglar que á la consigna de Mhta-cangrejOy 
mataban al que pasaba. El negro Tbndá í{ Napoleón que au- 
torizado por el gobierno los perseguia, fué inuerto por Otro 
negtito ¿apatero frente á San Nicolás. Laefeqtiínaá la delA- 
lambique se llamó de Salta Perico. 

Dé la Alcantarilla. — Por una alcantarilla que habiia en e- 
Ua junto al Arsenal. 

Calzada de Vives- — ^Porque se construyó duíante el man- 
do del general Vives, á consecuencia del segundo incendio" 
de Jesús María en 1828. 

De la Puerta Oetrada. — Porque conducia á la puerta de 
la Talla piedra [en la pared del Arsenal] la cuál así como la 
de la Tenaza, que servia para entrada á la barriada en la ciu- 
dad, fué cerrada en 1771 a consecuencia de disenciones en- 
tre los Gobernadores de Mar y de Tierra. 

D? la Diaria. — Porque en ella se hallaba la casa de Pro- 
visión donde se despachaba la ración diaria de carne para la 
^, armada. Antes se decia de San Juan de la Diaria. 

9 De Talhpiedra. — ^Por don José Tallapiedía contratista 

de tabacos con la Real Hacienda que construyó el muelle 
de su nombre [hoy de Andreu]. Antes se llamó del PSar. 



Galles de N. a S: 

Del Morro. — ^Porque antes de construirse la actual Real 
Cárcel se veia desde ella el 'Morro. 

De la Economía. — ^Porque D. Cándido Rubio que tenia 
un taller de maderas en intramuros, fabricó con las tablas 
de dicho taller y con la mayor economía las casitas de que 
se compone el lado Este de esta calle. 

Del Prado — ^Por ser la alameda construida en 1772 con 
el nombre de Nuevo Prado 6 Paseo. La esquina á la calle de 
íTeptuno se conocía por Neptiéno -por haber una fuente con 
este Dios mitológico hasta 1840 en que fué destruida dicha 
fuente: y la de la esquina de San Miguel se decia de Ar^el 
por un cafó de este nombre que tenia pintado el combate de 






— 77 — 
Argetl eíjL 1830. En dond^e. hoy e^ó^te la. puertq, de Colon 
[Campo de Marte] junto á la fuente de la India habia lín C£^í4 
y neyeria llamado Atenas, dpnde se reunía la gente, des- 
pués, del paseo: fué destruido en 1835 cuando se hizo el em- 
bagado del Campo de. Marte. Se llamó Calle Jjií?Aa desde 
la, calzada del Monte al Arsenal porque fi3rma verdadera car 
He Ancha. Estuvo cerrado este tramo hasta 1832 y se cono- 
cía por calle del Basurero porque habia siempre en él un gran 
basurero 

Del Consulado. — Porque en 1779 se labricaron entre la 
calle dpi Consulado y la Alameda cuarenta barracones de 
madera redonda y paja.para acuartelar los 12,000 hombres del 
ejéocito. de operaciones que vino ,ál mando del teniente gene- 
ral don Victorio Navia Por disposición del Sr. Intendente 
don José Pablo Valiente, intendente desde los anos de 1792 
á 98 se divieron dichos barracones en varias posesiones nu- 
merada^y con nombres su3 calles para que se. alquilasen por 
cn^jbade la Real Hacienda: constando que en 6 de febrero 
dei. 1734 habia 18 habitaciones frente á la Alameda y en la 
mU^de la Zanja; 11 en la calle de San Joséyd en la de Sa^n 
Andrés; 6 en la JSeal y 8 en las de las cocinas. Estos barra- 
aones pasaron por final consulado y lo? habitábanlos negros 
bocales que se introducían. En 25 de febrero de 1822 hubo 
tal incendio en ellos que volaron los que habia desde laca- 
lie délas Virtudes hasta la Laguna. El último barrancon vi- 
no á. destruirse en 1836 y estaba en el sitio donde hoy existe 
una fábrica de earruagea calle de las Animas esquina á la del 
Prado. 

JM la Xrhdustíia del Dioraimi, — El primer nombre porque 
loa agentes ó sea encargados en 1 830 del reparto toma- 
ron en eUa solax'es fabricando y haciendo de esto una in- 
dustria*. El segundo nombre por hallarse en. ella el Diorama 
construido por el pintor Vermay éü 1827 y destruido en 
1850. 

De Orespo 6 del Recreo. — ^Ell. ^ por el E. S. J). Ignacio 
Crespo. El tiegundo por los baños del mar titulados^ El Becreo 
ó de Romaguera. La esquina á la calle de las Virtudes se lla- 
ma del Macaco por un mono que habia en ella y que luego que- 
dó pintado en la misma. 

i>¿ la Amistad. — Se trazó en 1735 con otro rumbo: y ha-^ 
cia el año de 1818 en que se poblaron las tres manzanas mas 



i 



— 78 — 
próximas á la Calzada del Monte, se le di6 la actual direc- 
ción. 

Del Águila. — Por una Águila que pintaron en una áe 
las tabernas que hay en ella. Se trazo para ir de la iglesia 
de Guadalupe al molino de Jaime [que estaba en la casa d^l 
Sr. Mayoli frente al mercado del Vapor esquina á la calles 
de Dragones y de Galiano: por donde entonces corría la 
zanja.] 

Del Blanco. — Porque cuando existia la escuela prácti- 
ca de Artillería en la calle de Sta. Bárbara, estaba en ella el 
espaldón, ó blanóo de dicha escuela, (véase en el mapa el si- 
tio de dicho espaldón.) En 1837 se convertía aun en laguna 
esta calle en la época de las aguas; y desde esa época se co- 
menzó á poblar elevándose el suelo. [1] 

De Cienfuegosy de Someruelos.-^For los capitanes gene- 
rales de estos nombres. La de Someruelos se llamó también 
de j6(S>carro por el director de ingenieros D. Antonio Ven- 
tura Bocarro, qne fabricó la hermosa casa conocida también 
por su nombre la cual hace esquina á la calzada del Montf^ 
falleciendo en ella el año de 1820: y la de Cienfuegos se llamó 
tnmbien de Cervantes por atravesar las tierras que tocaron en 
suerte á D. Tomás Agustín Cervantes en el año 1809 en que 
se hizo la última división de la estancia de Diego de Soto. 

De Farruco ó dé la Factor ia.—Vox D. José María Brito 
conocido por Farruco [2] que vivia en ella (número 20), y da- 
ba frecuentes bailes: el segundo porque conduce á la anti- 
gua factoría de tabacos [hoy Hospital Militar.] 

Del Palomar 6 de Suarez. — El prímero porque hace poco 
tiempo habia en la acera del poniente, cuadra entre las 
calles de la Misión y de la Esperanza, un palomar que se ha- 
cia notar sobre un portal construido por uno que llamahan 
Tío Jvxm Domínguez que vivia en unos cuartos de madera y 
se ocupaba encurtir cueros: el segundo por habitar en dis- 

(1) La casa número 29 calle de Galiano (1. ^ cuadra desde San Lázaro) 
puede dar idea de lo que se ha levantado el suelo por este punto, pues siendo 
construida cuando casi todo su contorno era laguna, se halla hoy su suelo á 
mas de una vara y media de profundidad respecto del de la calle. 

(2) El padre de este, D. Eugenio Brito, era carpintero de rihera, em- 
pleado en las obras del Arsenal donde solia ir acompañado de su indicado 
hijo José Maria que siendo grueso cuando niño» los demás empleados gallegos 
le Uamaban Farruquiño ó Farruco, nombre con que se le conoció generalmen- 
te sin embargo de no llamarse Francisco. 



{ 



1 



— 79 — 
tintas casas de ella, individuos de la familia de D. Miguel 
Suarez, antiguo cirujano mayor del^Hospital Militar; y en- 
tre ellos los Dres. D. José Miguel,* D. Antonio y el Ldo. 
D. José de Jesús. 

De Galiana. — Por D. Martin Galiano ministro inter- 
ventor de obras de fortificaciones, que construyó el puen- 
te que llevaba su nombre; cuyo puente era oblicuo á la calle 
actual, pero no á la calzada antigua; que tenia la dirección 
N. N. E. ó sea para el principio de las canteras, en la ca- 
lle del Consulado esquina á la de San Miguel por el lí- 
mite de la Estancia de Hano y Vega [véase el plano]: pues 
fué hecha calzada para que por ella transitasen las carre- 
tas que entraban en la ciudad por la Puerta de la*Punta, es- 
tando prohibido que lo hiciesen por la de la Muralla, y 
no habiendo ni las del Monserrate ni la de Colon. En 1836 
el general Tacón le hizo dar á dicho puente la dirección 
de la calle; y en 1839 fué destruido reemplazándose por el 
actual para colocar el ferro carril. Esta calle estuvo cer- 
rada en la calle de San Miguel hasta 1842 en que abriéiidose- 
se dio gran impulso á la barriada del ¡Monserrate. En 
la esquina de la ^anja en donde hay una taberna frente á 
la estancia de Hano y Vega habia habia un baño de don 
Francisco Gallo, concurrido por toda la Habana. El terreno 
donde se halla la iglesia y una gran parte inmediata á 
ella se conoció por déla Marquesa*^ por pertenecer á Da. Car- 
men Peñalver y Cárdenas, Marquesa viuda de Arcos [casa- 
da , con don José Peñalver] y correspondía á la estancia del 
castellano D. José de Sta. Cruz: y la manzana que cae 
al S. de la iglesia fué el jardin de Francisco Armen te- 
ros destruido en 1847. 

Del Rayo. — ^Por un rayo que cayó en una de las ca- 
tas entre las calles de la Reina y de la Estrella, causando 
lamentables estragos y trágicos incidentes. La esquina á 
la de la Zanja se conoce por del Cangrqo por un cangrejo que 
habia pintado en ella. En esta calle desde la orilla de la 
Z-Buja corría un brazo de la zanja manposteado pero sin cu- 
brir, que atravesaba la calle de San Rafael, surtia de a- 
gua á las casas, atravesaba la de San Miguel y sirviendo 
la Sierra de Ajuria desaguaba en la mar. 

De San Nicolás. — Por hallarse en ella la iglesia de es- 



— so- 
te nombre. Es la calle mas larga de los estramuros y se lla- 
maba de San Caydano. 

De Manrique ó Campanario Nuevo. — El primero por el 
presbítero D. José Maria Manrique hijo de Güines, que vivia 
en ella esquina á la Zanja. El segundo lo recibió por el 
Campanario nuevo de la iglesia de Guadalupe empezado 
cuando el cuerpo principal de la iglesia [1815] y termina- 
do 1838. Se llamo antes de Terranova. 

Del Campavjario Vi^o. — ^Porque en ella Qstaba primero el 
campanario de la Parroquial de Guadalupe. La esquina á 
la calle de San Rafael se llamó del Sol^ por tener pinta- 
do un So}, siendo taberna aislada hasta 1825. 

De la Perseverancia. — ^Nombre arbitrario imjpuesto por 
los ingenieros encargados de trazar las calles en 1818 por 
la Perseverancia que mostraron en llevar á cabo su encar- 

De la Lealtad. — Se llamó de Leal [tal vez por alguno 
de este apellido,] y después de Saní Francisco: mas en 1831 
D. José María Morejon y Rojas estableció una cigar- 
rería en ella, [esquina á la calle de la Salud] con la mar- 
ca de la Lealtad que puso por título á su establecimiento; 
y de allí se dio nombre á la calle. (3) Se llamó también de Fi- 
deos por la conocida casa de fideos (fábrica de este articulo) 
que fué devoraba por un incendio hacia 1818. 

De Escobar. — Por D. José Maria de Escobar que vivió 
en la casa esquina á la Zanja [comprándola en 1800 á D. 
Francisco Arango] haciéndose muy popular así por la dis- 
tinguida familia á que pertenecía, como por su trato fran- 
co y social. La indicada casa tenia un jardín con pilares, 
figuras y otros adornos hechos por el Pbro. D. Casimiro 

(3) La décima que acompañaba la marca de las cajetillas de cigarros 
[que era la principal venta] décia: 

Si es de la' fidelidad 
SÍ£rno la marca que ves 
Ko tienes que temer, pues, 
Un engaño ó falsedad. 
Por toda seguridad 
De que has de ser complacido 
Ocurre bien entendido 
Que al hacerte invitación 
De quedar llevo intención 
Yo pagado y tu servido: 



Á 



\ 



-^ 81 — 
Aicango. 8$ llampí áate» calla de Matamoros por D, José 
Matamoros que vivió ía cswa que hoy sirve á los corcmi^;- 
les de Dragones. La esquina á la calla de Sau JSi^iguet s^p 
llamó del Globo por u^ globo que habia pintado en una ta- 
berna de ella. 

G&ftdiM dd Paseo. — ^Porque hasta 1836 en q^^ se termi- 
na el paseo de Tacón, el paseo en carruaje por tarde s^ b.»,- 
cia por las calle de Dragones y la Sallad, dic^W&ndo por diclía 
ci^adra cqrrada d^ paseo. 

jP/? Gervado ó: de Ic^s Ammas^—^or D. Gervasio Rodrí- 
guez empíeíwlo que fué en la Éacienday era dueño de una 
estancia. Tenia una famosa coi^ejera y quinta que hasta no 
ha mucho existia y cuya ca^a e^' que en dicha callg ha^e 
esquina á la callé de lasLagunOfS. Se Hanota de las Ániw^J^QV' 
qp,e en ella, esquiAa á la calle de la Salu^ c^^ft de Da. Cl|>4]^; 
na de Castro habia un retablo de Anííias. 

De Gh^vez^So^ D., l^tacedopio íe Chayez que vivia 
desde p^npjipios de este siglo en la esqui,naá 1^ zanja, fren- 
te al Tívolié Se llamó también de Zos \^^ por la abun- 
dancia de estos ígiitQ^esj que sé veían Ilutes en elia: y de San 
j4.7^(?nw) y también ífe¿ 5fedo. 

- JDe. Gutiérrez. — ^Poy D. Mateo Gutiérrez natural de las Is- 
las Canai;ias que habia sido cai^retero y la construya; teipi;ien- 
do hacia la cantera un molino de tabaco. I^ué r^gidpr 
constitucional en 1812. Se abrió como calle en lT$2m 
se líaíoó del CoqoÍ. por el que habia en la estancia 4^ Hfif" 
vasio, hasita hace pocos anos, y tamt)i^n ei terreno dei enÍPW.- 
te de que se conservan muchas matas- Se llama taanbien ^^ 
la Beneficíela por estar; en ella la casa de esta instítiUciopi,y 
de B^ascoain [particularmente desde e) paseo de íacoja h^á- 
ta la calzada del Monte} nombre que le di¡ó el general O '- 
donneli que la; hizo en memoria de su iftftlpgrado amígp el 
Conde de Belascoain. Entre, esta calzada de Tí^coft y del 
Monte se ve la casa que fué ingeaio de Peñalver. 

De los Anjeles.—Pov unos Anjeles que habia pintados en 
una esquina de ella. 

De la Herida. — ^Por haber pasado á vivir á ella al- , 

(1) Véase el plano levantado por el agrimensor Bartolomé f lore^ y a- 
ñadido en 1782 por el agrimexv^or p. Sant^a^gp José j^guÚfir^ del re^x^go 
comprendido entre las estapcitusde Carmona y X>. Antonio dé la Xaix. 

11 



— 82 — 
ganos emigrados de la Florida. La esquina á la de la Mi- 
sión se llamó de la Matica por una familia de este apellido 
que vivia en ella. 

De Peña-Uanea 6 del Indio. — ^El primero por la loma de 
ese nombre sobre que se halla, y el segundo por D. Tomás 
Curiel indio de Puebla de los Anjeles que faé gobernador 
del Morro, y puso una taberna en la calzada del Monte 1» 
cual aun se titula del lodio. [1] 

Dd Alanibiaue. — ^Por vun alambique que ht^bia en ella 
-y perteneció á D. Tomás Guimbal casado con Da. Ama Luz- 
íln el incendio de 1802 fué quemado dicho alambique, pe- 
ro se restauro perteneciendo después á P. José Soler. El mar 
Ue^ba en 1812 hasta dicho alambique que está situado 
en la esquma de la calzada de Vives, donde aun pueden ver- 
se el pilotaje del muelle que tenia. La calle se llamó antes 
Cerrada de la Diaria/ 

Délas Jigras ó de la Cañada. El primero por las figu- 
ras que tema pintada una casa de D. Vicente Segundo 
esquina á la de San Juan [muy conocida por la casa de lasji- 
guras]; y el segundo por la cañada que aun corre por la 
parte del Sur. Se Uaraó antes de los Mandingas y de Feñal- 
ver: y al puente que tenia se le decia de la Española y estaba 
en la esquina á la calle de la Gloria: La esquina á la calzada 
del Monte se llamó del Guarapo. ^ 

De la Merced ó del Cdrmen.-Be imora. La esquina déla cal- 
zada del Monte se llamó de la Popo por una familia de ese 
apellido que alli vivia y dio también antes su noi^ibre á la 
calle del Carmen. Siguiendo estsi calle por el costado del ras- 
tro de cerdos y hasta la calzada de Belascoain se encuentran 
las casas del ingénito de Peñalver que á fines del siglo pasa- 
do aun hacía miel y que D. Adrián de Armas, lo vendió al 
padre [después arzobispo! D. Luis Peñalver en precio de $5000. 

IM Gangrgo. — ^Por la abundancia de cangrejos que aun 
hay en ella. 



Íl) Tuvo unhijoUamado Juan Tomás, y su biínieta M&ria Guriel 
luela de D. Nicolás Betancoort vecino hoy de la Yuelta-Abajo j que 
oonserva loa títulos, papeles y cartas auténticas de )oe reyes. 



— 83 — 



PUEBLO NUEVO. 



La parte Norte del Paseo de Tacón fue toda la estancia 
de Carmona y después deD. Pedro Interian por su suegro D. 
Francisco González del Álamo. La parte del Sur correspon- 
de á los terrenos que pertenecieron alDr. D. Bernardo de Ur- 
rutia y á los Sigleres y después á los Peñalveres. 

De Interian ó de JesUs Ptregrmo. — El primero por D. Pe- 
dro Interian dueño de casi todo el terreno: y el segundo por 
un retablo de Jesús peregrino que tenia el célebre negro cons- 
pirador Aponte que alU vivióy que fué ahorcado con 8 de sus 
cómplices el año de 1812. 

De Cervantes ó del Podio. — Por D. Tomás Agustín de Cer- 
vantes que era casado con Da. Inés Iterian hija de D. Pedro: 
y el segundo por un pozo que habia en ella. Antes se llamó 
de San Miguel. 

De la Merced. — Se ignora, siendo probablemente dadp 
al capricho. Se cuentan cuatro calles con ese nombre en so- 
lo la ciudad y sus estramuros: 

De las Delicias. — Por el fresco ¡ vista pintoresca que o- 
frece. 

Del jardín del Oiispo.-^PóTcme conduela al jardin que 
tenia el Obispo Espada desde la Zanja hasta el Campo-santo, 
[del que aun se ven las guardarrayas de palmas y fragmentos, 
déla casa de viviendas frente al cementerio]: y por lo cuál al 
cementerio suele llamarse el cafetal del Obispo. 

De ta Soledad.— Pov lo solitaria que es aun hoy. : 



— 84 - 



CAlPFPÜEa T 



PLAZAS, MERCADOS.— MEDIDAS Y DISTANCIAS. 

PLAZAS T MÜROADOB;» 

Lft J* ^ fi^é.la de.j.r77ww Uwiada así porque ^i ella se 
haciaa .gxejQc^pí?e Íla$ revistas y ejerccicios de tropais. I)¿ude está 
el Palacio de Gobierno se hallaba la, parroquial, 

La 2..^ fué la de Sau Frí^nci^qo que tenía. do9v fuentes 
hasta principios del presente siglo. En algún tiempo hubo en 
c^^mW<5ftdo, perolo3,fr^Íles :J,ograroii que se trasl^^s^ra á 
otríir part^- En el corriente ano ge hareducidomedíímte á ha- 
berserretirudo una veinte varas mas de Jp qu^ estaba la véíja, 
que ia ciñe, por el mar* 

La 3. ^ fu^ láctea nu^a^. llamada. . ag} : dice. Aírate por 
que se formo y dispuso el afio 1559 después. de laa refi^ridas. 
Conocióse después [y aun se conoce] por plaza vieja porque 
siendo la de mercado se formo después la del Cristo que lle- 
vó por mucho tiempo el nombre de Nueva del Orisio. 

La plaza viya se convirtió en mercado en 1836 derribán- 
dose entonces la fuente que tenia en el centro que filé la pri- 
mera que se construyó en la ciudad, siendo Gobernador el 
Marques de Casa Torres, é imponiéndose el nombre de mer- 
cado de Orístina. 

La del Cristo nombrada Plaza nueva desde 1814 en que 
se estableció mercado en ella: llamado Mercado del Cristo 
desde 1836 en que se establecieron sus casillas. 



_ 85 — 

La de Bélen cuya hermosa fuente construida á principios 
del siglo pasado, acaba de ser derribada en el presente año 
de 1857 para re.edificarse con mas mezquindad: 'áün^^é'ííia- 
yor aseo. 

En 1817 se formó el mercado conocido por Fldzkúéi ^a- 
por^ construyéndose de madera sus casillas y formáridóéig tín 
octogamo.eñ el interior. 

El ñoíñbre de vapor lo debe á haber colocado D. Fítth- 
cisco Marty y Torrens en una 'fonda que tenia en eHa.á()de 
la calzada de Galiano, un cuadro con la vista de üii ^vaipdr 
aludiendo ál Neptuno, primero que vino á *la Ma [ÍHI'9] ^ 
hacia viajes de la Habana á Matanzas. En 1886 íéedíflcttdb 
el mercado de cantería por el Genm^al T^cón. 

La de^^Cbíon, mercado fundado en 1843 en la calle de-tós 
Canteras, jéntre las de Crespo y del Águila. 

Hay otras plazuelas generalmente freüte á las iglesias, 
pero no merecen especial mención. 

MEDIDAS Y DISTANCIAS DJS LA HABANA. 

Vs. cubanas. [1] 

Perímetro ó circunferencia de la ciudad 
por el esterior de sus murallas [ó sean 

los intramuros] 6770 

Mayor largo 2370 

Ancho 1172 

Superficie 1931000 

Lonjitud de las murallas por la parte de 

tierra. ' 2100 , 

Calle de San Isidro i ............ . 544 

Calle de Acost a • 882 

Idetn de la Merced • .•. 776 

ídem del Sol... ............. -:-....... 1Q75 

Calle de la Muralla :[y de la Cuna], ....... 1086 

Calle del Obispo 1102 



(1) El ámbito 6 esptadio qué ociipába lá |>blá&io]i (dice Arrate «n 1761) 
por dentra del 'recinto antes que se ampliase algo mas este eonlaiiueYaímura 
lia, que se le formó por la parte cfel sur y del eatie» t enia <Íe circünsfexeiMHa 
5541 varas medida exactamente por '& Pedro Me nendez natural de éfi'ta 
ciudad. 



86 — 

Ys. cubanag. 



Idemde O-ReiUy, UTO 

ídem de Chacón 460 

DqI igido y .Monsexrate 2370 

Bemazav ...,., -.., 490 

Compostela > 1889 

Habana 2078 

Cuba .*, w 2029 

San IgnaciQ,. Ü512 

MercíSeres 65S 

San Pedro ^ S69 

Paseo de Roncali. 420 

Salón de 0-Donnell 322 

Cortina de Valdes _. 157 

Muelle de caballería.... 760 

Desde la esquina de la casa de Gobierno , 
(plaza de Armas) basta la salida de la 
Puerta del Monserrate, por la calle de 
0-Reilly, (La casa de Gobiernp 61 varas 

• y 9} su portal.— 71 varas de lado) 978 

Foso y camino cubierto hasta la esquina 
de Escauriza [con la doblada de calzada, 

paseo etc.] 260 

Desde Escauriza hasta Galiano 488 

Desde Galiano hasta Belascoain 849 

Belascoain desde la calle de San Rafiael 

hasta la calzada de San Lázaro 367 

Belascoain desde San Rafael al paseo de 

Tacón... 544 

Paseo de Tacón desde Belascoain hasta la 

calzada de la Infanta.. .....'.. 9io 

Calzada de la Infanta desde el paseo de Ta- 
cón bástala esquina de Tejas 1944 

Belascoain desde el paseo de Tacón hasta 

la calzada del Monte. 1072 

Calzada del monte desde la esquina de Be- 
lascoain bástala calzada de la Infanta 

[b sea esquina de Teja] 112I 

Calzada de la Infanta desde el paéeo de Ta- 
cón hasta la calzada de San Lázaro (por 



1 



87 



i 



Vfi. cubanas. 



las Canteras) 1641 

Calzada de San L^aro desde Belascoain 
hasta la entrada de la calzada de la In- 
fanta 703 

Desde la esquina de Teja hasta el puente 

de Agua-dulce 648 

Calzada de San Lázaro desde la entrada de 
la calzada de la Infanta hasta el cemen- 
terio de los ingleses 2510 

Calzada de Cristina desde la esquina de la 
de Belascoain hasta el puente de Agua- 
dulce 1526 

Calzada del Cerro desde la esquina de Teja 

hasta la de Buenos-aires 248 

La calle del Águila 2125 

La de San Nicolás 2065 

Desde la muralla al castillo de Atares 1540 

Desde la puerta de la Muralla al castillo del 

Príncipe 2898J 

Desde la Plaza de Armas á la esquina de Te- 
ja 4275 



— 88 ~ 



Capitülo 8? 



Iglesias^ liospltales^ casas de Beiíettícencla ^c« 

GaiedraL'-^TjB, parroquial primeramente construida en el 
puerto de Carenas fue de embarrado y guano, siendo su patro- 
no y titular San Crisióbaly habiendo sido destruida en 1538 
por los piratas. 

"Ilustran esta ciudad, dice Arrate, dos iglesias parro- 
quiales y dos auxiliares, correspondiente á lo numeroso de 
su vecindad y feligresía. La mayor es dedicada al ínclito 
mártir San Cristóbal, patrón de la ciudad y titular suyo. Es- 
tá situada, como ya dije, cerca de la ribera déla bahia, de 
suerte que entre ella y la playa, solo media el espacio de la 
plaza de Armas y una corta acerado casas: comenzóse á'cons- 
truir el año de 1560 porque la primitiva habia sido incendia- 
da por los enemigos el año de 538 como se apuntó en otro 
lugar, y habiéndose aplicado para esta obra la poca renta de 
fábrica que entonces habria, algunos arbitrios y la contribu- 
ción del vecindario, duró mucho tiempo su construcción has- 
ta que vino á darle su principal complemento y deseado fin 
la herencia ó legado que destinó para ello Juan de Rojas, 
uno de los vecinos mas ricos y condecorados de aquella edad, 
y que habia ejercido diversas veces el gobierno de esta re- 
pública. De modo que debió á este subsidio su final conclu- 
sión por los años de 1581 ó poco mas adelante, dándole en 
el candor de aquellos tiempos el honor de patrono, poniendo 
el escudo de sus armas, sobre el lugar mas público y eminen- 
te de dicho templo, yerro que enmendó la política del ca- 
bildo, aun que a costa de una ruidosa controversia, haciendo 
colocar las de S. M. en aquel paraje como era debido. 

Casi un siglo después la reedificó y amplió el Sr. Obispo 
D. Juan dó Santo Matías, con auxilios y limosnas de los ve- 



. — 89 ~ 
cinospor los años dé 16Í56. Compónese este templo de nn 
cañón principal y orden de capillas á la parte del norte an- 
chnroso, y capaz; y aunque no á lo moderno, fué para aque- 
lla edad como dice el maestro Gil González, noblemente e- 
dificado, aunque hoy por no ser correspodiente á lo ilustre y 
numeroso de esta población, la desluce y desautoriza mucho 
4in lunar, tan notable, porque lo que entonces era decente 
y regular para nna pequeña villa ó ciudad, ya desdice de 
una de tanto esplendor, supongo que á esta desgracia han 
dado motivo, loa obstáculos que sobre la traslación á otro si- 
tib 'se han ofrecido, malográndose el tiempo mas oportuno para 
la ^bricay construcción de esta iglesia á (juien ha enriquecido 
d.e alhajas y de ornamentos la magnificencia del Sr. D. Pr. 
Juan Lazo, (^uien le hizo labrar un sagrario hermoso de pla- 
ta, que costó más de $10000 y es correspondiente á la lám* 
Eara mayor, que es muy esqnisita y osteritosa También \é^ 
a adorando con un retablo dorado primoroso, y si en la ©• 
réceion de nueva iglesia no se le hubiesen frustrado sus de- 
seos y diligencias, no nos hubiera dejado en la obra que ape-^ 
tecery admirar.'' 

El historiador Valdcs hablando de la misma parroquial 
dice:— ^^Su situación, era la que en el dia tiene el palacio de 
Gobierno, con la puerta principal al occidente, las dos cola- 
terales al Septentrión y mediodía y el altar mayor al oriente. 
Su estertor era tan ordinario que por la parte oriental y me- 
ridional mas parecía casa particular que templo de Dios. El 
interior por sí solo mirado tampoco encerraba objeto en que 
lá curiosidad pudiese detenerse: y en una palabra en aquella 
iglesia se portó tan groseramente la mano de su artífice, que 
desnuda del ornato del culto se tomaría por una hermosa bo- 
dega; adecuada mas para parroquial del Puerto de Carenas 
que para la última parroquia de la Habana. Esta iglesia oons- 
ta^ba de dos naves y la sacristía estaba á espaldas del altar 
mayor con el que se comunicaba por "medio de dos puertas. 
La ante sacristía era reducida; salla á la nave colateral y ser- 
via para desahogo do los clérigos: á continuación de ella cor- 
rían varias oficinas bajas y altas con sus balcones, para el cu- 
m y demás dependientes de la iglesia, y estas habitaciones 
correspondían al lado de la Plaza de Armas. Al Septentrión 
estaba el cementeria cercado de tapias, y con su puerta fren- 
te al costado, y de la' nave colateral, ¿a torre estaba mtuadáf 

12 



' — 9Qi — 
occideute hacia á la izquierda de K piiteri^ pri^OL^ipaL^ 
goardaba medidaB en su arquitectui:a-ppr(;tue ei;a íauVrt^ 
y poco elevada. Teuia tres cuerpos, el, primero sérvííC d^^ 
tisterio: el Segundo de habitación del camptoei;6 pcW' el ie^ 
Ion {1] y cini30 campanas regulares. El Sr. I^isó pre^^d|6 <^r 
riüaresta iglesia y fabricar otra en el mismo sit^o^ípóró^hój^ 
hubo dé conseguir y continuó sirviendo haáta que^es]^i|W 
loa jesuítas, se concduyó la q^e existe en eí 4iÍ5uaí^id^^j^^'x^^ 
tedral sobre los principios que teniañ ádelaato^QB ac^^^ 
regulares estinguidos (2)*'* . .^-» / ,^ /^ 

En 1779 se verificó la indicada traslación á la iglesia de . 
los espulsaüos Jesuítas; y en í T89 (S), en que se divinó la Is-' 
la en dos Diócesis fué declarada Cati^al de la Habana* 

Convenio de San Jmn de Dios.— Por \oñ anos de 1593 
naufhtgó frente á la playa de Bacuranao una fragata nombra* ' 
da Perla, cuya tripulación y pasiageros perecieron salvándoaó 
muy pocos. Entre estos se contó uu tal Sebastian de la Oruz7" 
que tomó después el hábito de la orden do San Franci^Qc», y 
se ejercitaba en curar enfermos desvalidos. Vivia en un qót ' 

Sadizo situado junto al colejio de San Felipe y Santiago dpn-, 
e hoy está San Juan de Dios, y dicho colgadizo eatírtxa dea- 
tinado á guardar la lancha del Morro, pues el mar llegaba 
hasta la plazuela en la pleamar, atracando y amarrando maT 
botes en el mismo sitio los percadores. : ~^ 

En 1570 parece que se fundó en el barrio de la CHénega un ' 
hospital con el nombre de San FcUpey Sanii^o pqr^I¿to 
hecho la erecion en dicho dia. La pailie bají^^P^^^?^^?^ 
hospital contenia veinte camas, y en la alta, estibrá áufe^C^ 
colegiales En 1603 varió bu nombre en ííospíta\ 4e,!iSaii,' 
Juan de Dios por haber venido á servido tos íjoftmnoaC JS¿|^ 



(1] Este i^elqj debe ser el mismo que tiene aotoaltneiite, paes opn mbtiyo 
de ima composición que liuvo de sufrir en 185o; se ha í^sto flüe icté'cüiíü^ ' 
tfuido en Londres el año de 1698. ' ' '^ - i -i' vKff^ 

(2) El colegio de Jesuítas proyectado en 1656, se erigió en 1724. CoandQ. 
en 1834 se remoTieron loa cimientos de la Plaza de A.rma» ' pacf^ c^lf ^m 
adorno que se le hizo en ella, se encontraron huesos humanos de} o^inoxi^m 
d». dicha parroquial mfTjror. :: i: ' .-.: ííí>/ 0¿^x. 

(3) Al lado de la puerta que cae k la calle de de San Ignacio hay unm 
l&pida con la siguiente inscripción: *^E1 lUmo. St< Di Fed»o^ Jkgaitittf^llfNb 
Sattta Oruz, dignd:Oblspo de Üuba etc. C'jiisasráeQta ¡^0gi9ii4fb]^§^iRH¿il^' 



— SI — ' 

S8fe?6éT8^^fi|^fc ae San Jua 
fuh declarada su iglesia, auxiliar : t^r 

i^ Santo Domngo.-^^uíñlS m (aháb el ex*óoWe¿io de 
,^4^to DomingOj que debió mucbo á la liberalidad de 1¿s CJoA- 
des de Casa Bayona, cuyos retratoa existen ea. la sacristía. ÍBib 
X728 se estableció ea él mismo la Real Universiiíad. de ftíía 
Iiuis Beltran faé religioso de este convento; asi cómo San 
Franciecd Solano lo fué del de San IVancisco. 
,.,.^ San Francisco. — En 1591 se concluyóla íábricapritioi^l 
4§? convento de San Francisco^ promovida desdé 15T4. Situó- 
p&tf^n ala orilla del mar que parte de pus cimientos se hicieron 
áe pilotaje sobre él mismo. Beconociéndose en 1719 indicios*^ 
iri^Ti^ en la capilla mayor» se derribó y comenzó á lát)rai*utt 
ci!Í;^8ro de bóveda con grandes dificultades por los ' jioodQ re- 
jporBOs con que se contaba. En 1738 loediante el celo del Obis- 
po Fn Juan La^o fué concluido tal como se vé én el dia. En 
¿atorre (que es una de las pocas obras maestras de afquiteé- 
tara que se puede citar en esta ciudad) habia un reloj y en su 
cñapide una estatua de San Francisco que calló en el huracán 
de 1846* En 1841 en que fueron eatinguidosíos conventos de 
la Isla se redujo este á depósito de frutos. En 1856 sé ha t^ras- 
ladado también á él el archivo general de de todas las Dépen- 
, dencias de la administración. En 1608 se erijió en loor ^él 
éanto Cristo Custodio da la Vera-Cruz la capilla de la Tercera 
Or4en de San Francisco [2] deado la cual sallan las estácíb- 
nes del Via-Cnicis todos los viernes decnafesma recorri¥Éfab 
Ift calle de la Amar^uxa y concluyendo en, la\ iglésia'déíStó- 
.tmüadero ó sea el Cristo. El ano lb07 se celebró por últtiña 
, vez dicho acta religioso: empezando desde entónces;á Quitar- 
Be las cruces que habia en dicha calle . y quedando- única- 
mente la Ona- Verdc^ que no se puso por otra rázon que por 

Cf^Vf^^^^^^^vV^^^^^^^^ los, Jütkninps floto pertenecía bI. hospital la 
^jÉri^ eé^er» ptjteli^lii'iütéfíóf'^rii^iiá buer*^ da un eel^iistíaQ <|Uj%fiift)()(h)- 

nAoion de él al nospital asi que se hizo la entrega á los Juaninos. fU'lvo^pital 
.^Hsmaiitaio bfl9^4'^%^94n^a^\9f^ de loa Joaroinos hasta 1797 en qne se poso 

,1mÜo dA iin adminiatK^r c^^ 

(í) En uno dé Ibs ádórnod de la' portada ^ de ésta oapüía etíi^: '^*A¿¿o 
JgjSiaiiii 1751'' que parece ser en el que se oonc(u^6. ■ "En está. cá|>il1iu 4ice 
^iisiniÍ«^«9tieoto«lldlw Santísimo Cristp conocidorpor-el 

i3lÍlQÉlbM:d¡eJ»:AHI^(0*¥fwDlftl|ue^^ ^^0 de 1700 de 

que Be hito atento y formar examen. 



Mf dicha calle la Vid'Orucis^ á pesar de las muchas^ trfkdicio 
nes que se han foqado sobre dicha cTu¿. " ' ' ^\'': 

San Agustín. — ^En 1608 se erigió el convento de San 
Agustín de quien espatronaNuestraiSeñora de la Candelaria. 
En el costado que cae á la calle de la Amargara sé vé una 
lápida con la siguiente inscripción. "Acabóse esta capilla de 
Nuestra Sefíora del Carmen con limosnas que dio esta ciu- 
dad, siendo fundador y mayordomo Diego Eodriguez y Juaii 
Santiago. Año de 1659." 

Santo Orísio. — ^En 1640 se edificó una ermita con el nom- 
bré del Humilladero (hoy Santo Cristo del Buen Viaje) para 
que se terminasen eu ella las estaciones que se acostumbraban 
los viernes de cuaresma. En 1693 fué declarada ayuda de par- 
roquia y en 1852 parroquia. La especie de atrio que sé vé en su 
frontispicio le sirvió en un tiempo do cementerio. Eti ésta igle- 
sia estuvo la congregación de San, Felipe de STeri, hasta que 
tuvo iglesia propia separada. 

Lia Merced. — ^En 1637 se proyectó el convento de la 
Merced por la importancia que ya tenia el harrio de Campeche; 
pero hasta 1746 no se realizó el pensamiento. Fundóse pri- 
mero en la esquina opuesta á la casa del Sr. D. José Ensebio 
Alfonso: y en 1792 sé colocó el Sacramento en el actual 
templo. 

ILspiritU'SaíUo.—^xi 1638 edi:&cáron unos negros librea 
una ermita bajo la advocación del jEspirítu-Sañto. En 1648 á 
causa del aumento de población en la barriada fué declarada 
auxiliar de parroquia, y hacia 1661 parroquia: siendo la se- 
gunda de la Isla. Tieue reloj en su torre, pero el actual fué 
colocado en 1808: y en 1760 comprendía su feligresía 1100 
almas. Hasta principios de este siglo salia todas las noches 
de ella como do otras iglesias una hermandad del Hosario 
que se ejercitaba en esta devoción por todas las calles de la 
ciudad. 

Colegio de Niñas. — En 1693 se fundó por el Obispo CJom- 
postela el colegio de niñas bajo el patrocinio de San Francisco 
de Sales. 

Sania Clara.— En 164íi se fvindó el convento' de Santa 
Clara que á mediados del siglo pasado contaba con 550 pesos 
de fondo ó capital. [2] 

(2) Antes de este monasterio de monjas solo habia habido en esta ciudad 
QU devoto beaterío de Teresas Franciscai situado por ios contornos de San 



--93 — 

Baída En 1664 el hospital do San Francistio de Paula 

pal» m^geres pobres: por el cura de la parroquial D.; Nicolás 
•Edtétrez Borges que mando primero construir la, ermita. Das- 
traido en 1730 fué levantado de nuevo en 1745. Hafeia en él 
^^mo en el Espiritu-Santo, herínandad del Rosario. ( 

M Monserrate.^^'Ea 1675 se construyó la ermita del Mon- 
siBírato en la plazuela de este nombre (1) donde permaneció 
hasta 1836 en que fué destruida para trasladarla á los estra- 
ínuros. Se declaró parroquial en 1844 ení^uese erigió el, upe- 
vo templo. . 

Seminario.— Desde 1656 se trató de la fundación de un 
colegio de Jesuitas, pero hasta 1721 no se logró la; licQíicia 
de su S. M. no obstante los cuantiosos donativos que ha- 
íAb, ofrecido y la erminá- de San Ignacio que con tal objeto 
»habia erigido el obispo Compostela hacia el año de 1690' 
En' 1724 fué sin embargo, cuando se erigió dicho colegio: 
cuya fábrica vino á concluirse á niQdiados;del siglo pasado: 
construyéndose, á la parte, del sur una iglesia, que después 
de darle mayor estension, ha venido á servir de Catedral. 

Sío. Anjel — En 1679 se fundó por el obispo Compos- 
tela la iglesia del Sto. Anjel Custodio sobre el cerro cono- 
cido antes por la Feña pobre^j ^hoy por la loma del Anjel^ 
declarándose auxiliar. Estaba circunvalada de un recinto 
de piedras engalanado atrechos de almenas que le servia de 
atrio por todas partea. En 1828 fué derribada su torre por 
un rayo; y reparada, fué nuevamente destruida [así como to- 
do el frente y ei fondo del cuerpo principal de la iglesia] por 
el huracán de 1846: habiendo sido reparado dicho frente con 
notable modificación. 

Casa Cuna, — En 1687 se estableció la primera casa de 
eapósitos, por el obispo Compostela á su costa, donde hoy 
está el convento de Sta. Teresa, habiendo hecho fabricar 
al efecto una casa que tuvo de costo sobre 30Q00 pesos; pero 
por causas que se; ignoran destruyó él mismo tan piadoso 
instituto, erigiendo en el mismo sitio el convento de Sta. 
Teresa. Mandóse establecer por Real cédula* de 16 de Ma- 
yo de 1705 llevándola á cabo el obispo don G-erónimo V4I- 

Juande Dios, y que parece subsistió hasta 16 i7 en que por falta de auxilios 
temporales, se tuvo á bien .d3sinoler laeapilla j enagenar la^ caaas: las cual 
les fueron compradas ñor D. Pedro Armeateros y Guarnan. 
[1) Véase la pág. 24 de esta obra. 



^•ééii ^'ú 8U ooü» «diábó la casa de los Oficios eaqpiiMfer^ 

^ de j^da, la büal fíSáaHb hasta' 1852 en que faélinoeli^ü^ 

dá} hatíléadoseáin embargo reedificado 7 colocado ;^' el 

mismo sitio dónde epataba la lápida con Is iñacrípscltmcieií- 

gaiénte: ^^Áño 1710. Esta caso de nifios espósitós fctndó el 
mo. S¿ M. R. O. D. Qerdnimo Valdés, obispo de Oiifca." 
Segaraide&te que á este impulso^ne recibió el eatablt^- 
miento del obispo don Gerónimo valdes es el drigen de 
que los espósitos lleven su propio apellido Valdes^X^) . 

Bégla.^Erx 1690 eefundó la ^mita de Begla iK>r D. 
Máfitnel Antonio, natural de Lima [y primero que tuyo; líii fi- 
cen^ para vestir el hábito de ermitaño] en terreno cedido 
por el obispo Qompostela. Era primero de guano, y filé dtto- 
truida por el huracán dé 1692. En 1712 un ermitaño^as* 
iúriaño nombrado Juan de Oovedo Martín coñistruy ó * lúLa 
iglesia de tapia y tejas, y vivienda para el albergue d9do«i 
hermanos 4ue recófiiaü limosnas del vecindario. > En 17;12 
juró él cabildo de la Habana por patrona de la bahia á la 
Virgen de: Regid. [2] 

:'/ SdñAm&roáió. — ^Bn 1689 se erigió el colegio dé &m 
Ambrosio, para la enseuaDza de 12 niños, que sirviendo én 
éláRar y coro de la parroquial, se impusiesen de8de';su 
tierna édád eñ Idsrítosy ceremonias denlos divinos bfieíbs 
y tokñandp el estado clerical fuesen mas aptos é idóneos^ pa- 
"rá los ¿listeriós de la iglesia. Estaba situado en }a calle 
dB loe Oficios, puerta inmediata de la derecha déla oáa 
'^ los Sres; Obispos [que hoy es el hotel de San Oáriosl Bn 
1774. después de espulsados los Jesuítas fué trasladado al 
colegio dé estos. 

San Felipe.— En 1693 se erigió el convento de San Fe- 

[1] Vé»M la ioimiKMialxiBtoTiade la Real cátia ^de Maternidad |)or el 
.&.xSm Evaristo 2enea; BeoFeteria que faé dj9 diohaeasa. Sabima 4^. 
cPiS* ?^' 1^ cafiadfila calle de laCon^ la coiiipiró, el obispó Yaldes en 16J}00 
,^(^. £1^ 181^3, se trasladó la easa á la de la calle de la Reina núm. 109 j 
;^'^833<S0nvertlda en casa de Maternidad estuvo en la calle del Piado es- 
quina )£ la del Trocadero, desde donde se trasladó ala calle de Dragones y 

últimamente al local de la casa de Beneficencia. 

•[9} En 1733 se levantaron las primeras casas de este pueblo eml735 
«e-eOBdtmyód muelle, oozftxádo por del Pálaeio por Jel capitán :>Btoi|dino, 
primero que alli hobo^-y qi^e desde 1774 era adnánistsador da Rentas pare 
evitar el contrabando que allí se hacía;* Tóase la histoñadala&fi^UunoB da 
Reglaen las Memorias de la Real Sociedad. £0. afio 1840 pag. 346- 



- 95 ~ 
lipe de Neri: habiéadose estabfóbido la congregación entre 
tafi»» eti 1660 e¿k parroqtiM mity^y eneJ^ eldriitGi? 

'^■^niá : Oaidina.^'EnlññQ se^ijamovíóIfillMOMisteri^jíe^ 
Ste- Gfiítalina concluyéndase el tétnplp en 16a8r;y BoléínRÍ-c; 
zÁétAéke la dedi<^adon en I7Q0. ISn B defl^atadie lÉllífie 
col^^tf en este : monasterio los cttórí)08 aei Im mhü^^i 
(Xkstífíb y iwcwte conducidos dé Boma poír el:Sr* PlwíQ^íl^ír^ 
ctí^rri% ■'■■■' ^¡:v 

--^^Jéítóf del MoTiU. — ^En 1698 sé erijió la parroquial de 
Jésus^'^l Monte; en el sitio donde se nallaba el jjng^mo il#: 
•sle<^ÉíOiíábN|. ^' •■ ■'■•"■ ' ::-' .^rrr-:'-; ^ 

'-^^'^^tap^Wé^kscu —En 1701 se fundó el monasterio de Sta- . 
Tere&íai; do&4^ ' existia antees la casa de éspósitosy Jé:ef^ 
mifl^ide Satt Melchor; 

-o'^JStíteii.^^EfílTOá se fundó la hospitalidad de convales* 
cenaiiK-6 sea Convento de Belén: qué era i^a At^^a .4% 
Stó' Mego, q[ue eervia de recreo y retiro en dejtj^rtninadosr 
ti^&pór al obispo don Diego Evelino de: Oompostjeto^ ívn^^ 
diíií^dé dicha conyalescencia (3), y que desde H695:iiJi)ia qons- . 
triíido una ermita dedicada á San Biégo de^ jAJii^ali titi^t 
lii^dtí convento. Muerto este prelado sinJhaber podido lle- 
van á cabe por falta de recursos^ lo grandioso dfi bu ^obrA^ 
8«»vei¿^aigó de darle su complemento; el fiférez don Juaíi. 
Iteniciscó/CaTballOy mercader deesta capital. (1) LÍE^/esciueh 
laí^de'prim^rás letras que estaba á cargo de Ibshemanos bel- 
l^tat, eta la única gratuita hasta fines^ del sigla piEtsado, y 
fdi^a&mada ^rincipatmeáte por los eacelentes plmnarios^ 
ett^iln^títes que dé ella salieron. Existid dich$ escuela has--, 
tti^ 1^64 en que se hÍ2Ó entrega de todo el edificio d; loa par 
¿^i Jiéisuitas para el establecimiento del M^al colegia deja 
Scdnana. 

' -<^'^ jSai^ Isidro. — ^El suprimido hospicio de San Isidro era 
un cuadro de 100 varas de frente y otras tantas de fondo que 
ei^. D|'¿p.:I'ranc de Álbacompróá D.Ltnsy Da, 

liucia Sotolongo en 7 de octubre de 1696 (escribanía deXeál) 
<*ftir'^lgeto de que se estableciera en él el monasterio de 

■ (3) Era natural de Sevilla yjio pudo acabar las obras por haber sido 
asesinado alerosamente. Su retrato se ve aun en la sacristía de esta igl^ia 
té^ién^o'alpié la siguiente inscnpción; Juan Franeisdo Oarballo,[ vwifso 
bieb^hechót de este convento hospital dé eonv^léseieiitetr de Nti«; Sim; ' d« 
Belcb f 8aá Í>iego: falleció en It de noviemtwe de 17iS.?^ l : ; : 



Oarmolitas descalzas, como en efecto se erigió se^n se cons* 
ta de la Real Cédala de 14 de marzo de 1700. Sirvió tam- 
bién de reqreo al obispo Compostela que después de hacer 
trasladar dicho monasterio al sitio donde hoy se halla, fundó 
alli una ermita. En 1708 el síndico ,de. dicho monasterio vea-;. 
dio el suelo al limo. Sr. Obispo Val dés,^ en cantidad de^ 
600 pesos que quedaron impuestos á censo á favor del indi-, 
cado monasterio de Sta. Teresa. [4] El espresado^ Sr, Val- 
dés, hizo en 20 de enero de 1720 donación de lois fábricas 
y sitio nuevo á los religiosos de Sto. Domingo y por Ja iko a- 
ceptácion de estos á los do San Francisco; y habiendo acre- 
centado las viviendas y demolido la ermita antigua quees^ 
taba casi en el centro del citado paraje, construyó laac*. 
tual iglesia; mas cuando dicha comunidad quizo tomar po- 
sesión de toio lo cedido se encontró no poder efectuarJiO: 
porque dicho señor obispo lo habia donado posterlormenteb 
á fcivor de la casa cuna de niños espósitos, con real aproba-. 
cion de 19 de agosto de 1728. Con esta novedad y la de ha- 
ber fallecido el indicado Sr. Obispo se presentó la Religión, 
franciscana haciendo la reclamación délo que se lé habia 
donado, y sustanciada la causa se declaró en 1729 la posel^ion 
por ella (confirmándose en 1730 y 1745) áin que cumplieran 
sin embargo la condición de obtener las licencias necesarias 
para perfeccionar la recolección como se les habia preveni- 
do. En la invasión inglesa de 3762 después qjie los enemigo» 
'se apoderaron del Morro, las autoridades se trasladaron á este. 
hospicios En 1763 á instancia del conde de Riela, concedieron . 
los religiosos parte del terreno del hospicio para hospital d^ 
la tropa y también parte de la huerta para construir viviwir 

(4) Movióle áeatft fundacion'el admirable ejemplo que le dio el devoto 
hermano Sebastian de la Cruz, tercero hábito esterior de S. Francisco, pues 
ein mas rentas que las limosnas que demandaba dilijente dispuso por ios 
años de 1677 enunp. casa particular una acomodada aunque pequeña enfer^ 
meria. La ermita de San Dieo^o de Alcalá la fundó el mismo Goniposteladii 
1695 en loque era estremo de la ciudcuf. (como que desde allí á la Muralla 
estaba el runcho ó estancia de los isleños) seo;un se convence de un retablo que 
aun existe en la sacristia de la iglesia de este convento de Belén y dice así: 
''Banc baslli can, in ci vítate extremi tato, et santispimo Bldaco compu^enai 
dioatam meditatem. et misserian pau perum hic commemoratium atendens 
Didacus Ebelino de Compostela Episcopus cubiensusXXV crecit Año 1095;" 
£n las Memorias de la Real Sociedad Económica, tom. 13, año 1S41 pKg. 121, 
hay una noticia sobre la fundación de esta convaleacencia. 



— 97 — 
das para loe negros escla.vo& dol Eej y formar el Pal&(m^i^ 
[hoy cuartel de Artillería] que subsistió hasta prindpiqs ael 
corriente si^io. Hacia 1828 instauró el protector <ie la cÍBi- 
sa de espósitos demanda para la posesión de dicho hosjpi- 
cío con el ñn de establecer la casa de Mai^rmdad en que 
se convirtió dicha casa cuna^ y sustanciaida la cansa m. fa- 
lló en 1833 en favor de dicha casa de espósitos; pero no i^e 
ha llevado á efecto la sentencia; permaneciendo la iglesia 
de San Isidro á cargo de la recolección de íranciscaños y 
habiéndose convertido el convento desde 1855 en escuela 
preparatoria de artes y oficios- [1] 

La SaJbudy Ghiadalwpe. — A los desvelosy solicitiades de 
un devoto pardo nombrado Miguel de Bodas se debió la 
ediificacion y adorno del santuario titulado del Santísimo 
Cristo de ta Salud en la calle de este nombre: colocándose 
la venerable imagen el 1. "^ de mayo de 1742: y crecien- 
do la devoción y las dádivas para el culto, sé dio mayor 
estension al templo declarándolo auxiliar. 

En 1716 un tal Francisco Cañete edificó en frente del 
Peffon, esquina de la calle áel Águila y Oalizada del Monte y 
Callejón del Suspiro, una ermita con techo de guano» que de- 
dicó á la virgen de Guadalupe, de donde tomó el barrio este 
nombre. En 1718 se trató de fabricar de cantería y teja pe ro 



(l) Yéajsela escritura d« redencñon de 23 dé Erneo .de 1728 ajnto D 
Dionisio Pancorbo. 

Todos los templos de la<¿c Compórtela fueroa erijidoa por el méipoio- 
rable obispo de este apellido^ cuyo cuerpo se llalla depositado en una her- 
mosa urna en el monasterio de santa Teresa. Se cuenta de un loco que cao'- 
taba los siguientes disparatados versos que se enseñaban ¿ lo*^ alumnos, eu 
las escuelos basta no hace muchos aftos* 

La calle de Compostela 
cinco templos tiene á la acera 
el jángel Custodio, Santa Catalina de Sena 
Santa Teresa de Jesús, San Diego dé Álcali, 
San Isidro Labrador- 
Toca la mano español 
quien te íp dirá mejor. ♦ ^ 

Se dijo 4®. este benjlfíco Obispo que Dios cameriva las pigira» em liné^- 
nos, ff Compórtela las limosnas en piedra, aludiendo á loa maobofi te^iplp» 
que levantó solo á fuerza de limosnas. Vivió algún tiempo ^n Si^ntiago de li^s 
vegas en la casa que fué Administración de Rentas, y en el libro 1.® del 
archivo de la parroquial existe un auto de su propio pufio y letra que ense^ 
fia «1 modo con que se han de fabricar las iglesias y camposantos. 

18 



— 98 — 
&ltando los recursos y pasado algan tiempo, el Ilustriaimo 
Obispo Lazo de la Vega reconstruyó en 1742. de manipostería 
dieho templo, constituyéndolo en auxiliar. A poco se declaró 
parroquia: y por influjo del ingeniero J). Agustín Crámer 
fué derribado por considerarse peijudicial en aquel sitio para 
la defensa de la ciudad: y se trasladó la parroquia & un tem- 
plo ó ermita que se levantó en la misma manzana donde es- 
taba la del Señor de la 8alud, mediando solo una separación de 
diez ó doce varas. En 1814 el Sr. Obispo Espada dispuso que 
de la ermita del Señor de la Salud y la indicada parroquial 
de Guadalupe (que hacian mala fignr^ en misma manzana) 
se edificase un templo digno de la poblada barriada á que es- 
taba destinado; y bajo la dirección de D. Pedro Abad Villa- 
real, fué terminado dicho templo en 1816: habiéndose con- 
cluido el irontispicio en 1838, todo por donativo del vecinda- 
rio; trasladándose el campanario á la calle de Manrique (que 
por eso se Uania también del Campanario Nvsdc^ pues antes 
estaba en los restos que aun se conocen de la ÉrmUa lUt Se- 
ñar de la Salud esquina á la calle del Campanario Vigo. 

El templo derribado por Cramer se hallaba en un estado 
medianamente decente, Corría de Norte á Sur y constaba de 
tres naves, la principal de 52J varas de largo y 12f de ancho 
y otro tanto de alto. Las colaterales de 42 varas de lar^o y 
5J de ancho con lOi de elevación. La fitchada principal se 
componía de pilares y estatuas, y los adornos esteriores eran 
proporcionados. En esta iglesiase detuvieron á orar las reli- 
giosas y demás personas que ee hicieron salir de la plaza, 
cuando la invasión del inglesa. Viniendo del campo el citado 
ingeniero Oramer por la Calzada del Monte, seles desboca- 
ron en las inmediaciones de esta iglesia, las muías que tira* 
ban del carruage y murió hecho pedazos entre las calles de 
Someruelos y de Cienfuegos, donde (acerca del Norte) se pu- 
so una cruz con pedestal de mampostería, que existió has- 
ta 1826, en que el Sr. Espada hizo quitar casi todas las 
cruces que se veían en la ciudad commemorativas de su- 
cesos.* 

San Luis Gronzaga.—En 1751 la ermita de San Luin Gon- 
zaga al estremo occidental de la calle de la Reina, en el mis- 
mo sitio dondejcruza la calzado de la Beneficencia, llevándose 
la sagrada imagen desde la iglesia de Guadalupe en una lu- 
eida y numerosa procesión. Tenia mas de 12 varas de largo y 



— 9» - 
como 8 d» ancho y fué destruida en 1885 cuando se formó el 
Paseo de Tacón. 

Jesús María.— Kn 1753*se construyó la ermita de Jesús 
Maria y José; concluida en 1756 y erijida en auxiliar en 
1772. 

TempUie. — En 1828 el templete construido en la Plaza 
de Armas para perpetuar la memoria del sitio donde se dijo 
la primera misa en la Habana. La seiba bajo la cual se cele- 
bró esta en 1519 fué cortada en en 1753, reemplazándose por 
otra, que fué cortada en 1828 en que se sembraron las dos que 
existen en el indicado templete. 

Beneficencia. — En 1794 se fondo la Real Casa de Benefi- 
cencia. 

Ursulinas. — En 1797 se erijió el convento de Ursulinas 
en el edificio en que desde 1776 habia servido para las Eecoji- 
das (las cuales pasaron al que se les levantó en el estinguido 
matadero): aunque las Ursulinas llegaron á la Habana de 
Nueva Orleans. el 23 de Junio de 1803. 

Cerro. — En Noviembre de 1816 se erijió la iglesia de 
San Salvador de la Prensa [barrio hoy mas conocido por el 
Cerro por un cerro de granito de que habia aun restos el a- 
fío pasado de 1856 en la quinta del ilustrado S. conde de Ca- 
ñongo, en el mismo sitio en que ha levantado un lindo kiosco. 

PUar.-^ Esta parroquia del Horcón fué construida en 18 1 4. 



100 — 



Capítulo 9". 



FORTIFICACIONES. 

La Fmrza^. — La primera fortaleza de la Habana fué la 
Fiwrza. construida á consecuencia del saqueo é incendio que 
sufrió la Habana por los piratas en 1538 Promovióla Fenan- 
do de Soto, Gobernador que era entonces de la leja, y fué cons- 
tructor el capitán ingeniero Mateo Aceituno, su primer alcai- 
de. Concluida aunque no del todo en 1644, espidióse Real Or- 
den para ^ue los buques de guerra que entrasen en el puerto, 
saludasen á este como á plaza fuerte, gegun ya se hacia con la 
ciudad de Santo Domingo. El nombre de Fuerza se le dio, á 
causa de que en esa época se decia asi á los lugares fortifica- 
dos: y tanto que después que hubo otras fortalezas se le llamó 
la Mierza-viga. Estaba circundado de un buen fozo donde á 
mediados del siglo pasado se hizo una gran sala de armas; 
cuyo foso se ha cubierto en estos últimas tiempos. En esta for- 
taleza vivió el Gobernador Capitán General D. Juan de Teje- 
da (1589); y desde 1718 en que pasó á habitarla el Goberna- 
dor D. Gregorio Guaso, sirvió de palacio ó morada á sus su- 
cesores hasta el conde de Riela [que vivió en la casa hoy de 
los Comandantes Generales de marina. El Gobernador Don 
Francisco Cajigal que mandó la Isla desde 1747 á 80 lo her- 
moseó interiormente y formé el rastrillo y los cuarteles altos 
y bajos que corrian á su continuación por el lado del sur para 
el alojamiento de la tropa de infantería y caballerías de la mon- 
tada. Su torreón destinado á servir para el toque de horas 
por medio de una campana [como en el dia] servia también 
para repetir las señales del Morro por medio de banderas y 
bastas. 

JEl Morro j ó los Tres Beyes. — Comenzóse en 1589 por el 
ingeniero Juan Bautista Antonelli, bajo la dirección del Go- 
bernador Capitán General D. Juan de Tejeda, y concluyóse 



. — 101 — 
kfteia 1697. (1) Aulüds estaba fortificada provicionahuente di- 
cha altura. Muchos creen qneántesdelainvacion ih/i^lesa de 
1762 ésta fortaleza era de madera, y que después fué que se 
construyó de piedra, pero es una equiyocacion manifiesta por 
que después de dicho suceso solo se le hicieron las convenien- 
tes r^araciones, aumentos y mejoras. He aqu\ la descripción 
que %m ano antea de la indicada invadan hace Arrate de dicha 
fortaleza y de las baterías de los Doce Apóstoles y la Pas- 
tora. 

"Sobre un alto peñasco que combate embravecido el mar, 
por su elevación dominando el puerto, la ciudad y las playas 
circunvecinas de barlovento y sotavento, está situada la gran 
fortaleza de los Tres Beyes, célebre en ambos orbes, en una 
punta que de la parte del oriente sale á la misma boca ó en- 
trada de la bahía v cae al nornorueste, levantándose 3S ó 40 
varas de la superficie del mar, que á veces furioso suele asal- 
tar tanta altura. Su fortificación es irregular, por que no per- 
mite otra el terreno ó estension del risco, y se compone de un 
medio baluarte formado en lo mas angosto de la punta, el 
cual tiene en el ángulo saliente un sublime torreón de doce 
varas de alto, que llaman el Morrillo y sirve de atalaya 
para vigilar las embarcaciones que se aviten y hacer sena con 
la campana del número de velas que se descubran, las que se 
manifiestan por unas bandeñtas que se fijan sobre la cortina 
que cae encima de la puerta del castillo y mira á la población, 
distinguiéndose por el lado en que las colocan, el rumbo ó 
banda por donde aparecen como ya espresé en el capítulo an- 
tecedente. 

^^Desde este baluarte continúa una cortina una cortina 
que remata en otro casi igual y mira á la campea de barlo- 
vento, á la bahía y ciudad. En él hay un grande aljibe 6 al- 
berca: ciñe todo este lienzo de muralla intermedio, y los do- 
baluartes colaterales un foso proñmdísimo abierto en la miss 



( o Véase Arrate, pág. 55 donde hace ver la incripcion que se ve graba- 
da en piedra á. la entrada del rastrillo de dicha fortaleza, y que dice: '*Cfo- 
bernando la Magostad del Sr. D. Phelipe Segundo hicieron este castillo del 
Movro el Maestro dé Campo Tejada y él ingeniero Antouelli, siendo Alcai- 
de Alonso Sánchez de Toro. Año de 1589:'^ Debe entenderse el año como 
fecha en que comenzó y no en que se concluyó* El Morro se le dio por haber- 
se asentado sobre una montaiñB, pequeña redonda y que se háUa en 2a costa 
sirviendo de demarcación á los navegantes; j asi se llaman también niorros 
loÉ fuertes de las entradas de Cuba y Paerto*>Eico. 



^ loá — 

mapefia, con entrada encubierta y estacada ¿ la oampma. qns 
es asperísima por ser toda de arrecifes mny abrios. 

^'Corre desde este baluarte hacia el poniente un lienzo 
de muralla de 40 á 45 varas de lar^o, que cae á la bahía y re- 
mata en una escala plana que baja nasta el Morrillo, y al lado 
izquierdo tiene otro baluarte cuadrado con cuatro cañones 
que apuntan dos á la boca del puerto y dos á su fondo: hay en 
él otro aljibe nada inferior al que he referido, y ambos sé re- 
putan con provisión bastante de agua para mantener la guar- 
nición en el mas prolijo sitio que pueda efectuarse, 

"Del pié del torreón del Morrillo sale y desciende una 
escala plana hasta la plaza de armas en dode está situada hi- 
cia el norte, la iglesia, casa del comandante, otra para el cape- 
llán y oficiales, y tres cuarteles altos y bajos para el ^ aloja- 
miento de la tropa, divididos unos de otros con sus regulares . 
calles; hay otras oficinas, calabozos y bóvedas en lo interior 
de su ámbito, siendo la mas principal la del cuerpo de guar- 
dia que es á prueba de bomba. Tiene este á su entra£k un 
puente levadizo, por donde se pasa á la puerta del rastrillo 
desde la cual se baja al llano por una larga esplanada, con su 
parapeto que la resguarda. 

"Habiéndose premeditado seria conveniente demoler de 
la obra antigua que tenia esta fortaleza, un baluarte peque- 
ño, formado casi al pié del Morrillo, titulado los Doce Após- 
toles, por el número de los cañones que lo guarnecían y eran 
dedicados á santos, se construyó bajo del castillo á la parte 
del sur una batería en figura de media luna, á donde se tras- 
ladaron las citadas piezas, la cual tiene cuarteles y oficinas 
para la gente que se destacare á su defensa, y todos los fuegos 
miran á la boca del puerto: labróla D. Juan Francisco de 
Giiemes. 

"A distancia de 500 varas del castillo, se formó después 
otro con igual número de cañones, nombrada la Pastora que 
por estar mas baja y oculta, es mas resguardada, y por con- 
secuencia muy ofensiva á los bajeles que intentaren forzar- 
la entrada: perfeccionó esta t^última D. Fracisco Cajigal de 
la Vega. 

wx 17S3 se empezaron á hacer las indicadas reparacio- 
nes, aumentos y mejoras que se concluyeron en el ruando 
del Sr* Bucareli. (1) 

(1) En nn periódico de Santigo de Cuba correspondiente á Noviembre de 
1856, leemos el siguiente carioso pá,rrafo: "£1 Pbro.D. Pedro Zenea paseyó 



— 103 — 

San Salvador de la Punta. — ^En el mismo año que el Mor- 
ro, es decir, en 1589 se comenzó á construir el castillo de la 
Punta. Consta de una lápida que se vé en una de sus coii;i- 
nas, que la Éábrioa que^ en ella hizo el Gobernador Tejeda, 
aumenta alguna en su tiempo D. Lorenzo de Cabrera su su- 
cesor. En un ángulo de la sala de recibo existe un perno de 
los arrojados por los ingleses en 1762. 

En 1646 se conbtru;yeron los torreones de la boca de la 
Chorrera y de Cojimar asegurándose que su costo fué de 
20000 ducados, exibidos por el veeindario. 

Murallas.— 'EX Gobernador Gelder que mandó de 1650 á 
1654 propuso á la corte abrir un foso ó canal por el istmo de 
la ciudad ó sea desde el arsenal á la calzada de San Lázaro 

fmra que uniéndose las aguas del fondo del puerto con las de 
a mar, quedase aislada y defendida la población, pero no fué 
wrobado el proyecto; prevaleciendo el de n sucesor D. 
Juan Montano Blasquet que propuso amurallarla por el re- 
cinto de tierra. 

En 1633 se comenzó á amurallar la ciudad para cuyat 
obra habia ofrecido el vecindario concurrir con 9000 .peone»» 
y arbitrado el cabildo el impuesto de medio real de sisa so- 
bre cada cada cuartillo de vino que se vendiese ordetoiridí»!» 
ademas la corte que se remitiesen, que asistiesen laaiiot^asfdéH 
Méjico por espacio de cuatro años con 20000 pesos Ien^'id«4ai4í 
da un o para dichas obras. .. •)!) islrojíti í;1 f>b 

En el gobierno de D. Diego de Córdobí^ d* Jw<iizdic^M«í)\lav 

— .».\f>(ii,i'Uir/i <>ín iii<)í( i 

una cstaneiipor la Craz del Pudre, habiendo compfíí.dn ^í»jV4íj .13p-i*five»rtí¥í:: 
que emitieron frente á k segunda alameda eatramurc^& al Ue.?í¿ 4^di^^[ii>^yij-^. 
dfvd I la Habana I k Pedru JuBé, de nación mandinjÉa S'ulk» cTqué deió, en ñ\\ * 

j..- l;:__ ,.„ j^ , ^.i?'i._i._ ^' _j^,^^i 'J!L^^ js-Líjjj:! jJ.tí i_l_^1U1 



úmx \}% iiaDana] a i'earu Juge, üe nación mandinga c ulA. el aiie aejo, en siv ' 
casa dos hijos, euando 3^ aso afeitaba ^ siendo'pirijiirtnert) á^c^írai dí^ lí ¿né^fí ' 
que allá se liace de un pueblo ñ. íitro. Llogf)^ ^^gff^ ^.4 pl^K*? t^^ l^fí i^^flH'^ 
inglés, y de^! pues fué peón en lamuralla,qif?,;^f>n,r^ctiTidí^p ,^ft^^^^^ 
nandú di ariamente se ik^ siete y ocho reales qada/í:^jiw.ik>,rí?o4í^t*Pí^^^^^ 
par quincen aa :£n tes qu e m verifica^i^ el \ loijn oq da la lífil^ P^W^ pn ^\^ ¡ ^ . , , , 
gobernó elMariaeal de Campo D. Juftud^jPradpiPoító^a^^^ 
por el inueíle de Luse, advirtiéndÓBo en' estramuros mucbas hortí^lif^n^ t^C'^l I 
Ángel (que antiguamente ee denominaba P^íJí^ JPp;bre)^ JM(p>nfleír^tp^\ ^fW 
«te. sin haber oontraido njati-lbonio el ¿írlü^iio ¿¿^^fin^^ di}¿,^9,itl^fl^jpp,,j^ij-j. 
eulando par lo^i^nüs qucí lia árritópit i'l4 íiítoe- ¿ \ , , ,,,1 | ,|,^; ,/V^ c¿} 

"En el di il e.stú, ^^ü^ nó cad u c a , m o a tá s olo a cat^Iío \^% d iji^ u^go^ ; ^ J^a^ ¡ , 
▼j8Íia|:^l'ÓB hltí'os lámodiíttos ¿on cierta aguí (íad que ájepafl llaEpfi^Ía|fitm,t;ít>^, ^ 
Mbiléhdfi tre^ íjüé iiiyji6 SIL comp^ítero Jos¿ María y ei^, eafadfl de'Y^]gi\le¿»,i4®V 
m^^ ed íid tjue e 1 p ^i p e'r¿^ % , °^^ ^ ^ '1^ 5 ^ ^ f^ ^ ^¿^^ í ?, \^ ^9 ÍÍ*^H W*^i^^» ,^Í^j 1 ÍñT\ í 
tútáia ka 'ííoü' lá Jar íg|a d arücíéri d ^ la v ída ¡í a qüf n ó ^tj if nü^ ^J^ ^ i&i^)^i^^ , ¿^ ^ _, 
•onñderacion el afórliind qü» ilice: ^^fientetuí «t ipia murbni. ^ ' 



— 104 — 
Vega estaba rematado no solo el recinto desde la v Punta sino 
también hasta el hospital de Paula. 

En un tiempo la muralla del recinto solo tenia dos puer- 
tas: la de la Punta concluida en 1759 y que daba salida al 
cafltillo de la Punta y á la Caleta y Canteras: y la de la Mu- 
ralla [llamada después propimente Puerta de Tierra] conclui- 
da en 1721. [1] Hacia 1760 se abrió una contigua á la de la 
Muralla con el fin de que se saliese por esta y se entrase por 
la primera según todavia se pra<;tica. Tenían estas puertas 
por la parte interior un rastrillo que fué destruido en 1844. 

A poco se abrió otra puerta que salía al alsenal, para fa- 
cilitar la introducción de todo lo necesario á la construcción 
y carena de los bajeles. Llamóse d^ la Tenaza por la clase de 
su construcción (1), y fué cerrada en 1771 á consecuencia de 
diacenciones habidas entre el Capitán General y el General de 
Marina, abriéndose en su lugar la Puerta del Arsenal [1773] 
que por mucho tiempo se dijo Puerta Nueca. [2] 

Desde 1740 quedaron concluidas las murallas del recin- 
to {)ero sin el camino cubierto ni los íosos que se terminaron 
eit»aff97, 

o^í SkL 1708 se construyó un baluarte de San r^ímo media n- 
daiJdr>dÍ8l]ancia que hay desde el castillo de la Punta al de la 
KiíeBSfwviejay hacia 1730 íué derribado (aunque dejando el 
niaÉMibreíal sitio) para seguir el recinto de la muralla que des- 
de la puerta de la Punta empezó á fabricar sobre la bahía y 
qnüdaidohsmúchlá parte de su 'Margen antiguo^ el Gobernador D. 
Dionisio Martinez de la Vega: obra que prosiguó su inmediato 
BucesfíT' íD. Jinaa Fraucíisco GüemeB. Este mismo liizo derribar 
pdí'dRbíJ^^ Ifc^^^bí^il^W^^^^ desde la puerta de la Tenaza cor- 
iWw^í^^^ ^1^ °i^J«J^ calidad ( 17)- 

■ (ly^'Eti'laJ'tíaítt é'^teHbí'Mi?'-^ de E^paiíay otro de la Habana. 

£ii-la*ií^ítltiiíTlteyfft:híiít tulill-fié^' U^ nn león rapante, sobre 

nti'|¿te'biY'dB't'eK4jy''éílíÍ¿tiléuti''lÉrá m\h ortu na' ad occnssum.'' ^a.* 

T¿'lnki^it^m émh'dii'^^^^ En efecto basta principio» 

d¿W*'^áttí'¿!É]6'sé'cií¿'fíílWifí ¿4^k^^^ df^'U'hidMüVj. hasta 1842 fi laís 10 ó los 



(2) Desde la Puertí^, de Tí^íiM iiííéüiil 'fiaMa iíAte's '#^ i íSlmp^linea 

déí^oi^^Htidy ^(?ít^i^ m'S^m 'túmnb^mn^^di yW ''¿^'¡¿^^ '^Wmm\}^ 



v*«« 



' ■'• JKt ' (^¿a^.--Eñ -1T6§?: (dia •. 
pññeijpióalííastilló dé San Óáirlo^ lá<)ábaSa 6egti¿ congh- 
ta dé uttái^ lápida i^u^^existé en- su capilla, yseeoncluyó en 
1774, iabieñdd tenido de doBto según se dice, <5atorcé millones 
dé pesos/ El • nombré de la Cabana con que se conoce gen^ 
realmente es debido á la loma sobre que está asentado y qiie 
^éñ^üíé: enrodé Zá m6a?í¿r por haber itaMdo allí W 
ó cabanas. El terreno perteneció á D. Agustín de Sotoloiigó 
oue-íí cedió' gi^tuitariieáte. Proyectóse fortificar esíe pénto 
desde' étjKntK -anterior; babieirdo ya en él misúao algunos pire- 
parativós para el efecto. Cuéntase que el célebre ingeniero An- 
tonely . constructor del Morro, subido sobre diclio cerro, dijo 
{\úé>^'^m% <J^ de la <ímdarf: profeciá qiíe se 

reáli¿6 éíi ta-íiatagíóh liiglésa de 1762. En unalosa que sé to- 
lla en lacáípifia dé :está notable forfcalezíi; se halla gravará lia 
sigtíiehteinscrippíóh: "Reinando enr la^ Esf)aSas la Católica 
Mágestád dél-seSor a;on Carlos HE y gobernando esta isla él- 
conde de Riela, grátidé de España y teóiiente gifíneral de los-- 
Reales éj^itosJ, se diópriricípid én el año de I763iá este cas- 
tillo de Sáíi-GárIoí3, ald^ Ataíes en lalotiía de Soto^ y & laréé^' 
dificacion y aumento del Morro. — Se continuaron las Ób^ de 
estecastilloy.se concluyéronlas del Morró'y Atares dúraiite • 
el'góbiérhóídedon AtrtoñioBücarelyy Tlrsua, teniente gene- 
ral deíos Reales crjéfrcítds.--f Se iacabó e^e castillo y se traáé 
el* def Príncipe en la loma de Aróétegui en el gobierno del 
márqtiés^dé láTorrOf mariscar de campo de los Reales ejétó- 
tos, año deí 1774, Jproyectado y dirigido todo por el maris<6al 
de campo I íti^éniercr director de" ios Reáléís ejércitos doii Sil- 
vestre Abátca?* 

:4lWr¿í. — JEdfíficado por el ingeniero . belga brigadier D. 
A'^iístiri- Gramer; de 11^3 á¡67 sobre^ una loma quépertene- 
cia y: ced^6\^gmtuilaipente I). Agustín de Sotolongo y 188' 
cór&leá'cuadrádós mas jjértenecieAtés al presbítero don Ni* . 
.calás^,Pernande¿' Trebejó. El nombré de Atares lo debe" • 
ar'bóndp'&é -'Kiclá,l:)ájo cayo mando y disposición se comfeh- 
z(t: ' Ifáildiriá se conoce por de- González^ por dion Manu^e! 
González' del terreno coníprendido hasta la esquina de Téjás, 
y por ¿íe ' /^bto pcfir A indicado dou' Agustín de Sótoipngo. 

' Pnmjp6.----GoristrUído por el director de ingenieros don \ 
Si^í^éstre Albárca sobre la loma conocida poi* de Aróst^gm^ 
pcfi-^habér pertenecido el terreno i\ D. Martíti Arosteguí y^ 
Lóíha¿, que'ló compro en 17S7 á don Juan Sigler de Etípi- 

14 



_ 106 — 
nasa. Principióse en 1774 y concluyóse en 1794: aunque 
en 1771 se habia forticado provisionalmente el pupto, mien- 
tras se concluian las demás obras del momento, según lo da 
á entender tina inscripción que se halla en un escudo de ar- 
mas reales colgado en el cuarto del oficial de guardias á !a 
entrada del castillo. 

Cuartel de Milicias. — En 1787 se concluyó el nuevo cuar- 
tel de Milicias. 

Sia. Clara. — ^Batería concluida en 1797 durante el man- 
do del conde de Sta. Clara, que dejó ademas terminadas en 
el mismo año las obras de los fosos, esplanadas, camino cu- 
bierto etc. del recinto. 

N. 4. — ^En 1780 se concluyó el hornabeque San Diego, 
ó sea el fuerte Número 4, sobre 48 solares, comprados en 
cantidad de 4581 pesos al capitán don Antonio Barba. 

El recinto que correspondía á la bahia tenia tres puer- 
tas: una para la machina: otra para dar salida al antiguo 
muelle de Carpineti y otra para el muelle de Luz. 

En 1687 se construyó costeado por el vecindario el pol- 
vorín ó almacén de pólvora de la calle de este nombre. 

En 1741 se construyó el polvorín del Jiguey, [cerca de 
la boca del rio Luyanó.] 

Torreón de San Lázaro. — Hacia el año de 1556 se oous- 
truyó el torreón de San Lázaro ó sea de la Caleta, destinado 
á servir para los vigilantes que allí se situaban de noche [asi 
como otro en el Morro] para avisar la llegada de vela ó bu- < 
ques sospechosos. Antes se habia construido un bastión en 
la playa sobre lo cual existe una acta de cabildo que dice: — 
"En el cabildo de 8 de marzo de 1553 fué acordado por los 
Sres. justicia é regidores, que por cuanto es notorio la guer- 
ra que hay con Francia, é el peligro que esta villa tiene, é 
para efecto de la defensa de ella se hizo un butrón en la pla- 
ya, en el cual haj cuatro piezas de artilleria de S. M. que 
le compraron para mismo efecto, el dicho baluarte no está 
acabado, ni como conviene, porque es menester alzalle el 
pretil de adelante para que la artilleria que en él está pueda 
aprovechar, é para él efecto es menester hayga gente de ne- 
gros con que se haga, é eche repartimiento entre los vecinos 
de esta villa con parecer der procurador é se hizo en la forma 
siguiente: — ^El Br. teniente del gobernador Juan de Boxaa, 
dos negros con sus bateas é erramientas hasta que acabe— ^1 
Sr. Ldo. Almendariz, otro negro con su azadón i hatea — SI 



— lOT — 
Sr. Juan Gutierree, porque no tiene los negros en el pueblo, 
que dará dos reales por cada día que durare la obra~~iPedro 
Velazquez un negro con su herramienta, é hasta que la obra 
ee acabe — ^El Sr. Pedro Velasco, un negro —El Sr. Antonio 
de la Torre, un negro hasta que se acabe la obra — ^Diego de 
Soto, un negro mientras durare la obra con su' herramienta — 
Oonstantin Martel, un negro con su herramienta hasta que se 
acabe — Juan Inestrosa, otro negro con sn herramienta hasta 
que se acabe — Isabel ÍTeta, otro negro con sn herramienta, 
ébaito, é ^machete — ^Nicolao, otro negro con herramienta é batea 
é machete — ^Leonor Costilla, un negro con herramientas, e ba- 
tea ¿azadón — Los herederos de Francisco Gutiérrez é su Ma- 
dre, é Ambrosio Hernández, dos negros con sus herramien- 
tas — ^Lugones, un negro con su baiea^ é azadón é machet e-^ltOB 
herederos de Castaños, un negro con su batea é azadón — La de 
Juan Sánchez, otro negro con su herramienta — La de Pedro 
Sánchez, otro negro con su herramienta é batea — ^La de Car- 
mona, otro negro con su herramienta e batea — Francisco de 
Yevenes, un negro con su azadón é baiea e macAe/e— Francis- 
co López é Diego López, otro negro con azadón é batea e ma- 
chete — Zamora, otro negro con su batea é herramienta — Die- 
go de Córdoba, un negro con su batea é azadón — Oliver, otro 
negro con su batea éazadon—lASb viuda de Florencio, otro ñe- 
ro con su batea é herramienta — Freile el lombardero, un 
negro, ó sino que dé dinero para ayudar á la obra — Juan 
Nuñez, por él ó por su suegro, un -negro con su herramienta 
mienta mientras dure la obra — Rodrigo Martin, un negro 
con su herramienta é baiea — Elvira de Bandadas, otro negro 
con su batea é herramienta — Gonzalo Rodríguez Hobero é 
Martin dé Ordaz anden con la gente— Martin el vizcaíno, un 
negro mientras dure la obra con su herramienta — El zapate- 
ro viejo un negro con su herramienta—Francisco Martin, 
sastre, un negro con su herramienta — Baltasar ¡de Vila, otro 
negro con herramienta — Bernardo Nieto, un ne^ro — lúes, la 
horra, un negro con su herramienta, ó un real mientras duro 
la obra — Catalina la horra, un real mientras dure la obra — 
Francisco de Roxas, un real mientras dure la obra -Carlos 
Florentin, un real mientras dure la obra -Vasco Rodríguez 
que ande con los negros mandándolos— Juan de Baena, un 
negro con su herramienta — Manuel Ruiz que dé un real mien- 
tras dure la obra — ^La de Juan Guillen, un negro mientras 
durare la obra— Baltasar de Vila, un real mientras durare la 



— m - 

ohrí^ é 6u y^rno otxo.T—Reina, un negro cpu-su hext^v^ienU^ 
' -:^ufln |)^z qué , dé la forma xíomo se ha ^4^ h^<f^^- l^VjáipA^ 
oJ&ra,; é itnde^'^pbr!^ la dicKa obra.-r JE. &cho^eÍ*¿ichp r^^ 
.jíi^nto, 103 Sr¿8. mandaron que todaa íaB"^5jej»()^nas. de.s^^^^ 
!(íec,I«:adas.den lo qué ai^í les está repartido para ^l í^e? 
. p^inaerp.que viene, so la pena que por nji feV terixpntedé go^ > 
Jt>ernadQr Juan de ÉojasJIes fuera puesta.^': \...\ y. ' . :v;¡.- . 



;; i) > 



Capítulo 10. 

Arsenal. 



En 1724 se dio principio á la construcción de büqaes éti' 
un astillero establecido en la ribera de la había, entri^:'el cá¿- 
tilld de la Fuerza y la Aduana: pasó lué¿a al sitió dóñde^ 
sé halla actualmente la machina, y en 1738 ál del' actual ar- 
iienal, donde recibió aumento dé terreno y de obras ' eiil74& 
jpoi- él iáteh dente de marina don Lorenzo de Moritaivó, J>n=i 
mer conde de Macurijes, 4ué hizo construir la cañería qué 
conduce el agua al arsenal, y el aserradero áqíie da. moví-' 
miento dicha agua. El terreno perteneció á la éstanfeía^flé* 
Diego de Soto, y en 1773 fueron pagados llOOO pesos á los' 
herederos de don Pedro Menendez de Posada '(á' virtud d^ 
Real^ despacho del año 1694) por los 80> solares y 432; Varas* 
mas que' se le tomaron al efecto. ; '<;. «. 

"El Arsenal ^dice Valdes) está situado al poníenfed'e la' 
ciudad en él estremo que mira al sur, á continuación dé-la' 
muralla. El espacio que ocupa en circunferencia podrá ser" 
de Una milla. Contiene almacenes dé madera y démas mate- 
riales para la construcción de buques, aunque éri el día (18113) • 
ni siquiera se carenan, sino los muy precisos: La sierra del á-^ 
gua tiene nombré fuera dé la isla, y es una máquina gbbertiiadaí ' 
por medio de ün eje, que tieneunagran rueda movida' íJot*' 
uh canee de agua de la zanja reaL que entra" eti el' Atóé^afl;^ 






- 199 - 
Tiene varios hierros que ^fisiéi^w á un #empo varibks t9^ 
sin BMW .trabajo personal qué el conducirlas y colocarías éfi e 
líos. ÍEl mecanismo "es muy Sencillo, y su "újbiliffi^a és bien co- 
nocida.' 

/*J40S primeros navios g^ue seecMbáñalagwénestejapps- 
tade^Ó costaban u4 trabajo mmenso, por no haberse puesto 
en ijráidtíca la construcción sobre gradas; y .asi s^ ^^^ 4^1 
auxiU^-'de muchas jííintas dé bue^ea^lanchas al remo. y veía, 
y el ímpialso de gato de hierro, ppr 16. que tardaba, cada biz- 
que en^ixadar cinco y seis dias. Después se construmnen.;^a- 
das; ylai¿ique se arrojaban ál agua eá un instante, se observó 
que se quebrantaban al caer en €¡11% ^caso por la ^ran4e in- 
clinacioa que hacian; y en su lugar se formaron diques, que 
son Cómo generalmente se. sabe, unos grandes cóncavos^ ^ 
donde se extrae el agua por medio de compuertas, mientras 
se fal&rica el navio, las que sé ajaren una vez cQuclui^do y ^e 
sin la menor lesión^, ; 

**É1 concurso que se i^ptfliba el día qne.se ech^rba un na- 
vio al agua era siempre eslraordinaric). Cuando se usaba la 
grada se hallaba ésta colocada áia orÜla del mar, con un, gr^ 
descenso y los asientps llenos de sebo sobre . los cuales estaba 
el navk) atado por la popa, con fUert^ cables. que llaman bo- 
zas, y sostenidas por muchos maderos clavados :Íigeramente 
en los costados. El .director de . ingenieros de marinea dirigía 
ordinariamente la acción. Primeramente se sacaban Ips co^- 
tretes, que son unos pedazos de madera ¿.iPtAUeja. de cu$as; 
picábanse los bozas con unq.^ haphas . y elns^vio.iba al agua, 
soltai]4o luego que entraba en ella,, todo c^uantQ tenia clavado. 
Esinjíé^íble el júbilo quezal conca?:po ocasiojiaba esteai^to, 
al ver desprendida aquella grw qiple, qiae se lanzaba ,de la 
tierra^ al mar. La ale^ade lap^enieg,y. gritos de lachij^iíia, 
conmovían el ánimo mas insensible.'^ 

Los buques qjie se haA cpp^tTOldo en el Arsenal segan 
consta del Diario dé Gobierno, d? ^$ ¿P Febrero dpl313 son 
los siguientes: . . " . . .4^?? ?^AW^^^ 

'' Éomhres de buques.^ \ ■' .' . Coiíofies. ccmsérúy^on. 



■^vr*- 



NavioSan Juan 50 1724 

Navio' "San Ldrenzó. .:..... 50 1725 

Navio San Gerónimo [alias el Re- 
tiro J...-. ...•••••^ ^^ ••••••••••• .c oU 17 ^o 

Paquebot; San Antonio, el Triunfo ,; 16:- 1726 



— lio — 

Navio lítra Sra. de Guadalupe, el 

Fuerte 

Fragata Sta. Bárbara [alias la Cha- 
ta... 

Navio San Dionisio, el Constante 

Paquebot el Marte 

Paquebot el Júpiter 

Navio Ntra. Sra. del Cáamen 

Navio S. Cristóbal, segundo Cons- 
tante • 

Navio S. José [alias el África) . . . 
Navio Ntra. Sra. del Pilar, laEm- 

ropa 

Navio Ntra. Sra. de Loreto, el A- 

sia ...... • 

Fragata la Santísima Trinidad, la 

Esperanza 

Fragata San Cristóbal, el Triun- 
fo 

Navio Ntra. Sra. de Belén, la Amé- 
rica \ 

Fragata Sta. Bárbara la Estrella 
Navio Sto. Cristo de Burgos, la 

Castilla 

Navio Sta. Rosa de Lima, él Dra- 
gón 

Fragata Ntra. Sra. de Guadalupe, 

la Bizarra 

Navio San Ignacio, el Invencible. 
Navio Ntra. Sra. de Belén, el Glo- 
rioso 

Navio Ntra. Sra. del Rosario, la 

Nueva España 

Navio San José, el Nuevo Inven- 
cible 

Navio Jesús Mariay José, el nue- 
vo', Conquistador 

Navio Sta. Teresa de Jq3U8 . . 

Navio San Francisco de Asis, Nue- 
va África 

Navio Sto. Tomás, el Vencedor- 
Fragata Sta. Rosalia, la Flora 



60 

22 
54 
16 
16 
64 


1727 
1727 

1728 
1730 
1730 
1730 


60 
60 


1781 
1733 


60 


1784 


62 


1736 


50 


1785 


24 


1735 


62 

24 


1786 
1737 


60 


1738 


60 


1788 


60 
70 


1789 
1740 


70 


1740 


70- 


1743 


70 


1743 


64 

64 


1745 
1745 


70 
TO 
24 


J746 
1746 
1747 



ib. 



— 111 — 

Navio San Lorenzo, el Tigre 70 1747 

Navio San Alejandro, el Fénix 80 1749 

Navio San Pedro el Rayo 80 1749 

Navio S. Luis Gonzaga, el Infan- 
te 70 1750 

Navio Santiago el Mayor [alias la 

Galicia] 70 1750 

Navio Sta. Bárbara [alias la Prin- 
cesa] 70 1760 

Bergantín Sta. Teresa, [alias el 

Triunfo 16 1757 

Fragata Sta Bárbara, el Fénix .... 18 1758 
Bergantín San Carlos, [alias el Ca- 
zador.] . 18 1768 

Navio S.Eustaquio, el Astuto-... 60 . 1759 

Paquebot San Blas, el Volante ,18 1760 

Fragata Ntra. Sra. de Guadalupe, 

el Fénix 22 1761 

Goleta S. Isidro 14 1761 

Navio S. Genaro '...]] 60 1761' 

Navio S. Antonio ..//..] 60 1761 

Bergantín S. José 14 1761 

Navio San Carlos 80 1765 

GoletaSan Julián 16 1765 

Navio San Fernando . .....' 80 1785 

Goleta San Joaquín 16 1766 

Navio Santiago 60 1766 

Goleta San Lorenzo . • . . ^ 16 1766 

Goleta San Antonio dePadua. 16 1767 

Goleta Sta Clara 10 1767 

Goleto Sta. Isabel 10 1767 

Navio Satf Luis 80 1767 

Goleta Sta. Rosalía 16 ^ 1767 

Paquebot San Fracisco de Pau- 
la 18 1768 

Navio San Francisco de Paula 70 1769 

Navio la Santísima Trinidad 112 1769 

Goleta San José 12 1769 

Navio San José 70 1769 

Goleta Nuestra Sra. de Loreto. ... 12 1770 

Fragata Sta Lucia... 26 1770 

Chavequin el Caitíian 30 , 1770 



— 112 — . 

Navio San Eafeel. 70 ^ 

Navio San Fedro Alcántara. .. ... 62 . im 

Bergantín San Juan Bautista. ..■.■ -12 177á ; 

Bergantín San Francisco Javier.. 1^ 1^772' 

GoietaSta. Elena ..V. . • * , }j£|. 

Paquebot San Carlos ;» lili 

NavíóSan Miguel íí 70 - - • 1773 

Navio San Ramón «<> JS 

Cángun SanJulian ;.... IJIf- 

Gánguil San Salvador de Orta .... ' illT 

Fragata Sta. Águeda... ..:..... , 46;; ' RWi 

Berg^tin Sta Catalina Mártir. ... lO ; lí.ltt " 

Fragata Sta. Cecilia 46 im 

Fragata Sta. Matilde....... -..:.r' 4^ }JJf: 

Goleta Sta. Teresa . , ; i • • 12 il]^., 

FragataNtra.Sra.de la O........ 4^ 1TT8 ' 

Fragata Sta. Clara *<* "80 

Navio S, Cristóbal [alias el B&ha-- ■ 

ma]...... ;:.; 70' l78Cl' . 

Bergantín el Pájaro. 16 W; 

Goleta él Viento " 14 W 

GoletalaB rTT • ÍSIÍ" 

Paquebot Boga 14 1^2' 

Pontón S: Pedro. íJ^' 

Pontón San Pablo ■ ^^'". 

"Navio Ran Hipólito [alias el Meji- -tuák' 

cano! 114 íl- 

Navio Conde de Regla 114. i'"' 

Fragata la Guadalupe 40 ^»'A'^ 

Redf Carlos 114 17?T ! 

Fragata la Catalina 44 *í¿o' .; 

Navio San Pedro Alcántara 64" }ÍS|"'- 

Frágata Ntra. Sra. de la Merced, . 4í> ^Ha 

Navio S. Hermene^do. 120 178» ' 

Fragata Atocha. ' 40 / jldw. . 

Navio S^ ¡Gerónimo, el Asia. 64 . ; J»-j;r 1, 

Berg. S. Carlos, el Volador. 18 IW; 

Navio el Soberano.;. 74 S*'"^ 

Frag. Minerva ' 44 S*^* ' 

Berg. Saeta ....: 1» fe, 

Pontonnúmero uno , tj.^*. 

Pontón núm. dos /. ^"••" 



L 



— 113 - 

Gánguil nüm. uno ^ 

Gánguil núm. dos. - I 1701 

Gánguil núm. tres \ C ^^^^ 

Gánguil núm. cuatro ^ 

Navio el infante D. Pelayo 74 JT91 

Fragata la Geres 40 1791 

Frag. la Gloria. 44 1792 

Navio los Stos. Eeyes, el Principe 

de Asturias...!: 120 1793 

Borg. S. Antonio 18 1794 

Frag. Sta. Úrsula, la Aufitrite .... 44 1796 

Navios 49. — Fragatas 22. — Paquebotes 7. — Bergantines 
9.— Goletas 14.— Gánguiles 4.-- -Pontones 4.~Total 109.— 

A estos buques hay que agregar: el bergantín Habanero 
construido en 1844: la corbeta iMisa Fernanda^ en 1845, y 
el vapor Cotón en 1851: habiendo hecho en dicho Arsenal 
un magnífico varadero en 1850. 

Para el fin de la mayor parte de los indicados buques 
Véase la obra de Marliani: titulada Vindicación de la batalla 
de Trafagar .Madrid. (185»J.) 



Capitulo 11. 



VARIEDADES. 

Música, — Heireias. — Muy desfavorables son las primeras 
noticias que tenemos de la música en la Isla: bastando saber 
que en las iglesias cantaban negras^ y que entre los instrumen- 
tos aparecía el^wtVo, usado hoy en los changüís de c&mpo. Se sa- 
be que la música y el baile provinciales deldiason el zapateo 
y la contradanza: fuera de algunas canciones de no poco mé- 
rito. El origen de la música del zapateo parece ser las man- 

16 



-m- 

chegas de Castilla la Nueva. [1] El origen de ladanza es taxa- 
bien de la Península: pero uno y ©tro lian sufriáo tátvíiiíá? 
cien que puede decirse que hoy constituyen uní e8péei(0dacl 
cubana. La música de las contradanzas es celebrada aun por 
los estrangeros [2]; y cuando está compuesta por gente dé 
color tiene mas aceptación entré los criollos. 

I*a retreta comenzó á principios del siglo, tocándose só- 
lo los miércoles en las puertas de los respectivo» cuarteles ó 
en las f4)rtalezas. En 1834 se empezaron a dar diariamente eíi 
la Plaza de Armas de la manera que hoy se vé. En 1846 y 47 
se daba un dia á la semana en la tempotada dé verano éñ 
el hermoso y ventilado salón de O- Donnell: atrayendo estíá- 
ordinaria concurrencia. "Las canciones propiamente dichas ' 
en Cuba, dice el Sr. Bachiller y Morales [Sj^ cáfti siem- . 
pre eran acompañadas del baile. Lo mismo era en Üé jico y 
en otros paises hispano americanos; pero ellas no tienen una 
ñsonomia, sino en la ultima de las clases sociales. Epi Cuba 
fueron una mezcla de los aires nacionales y de las reminiscen- 
cias indígenas. En loa primeros siglos de la colonización se 
bailaría la zarabarda y otros bailes que en la madre patria se 
.usaban hasta en los conventos de monjas y en las procesiones, 
por las alegres comparsas, apesar de los lamentos y escándalo 
del venerable padre Mariana, que la llamaba invención del 
infierno, y lo reputaba como el borrón del pueblo que lo ha- 
bia inventado. (4) Ademas de este baile que seria de la gente 
mas granada, en donde se le despojaria de sus adornos mas 
notables, parece que se agregaron ala no muy inocente ten- 
dencia de esas diversiones algo mas francamente selvático de 
nuestras indígenas memorias. No conservamos la letra de esos 

( 1 ) En nuestro viaje á la Penísula en 185 1, hicimos especial estudio para 
ver de encontrar el origen de nuestros usos y costumbres; y poniendo aten- 
ción á algunas tonadas en la Mancha ó sea en Castilla lá nueva, confesamos 
que & veces creíamos estar oyendo el lastimero ¡Ay! de nuestros campesinos, 
aunque ayudado de guitarra en vez del provinciíd tiple' 

(2) líallándonos en Nueva York nos llamó la atención un profasor da 
música italiano nombrado Fo^Ze^t, que mostraba uii fréúétíbo gustb por bs 
contr'adanKas cubanas que nos hacia tocar' constantemente^, y toóÜfndolav éít' 
miomo con una perfección y ^ustó. admirables, Áw haber visitado' jatiiáflí>lá 
Isla. Decia que era una música de un aeompaííamienl»' singular y de m»- 
chisima vida, animación y gusto. 

(B) Apuntes para la historia de las letras en Cuba. 

(4) El P. Juan dó Mariana. Tratado contra juegos público, cap. 12. 



-. — lis — .1 

cgji^r^^s y ^o.}o podemos aludir al nonibre de esa^ canciones 
dé 49? últip^os tjipnxpos de qu^ vamos baMaado. Hernando de 
la iParrarefiri^JUdpseá los año8f corridos desde 15!68 á 1592 
dice que los bailes .¿9 la Habana y sus diversiones eran gra-^ 
m$,a9y esiraVfl^^^'nieB y conservaban la rudeza y poca cultura 
4eÍQ9 ir^dígQuas. Al mismo escritor debemos el recuerdo del 
nombre y claee de los individuos de la única orquesta de es- 
ta épocfi,. 

"Las .modificaciones que advertimos en la danza cubana 
actuai ¿tendrán ese origen que la distingue de todos los bai- 
le^ .pu^ropeps? ^o es nuestro ánimo ocuparnos de las diver- 
4on,es sino en cuanto á su parte literaria y de las poquísimas 
(íaixzÉ^s qu^ aun se oojii?ervan con su letra ó cantar» ni quere- 
mos hacer jneneion, porque no corresponden á esta época de 
que se trazan los presentes apuntes. 

'f'^xx época mas reciente se mejoró el estado de la moral 
pública estrecbánd^se aun cada vez mas el círculo en que aun 
capjipeaba la indecencia de las canciones unidas al baile, unas 
Vecíes creaciojn de la gente mestiza del pais; otras importada 
por Ip.^ presidiarios de Méjico, como oi jarabe y algunas en 
qji^e ^olo descollaba la lubricidad en la letra ó en el equí- 
vpcp, y eran las mas. Ya en el siglo XVIH la introducción 
d^ ja opera francesa é italiana en la capital, dio origen á va- 
rias (Canciones en que se adaptaba lá letra á su música. En lo 
general se cantaban aires andaluces principalmente boleros, 
tiranas, y pojos, que al acompañamiento de la guitarra tie- 
nen dé picarezco y gracioso. Si se quiere tener naa idea de 
su letra y seguraniente de sus imitaciones, no solo se encuen- 
tran impresos sueltos, sino libros. (5) Hemos reunido tam- 
bién una porta colección de letras de esas canciones tomán- 
dolas al dictado de algunas personas curiosas aficionadas á la 
mnsica que conservaban esos recuerdos de sus mocedades, 
pero jal encontrar algunas impresiones en la colección de D, 
Precispy no podemos juzgarlas como producciones del pais. 
S^an ixAportandas 6 sean imitadas de la madre patria, ellas y 
la guitarra y el arpa precedieron á los claves y á los pianos 
en n^stras casas. 

"En cuanto al uso que se hacia de esos medios de espre- 

(5)... Entre otross el que publicó i>. Freciso en Madrid con un curioso pró- 
logo tittíladb •♦Colección de tiranas, etc.," en el que no deja de haberse algQ 
reprensible. 



— 116 — 
fiion del alma apasionada, preciso es confesar que se abasaba 
de ellos de un modo lamentable. Como la historia no se ocu- 
pa del hombre en cualquier género, nos parece un cadáver 
sobre los que hacina el tiempo; si del tiempo pasado se ha- 
bla, recordaremos el juicio de la épo3a. Oigamos á un escri- 
tor de los últimos años, mejor dicho del último del siglo 
XVTII (1). Después de manifestar que por calles y casas se 
oian cantares que ultrajaban la inocencia hasta en boca d^ 
personas quedebian suponerse de buena crianza, dice: — "La 
poesia que se emplea en las canciones de esta especie, acom- 
pañadas de un tono fastidioso, apesar de ser la mas soez, in- 
solente, sin gracia alguna sirve de diversión á muchos y á mu- 
chas, aun las mas honradas, que la oyen con indecible gusto y 
sin el menor escrúpulo de conciencia. Es incalculable lo que 
cunden estos cantares que no tienen mas mérito ni aliciente 
que el de las indecencias en que van envueltos, y jamás po- 
drá esto serlo sino para las almas enteramente corrompidas y 
entregadas al vicio j? al abandono de todo pudor." 

"Cuadro es bien triste el que describía el censor de eáas 
malas costumbres; algo exagerado en cuanto á que laindecen- 
, cia de ciertas trovas tuviese tan general acojida, es lo cierto 
que fué vicio muy común debido á la mala educación de la 
época que era una mezcla de temporal y eterno en que pere- 
cían las costumbres privadas, que vino á enaltecer Jesús en 
medio de la civilización pagana, que solo cultivó las públi- 
cas. 

"Merced no obstante á la severa censura del critico ha lle- 
gado hasta hoy la noticia de las mas célebres de esas cancio- 
nes populares de funesta influencia. "¿Cómo es posible, agre- 
gaba, que haya quien guste de oir cantar la Morena que es la 
canción menos mala quizás de cuántas corren por ahí en bo- 
ca del vulgo, . • •? ¿qué diré de un desgraciadísimo cachirulo 
donde se oyen unas canciones del P. Panrfo, de lo. Beata y o- 
tras llenas de las mayores obcenidades? ¿Qué diré de la Gua- 
vina, que en boca del que la canta sabe á cuantas cosas puer- 
cas, indecentes y majaderas se puede pensar? ¿Qué diré de la 
matraca, del iGaandot de la Cucaracha y últimamente delowe 
toquen la zarmandina, donde en nombre de Fr, Juan de la Gror- 
da Manzana se refieren y pintan las cosas mas deshonestas 
y escandalosas del mundo.?" 

[1| El Regañón de la Habana, n. XVII pág. 131. Se refiere este nüme- 
ro á los Nacimientos y reuniones de Diciembre de 1800. 



I 



-117 — 

Paseos.— En 1761 escribía Arrate: ^^ara dar fin k este 
capitulo, referiré ceñidamente las salidas que tiene esta eiu* 
dad, proporcionadas para el recreo y que sirven á sus mora- 
dores para espaciar el ánimo y divertir los cuidados, porque 
aunque no goza los célebres paseos de otras regiones y ciu- 
dades mas opulentas y dedicadas al ornato y fomento de es- 
tos lugares públicos, en que se foDj an calles de árboles fron- 
dosos, hermoseados con fuentes y otros primores del arte, es 
cierto que en aquellos hace la concurrencia del gentío y cir- 
cunstancias espresadas todo el motivo para la diversión; pero 
acá la misma amenidad de los sitios ministra la parte mas 
principal para el recreo, siendo innegable que aun sin incluir 
el paseo de la bahía, que no está en uso, y fuera de estrema- 
do placer si se practicase porque en la ribera opuesta á la po- 
blación, brinda la apaclbilidad de algunos parajes bastante 
incentivo para un honesto pasatiempo, como ya dejo referi- 
do en otro lugar; tenemos sin numerar éste, otros por la par- 
te de tierra que son los acostumbrados ya, tomando por la 
Puerta de la Punta el camino de la Calcuta que es una alame- 
da natural en que se disfruta con el fresco sombrío de los 
uveros y limpia llanura de la senda mas deleitable, la vista 
del mar por una banda, y por la otra la de las huertas que 
están asentadas por aquel parage: ya saliendo por la puerta 
de Tierra á la calzada, en que hoy se van plantando árboles 
copados que le den sombrío, por donde encaminar el paseo á 
ios cocales, y á los dos barrios inmediatos de Nuestra Seño- 
ra de Guadalupe y Santísimo Cristo de la Salud, ó ya última- 
mente eligiendo para el recreo el arsenal en donde sus má- 
quinas y trofogo pueden divertir y ocupar el tiempo y la 
atención con gusto mucho rato no solo los inclinados á la 
náutica, pero los que no lo son/' Algunos iban k pUüiquear 
al menóidero^ situado en la esquina de las calles deía Reina y 
del Águila. 

En 1772 en que se abrió elpaseo del Nuevo Prado (hoy de 
Isabel II) concurrían á él todos los paseantes. Por la noche se * 
daba la vuelitcita por las calles del Empedrado, Habana Sol, 
6 Jesús Maria y Oficios; reuniéndose los hombres en el café 
de Mr. Tavern [aun conocido por Café de Taberna^ en la Pla- 
za. Vieja esquina ala calle de Mercaderes]. 

Hacia los años de 1810 y 11 por lo menos, ya la vueltectta 
se hacia por la calle de los Oficios; yéndose desde la Plaza 



I 

L 



— 118 — 
de. Armas. Se tomaba luego la calle de Paula y en seguida 
tó' áe Có'ba, para ir á tomar helados en la fonda y nevería de 
íuim Aúm^ que estábil on dicha calle de Cuba en- 

frailas de Luz y Ácosta. Tm^ladud (que fué 

ú&íéa en la Halíana por mucLud arlos, y qu^ en los primeros 
tíétóposyéndialacopa de helados á ün pesó [1], i la calle de 
loB Qficios esquina á la de Ácosta, continuó el paseo por las 
mlsAás calles. 

El dé la tarde se verificaba en las primeras horas, ó sea 
ánte¿ de pasar al Prado, por las calles do l>ragones, cerrada 
detPaseOyy lá Salud; hasta 1836 en que se abrió el Paseo de 
Tacón 6 Militar, que desde entonces y muy particularmente 
desdé 1$44 en que se hermoseó la calle de la tleina, ha atraído 
la ¿bncurrencia. 

JSaífe^.— tina descripción de la Habana en 1598, dice: 
**Lo8bi»iles y diversiones en la Habana son graciosos y es- 
tíavágantes, conservan todavía los primeros la rudeza y 
poca' cultura de los indígenas, y las segundas la escasez y 
ningunos recursos de una población que comienza a levan- 
tarle. Say en esta villa cuatro músicos que asisten á los áp- 
tÓs'á que se les llama» mediante un previo convenio. Son 
esíos inúsicos, Pedro Almanza, natural de Málaga, violin; 
Jáconjié Vicéira, de Lisboa, clarinete; Pascual de Ochoa, de 
Sevilla, violón; Micaela iSinez, ne^ra horra, [es decir libre] 
dé Síátítiagó de los Caballeros^ vigüelista, los cuales llevan 
genera]bi¡tenté sus aicompañados para rascar el calabazo y ta- 
fíir las castápüelas. Estos músicos siempre están conaprome- 
tidói3 y para obligarlos á la preferencia es preciso pujarles la 
pájgsí> y adéiuas de ella, que es exhorbitante, llevarles cabal- 
gáSüi^ dáiíés ración de vino y hacerles á cada uno, también 
a sus í^iüares, (ademas de lo que comen y beben en la fun- 
ción) un plato de cuánto se pone en la mesa, el cual se lo lle- 
van á sus Qasa^; y á este obsequio llaman propina de la íün- 
ciób. íiStos inispios músi cós concurren á las ñestas solemnes 



;{|^ fUi 180$ 86 i;|itro<lttío elhieh, [6 laeve tomo val gormen tií se le dice] 
«ii^^dp gr^ opcoicion oél Protqmedicato que lo consideraba perjudioUl 4 
la'éf^ádén 6ste cliniay abogando solo en su favor D. Francisco Arango, 
que logró vencer todas las dificultades de la introducción. Vehdiase la libra 
4 ;^iew ptíH)! y aun ¡á peSíoí büándo eM él día vale Un peso él qúmteU, 
QXfi^oj^h <fúe ^UbopersQQásque al probar los helados, 1» soplaban eonio si 
fuera bebida caliente, y que otras salian corriendo etc. ect. 



— 119 — 
4e la parroquia que son las de San Cristóbal, San Marcial, 
Corpus étc*" Los bailes más eapléndídoB que se han dado en 
la ÍLabana, han sido en 1807 el del Almirantassgo [ó aea con 
motivo de haberse nombrado Gran Almirante á Godoy], ve- 
rificado en la Oomaiidahcia de Mariiia. El dado en 1807 por 
él almirante Filibérto WlUoumet á bordo del navio francés 
éíFoüdroyant (qué llegó aquí desm de un temporal 

que dispersó su escuadra) en eorrespondenciíi de loa que á él 
se lédi^^rbn. En 1810 en obsequio del General Somonielos, j 
éix 1836 en el del general Tacón en la Alameda de Paula, 
l^hoy sáloñ de 0-Pó¿nell1. Otro verificado en la Real Facto- 
ría; ÓtrÓ dado en 1833 en el palacio de la Audiencia, para la 
Júrá dé B.M. Dóná Isabel 11. El dado en XS38 en obacqiiio 
del Príncipe dé Jóiñvillé et(% etc. y el que dio éste dcapuee en 
el buque qué mandaba, en correspondencia de aquel agasajó* 
Teatros. — Una descripción de ta Habana en 1598, dice 
"En obsequio dé nuestro Gobernador los mancebos de cata 
población dispusieron una comedia la noche de San Juan, 
párá cuyb efecto hicieron cojistruir una barraba en las cerca- 
nías de la fortaleza. Titulábase esta comedian "Los buenos en 
el i&ielo y los maloé en el stieio/' Era el primer espectAcido de 
está clase que se hacia en la Habana; y atrajo a todos sus mo- 
radores. Hubo mucho alboroto durÚEte la representación» 
porque la gente nó acostumbrada li comedias, cliarlabá en voz 
alta, y no quería callar; hasta que el gobernador, le dirijió la 
palabra, amenazando con el cq)o al que no guardase el debi- 
do^ orden. La comedia se acabó después de la una de la ma- 
ñana y la gente regustada, quedó tan complacida, que inmííó 
enquevobieraá prineipicpr.'' ' 

En 1775 se abrió el Coliseo conocido después por Tea- 
tro priTíciptíl^ construido por el marqués de la ToiTe con au- 
xilios def vecindario, y para dotación de k casa de Recogidas: 
siendo en su época el mas hermoso y bello teatro de la mo- 
náíquia; Desde fihes del siglo pasado se dieron en él bpcras 
e^hmlás y en 1834 comenzaron las italianas. Acabado de 
sufrir una gran reparación qué lo dejó elegante y esplén- 
dido fué destruido por el desastroso huracán de 11 de oc- 
tubre do 1846. 

El primer teatro se estableció en la Casa de comedias (hoy 

del Sr. Mazorra en el callejón de Justlz:) pasó después á -te 

Afámédádé Paidá\ Itiegb a la callé dé Jesús María, y última- 



L 



— 120 — 
mente al campo de Marte (donde abrió su carrera dramática 
el celebrado cómico habanero don Francisco Cobarrubias.) 
Construyóse después otro teatro en Jesús María calle de 
Cienfuegos, y en 1830 se abrió el del Diorama (destruido en 
1846,) en 1838 el espléndido de Tacón y en 1846 el del 
Circo habanero^ título variado después en Teatro de Villanueva. 

Comidas. — Causará hoy admiración saber que las horas 
ordinarias de comer hasta principios del presente siglo eran 
las doce del dia, merendándose en la tarde y cenándose de 
8 á 10 de la noche: yendo los empleados consig^uientemente 
de mañana y de tarde á sus respectivos trabajos. Causará 
mayor admiración aun el saber que hasta principios del pre- 
sente siglo no fue sustituido el chocolate por el café: es de- 
cir, que esta última bebida no se generalizó hasta ahora 
medio siglo, siendo así que hoy constituye un elemento in- 
dispensable, puede decirse, de la manutención de la gente 
del campo. 

Carruages y otros medios de comunÍGacion.'-^'EL2^tSL fines del 
siglo pasado solo se conocían las volantas, las calesas tira- 
das regularmente por muías y algún coche. Las calesas [^e 
donde ha precedido el nombre de calesero'^ tenían la for- 
ma de un cajón vasto, con pilares y ventanas montadas so- 
bre un pliego igual al de las volantes. Las Volantes se cons- 
truían generalmente en Inglaterra. 

Introdujéronse á principios del siglo los quitrines que se 
hicieron mas comunes desde 1820, aunque hasta 1836 no 
los hubo de alquiler [por lo que aun se dice tomar una volan- 
te y no un quitrin [1] Los coches se han venido á generalizar 
desde 1846, pues hasta 1840 apenas se conocían otros que el 
de los capitanes Generales y el que había para la visita de en- 
fermos en la catedral. Los ómnibus (cuyo origen se remonta 
al siglo pasado) se establecieron primero desde Regla á Gua- 
nabacoa en 1839 y después desde el Cerro á la Habana en 
1840: los de Jesús del Monte en 1844, los del Príncipe en 
1850 y los del Cerro á Marianao en 1855. ,. 

[1] El quürin es uno de los muebles especiales de Cuba: mas cualquie- 
ra que haya visto las calesas de Cádiz no puede dejar de convenir en que 
d^ben haber sido las abuelas de los tales quitrines. Los primeros se constru* 
yeron en Inglaterra y en los Estados Unidos, pero hace años que los fabri- 
cados en la Habana pueden competir con los de las mejores fabriona del 
tstraxgero. 



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— 121 — 

£1 alquiler de una volante de la Habana al Cerro ó á 
Jesús del Monte era a] principios d el siglo de 2 pesos, mas 
tarde 1 peso: y 6 reales, después del establecimiento de losom- 
nü)us [que llevan á real por persona.] Desde intramuros has- 
ta los estramuros era medio peso hasta el año de 1835 en que 
bajó á peseta fuerte (hoy á sencilla.) 

Para el pasaje de Eegla á Guantabacoa habia volantes 
con parejas de rocines y llevaban un p«eso y hasta doce reales 
por el pasaje: hasta 1842 en que se ab rió el ferrocarril y re- 
dujo el pasaje á un real. El pasaje de la bahia se hacia en bo- 
tes; y mediante el progresivo aumento de pasajeros en el si- 
glo pasado, el Ayuntamiento sacaba i remate el tráfico de 
dichos botes que solo cobraban medio* real por persona. El 
contrato era bienal y el contratista se llamaba el Rentero, La 
última contrata produjo cincuenta mili pesos. Los botes a- 
tracaban primero én Marimelena y luego en el Santuario, no 
pasando nunca de siete mal servidos é i inseguros. Se abolió la 
renta en 1808, creándose en su lugar el tercio de matriculas, 
que aun existe. En 1837 se estableció la primera empresa de 
vapores de la'Capitalá Regla; en 1842 hnbo otra que solo du- 
ró un año; y en 1854 se estableció la tei'cera conocida por se- 
gunda empresa. Pronto se abrirá el ferro-carril urbano, con 
ramificaciones hasta Guanabacoa, orilla cndo la banda del Sur 
de la hahiay hasta Marianao ó el Cano por al Suroeste. 



—-^mm»^^^- 



16 



— 122 - 



Capítulo 12. 



IlHMiHNTAS.— rPBRIOMCOS. — LlBfiBRIAS. — BlBLlÚTBQJkSi (1) 

En i de Junio de 1735 el Gobernador Güemez Horibá- 
sitas concedió licencia á D. Francisco de Paula para esta- 
lllecer una imprenta en esta capital con objeto de publicar 
libros en general. Paula venmó después su imprenta á t>. 
Manuel Azpetia y este á D. José Bolofia, que en 1785 íu^ 
nombrado impresor de marina, sucediendo á don Matias de 
Mota. Tradicionalmeute se dice, sin embargo, que se cpnocia 
la imprenta en la Habana desde 1700, aunque hay otros que 
fiuponen que no fué conocida hasta 1747. 

Por Keal cédula de 20 de Enero de 1774 se negó á D. Blas 
de los Olivos, una solicitud para establecer una imprenta, a- 
pesar de ir recomendada por el Conde de Riela, y sé prpbi- 
bió que hubiese otra imprenta mas que la de la Capitanía 
General: pero dicha Eeal cédula no fué cumplida por los 
Capitanes Generales: y á fines del siglo pasado ya ha- 
bla cuatro imprentas en la Habana, á saber: de Bolofia, de 
Mora, de Palmer y de Segui. La ocupación que tenian dichas 
imprentas era la de imprimir algunos bandos ó disposiciones 

[1] Para este capitalo nos han servido mucho los luminosos é intere- 
santes artículos, inéditos aun, que sobre la misma materia tiene escritos 
nuestro muy distinguido é ilustrado amigo el Sr. Bachiller y Morales, como 
continuación de los que ya ha publicado con el modesto titulo de '^Apuntes 
para la historia de las letras en Cuba'^ cuya lectura recomendamos. Para 
mayor ilustración ponemos á continuación una muestra de varios periódicos 
en distintas épocas, escojiendo para el efeito las materias que mas llaman la 
atención én el dia;como anuncios de calesas, claves, (pianos) negros pduque- 
roSf (pues usándose grandes, rizadas y empolvadas pelucas y coletas, era sin 
duda gran ahorro tener peluquero propio, &c,) y las ventas de varios efectos 

Sara que se vea la diferencia de tiempos. Lo que llama mucho la atención a- 
emas de ver escrito Havana hoy escrito en Habana, es la propensión á no 
indicar casas donde se daban razón de los anuncios por sus números, sino por 
las personas que vivian en ellas. En 1763 se numeraron las casas, y ¡30 anos 
no bastaban para acabar con la rutina de dar rason por los nombres de las 
personas! pues ya en esta época no era la población tan corta que h esto mñtt 
ment^.dehia atribuirse. 



i 



- 1^? - 

4^1 jl^obifurnpyjioy^]!^^ de los/^^ mas cUeBteK algu- 

1^1^ iQ^l^ íj^yiii;iyi j niriOTna o'psá de maa trascendencia* 

lifls obras m^s p.ot¿m^ que hemos vígto impresas en la 
l^bai^a eA.el siglo pa^o, so^: el Eeglamento de milicias, 
Íií$4], la Guia de forasteros [1781] y la Historia natural ¿e 
08 peces y crustáceos de la Isla por don Antonio Parra, con 
i^mmfis yjgrabp.dofii (1787.) 

1^ wu^ioL comenzada á publicar en 1782 por don Diego 
de l^BíMÍrera, fué el primer periódico de la Habaiua y déla 
Isla, y se redecía puede decirse á publioar noticias políticas 
y í^nuncios. Él almanaque impreso en líójico y arreglado á 
aquel pais venia de él y^ surtia á nuestros abuelos á pesar de 
los errores quédela aplicación de sus efemérides astronómi- 
cas hablan de resultar en esta Isla. 

lia j^oceto ajcojida bego la protección del Capitán ^ene- 
rftl,I>. LÍG(isdo las Casas (que vino á mandar la isla en 1790 ) 
«e convirtió en periódieo literario-económico variando su tí- 
tqjo en el de Papd periMiaOj con el que empezó á publicarse 
desde 31 de octubre de 1790, contando por redactor al mis- 
ix^o ilijstre Capitán general las Casas. Encomendó después este 
&*. pu ^^diMcci^n á la Real Sociedad Económica, que la co> 
la^úo desde luego á una diputación, que se modificó en 1797, 
y 9obje.|»i4o en 1799. Lucieron en esta sus plumas todas las 
nojli^i^T^^adesi de la época, desde el estadista Ar;^n^o, el filó- 
^fo Caballero, y el elocuente Romay Jiasta el estumable y 
popular poeta Sequeira. 

]KV^wiii^9,o4ei periódico eraun m,edio pUego de papel es- 
,paj^j[^se puJbliqaba d<^ ve^ci^s i Jía senaana Ip^ dozEjIi^gos y lp9 
j^Ei<a^^ y cataba la suacricion ca^ reales fuerlos n^ensi^al- 
mente (1) 

íS^ ví*5S qawbiió su titulo en Aviso y en 1810 en Diario 
4¡{^,píJg»^,|Jft^ la bien sutóda 

^^r^ntfil fl/B %t!^^so»fik j Soler: tpmándo sucesivamente m£^y o- 
res dimensiones. Cesó de publicarae en 184Í y aunque des- 
.pg5sjceiípí}.i^di6f^é por poco tiempo. (2) 



-r* 



(!) Véase Ia¡ muestra que üfretíemoa curreM pendiente á loa afíos de 
1795 j 180O. Los fuítuaics diarioi* ^itiila.dDíí Diario de la Marina y Prensa, 
contiÉDdn diez tantos maa de mut^^iia y solo ou están un peso al mes* j el 
Cérr¿éd€la lis r<Í€ seis reaJcB a cíidMoíí mengúales. 

(2) Las fecíma en que ha» fímpezüdo 4 publicarse los actuales perió- 
dicos de la Habanít Bon^ Memorias de la Real Soüiodad Económica, 1? serie 
1T95, 3* 1«17, y 3! 6 aea actual 1B3&: Predoa cementes, 18Í22: Piensa 1841; 



— 124 — 
En 1800 aparecieroa dos periódicos mas con los títulos 
deZa Aurora 6 Correo politico-econ^micOy y el Regañón que 
era critico y cuyas suscriciones eran á peso mensual. También 
parece que se publicó en el mismo año La lonja mercantil^ se- 
gún un anuncio publicado en el Papel Periódico. En 1809 se 
publicó el Mensajero y enl 811 el Lince y el Hablador. 

En la época de la primeara constitución í> sea de 1812 k 1814 
vieron la luz varios periódiicos, sefíalándose el Patriota america- 
no^ el Reparón y en 1813 el Censor Universal^ La Oenay él Diario 
Cwicoy y elJSsquife^ redactado este por el célebre D. Simón Ber- 
gaño y Villegas. Este periódico era critico-burlesco y tenia 
por epígrafe: 

"Mas corrigen las críticas festivas 
Que las serias y amargas invertivas." 

Acompañamos una mtiestra de él para que se vea lo seve- 
ro y arrestado que erahast^ llegará personadidades. Tenia una 
lámina representando un esquife y es tal vez el primer perió- 
dico que ha escrito Hábaam en lugar de Havana como antes 
se escribía. 

En 12 de setiembre de 1813 comenzó á publicarse el Dia- 
rio titulado Noticioso de la Tarde, en la imprenta de D. Pedro 
Nolasco Palmer: siendo del mismo tamaño del Papel Periódi- 
co y costando la suscrieion 15 rs» fuertes al mes. Subsistió has- 
ta 1835 en que se unió con el Lucero, titulándose Noticioso y 
Lucero con que cesó de p\iblicarse en 1844, dando origen al 
actual Diario de la Merina. 

En 1819 se dio el Observador de la Isla de Cuba y de 
1820 á 23 época de 1& segunda constitución se publicaron 
multitud de periódicos, como el Americano libre, el Zurriago, 
el Tío Bartolo, el Moíiquíto ^c. 

En 1822 comenzó á publicarse el periódico Precios Corrien- 
tes, por el padre de su actual redactor D. Santiago 8, Spencer, 
que tantas mejoras ha introducido en el mismo; siendo hoy 
dia el periódico mas antiguo de la Habana. 

En 1781 apareció la primera Guia de forasteros de la Isla 
[1] dada á luz por D, Diego de la Barrera, y que después pa- 



Diarío de la Marina» 1844; Gaceta 1847, Correo de la Tarde 1857; Revista 
de la Habana 1852; ídem de Jurisprudencia, 1856; Anales de la isla de Oa- 
ba, (continuación de la obra de Zamora) 1857, Repertorio de medicina 1840 
y otros yaríos quincenales 6 mensuales, como los cuatro últimos nombrados. 
(1) Hemos visto un ejemplar de esta Guia; cuyo estracto se ha pubUca- 
do en la» Memorias de la Real Sociedad Económica. 



J 



~ 126 — 
trocinada y auxiliada en la redacción por el memorable ge» 
neral las Casas, qq hizo periódico anual desde 1794; habiéndole 
dado gran importancia [así como al papel periódico] D. An- 
tonio Robredo con las observaciones astronómicas y meteo- 
rológicas con que lo mejoró. A principios del siglo era su 
redactor el distinguido naturalista D. Antonio de la Ossa y 
de 1814 á 21 lo fué D. Tomas Agustin de Cervantes que la 
enriqueció con noticias útilísimas. Desde 1853 ha dejado de 
salir á luz esta importante obra. 

Librerías y biblioteca publica. — En cuanto á librerías, el in- 
dicado impresor Segui tenia algunos libros de venta en su o- 
ficina desde antes de 1790. La Biblioteca, asi como el papel 
periódico y la Guia, fue debida al Excmo. Sr. D. Luis délas 
Casas que logró verla abrir en julio de 1793 en la ca<»a y ba- 
jo la dirección de D. Antonio Robredo. Pasó después al cui- 
dado de la Real Sociedad Económica. 






J 




r 



Observaciones meteojroló^cas. 



Man. 
alas 7 



10 
U 
12 

n 

H 



Termómetro. 

alas 10 



Grad. 
20 
19 
'20 
19 
19 
19 



Tard. 
¿las 12 



Grad. 
20 
20 
20 
SO 
»0 
21 
21 



Grad. 
18 
20 
19 
19 
19 
20 
20 



Barómetro. 



Mafi. 
alas 7 



PLLs. 

27 10 
28 
28 

37 11 

27 II 

27 10 

27 10 



Tard. Noóh. 
&lasl2i^l. 10 



27 
27 
27 
27 
27 
27 
27 



La. 

10 
11 
11 
11 
10 
10 
9 



Vientos: 

maft. tard. 



Pl.Ls 

28 
27 11 
27 11 
27 11 
27 10 
27 10 
27 10 



NO 

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NEpD. 

B 

E 

SE 

SE 

8 



MeteoToa. 



D.n.yll.p.l.in 

'.ja.ll.t.eldia. 

LLpi.md«.jtí 

ÜiacLcónQ. 
DlaQl.dDñü. 
1Hacl.cott¿ii 



mujvi 



I 



El mes pasado ha sido umo de los mas salod^iibl^^fit iídjta- 
do el año, solamente algunos dolores de costado y pulmonias, 
algunas tercianas y disenterias, y esos morbos en corto nú- 
mero de individuos, se hj/rn. manifestado* Lua fluKicM$es car 
tarrales y de muelas han estado bastante comunes, pero todas 
esas enfermedades de poco motnento. 

)ÍTÍrimití{i{iiíiíiipntidjitiii( 
DOS NINAS DÉ LAS TRBÍÑTa'y'tREB Om SE EDüf- 
can en la casa de Beneficencia, y que esti^ 4<^''é<^^^ 1^ 
Real Sociedad Patriótica, se presentaron el diá dé Wrpiíé ál 
Hustrisimo Sr. Obispo de la Luisiana^ Dr. D. Luis de PéSaíI- 
ver y Cardonas, y una de ellas le dirijró este discurso. 

ILLMO.S^ÓR, Vi' 

Las niñas que con nosotros se educan en la easaae Ké^ 



— 128 — 
neficeneia nos envían á V. S. L con permiso del señor Di* 
putado para que puestas á sus pies le manifestemos el gran- 
de alborozo que esperimentaron nuestros corazones tiernos 
cuando supimos que destilaban los cielos preeminentes gra- 
cias, sobre la digna persotía de V.S. I. gracias justamente 
debidas á su rara virtud. Cada una de mis compañeritas sal- 
taba de contento viendo que la exaltación de V. S. I. era mo- 
tivo de un gozo estraordinario, no solo para estas hijitas su- 
yas, sino para todos los órdenes de este numeroso pueblo; y 
deseosas de dar á V. S. I. alguna señal de amor y respeto que 
en nosotras han inspirado los grandes beneficios que dei)e- 
mos á su mano liberal y piadosa, venimos á decirle con la 
iügenuidad de la infancia, que celebramos cuanto no lo pue- 
den referir nuestras lenguas balbucientej unas satisfaccio- 
nes que miramos como propias, y que tanto nos interesan: 
que queremos á V. S. I. como á nosotras mismas, y le vene- 
jamos como á nuestro insigne bienhechor: que lloraremos 
lágrimas amargas, y no habrá consuelo para las eduoandas'si 
nuestra desgracia nos priva del amparo de V. S, I. y que de 
todas suertes rogaremos á Dios ¡¡conservo tan preciosa vi- 
da, los muchos años que necesita el Santuario de la piedad, 
aquel asilo que nos custodia, nos alimenta, nos enseña á tra- 
bajar y nos ha redimido de los peligros á que estaba espues- 
t¿ nuestra horfandad y misera. • • .pero ah! La sola idea de 
que esta satisfacción nos presagia la ausencia de V. S. I. tur- 
b^ mi gozo, me anuda las fauces, y apenas puedo con voz 
lánguida entrecortada de suspiros decirle un triste á Dios jen 
nombre de la casa de Beneficencia. 



Su iiustrisima contestó en estos términos. 

He oido con la impresión mas sensible las pruebas de a^ 
mor y respeto que me dais por el empleo que me ha confiado 
la piedad del Rey: el regocijo que manifestáis ha llenado á 
mi alma de satisfacción: exala, hijas mias, muy amadas, que 
yo vea el cumplimiento y perfección del proyecto que. os am- 

Sara, alimenta y educa: rogad al Supremo Ser por la felici- 
ad déla patria, y prosperidad de vuestros bienhechores: di- 
rigid vuestras súplicas al Pontífice Eterno para qne me asis- 
ta con sus luces en la conducta del rebaño que se dignó con- 
fiarme.- no temáis el desamparo porque me voy á donde me 



— 129 — 
destina la Providencia: la ausencia de mi persona no causa- 
rá el olvido que teméis, porque mil manos benéficas se han 
enlazado para socorreros. Mi espíritu queda con vosotras: 
mis inclinaciones no variarán: nada obrará la distancia; vo- 
sotras tenéis un derecho e'sclusivo para disfrutar alguna par- 
te de lo que puedo erogar en beneficio de mis prójimos. Que- 
daos con Dios, y vivid seguras que os hablo con el corazón, 
que os quiero como ahijas predilectas, que os deseo la gra- 
cia del Altisimo, os pido me encomendéis á su Suprema Pro- 
tección para que pueda continuar la vuestra, y creedme que 
nunca olvidaré á las educandas. 

^í > 5 5 ? 5 } } 5 5 ? J ? J 5 í > > 5 5 ? 9 n 

Cual es la pequeña puerta que aprovecha su rotura 

á veces tan homicida, cuando poco tiempo dui-a: 

que puede quitar la vida mas en pasando de una hora, 

quedando una hora abierta: sea señor 6 sea señora, 

Cosa natural y cierta, ábranle la sepultura. 

/9 5>?>)5J)J 5)5?5)55\ 

SONETO. 
Si Dios Omnipotente me mandara 
De sus bienes tomar el que quisiera, 
Wi el oro ni la plata le pidiera, 
Ni imperios ni coronas deseara 

Si un sublime talento me bastara 
Para vivir feliz, yo lo eligiera, 
¡Mas cuanto sabio referir pudiera, 
A quien su misma ciencia costó cara! 

To solo pido al Todo Poderoso 

Me conceda propicio estos tres dones 

17 



— 130 — 
Conque Vivir en paz y ser dichoso, 

ün fiel áíñigo en todas ociasióDes, 

Üii coraiaon sencillo y generoso, 

Y juicio que dirija mis acciones. 

NOTICIAS PARTICULARES DE LA HA VANA. 
Fenías.— IJna negra de e- Libros de varias obras en 
dad de 17 años, buena lavan- castellano, inglés, francés. En 
deía, sin tachas, en 250 pesos la Audiencia ae Guerra se ma- 
libres. En la calle de la Sabá- nifestará la lista de sus auto- 
na núm. 6 dacin razón. res, y sus precios. 

Otra de edad como de 24 Entradas de emJbarcaebnes. " 
años, lavandera, saña y sin ta- De Rayi^áen 24 con 11 
chas, en 300 pesos* En est^ im- dias de ñav., ber^. angl. amer. 
prenta darán razón, el Gobernador Pigtii, éspres^ 

Un mulato como de trein- venir á cobrar cantidad de i>e- 
ta años, buen cocinero, sano sos de efectos que vendió al 
y con todas tachas menos la- rey eñ aquella plaza. Su cap. 
dron; también se cambia por Peneni Babiche. 
negro, muías, caballos ó volan- 
te. En el almacén que era de Aviso al público. 
D. Juan Ricon darán razón. 

Unajaca martesa de paso Para el 30 de noviembre, 
muy suave y veloz, ácoíinoda- está dispuesta una famosa cor- 
da para cualquiera señora ó rida de 10 toros de muerte, ios 
señorito. En la casa que hace que sé han escojido de las me- 
esquina contigua á esta im- jores castas, llevando cada uno 
prenta darán razón. una divisa, con lá que se co- 

Romanas con pilón de nozca el paraje de donde es. 
bronce y de fierro, contrata- El objeto de esta función, es el 
das y bien acondicionadas, á de que su ingreso ayude ala 
precios equitativos. En la ca- forniacion de una fuente en -el 
lie de la Lamparilla, á espal- Paseo. La entrada esa 2 reales, 
das de esta imprenta d. r. los balcones de lá sombra á $3 
Un clave inglés de dos los de sol á $^2, y los andamio» 
teclados, con distintas voces, de este á real. Se advierte que 
en 160 pesos. En casa de D, habrá papeletas en la Lnprenta 
Vicente Ponce, callé de Cuba donde está detallada la fun- 
darán razón. cion. 

Cotí pefMisó del superior Gobierno. 






a 



PAPEL PERIÓDICO DE LA HAYAN A 

Del Domingo 17 de Agosto de 1800. 

San MisébiOy confesor ^ cmrmiipc horas en la Merced. 



Precios de vc^ríos comestibles^ y demás necesario para el abasto 
pübUcOj según el arancel de la fecha- 

La libra d^ j^mon del Reino, á tres y medio rs. 

La del Norte, á dos. 

La 4^ almendras de islas, á ocho. 

El millar de cacao, á catorce. 

La arroba de arroz limpio á quince, y 12 onzas por medio rl. 







ObservacioLes meteorológicas 


. 


Termómetro. 


Barómetro. 


Vientos, 




Julio. 


M. 


T. 


N. 


M. i T. 

1 


Ñ. 


M. 

N. 


T. 


Atmósfera. 


1800. 


ál.6. 


ál.3. 


ái.lO 


á 16. ál.3. 

1 


ál.io 
17 7 
27 7 




Miero. 13. 


14 

13 


15 


24 


17 7Í27 7 


SE 

N. 


SE 


Lluvia á la tarde. 


J^ie^. 14. 


14 


,13 


27 7|17 7 
i 


fi 


Lluv. á la tarde y tar. 


V-i^r. 15. 


23 15 

; 1 


2427 7 17 7 


27 7 


ESE 


ES£ 


Dia qL Gop nub. 



PREMIOS. 

La Real Sociedad Patriótica de esta ciudad ha examina- 
do con detenida atención las Memorias que se le han pre- 
sentando aspirando al premio ofrecido por la Junta de Go- 
bierno del Real Consukdo sobre cultivo del buen tabaco, y 
desu juicio ha resultado que ninguna ha llenado completa- 
mente el ubjeto del problema, por lo que no se ha adjudica- 
do el premio. ' 

Tampoco se ha ve^fieado^ el de doscientos pesos o freci 



— 182 - 

dos ala Memoria que manifestase cual era el mejor r mas s^ 
guro medio de mantener en buen estado el piso de las calles, 
mientras se logra su empedrado, porque ninguna de las pre- 
sentadas ha reunido todos los puntos que se propusieron; pe- 
ro sus autores se han hecho dignos del aprecio público, 
por el buen deseo que han manifestado dedicando sus tareas 
a un asunto de tanta importancia en el actual mal estado de 
las calles. Y como sin embargo hay algunas Memorias que 
no dejan de tratar materias útiles, se deja la libertad á sus 
autores de hacerlas publicar si gustaren por medio de este 
Papel. 

La misma Sociedad en cumplimiento de su instituto ofre* 
ee el premio siguiente. 

^^De doscientos pesos al maestro de primeras letras, ten*- 
ga ó nó abierta escuela, que presente mayor número de dis- 
cípulos, con tal que no bajen de tres, ni pa^en de quince a- 
ños de edad, bien instruidos eu la Gramática y ortografía 
de la lengua castellana, justificando por certificaciones ú o- 
tros atestados délos padres ó personas á cuyo cargo estuvie» 
sen los jóvenes, haberlos enseñado el Maestro que Tos presen- 
te. Se calificará dicha instraccion por medio del examen que 
de ellos hará el propio maestro en presencia, y á voluntad 
de una diputación de la Sociedad, pero sin voto en ella. A 
los discípulos que saliesen aprobados, aunque su número no 
llegue al del premio para el maestro, se recalará un ejemplar 
de la misma gramática. Ortografía, y Diccionario de la Aca- 
demia Española. Un segundo premio de cien pesos se adju- 
dicará al Maestro que con las mismas circunstancias, diere 
dos discípulos instruidos." 

lío habiéndose presentado Memoria alguna que aspire 
al premio de dos mil pesos que en unión del Consulado ofre- 
ció la Sociedad al que dé el mejor tratado sobre el gobierno 
económico de los ingenios de azúcar se repite su publicación 
por suplemento al periódico con atención á que los puntos que 
abraza no permiten estenderse en la cortedad de este papel. 

Asi estas Memorias como las del premio publicado en el 
Papel periódico, núm. 99 de 26 de Diciembre último deben 
presentarse al Secretario de la Sociedad en la forma que está 
establecido, para el dia último de Octubre del presente año, 
en el concepto de que pasado este dia no se admitirán las que 
llegaren. 



— 183 — 

BEÍTEPICENOIA. 
La Diputación déla casa de Beneficencia que trata de 
mejorar las manufacturas y aumentar su producido, ha 
puesto la atención en el ramo del bordado y dibujo que es 

Seculiar á las niñas del departamento de educandas, persua- 
idas de que por su aplicación y habilidad pueden llegar á 
cierto grado de perfección capaz del mejor desempeño en las 
obras mas esquisitas; y como el fin que se ha pro|)uesto no 
podrá lograrse hasta que haya quien las enseñ el primor del 
arte, se avisa al público, que si alguna persona de conoei la 
conducta y habilidad conocida, quisiese dedicarse k 1 $ ense- 
ñanza de dichas niñas, prefi iéndose siempre un s» jeto de 
su sexo, podrá acercarse al Sr. Coronel D. JosepJ Ri»'ar- 
do 0-Farril y hacer las proposiciones que le convengafi. 



Notidcis particulares de la Havnna. 
Ventas de vario» renglones por mayor según el Arancel 

Carne de vaca cebada en la ciudad, á tres pesos la arroba. 

Huesos de dicha, diez y seis onzas diez adarmes por medio 

real. 

Tasajo de dicha, doce onzas catorce adarmes por un real. 

La arrob. de ternera, á tres pesos. 

De esclavos. Una ne^ra crio- Una casa situada en la ca- 
lla de 14 años, con principios lie de Chacón frente al cuartel 
de costurera en 370 pesos, en de la Artillería, con bastantes 
el almacén de cristales de la comodidades y desahogo. Da. 
plaza de Paula, núm. 61. Nicolasa Carasa su dueña que 

Otra criolla regular lavan- vive en dicha casa dará r. 
dera y cocinera, y algo costu- Hallazgo. Una hebilla de 

rera en 375, en la calle de Ri- plata sin patilla. En la casa 
cía cindadela de Laguardia de Capitán de Artillería D. 
D. * Getrudis Aguiar. Francisco Pefía se entregará 

Otra lavandera y regular al que mostrare la compafíera. 
cocinera, con su cria de cuatro Pérdida. Se han estra- 

meses, coartada en 350, en la viado fuera de la Mural la unos 
misma calle de la Obra pía cordones de Cadete. Frente á 
núm. 207. la portería del Monasterio de 

Otra bozal como de 16 años, Sta. Teresa núm. 80 gratifica 
libre de viruelas, en la taba- rán ál que los entregare. 
quería del Farolito. Se solicita una perríta 



- 134 — 

fina poblana. Bn la cada de las Clara núm. 183. 
Sras. Maniónos que viven en Otra bozal en 375,, frente al 
la cuadra del 8r. Intendente cuartel de Pardos núm. 54 
darán razón del comprador. Se alquila ó se emperia 

Carne de vaca del Norte una negra criandera, íobusta 
en barriles, y galletas, todo de y con buena leche. Ed la calle 
superior calidad, á precios có- del Tejadillo núm. 31 d:- r. 
modos. En el Ber^antin ame- Entrada de embarcaciones. 
ricano nombrado la Rosa d r. De CMiz. En 21 con 

Un sitio en el partido de 64 dias de navegación, frag. 
Melena, al lado de Sau Anto- San Joseph (alias la Aurorat), 
nio Abad, compuesto de dos conduce 8 millares de ladri- 
caballerias de tierra en conve- líos, 1004 arrb. de vino, 32 
niencia. qq. de orégano, 64 docenas 

Una negra media ladina, de loza, 6102 botij. de aceite, 
en 200 pesos, un negro ladino 200 de aceitunas, 240 arr. de 
y hábil para todo, sano y con jabón, 50fanegas de garvan- 
la tacha de cimarrón en 250, y zos, ¿3 docenas de sombreros, 
dos muías buenas para volan- 16 anteojos, 1279 libras tejidos 
te, en equidad. En la calle de de seda, 26 cajones de mer- 
San Francisco de Paula núm. ceria, 482 tere, y medios de 
12 dar. razón. lencería estrangera, 195 tane- 

Una negra lavandera, co- gas de alpiste; 150 millar de 
ciñera y algo costurera, sana tachuelas, una romana de fler- 
y con todas tachas, en 20'j pe- ro, 14 libras de yesca, 460 ar- 
sos siendo de contado, y en robas de pasas, una churla de 
cambio de otra ú otro chico ó canela, 1026 lib. aceite de al- 
por muebles vendibles en 350 mendras, 12 pieles de cabras 
pesos pagando la vendedora de Madrid, 21 qq, de aUnen- 
los derechos. D. ^ Concepción dras, y 3 tere, de cordob, es- 
Caro, que vive en la calle del tram'ero: su C. Jph. Aneses. 
.Aguacate, á espaldas del Mo- Teatro. Hoy domingo 17 si 
nastério de Sta, Teresa d. r. el tiempo lo permite, repetirá 
Otra criolla, de 18 años, la compania de cómicos del 
bien parecida, buena lavande- pais, la gran comedia titulada 
ray cocinera, sana y sin tachas eí Desden con el desden. 
en 500, en la calle de S. Ig- El Martes 19 representará 
nació núm. 36. la compañía de cómicos frán- 

Otra costurera, lavandera y ceses que ha llegado de: la 
cocinera, sana y síq tachas en Nueva Orleans la famosa ópe- 
600, en la plazuela de Sta. ra titulada Zemra y Azor. 
Gen permiso del superior Gobierno* 



Tomo I- Núm. 




CL E8QÜIFE. 

Habantí. — Setiembre 1 5 — 1 813. 



Mas corrigen las criticas festivas 
Qu« lais senas y amargas invectivas. 

La sUséndon á este periódico está siempre abierta por 4 teales al méSf y *¿ 

, parm hs súscritores al ClVlCOj en la Imprenta Liberal, esquinad la pía- 

zuelfide S. Agtiatin, . 

Habana 15 de setiembre de 1813. 

Sr. Patrón del Esgidfe. 
Sírvase V. admitir para completar su cargamento en el 
próxiíno viaje que debe hacer á Cayo-Puto, aunque sea por 
via de cuna, si estuviere la bodega llena, un lio arripilado 
con servilismo j la marca de cobarde, que contiene al tercer 
capitán mercante que declaró ante el del puerto el 10 del cor- 
riente por la mañana, por haber omitido lo que dijo ante 
testigos: esto es : "que habia pagado 45 pesos en su propia 
cámara á un individuo de la partida de marina por salvar su 
gente del apresamiento con que aquella le amenazaba; cuya 
^ omisión, considerablemente perjudicial á la causa pública, 
' debe ser castigada como imperdonable en itn hijo de la pro- 
vincia vascongada: Habana 17 de setiembre de 1813. 



— 186 - 

NOTICIA. 

Habiéndose no ser propio para sostener la venduta pú 
blicaen este nuevo establecimiento D. Luis Carabajal^ [á]]za 
pato el cadetito, que por su edad avanzada y escasez de dien- 
tes, tan precisos para hablar con la gracia y donaire que se 
requiere en tales cosas, y estando actualmente el Sr. D. Chili- 
bran sin un cocinero que condimente á su^usto los longoro- 
nes de regalo para un convite que se hade dar en Palacio, ha 
tenido á bien 8. S. nombrarlo su primer cocinero, por haber 
sabido ser quien mejor compone toda clase de mariscos, lle- 
gando á tal grado su destreza y sabiduría, que hace un esce- 
lente estofado de aguas malas. — Cayo-Puto 11 de enero 
de 1854. ^— V— ^ 

Sr. JD. Pandolfo Malas Pulgas. 

Sírvase V. embarcar á bordo de su Esquife Arranchador, 
por mi cuenta y riesgo, y poner á la disposición del señor 
Guatacas, un fardo forrado con esparto, y la marca A. S. que 
contiene la personita de D. Ambrosio de Suero y Miranda: 
excelente curandero de glándulas, golondrinos,.tumores y mal 
de orines, este facultativo, lo ha esperimentado an paisano su- 
yo, á quien le mandó poner una cataplasma de ceniza hervida 
hasta ponerse como mercocha en una glándula que se le ha- 
biaforraado bajo de un brazo, resultándole al cuarto de hora 
una Haga de una cuarta en cuadro; este ente demasiado per- 
judicial á la humanidad, deberla el señor D. Chilibran (á quien 
dará V. parte) destinarlo á la cura de aquel vecindario que 
tantas epidemias padece. También es buen corredor, acredi- 
tadlo por su labia, y por no haber realizado jamás trato que 
haya propuesto. Queda obligado á satisfacer en la aduana na- 
cional del Cayo, los derechos. 8. 8. S. Q. B. S. M. El adolo- 
rido de sus curas. 



Factura del cargamento con que este Esquife dio la vda para 
Otgo-PutOy el martes 12 del corriente. 

Tres toneles marcados el primero J, el segundo L, y el 
tercero T. . . ., que contienen á tres hermanas, embarcadas 



. \ 



— 137 — 
por cuenta y riesgo de D. H. con la nota de pleitistas, insu- 
fribles á deudos y estraños, gritonas, alborotadoras, egoístas, 
doncellonas inútiles al estado, y gravosas á sus parientes. 

— Tin feaco de jeniquén con un maestro fte primeras letras, 
llamado Cicharra, [á] Ciruela^ por pedante, anti-liberal y preo- 
cupado, con destino á la enseñanza de la juventud cayo-pu- 
tana. 

Un cajón arpillado con un oficial de las compañías rura- 
les de Fernando Vil, marcado M. O., que hace 15 dias anda 
dando charratelazos por las calles de esta ciudad y las de Re- 
gla, ostentándose oficial de ejército, por traer una charratera 
^ue no le corresponde, respecto á no haberse concedido á los de 
igual clase de otras provincias. Va de bandera para reclutar 
soldados cnando los naya. 

Un fardo de pergamino de 3 varas de largo y una de an- 
cho, con un hombre muy alto y la marca J. Ornas remitido 
por un padre de familia y destinado á ser corredor de Lonja, 
por su acreditada destreza en el tráfico de voluntades. 

Una barrica con una negra, marcada F., reclamada por 
el Sr. Ü. CHiilibran, para allanar dificultades, y disponer y 
conciliar los ánimos de los cayo-putanos y cayo-putanas. Va 
por cuenta y riesgo del mismo D. Chilibran. 

Una canasta vieja y medio desguazada con la nueva vice- 
rectora D. * M. P., muy recomendada por el Padre Chichar- 
rón, que por acto de virtud se va á prjivar de los platitos re- 
l^lados, y á alimentarse con cangrejos y longorones para cas- 
tigar su cuerpecito. v^^-.-,,-.^' 

VeñdiUa del Sr. Espedali/j calle del ZepUlo casanüm. 5. 
La volante, muía y cale'cero de D. Ñ. V.: el juego de lo- 
tería del café de Comercio: 12 pipas de vino de las que despa- 
cha D. J. G. áSrs. botellas: 30 romances de Mosaura acaba- 
dos de negar de Puerto Real consignados á un amigo: ún 
bastón de comisario de barrio con borlas de estandarte: una 
escelente peluca catalana para tapar calvas: una arroba de al- 
bayalde de las oue usa la mamita: un ejemplar de la comedia 
titulada las Miñas de Polonia: las dos decoraciones con que fué 
exexornada dicha comedia en el teatro de la Habana por las 
que pusieron la entrada á 4 rs.: el vestido de majo que sacó 
el señor Joaquín González en la misma función: dos arrobas 
de cera pecfectamente elaboradas, tanto en bigias como en 
codfdes. serillos &;c 

18 



— IS8 — 

PÓtlZX. 

Sr. Liberato Antiservüio. 

Sírvase V. embarcar á D? J.,])? L. yD- T. Andrade, in- 
cluyéndolas en "registro qae^u célebéfnmó Esquifo tiene 
abierto paira Oayo-Puto, por la q^é incomodan á la vecindlad 
con xm millón de gallinas y perros, y por las internünables pe- 
leas que tienen con los criados y entre ú mismas, comprome- 
tiéndose cofnolo hace, á ^^gSL^ d)6bleflete por D- L. . . .en.a- 
'tención ásü bastísima iñole, sn feteütó servidor.-^H. 

AlSr. J). Liberato ArUiseie^ü^ pú^ BsQtriWH 

AR&ÁNCHABOR de la flotilla popttíatf ^i8fecwía Vincet 

degima: 

M pueblo habano ya vé SEirrísiíciA. 

*P or tú Esqtiifé la verdad, 

Que persignes la maldad^ 



Obrando de buena fé: Aág^el que no quiera ser 

El buen celo admiraré ^Vecino Cteyo-putano, 

^ue tienes en castigar . Qbre como ciudadano 

Al malvado, y desterrar Y tenga buen proceder. 
Infiímes á Cayo-Puto, 

Siendo cangrejos el fruto P, A. M 
Be su tóoda de pensar.-^ 

PEKDÍda. 
Se gratificará competentemente al que diere arazou del 
paradero de D. José Alcaraz^(cuya filiación daremos en otra 
vez) el cual se estravio voluntariamente de la casa que vivia f 
en la caUede.Cnr9zado i]kúm. 31 dejap4o á su pobre amo ca- 
YieQiendp d^l^am^esadas vencidas, en lade|Üola;al;iúi^^i«^38. 

É. M, 

TEATRO. 
Hoy Jueves 18 del corriente 4 las 12 de la noche, si el 
tiempo lo' permite se representarA la famosa 6pera-e¿ lacto 
titulada l& Indiffe$ia; á la que S(>guirá uñar excelente píeaíá^tini- 
personal nombrada i>amewío5 de loa Cíís^a-íítttóTws, concluida; se 
cantará nn famoso 4uo por los 6Sñores¡ Zapaító y Guatátias,' 
ouya música está sacada de k óp^rsc del ^li^ió;.' Entrada li- 
brepor ser dia de S. GameMiido. 
IMPMENTA LIBERAL.^A cargo d^^J&.mSói&m^MmAy. 



— lí» — 



A#ÜAéí^l!l«tóRios-M AátréAR ek íla JüRisMccaóir 0é la' Ha- 

BAKA. 

La ciudad se proveía de agua del rio Jlj/üey 6 Ijuyanó 
Iia8& 1591^ eu que Ue;^^ cauce de la zanja (principiado 
eQ<I66S)' hasta: el campo de Marte y en 1597 hasta el callejón 
del'Ohórro (ptaztiela de la Catedral) donde aun se conserva^ 
la iápida de desagüe con una insctípcion comprobatoria.¡ En' 
ISSi'Seéómenzó el actual acueducto, que se conclayó en 1836 
baja la dirección de don Manuel Pastor/ D. iC^ioolas Gam- 
po8i! C!0Btó'f78L672. Tiene el tubo 18 pulgadas de diáme- 
tro/hasta entrar en la calzada del Cerro, y 14 desde este pun- 
to-'á lo puerta de Tierra. Su total longitud desde el Husillo 
hasta dicha puerta es de 7500 metros o sea 1 j legua cubá> 
na;' con> una diferencia de nivel de algo mas de 22 metros; 
perofeti la Puerta solo sube 14 metros. Las aguas del rio Al* 
mendares corren á razón de 0^ 10, ó seanipulgadas castella- 
na» por segundo. Las* agua^ de Vento con que se trata de a- 
baeteeei^^lia ciudad^ estáin 13 metros mas elevadas que las de los 
fiterbs; 

Ingerms-'Enlb^b se estableció un ingenio de fabricar azú-f 
caif:[el primero deja Habana] en el lugar nombrado hs Gan- 
¿Ti^^ (cerca del Puente de Cnavez) por Viceíite 8ta. Ma- 
ría. (1) A poco después fundó otro Alonso de Rojas (el me* 



(1) Iki 1576 8b haVia looneedido liceiiQia para un ingemo junto al rio de 
la Chorrera j de la ciénaga del (ferro. En 1580 ya habia abundantes siem- 
bras de caíla^ 7 de tabacos p(»r las inmediaciones de la Habana. En 1535 90 
había pedido la primera licencia para establecer un ingenio en la Isla. En 
el Diarlo de Oóbiertio déla Habana de 11 deoctubrede 1818 publicó el Pbro. 
D .ManuelJ. Barrete un aiiuncic^ itiquíriendo cual es hoy la finea en que en 
1643 impuso una capellanía impuesta por el capitán don Simón F. , de Lai- 
tan enl^i^rras del ingenio Sanktcruz (][ue lindaba con otro ingenio de don An- 
tonio Rodríguez Tabaroér y otro titulado é? Cerro de la propiedad de 
don Jüáii Pérez de Oporfó. Sirvió esta capélláíiiá el Pbro. D. José Casi- 
mil^Mi'Agíiiéíi' qme nMió'^ &8^ 'marzo dé ÍSOl. 



^-^ 



— 140 — 
ñor) en el paraje que deciaü los Banchiias {donde está hoy el 
Tívoli) y se hicieron otros en el Cerro, Jesas del Monte y la 
Bmconadaj (no conocemos bien este punto. Será por S. Anto* 
nioel Chiquito? £1 primer ingenio de los mencionados produ- 
cia, según asegura el documento de donde tomamos esta no- 
ticia, bastante melado y azúcar terciado [rapadura] Era im- 
pulsado por brazos y caballos, como otro que había por el 
Tivoli de Alonso de Hojas; siendo el de Antón Recio funda- 
do en 1598 en Guaicanamá [hoy Eegla] el primero construi- 
do en escala mayor é impulsado por bueyes. "Tan escasos e- 
rancios azucareros y tan pocos los inteligentes en el arte de co- 
cinar el jugo de la caña, que los moldes se evacúan espontá- 
neamente y el azúcar ya cuajado se convierte en liquido/' Se- 
fun un mapa oficial de 1762 hahia junto al camino que con* 
uce al cano los ingenios de Coca, £>uarte, Pacheco y León: 
junto al rio de la Chorrera, los de la Chorrera, el Rosario, 
Salazar, Retiro, 8. Francisco de ííarco, otro Retiro, Barrera, 
Beatriz, Carrillo, Sta. Catalina y Sto. Domingo, junto á la Zan- 
ja el de S. Antonio Chiquito: por el camino de Santiago los 
de 8. Juan y de Guadalupe: y por el de Paso-seco, los de San 
Agustín, Aguacate, Ojo de Agua, San Pedro y Carbonero. En 
1795 se vendia en la Habana el azúcar á 4 pesos la arroba; y 
en 1846 á ¡8 reales arroba! En 1836 subió á 12 reales la arro- 
ba: precio que no habia vuelto á obtener hasta hace dos años; 
. vendiéndose en el dia hasta á 3 pesos. ^ 

En 1760 se esportaban por la Habana 30,000 c%jas de a- 
zúcar. En 1761 se contaban por las inmediaeiones 80 inge- 
nios que cosechaban 5,000 qq. de azúcar. En 1775 se conta- 
ban en toda la isla 473 ingenios. 

La esportacion de azúcar por la Habana (que como se 
vé casi asciende á un millón de cajas) viene á ser la mitad 
de la de la Isla. El valor de cada caja se gradúa en el dia á 
40 pesos: por lo que la esportacion de ese articulo, por solo 
el puerto de la Habana equivale á ¡30 millones de pesos! 

ESPORTACIOIT de azúcar efectuada por el puerto de la Ha- 
baña desde 1789 á 1858 inclusive, según el periódico titu- 
lado Precios Corrientes por el Sr. Spencer. 

Cajas. Cajas. Cajas. ^ 



1789 69,126 1799 165,602 1809 288,842 



Li 



— 141 — 

1790 77,896 1800 142,097 1810 186,672 

1791 85,014 1801 169,841 1811 160,269 

1792 72,854 1802 204,404 1812 118;312 

1793 87,970 1803 158,073 1813 173,940 

1794 103,629 1804 193,955 1814 176,352 

1795 70,437 1805 174,544 1815 214,111 

1796 120,374 1806 156,610 1816 200,487. 

1797 118,066 1807 181,272 1817 217,009 

1798 134,872^ 1808 125,375 1818 207,378 



Bn 10 años 



Ikia años 



940,238 


1.661,673 


1.883,872 


Cajas. 


Cajas. 


Cajas. 


1819 192,744 


1829 260,065 


1889 826,428 


18i0 219,693 


1830 306.472 


1840 446,H59 


1821 236,669 


1881 276,329 


1841 440,144 


1822 263,632 


1832 301,579 


1842 441,578 


1823 300,207 


1833 284,826 


1843 458,463 


1824 247,007 


1834 294,638 


1844 584,921 


1825 200,039 


1836 310,256 


1846 261,840 


1826 268 748 


1836 312,656 


1846 516,278 


1827 261,005 


1837 315,348 


1847 644,858 


1828 264,817 


1838 868,356 


1848 686,989 


2.449,461 


8.029,524 

Cajas. 

1849 612,801 

1850 746,405 
1861 878,368 

1852 708,491 

1853 762,112 
1864 398,490 

1855 965,776 

1856 872,925 


4.755,953 


Mi 8 años 6.444,495 


/ 



— 14»-<i- 



CitOl^bíiCM^IA DE LOS SUCESOS ÑO MEIfOiaKA^DOS! SN GIROS CA- 
PÍTULOS. 

En 1538) siendo teniente de gobeniador Juan de Bojas» 
nnoB piratas conocidos por Jilibusieros entraron en el puerto y 
tataron^saquearoné inct^ndiaron la población; por loque tras- 
ladándose á ella incontinenti el Gobernador p^ Hernando de So- 
to, dispuso la constracciondel castilío de la Fuerza que, con- 
cluido en 1544, dio seguridad y mucha importancia á la 
villa; hasta el punto de que alano siguienjbe se ordenó que 
las embarcaciones que entrasen en él saludasen como apla- 
za militar. 

En 1544 la Habana contaba 40 vecinos: indios libres 120; 
negros é indios esclavos 200, dos clérigos y un capellán. 

1550. — De esta fecha son las últimas actas de cabildo de 
que hay constancia en archivo Capitular; pues los libros en 
que se hallaban las anteriores sufrieron estravioá consecuen- 
cia de Iks depredaciones de los piratas. Era en dicho año 
Gobernador Juan de Inestrosa: Alcaldes ordinarios Juan de 
Rojas y Pedro Volateo y regidores Pedro Velazquez, Anto- 
nio de la Torre, Diego-oe Soto y Francisco Gutiérrez. 

Cabüdo del.^ de Julio de 1550. — Según se deduce de es- 
ta acta, parece que en íaanterior de 25 de julio se dispuso re- 
coger todos los cuartos existentes en la viíla, para que sella- 
dos se admitiesen como moneda corriente, pues algunos los 
respugnaban; y se ordenó que todos los que. tuvieran cuar- 
tos los presentaran, bajo las penas de que sin este requisito 
no serian admitidos. Cumpliendo la prevención, acudieron 
á mostrarlos en el referido cabildo, y la entrega faé en el or- 
den siguiente: 

El Sr. Juan de Rojas declaró tener un peso de oro en 
cuartos. — El Sr. Pedro Velazquez declaró que tiene tres pe- 
sos en cuartos. — ^Declaró Diego, dé: Soto que tiene del Smo. 



— 148 — 

^-Satííttmento cinco pesos y snyo un peso. Declaró el alguacil 
' Aíífónio Suazo nueve reales en cuartos. —Pedro tíanchez de- 
mató cuatro pesos y medio, mas otros dos rs.— Flores declaró 
tíclib .... eñ cuartos.— Zamora cuatro pesos 3^. ... de limosnas 
; áfi'mi. . . .el dicho por Juan Sánchez ochocientos.-^aan de 
-^lívér por Juan Bazan y suyos, diez y ocho rs., los cuales di- 
^ ^Abé cuartos de suso declarados, con los que parecieron te- 
'ti^jrde limosna la iglesia de esta villa mandaron sus merce- 
-ñié] y fué acordado por él bien y pro de esta villa que se aqui- 
laten y eche la marca tlé fuera que es bueña, y que eá como 
;éitá Jr y que estos pasen y se traten entre los vecinos y mora- 
^ dbres y habitantes y tratantes en esta dicha villa so pena- 4e 
tí^s pesos de oro para la Oátmara de S. M. la tercera parte, 
y la otra tercera para el juez que lo sentencia, y la otra ter* 
cera parte el denunciador demás de las otras penas en 
que caen é incurren los que desechan la moneda ae S. M. 
^ Y ,cpnietieron el cuidar de los dichos cuartos á Juan de O- 
r,4?^ér^ platero de esta villa, de que fué tomado y recibido*... 
^ >^ Xqxjüá de derecho. 

• En cabildo dé-12 de isetiembre de 1550 se prohibid que 
í4WBínégPos éorUteen los cedros y caobas, como lo verificaban 
-«»rá hacer bateas y lebrillos y otras obras de poca entidad, y 
dé^tr^yen dichón arbole» dé manera que hacen falta para los 
edffiélos, bajo pena de diez días de prisión en el cepo de la 
• cárcel, y de 300 azotes, lo cual se entienda cortaiado dos le- 
rnas al rededor de la villa; y si los negros cortaren dichos 
arbole» por mandado de sus amos, incurrirán estos en pena 
4ífr^20 ps. de oro, mitad para la Cámara y fisco y la otra mi- 
' 'tád^para obras públipas. 



En Cabildo de 27 de febrero de 1651 se acordó el13iguie^- 
. ta ax^cttl: 

La litara de pan, 4 cuartos. 

Torta de p^j>ao, medio. 

Huevos, seis por un real. 

Dos rábanos medio. 

T7na leehuga buena, 4 cuartos. 

una col, medio. 
• ' "©DA oaa^g^dfe Gártfee, 2 pesos d« oro.^ 



— 144 — 

En cabildo, de 18 de abril de 1551 se acordói que por 
cuanto los taberneros tienen mucho desorden en la manera 
de vender el vino con perjuicio de la república, mandaban 
que de esta fecha en adelante ninguna persona que tuviese 
por oficio y trato, y fuese tabernero vendiendo por menudo, 
no pueda tener ni tenga en su casa ni fuera de ella mas que 
una pipa de vino, la cual pueda vender y venda por postura 
del diputado, y que acabada y echada fuera de casa la made* 
ra, pueda comprar otra, y el que tuviere mas, ya sea en pipas, 
botijas, etc., sea penado en 6 ps. de oro. 

En el mibmo se mandó que todos los vecinos traigan ea» 
pada de dia y de noche bajo la pena de 1 peso, que dentro de 
10 dias se provean de ellas los que no tengan, y las presenten 
al gobernador. 



• En cabildo de 19 de junio de 1551 se mandó que por 
cuanto hay mucha falta do casabe en este pueblo á causa de 
las muchas flotas y armadas que de un año á esta parte han 
pasado por él, y de esta causa algunos vecinos de este pue« 
blo han tomado la de vender la carga de pan á 3 ps., ^} y aun 
4, lo que es mucho perjuicio á la república, por tanto man- 
daban se pregone que ninguno en esta villa pueda vender ni 
venda la carga de casabe á mas de dos pesos de oro pagados 
en buena moneda en plata ó en oro, y si el precio fuere en 
reales qne no pueda subir de 25 rs. la carga, y de allí abajo ca» 
da uno puede vender como quisere, esto por todo el tiempo 
que durare la falta y necesidad. — Y así mismo se mandó pre-» 
gonar que ningún vecino pueda vender la arroba de los tasa* 
jos á mas precio de un peso cada arroba, pena en ambas faltas 
de 12 pesos en oro, mitad para obras públicas y denunciador. 



/ En cabildo de 29 de enero de 1552 se nombró para ver* 
dugo y pregonero de esta villa de lá Habana al ^ negro Antón 
esclavo del Sefior Juan de Rojas, teniente del gobernador 
por haber fugado Bartolomé Fernandez que antes servia ano 
y otro oficio. 

En cabildo de 14 de febrero d^ 1552 se aoordó «mrndir 



áfi^^l^ l(tó propios^ la tiíH'gá j descarga de bú<|^es ym «¡s^ 
taVléMó id iEtrancel que había de llevar el óonlrátÍB^: 

PoritiBa pipa de vino, á riesgo del ai*éíiíaadb?y 

darla arrumada.. ..•.. 4 

Porrnnapipa de harina arrumada. 1 .; . ... í . . ... S 

Por,rirbai?rilquintalaiia de vi¿cóxíhó,; Jáh'tóí pa*^'^ 
sai^li^ÍDBj;ó cualquiera mercadería' déj'péso^ dé'»' 

uttiiQiHnütiati.l ./.,.*:... I " 

PopiJ^ide touBÍada deí harina^ viz6ochi(y8 tétíáíiJ^Sffe^- If '' 

ra otra mercadería ; 1. . ... ^ , '..'•' 

PoKmiai^iga de 7 palmo» de cuáltj'úieráíaííéréíád^^ 4 

* ria^^.v. .«.;. ..é..;. . .... . .... .... 6'- 

Y sriiiere Ik tal>caja:de 8 palínod para arriba; • • • . 8 

Porrla^eaja de 5 palmos hasta 6. . ; . . • ; ¿ H 

Poi^.luna petaáa de ropa 6 dé vizcochbi j ....,..•• 
Poruna eama de colchón y frásaday aliiíohadü^^' % 

i uiithombre<« .•*••...;.•.•......•.••. 

Y sifuere de do» "dolchonelB^. . .4 -•.. .......... 2 

Por cualquiera caiga «qué la pui^a UeVar^ un ' ne- ' 

gm i.i.j,.....*w.¿.. é... 1 

Poi»4>|9otíjáB de aceite . ;.....•#.'..........;... 1 

y ^ntiéndaae que lo ha de llevar á riesgo del ai^- 
. veaáBiáofi' 

Por^iiHsa 4)otija perulera á riesgo > del áirendádóif..' 1 

t?or llevar un fardo depafio, deruan,-'de aüj^éd'6^ 

Z de otro cualquier lienzo 2 

t^or cada cuero vacuno chico 6 grande i 



. Eñ , (^bild(> de 30 de Majrzo de 1532 eL^obiil£i4t>r'títt«i» "' 
y pla^^jéi nsm 1q(í alcaldeb^ y reidores aob^ preven^oft' í f- 
Weii^^uardaiide esta Villa teniéndose por cosía deftfé la>ftué^>^ 
va de la guerra con Francia, que se ha sabido páf lá »lda' de^' 
Méjico y Sto. Domingo, y queriendo cumplir la cédula de 
S. M. con la que ha requerido el alcaide de la Fortaleza Juan 
de Lobera se acordó lo siguiente: — que en la fortaleza cada 
nochaüddínas dé4oshonAlreé qüe^l al(kide'ti^é;;^léiif im 
ellosétxwilMBANri^mei^íi'^PMdir^iK BiP''totf''fi<^xííei^ ' ' 

19 



_ 146 ~ 
guardia ya.e velen de dia y de noche para que np puedí^ p^F^ : 
cer ¿avió, que no se. tenga aviso en la-YiUa y fortaIe»^A-qui& 
del pueblo Viejo (lo que es hoy la chorrera) cada noche ve- 
len y. atalayen dos hombres de a caball,o, los cuales sean |de 
las perdonas á quienes está mandado que tengan caballos, se- 
gún se ordeno en acuerdo de i?ji cabildo que está» «n este li- 
bro. -r-Y que para repartir estas velas que hao de estar en la 
fortafeza y Morro y pueblo Viejo, se hagan con el menos tra- 
bajo que fuese posible para los vecinas por su rueda y turno 
cometió su mer<ífed elSr. Gobernadora los Sres. Juan de Ro- 
zas, Diego de Soto y Pedro Velasco, alcaldes y regidores que 
hagan el dicho repartimiento y lo traigan para que su mer-» 
cedió haga guardar y cumplir. . 

También se proveyó y mai^dó, que todaa las vecesjque 
en la fortaleza se soltare tiro, que es lasefíalpor donde se eo- 
nocerá que viene navio al puerto, ahora sea de dia ó de dio- 
che, doce personas, las que señalaren los comisionados acu- 
dan á la fortaleza y se entren en ella con el alcaide, *de la 
que ]|LO salgan hasta saber qne navio ó navios son los- que 
vienen, y si fueren enemigos no puedan salir de iella . sin es- 
presa •, licencia de su merced el Sr. Gobernador, y la resta de 
todos los vecinos de esta Villa, salidos los que mandé acudir 
á la fortaleza, acudan donde su merced estuviere con sus ar- 
mas prontos para acudir 4 l^s partes donde mas viere que 
convenga á la buena defensa de la Villa, lo cual guarden y 
cumplan so pena que el que no acudiere pierda, cien pesos, 
la mit^dparala Cámara, y la otra mitad para gastos de esta 
guerra. — Esto $ié publicad^ por pregonero. ' * • 



En el cabildo siguiente se acordó que se pagasen al re- 

fidor Juan deEojas cien pesos en que se le habían compra- 
o cu^^o pa^amuros con sus cámaras (cañones) que tenia 
y Q% pusieron en el T^astion de la playa de esta Villa, obligáiíi- 
dose todos á pagarlos á prorrata si S. M. no aprobaba el ga^ 
to de su hacienda. 



Én Cabildo de i, ^' de julio de X652 se recibió de barlw- 
To y ^r^jafip Jua^ Gome^ y sq mandd que mi6]»tr«r eatttidé* 



«e Mili nadie pudiera ejercer su fa.ctiltadso pena di( dos{»9* 
«os ae oro, para el mismo Gómez. 



£n cabildo de 15 de abril de 1558 ^e ^acordó quet)or,jel 
rie^o qne hav de los franceses es necesario que én el Morro 
haya dos homores que velen de noche ademas de la vela.de dja 
y que haya dos pasamuros y cuatro versos, (1) y los. hombres 
que alli estuvieran, el uno de ellos sea hábil para poder tirar la 
dicha ai*tilleria ofreciéndose necesidad; para efectuarlo se man- 
dó que se compren de Ambrosio Hernández los dop pasamu- 
ros, cuatro versos y un barril de pólvora, pagándose de pb^^ 
públicas y gastos de justicias, y que se haga sobre el Slorro 
para resguardo de los hombres una casilla de tejas.~El Sr. 
teniente Juan de Rojas encargado de la compra tomó decla- 
ración al maestre Juan Santos y Lope Hernández vecino de 
Sevilla, y de Benito de Yalivap para qué declarasen,. -los,yfi- 
loresydgeronque dos pasamuros uno que se llama francés, 
y ^tro que fué del Galeón Santiago valen á 45 ducados de Cas- 
tilla, y. el qq. de pólvora 8 ducados y que esto valen en este 
puerto y en España 500 rs.— 

El Gobernador Diego de Mazariegos trajo 20 soldadqs 
con sus armas y arcabuces, munición y bastimento y sqis pie- 
xas de artillería gruesa, en 8 de Marzo de 1556 por buber des- 
truido los franceses el pueblo y se mandó que todos reedific;^- 
rau SUR casas y los aposentaran. \' ; - 



En 1558 la Habana sólo contaba 30 vecinos (Tanas/1$0 
^rs^uas) los mas de eUos pobres y viyos y no estaba acab^dji dp 
reedificar la fortaleza de la Fuerza* 

* Ett^ 1555 volvieron los piratas á saquear é incendiar ^ la 
Habana y su fortaleza, defendida por el valeroso Juan Lobe- 
ra, siendo esta la principal causa de que se hayan perdido 
las actas capitulares anteriores al año 1550; pues hasta el go~ 
b5emo tuvo que trasladarse á Guanabacoa. . , , 



En Cabildo de 24 de abril de 1556 presentaron Juan de 



(1) Ve 
nfiíA épo 



Versos: oierta especie lie cañones 4^ artillería qu«»Hfj usal^A^' ^^ «- 
qn^la época. 



Por tres libras de pan casabe • 2 

Por ujia libra 4o carne de puerco, que, es }a CíOarT 
ta parte á'e uh arrelde^ cocida ó ae^aa . ..\,^*J* *'• .. . ^ 
i'MM YgiitLetécocid^qtie den Buscóles ó c^l^ba^aa 
cojí ello— 
sáiM ' pQj. ^Qg^ mjj.g ¿g carne de vaca* . * . J 

Qne dea «íOn ella un plátano ú otra £ruta de 1^ 
tierna -^'■'■•■■- •■'^^"■'- ■'■■■ '^ 

^^ Id- que pnedaii ganar en el vino que diejeii ^ 
cada arroba Beig FB. y que la mli^an delante. 4e ,1a 
t^&ífioaa que to comprare, — ' 

'' 'ídem por unapiBa *,..••... - . . . . J 

Idétii por doce plátanos. , I 

láém que las tales personaa que dieren de con^er^^p^o- 
bligadais á qar agua á loB que comieren, la que lafi^.^ai^t^re, 
méÉa y manteles limpios de valde^ sin Uey^ para^jlo interés 
alguno.— 

■■' Ídem que ai alguna persona quiaiese donnir en l^a,t^s 
casas de tratos^ y se le diere una hamaca, lleven por» 9piia nó- 
'iüié un real y si no diesen hamaca ni otra cosa, mediQjrealp 

ídem que si las tales personas que asi miimo di^eijen^d^ 
comer, beber y tengan peso de balanza y medida p^j^^sj^ 
y'*iiédir lo que así dieren de comer y beber.— 

ídem que los üiusodicbos tengan colgados este arancel en 
lo público de sus casas, en la pieza ó lugar donde dieren de 
cpmer de manera qpe to^Jo^ le puedan leer y enjt^n^ejr-^todo 
tííSojíéña dé ^ la prinxera vez repartido^, ^^FP 

'lBTÍam&á,"ju¿zy dénuncia^^ la segunda 4q1)1w% 

y por la tercera en diez ducados y pjdvacioD del trato 4e me- 



En Cabildo de 15 de ei,]>úl de 1558 se acordó poi^er ac^ 
célalos zapateros porqué pédián caro por la obra, y se acor- 
dó «n la forma siguiente, mediante á que no eran subidos 
los precios de cordobanes y caeros. — 

•- --^'l ---r • ■■-" ••--' ■ • •• Reales. 



Zapatos de trece puntos y de doce se vendan á 10 



— 149^:- 
•9ífli«pktordéndfejz y áh éúc^ ipuatdi ... — .... 9 

'^Zl^ioB dír>8kiiO y ñúéve puntos , . . 8 

ZapAtod lié badana 6 de gamusá de 12 á 13 

pantosf w ■ 6 

Y mieBdo de üñevéó diez puntos 5 

For solar nnas botaé 6 tinos zapatos • 4 

Todo bajo pena de dos pesos de oro. 



OxMxb deis de enero de 1557. — Otrq si: Porque muchas 
úegras y otráÉ personan andan por las calles vendíendD lon- 
giuiizas y bu&tielcHS y iñaiz mondo y sin postura de diputado 
y^eñlo^ne vendttt no se le ha puesto precio, de cuya causa 
jie T^áh& peíjübió, y á¿i mismo veudén pásteles y tortillas de 
nmiz y de eatírMas;, y conviene que de aquí en adelante en el 
ivelndeír de lo stvác^icho haya orden, dé manera que no agrá- 
íVÍ3»'el qué'lo^cíwapiro y quien lo vendiere, mandaban y man* 
éBumqveias lún^/íínizas se vendan d vara y media por mi reat, 
y todas las diemas cosas no las vendan sin que el Regidor 
o Mpwtadogtie ed 6 filete, le ponga precio en e^ so la di- 
ol^ pena' aplicada de suso, y porque venga á noticia de todoi* 
yioíng^no ptetenda ignorancia, mandaron se pregone públi- 
camente en esta 'villa. 



Oabiido flfe^M^de' r/uiyo'de 1567.*— Se proveyó y ioíáudó que 
nracbas negras esclavas en é€ta, villa han tejado t'óír 1brát;¿ 
deiteñer ^^aaa'pára hospíédat y tener taberna y iábá^,'lp.^ue 
eft^eo) imuehapeij^uido de -císta república, y mandaroíi píjé^Anat 
púb&Munetnte'e^ue dé^hby en adelante nitiguna n^'gií^ eslcííaya 
«M osada de vivirenctfsa pot si, ni tener taberna nr tabaco, 
«O'peoiasdecin^menta azotes á cada una délas dichas ne^^é 
tpte^k) contieno hicieren y d^fifiíasde eSlá^ que el amo por se 
io<foaseiitir inatura en pena' dé dos pesos pia.ra la Cám^y 
Tmecf^ ytobra»p&b}«(iaÉr,'yttíift[ídaYd^ que se pr@^ofne públíéá- 



Clabm>d^i9dejuii^ ¿te 16S7 —Eñ la villa dp la Hába^ 
iyK>Aít9^ jtúio 'd¿^ I6SJ 'vmé\ím pregúela dé lúf Fran'cibcd 
PerwtxleBoiPfUto; ¿Mswjrfbküí^dé t8. MÍ y pébli^tt de! nfiméro 



y Concejo de esta dich^ villa, este 4i& s^Jílz^fOli'i 4^ 
y Cabildo, conviene á^j^erjClp^uy xnagnmcp^Sr. Jwad^^ 
xas teniente de Opbeirnsdo^ dQ esta dicafl. villa para .entender 
en los negocios que tocantes á. esta dicha villa y ^^ al servicio 
de Dios nuestro Señójr y, de S. M. cojivenga^ Estiúidol eü el 
dicho cabildo los dichos Sfes, dijeronquepor el muy magnífico 
Sr. Diego de Mazarredo Q(xberiaa4or de esta^slade Cuba^ han 
sido enviadas dos cartas cerradas y selladas con el sello 
Real de S. M. el Rey nuestro Señor, las cuales ihandaron a- 
brir y leer, y la una de ellas parece estar firmada del Empe- 
rador y Rey IJuestro Señor ,«y refrendjida de Francisco de 
Eraso su secretario y fecha y librada en . Bruselasi. %«16 
dias del mes de enero de 1556 años, por la tmai S. M. .mandi^ 
al Consejo, Justicia y Jlegidores, y CabaUeíos y Ofidales y 
homes buenos de esta vilTade San Cristóbal. de ia-Habéna dte 
esta Isla de Cuba tengan y Qbede2M¿an por su Rey y Sr. natu- 
ral al Srmo. Príncipe D, Felipe su hijo nuestra Sr. y cuHiplaii. 
y obedezcan sus mandamientos como á mandanaientos de iao 
Rey y Señor, y por ella obedezcany tengan, porque él ha, »- 
renunciado en él ^los Estados d« Castilla y 4e LecMi, y k> 
demás á ellos anexos,, en que se incluyen -estas ps^ade 
ludias, según mas largo eu la dicha carta ^ cojutiene,. que 
aquí va fijada en este libro, y asimismo se presentó otra cédxiki 
de S. A. el Principe nuestro Señor fecha en Brusela», .••y seis. 

dias del mes de enero de 556 anos por les manda y 

hace saberlo por S. M. provehido de que arriba hace men- 
ción, y como por S« A. fué aceptada la dichai renunciación do 
los dichos reiuQs, según mas larga en la dicha Célula se coas- 
tiene, las cuales ansí leidas por los dichos aenores- JusticiaEíty 
Rejidores de esta villa, y estando presente el 'PramsTíiám^ 
neral de ella, tomarpn en susí llanos el dicho. Sr. ' Teniente y 
Regidpres y Procurador^ y las besaron j pusieron sobare sus 
cabezas y dijeron que laobedeciaá con todo el debido oeatai- 
miento comoá ProvisionvyjpQíLndamientodie 8u,Bey ySenpr 
natural á quien Dic^s nuestra Señor . deje vivir' y. reinarpor 
muchos y ¡argos tiempos conacrecentamieñto de muy mayó- 
res reinos y señoríos, y en cumplimiento de ella y haciendo 
lo que S M. manda, dijeron qne obedecían y obedecieron des- 
de agora por su Rey y Señor natural el Srmo. Príncipe D. 
Felipe nuestro Señor, y en.spñalde ello mandaban y manda- 
ron alzar banderas en su nombre, haciéndole y* teniéndole 
portal su señor Rey, y hacer todas las solemnidades que se 






~ 151 — 

requieren él jueves próximo que viene, que es eF diadela 
Ma^alena, para que todos se regocijen y lo sepan y firmároa-.. 
lo. — Juan de Eojas-^-Autoriio de la Torre-^-Diego ¿e §9to. 

GaMldo de 24 de julio de 1^.57.— iSn la villa de la Habana 
en M dias del mes de julio de 1557 anos; se juntaron á coosu¿ 
ta y cabildo los muy magníficos Sres. Juan deKojas, Tenien- 
te dé gobernador de esta dicha villa y dijo: quejDor cuanto pa- 
ra regocijar el reconocimiento de Éey al príncipe D. Felipe 
nuestro SéSor, es necesario mandar hacer un Pendón Éeal, 
y trató ton los Sres. Eejidores de esta villa, conviene á saber, - 
AntOhió de laTorre, y Diego Soto y Diego López Duran r€|- 
^dores; y sobre lo dicho fue tratado por los dichos Sres. Te- 
nientes y Begidores, que para el dicho efecto se haga el dicho 
Pendón con las armas Beales de Castillay de León, el cual se 
haga de seda, y en lo que en ello sé gastare mandaban y man- 
darofii se pague de las obras públicas de esta villa, y asi lo 
mandaron, o de los propios déla dicha villa mandan se pague. 



Oabüdo de 20 cU agosto de 1557.^-En este Cabildo ge acor- 
dó que por cuanto al buen recaudo de esta villa es necesario 
que haya un tambor que toque cuando hubiere navio, y para 
ello han eojido á Juan de Emberas, flamenco, el cual es há- 
bil y suficiente para ello, y les ha pedido le señalen salario 
para, ello, y porque el susodicho lo sirva con voluntad, con a- 
cuerdo.de todos los Sres. Justicia y Regidores, y de Ambro- 
sio Hernández Procurador le señalaron de salario al dicho 
Juañ%de Emberas, tambor, 36 ducados por un año, el cual co- 
miénzala, correr y se cuente desde hoy, y el dicho- Juan de 
Emberas lo aceptó y se ©bligó á lo servir por el dicho preció, 
y los Seiiores dijeron que se libre y pague ansí como fiíere ser- 
vido,, de penas aplicadas á gastos de guerra y obras pdblicas 
de esfca villa. 



Ckbüdo de V de marzo de 1558.-Aeordaron en este Cabil- 
do que se. escribiese á S. M. dando noticia de como trajeron 
los doDe mil pesos de oro de min% para la obra de la fortale- 
AJsa .q^:& M. manda se hJága en esta villa, y deotm& cosas tó- 



— 152 — 

cantes al Servicio de S. li;. y b^éu yprgt dej^tUjjyill^.lfcSJHj^v 
8e-ésctib!ó^ cxiyoon^aal queda enmi ppd^r^rrJu^ ^tB^Í^' 
—Antonio de la Torre.--Diego denota,— A^ípnl^eí^s^í^... 
Por mandado de los Sres. Justícia. y Regimiento.— Francisco 
Pérez de Borroto, escribano público. 

Ei^ cabildo de 28 de enero de 1569 sQi)p{ai]^44^Wt\IK>r 
cuanto hay guerra y suelen venir corsarios francepea,, y ^ no,, , 
hufciesé vela én él Morro ó en la Caleta y boca del pu^S^poy .- 
driaü tomar descuidados álos vecinos de noche, .y supuesb}^ y 
qué muchas personas fuera y hay muchas negras horras 4^ >- 
pueden enviar vetas las noches que les cupiere, asi cpmo.yantt , 
todafe las demás ipersonas, pues las dichas negras goza^ de t|;>^ 
da Bbertad, y tienen casas, mandaron los Sres« que<ii^uid9 et, 
alguacil les echare las velas vayan á velar. 



(Mildo de n de mayo de 1559. — ^En la villa de laiHablui%t:i 
en miélrcoles 17 dias del mes de mayo, de ld59t afiQu.eLiniiyiiii 
ma^ifico Sr. Diego Ma^rriegos Goberjia^ory Justicjii) jataiiti.. 
yoraé esta isla de Óuba por S. M. etc., en presencia de mí 
Francisco Pérez de Borroto escribano de S. M , y escribano 
público del número y Cabildo de esta villa, dijo que por que 
conviene al servicio deDiosnixestfoSeno^ y de S. M. y bíén 
y pBo de esta villa tratar, y pjfovééJP. algunas cosas, .en Oal)üé^ ^'^ 
tocantes al bien y pr6de^st¡5|Yilla»dJijoiqpe:Xpandaba y máad^^'r 
entrar los Begiuores de ella p£^raQQmtimeiar.y:tralaridf|^Í9 8aáH>^ 
dicholo que se trató y proveyó siendo juntos .en jel diohdiiOat >> 
bildo Antonio 4e la Torre y Diego.deBotoydijo el^ichoüSi^'i*'^ 
Gk)bernador de este dicho Cabildo^ que át su noticia ^haTenido^^J 

Eor partasy queesmuvpúbüco.y notorio.queeLB^iJXiFél c 
pe núiéstro oejaor esta viudo por muerte déla Senanísiflaa Beiw^ii 
na de Ipglaterra y que la Magestad del Emperadoi^i « . «Gáa^i>^ 
los es muerto, y queconviene...» haya el sentin^ento quesee ^^^ 
justo por sns . . . . tes y que» hasta que venga carta de S.» * M; y • 
de su Beal Consejo avisaijido de su muerte y mandaB^^^^Q'^ ' 
que sobre ello se haga y que hasta entonces que le sofaveseat^' 
hacer las honras de sus Magestades, y que en el entretanto 
que mandaba y mandó á las Justicias y Kegidores que traí* 

San latoso pena de cincuenta pésos de oro para la Cámara 
e S.;MrrrT los.íiichqs Sres*. Juan de Bojas Teniente y Anto- 
nio de laT6n«, y Di^Q^d .^oto.y Diego Lopes Duran Begi* 
doreS| dijerpin que están presto de iiumgl^ qiie..sujKiesoMli¿: « 



— isa — 

del Sr. Gobernador les manda por el auto de snao contendido 
TWe tie IpaaSánaén adelante lo traerán y firmáronlo de ans 
nombres.— Di^go Mazarriegos.— Juan de Rojas. — Antonio áie 
& í orre. — Di^go de Sotp.— Die^o López Duran. — Pasó áñtíe 
ini-FranciscQ Perézde Borroto, escribano público y de CS|- 
Mldo. 



En cabildo de 8 de junio de 1659 se proveyó, que de hoy 
en adelante haya sobre rondas qué visiten las velas y pues- 
to» y playas de esta villa y que anden a caballo siempre de 
noche, que haya caballos en el pueblo y se reparta en esta 
forma desde hoy sábado 3 de junio que sea la sobre -ron^a de 
media noche abajo hasta salir el sol: 

Sobado-- Hermán Manrique Avellaneda. 

Domingo — Oepero y su hermano. 

Lúnes—Aránda y Pedro el Alguacil. 

ÍJárteó— Miranda y su hermano. 

Miércoles. — Avaíoa y Zapata. 

Jueves — ^Alonso de Rojas y Quiñones. 

Viernes. — Juan Gutiérrez y Diego López. 

Sábado— Antón Recio y Diego de Soto. 

Domingo — Juan de Baena y Juan Suarez. 

Lóñes — ^Melchor Rodríguez y Francisco Pérez. 

Martes -Juan líarcia y Astorga. 

Miércoles— Castilla y Juan Guillen. 

Alonso Sánchez de Corral ni más ni menos y que salga 
cuando hubiere rtíbato. 

Y mandaron que se notificase bajo penaá Juan de- Rojas 
que tenga dos caballos- á Juan Gutierrrez que tenga un ca- 
ballo— á Pedro Velasco que tenga otro caballo — á Siego de 
Soto qué tenga caballo— á Antón Recio que tenga caballo á 
á Inés de Gamboa que tenga caballo. — 

Cabildo de 6 de «JnZ de 1560. —Fué acordado en este ca- 
bildo por el Sr. Gobernador, Regidores y Oficiales de S. M. 
que son Juan de Rojas y Gerónimo de Avellaneda, que tra- 
to y comunicó con ellos, como se les hizo saber por Arguijo- 
iés de la caravela, que vino de Honduras, que hacia la pupr 
tittlé Sáp Ahtpnio eü la costa vieron unos fuegos y ¿e c^re^ 
■' ' ' "' '""■ - 20 



~ 164 — 

que es gente perdida de algún navio, y demás de esto, esta 
noche á media noche se huyeron doce franceses de los que 
trabajaban en la obra de la Fortaleza, en un barco que hur- 
taron, y podría ser hiciesen otro mal recaudo de que Dios y 
S. M. se deiirve mucho, y para enviar tras los dichos france- 
ses y para traerlos y volverlos á esta villa, y para saber que 
gente es la que los fuegos hacia en el dicho cabo, no hay di- 
neros de que se pueda pagar, que los dichos oficiales de 
S. M. y Kegidoresj ñutamente con el Sr. Gobernador den or- 
den de que le paguen, y acordaron todos juntamente que 
se vaya en la fragata del Rey y otra se envié á buscar los 
dichos franceses y saber de la dicha gente que está en la 
punta de San Antonio que hicieron los dichos fuegos, por- 
que podrían estar perdidos alli de algún navio, que dio al 
través, y que pues no hay dinei^o de gastos de justicias ni de 
obras públicas, que se gaste de penas de Cámara, de la Caja 
de S. M. pues es en su servicio, y que se pida parte al señor 
del barco, ó oficiales ó marineros del que hubo culpa de que 
los franceses y sea á su costa de ellos, y si se hallare que era 
navio perdido donde se hacian los fuegos, que si tuvieron de 
que pagar por ser socorrído de ropa y otras cosas que lo pa- 
guen, y vuelva á la caja !o que asi se gastare. 

En este mismo Cabildo se presentó y leyó la Real Cé- 
dula que sigue: — El Rey nuestro Gobernador en la isla 

de Cuba. — Juan de Inostrosa Procurador de esa isla, y en su 
nombre, me ha hecho relación que en.««. . .cuatro ó cinco 

personas de loa primeros conquistadores pobladores de 

esa isla que son tan pobres que ninguna cosa tienen, y tan 
viejos y enfermos que no lo pueden ganar y morirían de ham- 
bre si los indios de esatierra no los sustentasen por amor de 
Dios, porque Iqs españoles que en ella residen no lo tienejí 
para sí los mas de ellos, y me suplicó les hiciese merced de 
mandarles dar alguna ayuda de costa cada año con que se pu- 
diesen substentar ó como la mi merced fuese, y {)orque Yo 
quiero ser informado qué personas son las susodichas y de 
la necesidad que tienen, y de lo que seria bien que á cada 
uno de ellos se diese en cada un año para su sustento, y si lo 
pueden trabajar y ganar ellos, y que calidad tienen, vos man- 
do que veáis lo susodicho y nos enviéis larga y particular re- 
lación de ello con vuestro parecer, para que yo lo mande ver 
y proveerlo que fuere servido. Fecha en Valladolid á 17 de 



L 



— 156 — 
marzo jie 1559 años. — La Princesa. — Por mando de S. M. su 
Alteza en su nombre. — Ochoade Luyando, 



Cabildo de 31 de enero de 1561. — Fué acordado que estíVn 
cinco soldados dé los que van á poblar la Punta de Sta. Ele- 
na, que tienen necesidad de comidad hasta que su capitán... 
al mando que hasta que de la Nueva España envié al Sr, Viso 
Eey de ell« recaudo para que se puedan sustentar y pagar lo 
que se debiere de esta comida, dijeron que repartían los di* 
cho8 cinco soldados en las personas siguientes que les den 
de (Oaier y que tengan cuenta y razón lo que se les dá para 
que su capitán les pague lo que con ellos se hubierp gastado, 
y Jas personas, que les han de dar de comer son las siguientes: 
Juan. Gutiérrez, Diego López Duran, Melchor Eodriguez, 
Ortiz, Juan Alonso, Juan Genovés, Margarita Hernández, 
Pedro de Caños, Francisco de Avalos. — Y lo que los dichos 
cinco soldados se les ha de dar no queriéndolos tener en sus 
casas es lo siguiente: dos arreldes y medio de carne para ca- 
da dia, y para cada semana una carga de pan, y ansí lo orde- 
naban y mandaban porque ansí conviene al servicio de Dioí? 
nuestro Señor y de S. M. y firmáronlo de sus nombres. 



. En 12 de febrero de 1561 habia en la villa diez y nueve 
pipas de harina que vendía Melchor Rodríguez á los panade- 
ros y en 1. ^ de julio todo el jabón diez quintales que tenia 
Juítn Sabido y lo5 vendía como factor de Antón Recio. 

, Cabildo de 2S de julio de 1562.— Eu este cabildo pareció 
DíjBigode Soto, Procurador de esta villa, y dijo que á pedi- 
mento de este pueblo S. M. hizo merced de mandar su cédu- 
la-Real para que se cobre el anclage de todos los navios que 
eu .este puerto entren .para efecto de traerá el dicho puerto, 
el^gua del rio de la Chorrera, y que poniéndose en efecto, 
y cobrándose el anclage como hasta aquí se ha hecho, algunos 
nayíosry flotas se han pasado sin querer entrar en este dicho 
puerto^ diciendo ser la causa el dicho anclage por no querer- 
le, pagar ni facer tributarios sus navios, y que agora de pre- 
sento han parecido ciertos navios sobre este puerto, y de per- 
sopas que de ellos han saltado en tierra se tiene noticia que 
laflpta qu^jyiene de la íTueva España en que dicen que vier,. 



I 



— 156 — 

lié por general Esteban de las Aíaa, y que él diclio^eííétiábT^ . 
los demás maestres han determinado ponerse sobre la bócá 
del puerto para efecto de que si no se les lleva el anclage en* 
trarán y surgirán en este puerto, y que si el dicho anclage se 
le ha de llevar, como se ha llevado á loa demás navios que a- 
qui hau entrado en este dicho puerto que no entrarán én Sí 
con sus navios y se irian á Matanzas y á otros puertos A pro- 
veerse de lo necesario, y que dé no haber entrado en esté di- 
cho puerto los navios y flotas que se han pasado, ha veriiáó 
gran perjuicioy pérdida, de lo cual .8/ M. ha siao deservido, 
porque los vecinos de esta villa no tienen otros aprovecha- 
mientos mas de lo que grangean el tiempo qtie están lóisHiá- 
vios en este puerto, los cuales faltando forzosamente^^habráü 
de despforar esta tierra y puerto, y que si agora dé presenté 
estos navios se pasan sin entrar en este puerto, la tierra y pue- 
blo y vecinos de él quedarán del todo perdidos por estar éb- 
mo están pobres y adeudados á causa de haber cesado la con- 
tratación de los dichos navios, y forzosamente el pueblo Sé 
despoblará del todo, dé lo queS.M. será deservido, por tati- 
to que para algún remedio y alivio á loa vécinog dé esta di- 
cha villa en nombre de todos loa vecinos y moradores^ dé é- 
11a pedia y suplicaba al dicho tír. Gobernador y RegiáóreB, 
mandasen sobreseer el anclage, y que no se les lleve á los 
navios que al presente están sobre esta costa para que libre- 
mente puedan entrar en él como dicho tiene, en lo qué nues- 
tro Señor y Dios y S. M. sera servido, y todos los vecinos re- 
cibirán gran bien y merced y firmólo. — ÍDiego dé Soto. — ^ 
visto y platicado por su merced del dicho Sr. Gobernador y 
Regidores sobre lo pedido por el dicho Procurador Diego de 
Soto, el Sr. Gobernador dijo: que S. M.ló tiene xñandadoj^i* 
su Real Cédhla y Carta, cjue ge ejecute la cobranza del dicíió 
anclage, que de esto no tiene mandato deS. M. encontrado 
por donde se deje de cobrar el dicho anclage, empero, qtié 
viendo como ha visto y vé la necesidad de la tierra y la poíité- 
za en que loé vecinos y moradores de ella tienen, y qtte aun- 
que sabe y entiende que si estos no entran en el ptiét- 

to, este pueblo quedará del todo perdido, y porque su trLel> 
ced dará y procurará el bien y remedio de todos los vecinos 
de e$ta Isla y particularmente el de esta villa dijo: qué obli- 
g&Qdose los dichos Regidores y Procurador en nombre y l^í 
de los veciüos y moradores de esta villa y su terminé), á qué 



1 



8«M^^im^l^ érb^beirae Qobre^eido la cobráQ2iii; d«l 

an^^jd 4^ c|flto^ dipl^ps navios, y que si S. M* no lo diere; por 
b^eaoi j, inoia^dare qpe.el diebo Sr« Gobernador pagpe de «1- 
g9¿p,ae snaf bienes y. haciendas por razón de no haberlo e^ 
jecgta4o, <m^ lo? dicho» Regidores y Procurador pagfirán de: 
^W I^Iñ^^^ 7 hacienda y de la de los dichos vecinos y niora^- 
doria ^tojíps los mrs. y pesos de oro, en que por ranzón de lo 
sufu^dídio condenare al dicho Sr. Gobernador y le manda* 
ren p^gar, y haciéndose ansí el estaba presto de sobreseer la 
cobranza del anclage de lx>s navios de la flota de la Kueva- 
España tan sftíamente y firmólo. — Diego Mazarriegos. — ^9^ 
«ó ante mi. — Francisco Pérez de Borroto, Escribano público 
y de Cabildo. 

y visto por los dichos Sres. Regidores lo proveído por 
el^íctoSr. Gobernador, y visto cuanto importa al remedio 
de los yecinos en esta dicha villa, que estos navios y todos 
Io9 demás q^e vítiíeren entren y surjan en este dicho puerto 
libremente, sin que seles lleve anclage, según pedido lo tie- 
ne el dicho jprocurador Diego de Soto, habiendo acordado y 
Elaticado todos de un acuerdo dijeron: quepedian y suplica- 
aíi^al dicho Sr. Gobernador sobresea el dicho anclage, que 
ellór copio Regidores.de esta dicha villa, y el dicho Diego de 
, SotO; coinó Procurador de ejla, todos juntamente por ai y en 

' voz jy en nombre de los vecinos de esta dicha villa y sus tér- 

\ minos, se obligan ppr sus personas y bienes, y la de los dichos 

¡ vépi^pos y !moradorí5S que si en algún tiempo S. M. no . di^^re 

I . porrbaenO'elsobr^einiiento de la cobranza de dicho ánc^- 

Se, y SI en razón de ello mandare que eí dicho Sr. Qobei:na- 
or por no lo haber ejecutado, paffue alguna cantidadde jpe- 
sos de oro de cfüs bienes y haciendas, que en tal caso los.di- 
chliS Riéddbíés y Procurador lo pagarán de llano en llano 
dd^iié iiíeüefe^y h^^cíenda y de los dichos vecinos y morado- 
res^ títüqtié sfeha^a'deseágecion de bienes en la perapqay 

í bifettép^ del ér. Gobernador y para ello obligaron sus personas 

y ble¿ék habidos y por baDér; y las de los dichos vecinos, y 
diSroiiiítí&ei* éT laá Justicias de». Tu. para que les compefeti 

i 4 élfb^i^Via ejecutiva, y renunciaron las leyes que en ésüé ' 

I casoie^óánáh ajítovechar, y firmáronlo. — Juan de Roxas, r- 

Aíítbitó» de íar Torre.— Juan de Inestrosa.— Pedro Velasfeó; : 
FAnétób^ Avaíófe.— Diegb de Soto, 

i IFléióírór'él Sr. Gobernador la obligación hecha por los 



— 158 — 
dichos Eegidores y Procurador, dijo: que debajo de ella sp- . 
broseia'que no secdbre de estos navios dé Nueva ^Isj^afia de 
que viene por General Esteban de las Alas, y de ninguno dé 
ellos, y mando se notifique á Antonio de la Torré á cüy6 
cargo es la dicha cobranza, que no cobre ni pida el dicho an- 
clage & ninguno de los dichos navios, y firmólo.— ^ Diego 'Má- 
zarriegos.— Acordóse en este dicho cabildo por los señores 
Justicias y Regidores que se dé noticia áS. M. de loprevehi- 
do en este dicho cabildo, que se le envié un testimonio dé to- 
do ello, suplicando á S. M. sea servido haber por bueno el so- 
breseimiento de la cobranza de este dicho ancloge, y firma- ^ 
rofilo.—Francisco Pérez de Borroto — ^Escribano |)úbhco. 



En 26 de abril de 1564 hizo el regidor diputado cata del 
vino para el abasto, y resultó que había 88 pipas y 400 boti- 
jas, que Juan Alonso tiene 60 pipas y 400 botijas, Melchor 
"lodriguéz 25 pipas, Antonio Recio T pipas, y Castillo una 
ipa, y así se prohibió la estraccion y embarque de vinos á 
lernan López que quería vender fuera al que trajo en utía 
carabela. 



i 



En Cabildo de 18 de abril de 1566 se acordó que por 
cuanto en esta villa están "unas casas de tablas y guano'* las 
cuales son dé 8. M. y sirvieron de aposento ü Diego djt Ma- 
zarriegos en tiempo de sn gobernación, y que en todas las 
partes de las Indias hay casa de S. M. en que se aposentan J 
los gobernadores que S. M. envia á gobernar Jas dichas go-"^ 
bernaciones, y estas dichas casas están diputadas para el dU ' 
cho efecto 'gn€í éé reparen, ¿£c. &c. 

En cabildo de 5 de setiembre de 1566 se .acordó que por .. 
haber temores de corsarios, y existir en está villa algunos 
forasteros que no tienen armas y hacienda de que sustentar' 
se, se les den armas para que salgan á los rebatos, repartiendo ; 
á dichos forasteros entre algunos vecinos qu^ tienen posibili- 
dad para sustentarlos, y no pueden salir por enfermedad ó 
vejez; se asentaron por memoria los vecinos que estaban en 
ese caso, y resultaron ser Juan de Roxas. — Diego de Soto.-— 
Antonio de la Torre.— i^lonso Sánchez de Corral. -r- Antón 
Recio. — La portuguesa — ^Francisco Hernandez.—Cecilía y - 
Susana. — un soldado — María Delgado.-r-Cataliná Rodrigjiez. 



1 



. — 169 -• 

— la de Juan Alonso.— ^Eufrasia Pérez — Teresa Luisa Mele- 
na. — Isabel Cacanga. — Bartola — ^Beatriz— Nicardo y Quite- 
ña — y también se .acordó que todas las personas que salgan 
de arrebatos salgan con armas y municiones, y así se manda 
qi:re todas las personas arcabuces salgan proveidas de pelotas 
y^óbvQTü^ so peiia;.de dos ducados al que faltare. 

En Cabildo de 29 de octubre de 1568 el teniente de Go- 
bernador Dr« Zayas, propuso la formación de arancel para lo 
judicial y acordado que lo hiciese en unión del Ldo. Cabre- 
ca, Juan' de Inestrosa, regidores, Francisco Pérez de Borro- 
to, escribano de cabildo, y Vega y Saravda escribanos de S. 
M. se biso en la forma siguiente: 

.• ■ • ' 

Parte del arancel que se puede leer- 

Reales. • 



De la ejecución de sentencia criminal.... . . . • 4 

De la reposición de antos 1 

De la licencia y apartamento de querella. . 1 

Del consentimiento de sentencia ó apela- 

. cion 1 

Del asiento de cualquier proceso acumulado 1 

D0 asiento de su representación en grado de 

lapelacion en lo criminal .• 2 

.De .'acuerdo de cualquier auto } 

Auto de tregua y notificación.. 1 

De la carta .ejecutoria y testimonio de sen- 
tenoia con autos 1 real, y si estuviesen 
. mas de hoja al respecto , y un real dé 
.signor— 

De.sacar escrituras públicas la foja 1 

Derechos del pregonero — de cualciuier pre- 
gón asi de edictos como de precios de oas- 

•timen tos y de las esplicadas 1 

De llamar una persona en el pueblo 1 

Y si saliese fuera á tasacion.de juez. 

De cualquiera petición que presentare en 

Cabildo 1 

De ejecución de sentencia de azotes ó ver- 
güenza... • 4 



\ 



— 160 — 
En e] llevar de las almonedas sos derechos 
Aél «Boribano, juez j pregoaaro nose esoe* 
i^ d^ luí costumbre que sobré ello hay. 

ElDr.Zayas. 

^n cabildo de 1? de abril de 1S69 se prohi^fó que tes mu- 
jeres saldan el jaéves Santo de disciplinirntei, ^eimf^ii^^t- 
las públicamente y diez dias de cárcel. 

|2n cabildo de 26 de febrero de 1569 pas6 lo sirviente: 
Sabiendo tratado el Sr. Gobernador vjustkias y íeMmtóíír 
to de esta dicha Villa, la gran necesidad que esta 'VlHáfeeífe 
debotica y médico y cirujano, ansi pera los vecinos éoAb 
para muchas personas que áeílo ocurren en Sotas y ÜÍiéÑ^^^ 
ellas, y porque el Ldo. Gamarra, que al presente está en esta 
Villa, es graduado en Alcalá de Henares de todas las tres 
licencias y concurran en él todas las calidades que se requie- 
ren, sea obligado como se obliga, á hacer su asiento en esta 
dicha villa, y poner botioa y servir los dichos* ofioiqs por ki 
por sus oficiales suficientes, atento que en éste ^ehó Ok- 
ildo le dan y ofrecen al dicho Ldo. cierta paga en. üna&o; 
como consta por la lista que pasó ante mi el presente cseii- 
baño, y queda en poder de lo que cada uno da y leha de>pa* 
gar, la cual nos Jadicha justiciay regimiento se obUgárbín 
de hacer cnmpliry guardar con mas todas las personiftd que 
para adelante en ella $6 pusieren, el cnál dicho Ldó. 6e obli- 
gaba y obligó quQ á hs dichas taie^ personas, como á súa 
mujeres é hijos y á todos los de su casales curará y hará san- 
grar, dándoles en todo el mejor remedio que ^ntehdleié pam 
su salud y hánle de ser pagadas las medicinas que ieía esto 
gastare, y como dicho es, tendrá deptro de Tin breve tiempo 
quesera dentro de un año poco mas ó menos pondrá an boti- 
ca y en el entretanto curará las enfermedades qnese ofrecie- 
ren á los sobredichos con Z<w medicinas y mas remJsdios^ hu- 
biere en la dicha tierra; y los mas vecinos que se quisieren cu- 
rar que no le hubieren señalado ningún partido y los mas 
yeotes y vinientes le pagarán lo que con los tales se eobeéir- 
tase, y no se podrán curar con otiHi persona sino cúnél^ pórq^üe 
durante el tiempo que él quisiere residir en esta Villa 4 setvir 
el dicho oficio no puede servirlo por dinero, m^vify'nij^una 
otra persona Ldo. médico, cirujano, boticario^ barbe»9^'8Í'^áo 



í 



td/^Vj Q(tnf>eJi'^j^teIa iper^oAo.jij^o asi pe curíai?e, cou,o1rP')¿l 
tipieríe^ laical cjííPa lo p^gue.taiíil^ijen lo:^ue hubiere, r^ibi4o cm 
^.(^ir<>^tpt:r^o^'jj^^ 4Í^lio Jido. Gamar- 

jpa: «iryier^eJ diohp o¿e^ Villa hül)ier^:de hacer alguna 

aUíí^acia{^<Je^^* aioin licenf^ade lajustici^ y í€|gimienfe) j 
ha de dejar en su lugar persona tal. y á (^ontentoídela. j^s- 
tji^iay r^oaii^utQ dee^t^aidijC^^^ y P9r<m^>8e pumplirá 

todp ;Jp:»TOí6(:(JÍeh0^J^^^^ 



En iQJabiJá^rde.ip.de/^bril de 1573 ;se {acordó qu#.el,^i^ 
4a CoxpwtCwti viene presto, y qne para aqt^el diay-fioeffts 
oonv}9fni^)[ít^0 a,l'aj^r»ficÍ04e:Í>i^ lí^ . PFQCí^- 

sion; y , fiesta qti^fle^ hiciere iquej haya aleunoa r^iocijop y ififiS- 
ta, mandaron qp^ .para lo ^iispdichotoaps los. oficiales jQonip 
«qn^:4^!ertnaSí. carpintearos, zapateros, h^rrerosr.y oalafÉ^tes, ,a;^- 
^^n,inyi^n<¿C)jQ^ y juegos p^raiaquel dia, y qiiieparáielV> ísp 
küíten iOCOi JPedra ©a^tííUa, .el ,q;ue Ips djará la or^en» ú^, A^m? 
lo han- jdeJifitQÉlriy. repartir, y ansí miatno; ^topr^aíon. qu?í.lo« 
»egi|0i8 hjGOTos.se jujitftn á ayudar Ja4ipha ^^t%;CpnfQrmG,íL 
ooBlb les. ntaoáare el dicho J?edro C^stilte, con. sii invengan; 
Xo;qn6í0éima446:pijeganiM??para.que vejiga á notírciaíije tpdlps 
y nil^¡inQjpí^t^^4a ign<i>ran!qia. •. . 



. .En»^«íbildo. deí83 de nQviejnhiUeifle'lñT!^ s^tmaíidó repia- 
tar^tl /!^titpejai^iod^/ag«a4i8'la: G^ al (|Hievítta8-,bQtiJ2|ís 

diese á infiilaíiqila^í de Juan de Rf[)jap,'y«e pusieifon penisft. T 
por <3*Eejfi«itódP í>08tQripr. de: 7 de di^^^^ que Gí- 

-nes^ TSñiA^s líroyfeijiíieifiítQíi^es^ra^on deícuatro bpty «s . ippr un 
re?^V--jp^fia$(fí'!se.(iicí8ífBtí tí^g^^ 

un bohío de treinta jpi¿5 junto a la 'mar paija jqJ^epósitQ d» ^ 
PÍp»& y-J[)itrty«bí|c(^aw8> peqneJDPSíixiedpndiís Qp^^feqi' hpea.) 



En cabildo de 15 de dicho mes y año se trató para evi- 
ter .elída^i<U|.FfigatoiiiB^^ qtie tpdo el pesoado(i<íe:<áil«c)M)rro, 
oompfd%»a¿a^eoijd^ly!atí^iwlla,;se't^ la pesc^dí^m» 

íí^'ipe$i(?, JíLo«ardiníi,.á.l:r^al elajerelde:(^8ta pais^n ei?a;dfi 
4 DKfrl»d)r-clipc^í^í gl»n<i« . dfi itJhiachoríQ áí realy mediael ,fti^ 
i^M^t'íi^^Í^(i^}^mDm ér^'Iffitdirtpgaf di9s>arf?)ld<$@lp&^ uWi^ 



— 162 — 

{f \6 que ftiere peécaiio con cordel pece gratíde^ do^íealéia- J- 
o mismo de hazas á real yinedio el arrelde; y los de óor^lél 
á 2 rs. el arrelde; el pescado Balado que lo pótiga eí diputa^ 
do, y que ningún regatón dí otra persona le a-tmviese, sino 
que lo venda al 8r. de él por la^poiítara, pena de dos ducados 
aplicados por terceras partes, por la segunda vez penai dobla^ 
da y por la tercera <?¿?n a^lo^^! ' "... 

También se mandó que nin¿una negra ni otra persona 
de las que venden pescado frito, lo h^an sino á real la libra 
bajo igual pena. * 

Se trató asimismo que ^habiendo Antonio Delfino, Mel- 
chor de Casas y Luis Boto cotíiprado por junto pipas devi- 
no para revetider, fué acordado se les notifique no vender 
ninguna de las pipas sin que primero, den memoria al Ca- 
bildo del número, precio á que han cotnprádo, '&, peúa de 
20 ducados por la falta: parecieron al Oabil lo siguiente: di- 
jeron y juraron por mandado del (Gobernador Gabriel de 
Montalvo) DeMno que compró á Domingo Pérez diez ysrete 
pipas á 41 pesos, á Sebastian Fernandez diez y siete- á 41 du- 
cados, á Manuel Diaz doce pipas á 42 ducados, á Juan Oa- 
blreras 5 pipas á 40 ducados, de Domingo Rico 'seis pipa» á 

41 ducados. — Melchor de Casas dijo, que compró dé Fran- 
<3Ísco Moreno ocho pipas a 41 ducados, de Pedro Flamenoé 
tres pipas á 44 ducados, de Manuel Diaz una pipa'en^ du.- 
cados. — Luis Boto juró que compró diez pipas Je Melchor 
Gatcía y que quiere dar á real el cuartillo. — ^T los dichos 
señorea mandaron que Luis Boto y Melchor de Clasas vendan 
á real el cuartillo, y Antonio Delfino el vino que compró^ lo 
pueda vender una pipa á real y medio y otra á reáL- ' 

También mandaron que si Delfiüo quisiere amasar lá^ 

Sipas de harina que Compró, que dé la libra de pan ictonao se 
9. en las panaderías, y si quisiere vender por pipas que dé á 

42 ducados pipas y nomas. < ' . ; 

Se ordenó que en lí^adelant^ no se v^nda^iaci^ga dé ca- 
sabe á mas de 18 rs. - 



Eki el Cabildo de S do julio de 1677 se ncbrdó qué- no ha- 
biendo en esta Villa padron^ni medida de arroba, media-ar- 
roba ni cuartillo, ni de- vara de medir, ni de^anega ni media 
atíega, nj medio almund ni almund íBiandó ^1 gobertiador 
que en adelanta se cotejen por tó^^iie hi^trttido íje Elspaha. 



4 



Jiiaxi^rBe«iQ.e<m*te^tuBonio dj^secciertasiy quetodas lag me- 
dídmiSjeati <Kto arrezo á laid^rrAvila^y estén en la cas^i de 
Cal)i-kI<í.-->= 



En Cabildo de 23 de setiembre de 1588 consta que la 
^ÜA habí» aiifirido. n% faert^ buitican, y se trato lo siguien- 
te¿:(^e; confinó la gr^n falta de, bastimentos á c^ya eausa 0e 
padece mincha hambí-e^/yj^e ^speratpi^yor por la mincha ^ep-> 
te que en ella hay con las ¿aleras de .Ja guarda- de esta;ial?^,: ; 
y la armada que está en este puerto á cargo de Gonzalo Mon- 
te, Bernalj'y soldados de la fortaleza de esta Villa, y compa- 
ñia«vde JSfúeya-EepBísa y yeoiños, porque coai, el huracán, que 
hnh0Á^\m 20.¿^esUMe$.'ff qfk>,,&e han destruido tota^mentie. 
todáfl^kfttebísti^gasy^stancdas de estaYill;a y su juriaJiocipii, 
y porque dfemngwar parte quieren conducir bastimentos á 
e8tQ.piiea?toí)sor¿nO; haber llegado el situado para pagar lo que 
tómáni<tó€^sgale«^p ^. 8^ acorro— 1, ^suplicar al Virey de 
Nueva-España 200 pipas de harina por cuenta del Eey por 
ser grande la necesidad de los soldados —2. *^ que se trate 
con Melchor Rodríguez, persona acreditada en dicha Nueva- 
E9{tóiñ% ;pg,ra que por su cimenta y riesgo traiga de eljla^ tas- 
tiin^^^t<)8: compareció y- se obligó á traer 50 pipas de hat^rui ^^ 
por medio de sus Ciorréspon^ales Bartolon^ié Gonzale;? y Juan ' 
de üribe. — 3. ^ se ofreció también Tlodriguez movido del ser- 
vijíiq público y de S, M. á traer de su riesgo 600 cargas de 
casabe 4® lí^Villaáe Yaguané en la isla de Santq Domin- 
go, dándole buque — 4^ tambien.se acordó enviar Í,Q00 du- 
cados á la Villa de Bayamo,...de los cuales ofreció libdriguéz 
4:(^para que|,s0 envien ea casabe, tomándose prestados, los 
GOudel fondo de'ía.siska á devolverlos con su producto; comi- 
sionándose para esta diligencia al procurador general Fran- 
ci^90. de Rojas con autorización del Gobernador (Gfabiel de 
LuíCf^n), para todo, y bajo concepto de no subirse el precio so 
bre,€Ü quetiénia antes,, indemnizando á Rojas su viajo con 2 
re^Qs jf medio en, cada, carga*— 5;,^ se, acordó también conae- ! 
ter'el viaje á Nüeva-Espana al capitán Gómez dé Rojas: y 
6. ^cjiie se abran y limpien los caminos para hatos y corra- 
les.^que estabau^^egtóós por el huracán, desde esta Villa has 
^tarlaüaBahanai cometiendo la eje(ííticion y. repartimiento á 
los Tocinos para peones, ai alcalde Heínando de Orellana y 
Oifetóbái de Soto; 



L*' tortillas de máiáf sé»ti&tiáitó«é*i*oct'*lblO?>á Mlbufée^ 
dkií ^^hJS€t8' cada una/ y aéi=se matidó^ eii dtótUtoqtel? i^i¿ 
vendiese á tres por un real, y que cuando se diesen dM (te- 
vi eran 16 ornas. (1) 

Etí abril d« 169 J se inandó'Véndek' él^pittii''íir*aabli!€l«:iB/ 
ottzas' el réál de pan blttrtcó cocidvi; ^^tnttñ^apí q»ii¿ícada>panr. 
vale 9oÉÍza8; y el pahafe^iñité treinta üHíBSfpoif tiíi' xeal Uájo 
la^5penádé'l,00(Nm«t(fiy^áw. ' = ^n, .: 

■ Etí Cabildo dé 21. de febrero' dé' 1597 dÍj.o el gabernWkpr: 
/Jiiáh.Matdoíikdtí BiECrnuevo, (Júe habiendo quejas' .acdreado 
las^tegttiiaciclfles dé bostas que sie Yiiittíim loef. eSeribliitAs «¡n lite 
proeéBos, le pía^eciacbtivenierifté 'nombrar títs^ tasadi^y y se 
acío^dó sii é^blecimiento hallá^í^é pif esénte^s» «péííwr'Iiptoí 
Kdtiquilío, y quedó elegido tífáspái* Perea Bórrdtp^ «jo^'faétel; 
primero. ^ -, • • ^ .. ' 



Eií Cabildo de 3 désetíembtfe d^íaO'se'áftBi^S^^aaf^'^ÍW- 
dubádps por uni'apo allido. Júañ de'Téjaáádé Pitíá, .p<«í'í(in* * 
qiíeáafee'dé iñédlco en la ciudad por no náberib. • • ' 

En 10 de enero dé .1620 pidió el próc^ráíor gqtíérál PtW 
drodéí Pozoel establecimiento djfe un Cprtal del doníte56, f" 
así quedó acordado' y fundado desde entóneos: 

Eh cabildo de 18 de marzo dé 1669 cóústíi ^ue b. i8i1*git 
dé bál llegó á venderse en la Habaina á 20^ pe¿ó¿ ' * ' 

" Oabitdó de 10 dé^di<^bredklÍ^^'^-;^Hé atíb^aiS'" qúie ^6* , 
cuanto hay noticia é se tiene por cierto que cólño este ptiéiftó 
é pueblo déla Havana en dlasé años pasadbs Habido ^ecói^-^ 
sanos franceses requestrados é robado, e'des¿)á'e'&'aca hkn vfe- 



[i) Ifó debe sorprender much;j ver qué en tiempos én que no se cono- \ 

i« la cietici& económica se ponia tf¿á á las yentas de VatTos efectos y 'jÍcÍd'*^ 

^ipiUmen^ d« oómefs^tiblés, coando en el día ^Ékos -xlUputttT y '^MiM^i^eJ^ 

huemijfé (i(ípe]í9on4fi,^:y:erdad,6.veQt(i8. d(iConoc$9)i«ntq6ij8QQi|d9iaipQ9>iq!a«/>.) 

debería ponerse tasa al pan, pescado y demás oomestíbles^ al precio. de eif%,^/ 



Cía 
ci 



trada las funciones de teatro <£rct dsQx 



- 16».^ 
ol^f «avioftlde loe! álobos fetQjri^Q»jir>aia^e90esi>8bl>i^i M^ é pe»! 

¿¿g^íetójraroulpo» elcamwo.qis^vÍ€)a¿4e'^ ]$l\ 0¿teta pofi? .^l 
monte ^ ^^^a vilbyré para 411^. dp:a(jui»áelftnt0 los diohQMgjTr 
eário»'»^ puedan TCBlr par Qlíóionte como í lo hieieron, luíor- 
¿¿^n-é^niattdaarojaíi^qdiieie^ ^ovi^aso. para:lá wi^uri- 

dád d^festa^diclaa^nrila qxk» loa dichos ciaminoa que vAn! á la 
Gl^íj.^\é^.dalenjála;pmyaé=;mar,.8e (áerrieo,.^ qw aoi»^ 

mé' ge oierreá loBi^ichoa camÍDQs á qne^ ma^ai>a peráotiíAi 
8dk og^dadeloiabrir ñ4 hacer otros joueivos camíaos ni veré* 
d^ qde m^an á la playiH> ^í y^pganáesta Yilla so p^a qwf 
si'fdere' J0dpanolí8e< lepgjuQjdé .$0 pasosr par á gaatos de la ^ue^r* 
ra^ si no tuviere de. queipa^aü* petia. de ioieni azotes, é si lu^i^ 
negtó fiítyfe <6ie9elav6' ¿ mmítoise íU^póneideípena: qm sea d^] 
jarretado de un pié^ é si fuere indio que sirva un año en la 0- 
brati4pvla,íprtal9«a égo.la nxisma.g^n^ mandaren qíie ningu- 
no anden í>'or ftífl dicíibé caníiilos íjne ansí se cierren,' (1) sal- 
vo por «I pamino de la playa como dicho eis, é l?i,and^u que 
polcmiíé véi]i¿^ eá.^esta villa 

é M)i^iio:pífétehdaí^^ . \ 

En osé ínisnió ' acordaron,' qué sé p'r^^oúé t^xxé de' aqui; 
adélíÉnte ningún gan^ovfl^ctinp 8^ pu^ en esta 

parte *4¿ la .'Calata, locii¿;Itíiandárp¿ guarden \'^ cilmplán só 
pena á' su amó de tal ganado de 12 ducados, ^plM^ para 
gastos de güera é al esclavo qjAe llevase p^fltííndp él dícljó gá< 
nadopétia de cíéá azotfee é ansí lo mandaron '¿' ^rihárbn de 
sñ¿V<^i¿ípi*é8- [Aquí láa firmas.] 



1759. — Se'dió la primera corríSa en la Habana en ^na 
de laa plazas públicas, con motivo de la coronación de Cár- 
loj8 Í^I. Laj pnníe;íá aplaza de tcjrop la construyp. , ep 1 796 ¿, 
]\íyíria!io Bosques, €71 aserradero ^míUo del iíio^.¿Zíw; (que a$i. 
dectón al sitio entre las calziakias d^ Monte yíJeiAraenajl.por 
los muchos aserradero!? que hábia en él y que después se co- 
noció píór eí Éasifero. Véase el inapa.), La . segiunda eeíij,yo 
af foüdo dé lá posarfá dé Cabrera, esquina de la calle del A- 

(t| ' A<mi tenemos el origetí delñóihbpé qú^e coütíerya a»ii íií Cá¿t$r¿ 
del Feáado, noy propiedad partioaiar. 



— 46*^" 
güila (1818). La tareera en ei'.cattjfpodei Miarte 'frerite^tlj^tí-. 
f¿ dé marte y Belona, [I825^d6]^ La cuarta en. la plaziA piin^ 
éipal^e iR%Íit [18*2^55]: y laqtiitlta q«e ee la-aUmal c^ns-, 
traída en' 1858 junto á la casa de Beiaefipenxáíai 

1761.~Se establece el estíanco de la h^VidíL f^war^cí q 
sambtimbia: lo que prueba lo muy ett-rao^íjua fie^liaílaba,J>UiS 
ró eLestanx^o haeta 1^03: síél^do mtiy üfamadoa los-, pueston^ 
del Penon. Sta, Clara y S- Lázaro- (ánieo que tal vez^^a exi$n 
te<5on áichá bebida.) Se catucljiyó: elhe'riiaioBoedifioio'de liir 
jReal íheioricbj llamado asi porque servia para jii^ fábrica dá^^ 
entonces monopolizado tabaco. ErwlBlT se' ^eelató libre la 
t^ent^idel tabaco, cesando dicha fábri<?» y? eá I8é(]í'setr88lad4> 
á dicho edificio el hospital' . militaf^í^e estaba en SaBb- AfíA- 
brosío: resultando así que la Habana posee uno de ♦ \m n^j 
jores y mas bien montados hospitales tni litares; del mú;]a(lia<'iC.' 

SITIO Y TpMA DE t A KABA?rA>'d^ 

i762r7-[S de Junio] E^reséptaae jpojr'bmovento dé la 'Bi,a'; "¡^ 
baña una formidable escuáára inglesa. cprnpug¿]l;(ijle ^3 na-' 
vios,.24:frag., 3 J?;rTjlp,tes,^3 bombardas, iO transportes y <>tros 
buques £nenpres,eótodp unas 200 velas tVipüladás con 18,000 
ii^iarineros, 3^ conducierijío 14,000 hopibres de. tropas» L^á .es-", 
cuadra epn^^da al Almirante Sir' Qeorge Pookock y el ejér- 
cito ai conde de Albemarle. (1). ' , ^ , , > . • 
Dia 7. Sir George Pockocjc finge uu desembarco a so- ' 
tavento dé la ciudad, mientras el conde de 'Albeíhar^')Po ve-.' 
rifica entre los rios de Bacuranao y Cojímár. El ' coronel D. 
Carlos Caro se presenta con un cuerpo de hombres á impe- 
dir el tránsito á este, pero es derrotado principalmente por 
los fuegos de una corbeta que ataca é .inutiliza el fu^i^^ de 
Oí^jímár. ■'■"■ ' ■■ ';' .^ ;' . " . . • .,-./.'" -'•/''-, .,s 

^ Fortifícase el cerro áélíLOabaMa cqu una trinchera dér f',^ 
carnes, la cuíilfi[e mandó destruir el dia 9: átribuyendpseí'r 
principalmente á esta medida imprudente las ventajas '/que . 
déSpues alcanzaron los enemigos. ■/' - ■, m r. 

* 8. Apódéransé estpk de la villa,de Qiianabacpá^' retí- ' 
ráüdosé á la BiaBana er ¿ÓjTonel Caro qiié^ljizarramenite |a 

(1) La guarnición de le Habana se compon ia de 810 hombres, de ca-i 
bÉtílcipia, 35Q0 de infantería, 300 de artilleria, 9,0p0íde marina y H,OQp. dp 
. milicias. toiál*2í7,61o; ^ . , ..w 



í 



ha bia defendido desde la lomiz^ del indio. • : ' ' ; ; v» . ': 

• * ' Sef maíida salir de la plazi^las bocas inútiles (religiosos, 
viejos, muger es, niños. &c.) 

' 'Los euelnigos JBorman un escuadrón de lOÓ dragoneé con 
tos caballos tomados en Ghianabacoa. ^ » ' ■ 

- Se «cha á pique uno de los tres navios qué desde et día '. 
7 «e^lMÍ>ia (Jolocado en la botíá del puerto para impedir i'&í^ñ- 
tri0?ia'ái% armada enemiga (1) J^bstiruyéndosé ademan aque- 
lla- cbn- Wna cadena de cables aboyada sobre 12 trozas y otrk* 
de hierro sobredóble üúüierdde trozas, 

• ■ ^Í)ia 9. Se 'retiran los enemi^s dfe' Guanabacoa 'para 
reimirse ál efércifo acampado eiítre al Morro y Cojírtiáir des- 
pués de hacer correrías por S. Miguel' de Pádi-oü y Stai Ma^ 
lia (lelJRosario. ' 

Dia 10. Paten la Chórreraj que después de xmaobsH^ 
nada defensa brecha por el fielejecutor'Di'Luís de' Águir 
y el éapítm dBínilicias B. Eafael de Cárdíénas, (2] hiMe^^ 
rrti4-deapMerari89 aquellos del fuerte pf»r la espresa 6rdeh' 
de abandonarlo que recibieron los defénsOtés;;''- 'P 

• pia 11. Se apoderan los enemigos d^l ¿erró de íá Oa 
6«í??¿¿ quefortifican contra la plaza y bahia. ^ ' .:• r'f'. . 

^' Treá bombardas enemigas hacen el fuego á la ciudad. 1 

Dia 1 / ^ de Julio. La trinchera dé la Gab^ífa y tres • ttá- 
vios enetúigos baten el Míírro, SJue defenáidó pof neí vaiietíté? 
comandante de navio- JJ: Lui»: Vicente Véíásco^ hizo úná glo- 
tifosa' resistencia, desmantelando los navíoisf y haciende cesar- 
los fuegos de tierra; ' ^ i, .';..'-]/. .. 
^ ■ Dia 3. Incendio en el reducto enemigo que áttrá a ditó^ 
-^Dos navios énetnígos apresatt dos fragatít^ españolas ert^' 
¿VMAriéL" ■ •• ' •=■ ' •' ■; ' - V • ' "' • '■ ■."''' 

Üia 16. Empiezan tós eóemigos ániliiár él Morro parít: 
volarlo. /_:. -\ 

( * Día 18.' Dv'Luití Aguiar con t^pás' d%*^enté'';de^^^ 
se apodera de la altura AeTaganana que tenia»- fóitíflcíada^ 
loff ^lüé^ítíigos, causándoles muchos muerdos; 18 prísi0;nero8 
y clavándole los capones y lüoríeros* v ^^^ ■ l q 

. Dia 21. Sale de la plaza un refuerzo de 1,500 hombr^s^ 
para «ocorrer el Morro: ataca lar batería jenemiga,ipsro.e8 re- 



(1) E' día 9 se echó ^ pique el 2? y el U el 3? cuyos nombres eran 
l^écTmne, Europa y Asia. ' 



chazado con pérdida d0 400 hombros. 

J>iü 26^ üros f aego9 déla. : Qabañn* e^haiQ A .píque^;}» fra* 
gata española Perla. 

Día 30. Bendición del Morra tomado dje asalto por la 
trecha de una hornilla qae voláronlos enemigos eiEitrí^íqiíft 
y^v^TS deilatarde: entupido. 0n (Seguida con»6f50hsOtBJ^?ft«f. Su 
oQmmámteVy. Luis Vi^ept^ ,Vela6co herifio de nmbd^^^n 
el,pe(Qho,efí qQnduiOida^ri'I^ttíu^a^ 4onde;e8ipir<a oan:.el víh 
lor..deio»íliéitoe^ á lasSájJiQríí^i 'Maeire tamWen heróioame»- 
te en I a refriega su seg^f^^ ej^:>M-arqjq;¿8 Qon^ale^. 

.Dia31- lií:co«deí<ísi<4Jben^rfe pii^a de»de el-.iMorro 
al can^pQ.:de; la Pqnta jr7le:r?^oríoce:pai?a«dÍ9poiaeir elia^jíW? 
i]Wdo,4lEia*afía^Íjteiciftdfa4.. ' 

Dia é de agosto. Se construye en la lomajd^ Sf(t<|9Pifi}^ 
d^í4fta^e^] íUník)b^tMia.4e l(íi^&Qtti>s*. — 

,Pja.í^ Í4l,^n^|nig9ré0tpW§eef8u. .QUi«telígfift^ 

l%pu.Dr|a¡5r:6.,í^?Jf©<?á5 npt»r¿d^jEilgob^rí^Stoff á^)\9iiis¡\9m tJiQ 
r^con^ocia dicho sitio dispuso 4i|icfendittr el: dia -S tWM^s- eaaaft 
que habia inmediaita^ aJ <ían3i{)2^men;1;o¡. .{\) 

iPiat^LO. £1 enemigo t^niendp listas su« bat^iriap ,para 
romper el fuego, envía. uup!arláiap.fíntafio algc^bemíidQr de .laív 
plaza^propQfliiéQdole oapitujapion; pero lejos d^ admitirla es- 
taenvia á d^piüjque: estaba FeeueitQádefendeirla, ha^ta «1 íil- 
tíino;e8tr€}mo, mandaudq .roaip¡5r elifuego á <poco irato* . 

, JDÁ^11..;M aipciaf^ecey Foijipeel eaecptigo UíBíf^í^gQ^viví- 
aimo.qM duró/ba&tí^ilasdoeideJa ta?de^0íi.¡qu0 elgQbeifftfi^i 
dor de la plaza manda enarbolar bandera de pítz, r^ooi^^iirtlmi 
wpa3, y.iSP|lir:al'8;aii!gen(to m^yor de. ia pl^^^a D. AqíOje^xo Ra- 
ipi,re?;!de Eeteno? competentQpgkejitj?;auí<>riíado -paraaooBdar 
con el enemigo los artículos de capitulación que propotii/aitjr 0I 
g^b^rnador Srado; y el gafigd^SíMarina-íMíquéis delRo^l Tras- 
porté. . : ' / 

Pí%^,12,f ..Qu^a;,^jueÉadf^'iaí9ft]^íuteíá<lnvique sejflitnó y 
sí?itó:rtdía8igjjie»te.s, ^ ' - 1 

. .ipijaiá, Toma^;Jfe?eliugi^ji^'pQ&^ippL:de la.>plft»dw 
pues de sesenta y siete diaia d^cia^i^» f^ 



•^1): iSesunuüTmaípa.ide ejsta fébhtt ésdstiaií'etirlos eéiará^ttroalttigliMiil 
auxiliar de Guadalupe (en la Seiba): la calle de la Salud, la de San Luis 
y «alzada del Monte; y algunas casas entre San Lázaro y la Zanja -y-en 

[2] Lon pertrechos que encontraron los enemigos.fn la jph%ñ .ifuMOii o^ 
figuentes: lO^oafiones de bronce, 250 ?idiBW^^<íiye, Aí>m&iMKtfHlQi!]broD^ 



/ 



. — 169 — 

Dia 15. Eutrégánsele los 9 navios qne babia en babía. 

Día 24. Salen de la ciudad las tropas españolas em- 
barcándose junto á la Puerta de la Punta en transportes in- 
gleses: y el dia 30 se hacen á la vela para España, condu- 
ciendo un navio al gobernador y su familia. (1) 

Dr. D. Pedro Calvo de la Puerta y D. Gonzalo Recio de 
Oquendo, gobernadores políticos por el pueblo español: Re- 

fidor p. Sebastian Peñalver y Ángulo por nombramiento 
el conde deAlbemarle. 

Diciembre. — Organizada la administración sale el con- 
de Albemarle de la Isla dejando el gobierno en manos de 
su hermano el mariscal de cainpo W. Keppel. 

Restauración. 

176S.— Dia 30 de Julio. Llega en coínision á la Haba- 
na el Conde de Biela grande de España y teniente general de 
los Reales ejércitos con 4 navios y algunos transportes que 
condueiaQ ¿OOQ hombres de tropa española al mando del ge- 
neral conde de 0-Reilly para tomar posesión de la plaza é 
Isla, restituidas á España á consecuencia del tratado definiti- 
vo de paz. celebrado entre la Inglaterra, la Francia y la Es- 
paña, y firmado en Paris el 10 de Febrero de 1763. [2] 

ce y dos de hierro y un gran número de pertrechos menores. Los efectos en- 
contrados (conesclasion del tesoro) fueron 5841 cajas de azúcar, 3384 zur- 
rones y 3 cascos de cacao; 123 fardos de quina; 8363 cueros al pelo; 3900 
idém curtidos; 475 tercios de tabaco; 4876 bultos de tabaco en polvo; 59213 
trozos de palo d« Campeche; 203 dichos de fustete: 78 idem de madera du- 
ra; 8 tablas de cedro; 7 zurrones de grana y 2 cascos de concha de carey. 
Los ingleses avaluaron en 14 millones lo perdido por España en esta con- 
quista. El pabellón del Morro lo enviaron á su Rey; asi como uua caja de 
dinero.quQse encuentro hoy en la Torre de Londres. En todo M sitio tu- 
vieron 290 muertos, 260 heridos, 56 fallecidos por heridas, 694 idem por en- 
fermedadeí», 120 eatraviados: total 1790 

[1] Durante este memorable sitio además de los mencionadas individuos 
se distinguieron B. Alejandro Arroyo, I). Francisco Corral, D. Manuel Frías 
que atacaron osadamente las trincheras áe la Cabana hasta llegar ú. ellas; 
Zaldivar que olvidó todos sus deberes por arrojar balas al enemigo: Ruiz (de 
Guana^ácpa) «lerrillerp valiente, muerto en un asalto que dio al enemigo. 
Pepe janato. (D. José Antonio Gómez) campesino do Guanabaooa, guerrille- 
ro que después de hazañt^ inauditas, tuvo una muerte miserable. 

(2) Este interesante tratado puede verse en los Tratados de paz y co- 
mercio del Sr. Cantillo, f Madrid 1843] pag. 486 á cuyo final se halla una 
ilustración. , Los articulos 18,20, 22 y 24 son los relativos á esta isla y la 
Florida, que fueron cedidas por la España á la Inglaterra en cambio de 
Cuba. 

22 



— 170 — 

— Favorable emigración de los vecinos de las Floridas 
á esta Isla á consecuencia de este tratado. — Se principian á 
reedificar el Morro y á construir los castillos de la Cabana y 
Atares concluido en 1767. Se traen de San Agustín de las 
Floridas las abejas de aguijón. [I] 

En 1772 se prohibieron los techos de guano en los in- 
tramuros. 

En 1777 se siütió un ligero temblor de tierra en la 
Habana [aunque tje dice sin embargo que diiró dos minutos] 
esperimentándose otro también muy ligero en 1852 [el mis- 
mo dia7 de Julio]: y se asegura que en los huracanes de 1844 
y 46 hubo también oscilación en el suelo. 

En 1783 llegó á la Habana el príncipe de Lancaster, en 
la escuadra del Almirante Rodney. 

En 1786 se estableció en los intramuros el alumbrado 
publico [en 1839 se estendió á los estramuros y en 1846 se 
introdujo el gas.] • 

En 1790 empezó, á figurar el caserío de Casa-Blanca lla- 
mado asi por el Gran opósito construido en 1589 el cual 
siempre se ha pintado de blanco. 

En 1791 se concluyó la actual casa de Gobiernq comen- 
zada en 1780, trasladándose á ella el Gobernador y las escrj- 
banias públicas (2) ^ 

En 1795 se estableció el Real Consulado que reorgani- 
zado en 1833 tomó el nombre de Real Junta de Fomento, 

En 19 de Enero de 1796 llegaron á la Habana de Sto. 
Domingo las cenizas de Colon; las cuales se depositaron so- 
lemnemente en la Catedral. 

En 1797 se construyeron las fuentes que habia en el Fa- 

[1] Además de las historias de Valdés, Pezuela y Gaiteras/ véanse las 
obras siguientes: "An aceount of the Spanish setlemennts i América. 
"Edimburgo 1762. (De la página 472 á la 612 se incluyen las relaciones 
del sitio y toma de la Habana por los ingleses: los documentos que contie- 
ne son: El Diario del sitio. — Capitulación. — ^Carta de Pocock al ministro 
de Marina, de 14 de Julio. — ^Otra de Albemarle al conde de Egremont de l2 
de Agosto. — Otra de Pocock de 19 da Agosto al ministro de Marina.'— Otra 
del ministro al mismo ministro, fecha 16 de Agosto.) "Papera relativo to 
the rupture with Spain: in french and inglisn'' Published by anthority. 
Londres 1762. — Poseemos una colección de 6 grandes láminas relativas á 
eite sitio, perfectamente grabadas en Londres en 1763. Tal yez en otra e- 
dicion acompañemos copia de algunas de ellas en esta obra. 

^2) En 1855 han sido separadas de la casa de Gobierno: en 1857 ha^ 
¿la casa tomada al efecto frente ár la Catedral* 






— iri — 

seo del Prado, á saber: la de Neptuno y la de los Genios (en 
las boca-calles de estos nombres) y en 104 se colocó la esta- 
tua de Carlos m Riecha por el célebre Oánova] en el sitio 
donde hoy está la fuente de la India; trasladándose en 1736 
al paseo de Tacón. 

En 1798 llegaron dos príncipes franceses uno de los cua- 
les fué el ex-rey de los franceses Luis Felipe de Orleans. 

1800* — Llegan á la Habana los sabios y célebres viage- 
ros barón de Humbolt y Bonpland: volviendo á visitarla 
el primero en 1804. 

1802. — [25 de Abril] Primer grande incendio de Jesús 
María que redujo á cenizas 194 casas. En 1828 (11 de Febre- 
ro) ocurrió el 2. ^ no menos desastroso. 

1802. —Desagüe de la ciénaga entre el Cerro y las Puen- 
tes Grandes, por el ingeniero francés Bailly. 

1804. — Empieza ¿'generalizarse el café sustituyendo á 
poco al chocolate. En 1748 se fundó en el Ubajay el primer 
cafetal de la Isla por D, Antonio Gelabert que hizo traer la 
semilla con objeto de estraer aguardiente de su cereza: pero 
de 1780 es cuando daba el verdadero fomento de es^a plan- 
ta con motivo de la inmigración á los colonos franceses de 
Sto. Domingo. En 1796 apenas habia 8 á 10 cafetales en la 
Isla. La espor1$icion en 1790 fué de 7411 arrobas y en 1792 
de 5104. 

1806. — Se concluyó el cementerio general. Antes se en- 
terraban los cadáveres en los cementerios que tenian cada u- 
na de las parroquias. En 1845 se comenzaron á construir los 
nichos. 

1819. — Primer vapor nombrado el Ifeptuno para viajes 
entre la Habana y Matanzas por D. Juan O-Farril (1) 

1827. — Construcción del Diorama que en 1830 se con- 
virtió en teatro: siendo destruido en 1S46. 

1828.— Primera ascención aereostática por el inglés Ro- 
bertson. "^ 

(1) Eñ 1823 hahia ya en la bahía 3 vapores y hacían viages & Bahia 
Honda. £n 1834 en que cesó el privilegio de esta primera empresa fse es' 
tablecieron otras varias entre ellas la de Batabanó á Cuba. En 1836 se pro- 
bó de establecer una linea üe vapores entre esta Capital y New-Orleans ha- 
ciendo al efecto algunos viages el vapor Nachez; pero parece no tuvo buen 
éxito» y hasta 1848 no se organizó formalmente ninguna linea. En 1850 
llegó el primer vapor desde la Península estableciéndose al año siguiente 
\i>é vapores correos. Desde 1843 recalaba ei paquete inglés. 



— 172 — 

1834.— ¡Serenos en intram^os, y en 1843 en los estra- 
muros. 

1838-— Cuerpo de bomberos. 

1846. — ^Alumbrado de ga^. 

1852 — Telégrafos eléctricos. 

1856. — ^Banco español de la ¡Eabana y desarrdlo de las 
empresas de crédito. 



■^<5^g^8§^:9^^ 



— 178 — 



Capitulo 15. 

Hijos, dk m Habana qüb sb han DiSTiNa^iDO por sus ta- 

^ ' / ' * LENTOS. 

Pueden figurar dignamente en el parnaso español los 
poetas Sequeira, Blanchié, y las poetisas Mendoza y Franehi- 
Alfaro. — En la historia se han señalado Arrate, Urrutia y 
Valdéé.— En la gramática el Br. Vidal.— .En retórica el Pbro. 
Mendoza.-:-En filosofía el profundo y virtuoso Várela, y en 
elocuencia Caballero, Escovedo, ílomay y Bermúdez. — ^T en 
la novela la condesa de Merlin. 

—En jurisprudencia los Urrutias, González, Ayala, Sans, 
Ponce de León, Góvántes, Escovedo y Bermúdez, en medici- 
na el profundo Romay; y en matemáticas Menendez y Soto- 
longo y Trevejos; y eñ química Estévez. 

Por su elevada categoría á que han ascendido se han dis- 
tinguido: el Arzobispo Peñalver y los obispos Palma y Reciño. 

— Consejeros de Estado: la Torre [D. Jorge María], A- 
Arango, Caro y Pinilios. — Ministros de la Guerra: 0-Farril 
y la Torre. — ^Oidores: Aréchaga, Calvo de la Puerta, Urrutias 

SL Bernardo, D. Ignacio y ü. Manuel,) Matamoros, Benitez, 
endiola, Govántes y O -Eeilly.- Auditores; Tágle, DeíJRey 
y Ponce de León. 

—^Intendentes: Cervantes, Betancourt y Ferrer. 
— rEn nailicia: losjgenerales Diaz Pimienta, Revillagigo- 
do (Virey de Méjico), Mopoz y Jaruco, 0-Parril, Zayas, Ür- 
rutía, Quesada, Hoscoso, Aristizábal, Montalvos, (D. Pedro 
y"I>. Juáó), Araoz, Marqués de S. Felipe y Santiago, y Con- 
tra- Almirante' Du^fuesne. 

—fee han distinguido como artistas: Bae;s, grabador del 
siglo pasado y Escobar, retratista. 



— 174 — 



APE]¥DICE. 



UN DU M M MlBMIlf - 



No bien resueua el estampido del bronce poco antes de despuntar el día 
cuando entran por las puertas de la ciudad los alegres campesinos, que con 
sus a^^ lastimeros vienen de las inmediaciones, á abastecerlos increados 
con todo lo que un fértilísimo suelo ayudado del arte, produce para sustento 
y regalo del hombre. Otros circulando por las calles ae intra y esteamuros, 
permanecen durante la mañana, ocupados en la venta por menor desús pro- 
visiones. A estas alborotadas horas los buques despachados levan sus an- 
clas para trasportar nuestros preciosos frutos á paises llanos; los vapores 
de Regla comienzan su incesante crucero de una banda á otra de la 
bahia, dsí como las guaguas [ ómnibus ] lo verifican desde Mariano á la 
plaza de Armas: los vaqueros y lecheros invaden las plazas;: los lijeros repar- 
tidores de periódicos serpentean por las calles introduciendo los periódicos 
por entre las rendijas de las cerradas puertas y ventanas; las iglesias van 
llenándole de ancianas, beatas y madrugadoras que corren í, la primera 
misa de la mañana; los encargados de la limpieza de la ciudad comienzan 
la higiéna tarea de despejar las calles de ctyones y barriles de pestilente 
basura: los cocineros salen con sus canastas á proveerse en los mercados, 
que progresivamente van llenándose de toda clase de gentes ocupadas en la 
venta por menudeo; las bodegas se abren para dar entrada á la multitud de 
jornaleros y obreros que concurren á ellas, bien á torwir la maiíaMt^Xn^n 
á desayunarse coa una taza de café, para marchar en seguida á sus respec- 
tivos trabajos. 

Todo va siempre en movimiento. Los mercados, los paseos^ el mu^le y 
el depósito del ferro-carril, y paraderos de diligencias ó berlitias, Van cu- 
briéndose progresivamente de gentes que concurren ora á. pa$ear la ma^Uk- -. 
ña, ora á embarcarse ó despedirse de los amigos que se ausentan de la ciu- 
dad. Las náyades vestidas á la negligé y tiradas por mueUes carniages, cor- 
ren á su elemento del Recreo, las Delicias ó la Elegancia: y lois ensayos de 
las cornetas y los tambores, el tiroteo de lo» tropas en in^trucciou en los 
recintos, \9a parcas y trios que van y vienen del campo, las volantes y qui* • 
trines de alquiler, y filas de carretones que comienzan sus estrepitosas ta- 
reas, van preparando el ruido que luego sigue en aumento. 

Oyense las siete: y los retumbantes tambores y cornetas de las guardias 

[1] Para corresponder en algún modo al titulo de esta obra presenta- 
mos este ligero articulo de costumbres, que da idea de la Haibana actual^ ob- 
eto de Is obra de que hemos Indicado forma parte este opúsculo. 



— 175 — 
que se relevan, se haoen oír en todos los ámbitos de los capital. La campa- 
nadas de los locomotores del ferro-carril, anuncian al pasagero la salida 
del tren para Guanajay [habiéndolo verificado una hora antes el de Güi- 
nes ó Batabanó, los niños se encaminan a sus escuelas y el empleado se 
levanta, y apoltronando su humanidad en un muelle sillón, toma su taza de 
café, fuma un fuerte tabaco y se ocupa en seguida de leer los periódicos 
hasta que almuerza y sale á su d?stino. Hora es esta también en que los is- 
leños (Duhoneros) comienzan á lucir sus elevados pulmones para anunciar 
sus aretes, sortijas, dedales, tijeras Jiñas, cÉ?c.;en que los fruteros empiezan 
á formar sus pilas y mesas, en que los mercaderes faltos Je quehaceres po- 
litiquean desde las puertas de sus establecimientos con los periódicos en las 
manos j en que las nuevas clases de agentes y negociantes de acciones for- 
man enjambre en el^dilatado tinglado del muelle anunciando nuevas accio- 
nes y primas. 

Suenan las nueve: y k esta hora varia el cuadro de aspecto Los vaque- 
ros tornan sus numerosas vacas á sus pastos, va por la calle de la Reina, ya 
Sor la calzada del Monte, como para acabar de obstruir el paso, interrumpi- 
incesantemente por multitud de carruages y caballos que van y vienen por 
ellas á estas horas: hordas de estudiantes salen de las clases universitarias, 
é invadiendo las calles se hacen ceder el paso por temor de sus juveniles 
travesuras. 

Las bellas dejan á estas horas á Morfeo para sentarse á la mesa dis- 
puesta ya para el almuerzo; á escepcion de alguna que otra madrugadora 
que hace su estudio de canto y piano, ó bien toma algún periódico para de- 
jarlo caer de las manes, si no contiene alguna novela, poesía ó articulo fa- 
vorable k su sexo: es asimismo la hora en que los enjaezados carruages de 
los funcionarios püblicos corren, encontrándose sus plateadas bocinas por 
las calles de 0-Reilly, Obispo, Muralla y Mercaderes [centros de agitación y 
ruido general] para llegar á sus destinos; y en que los tribunales y estudios 
de los letrados quedan abiertos á los litigantes. 

A las diez llega la confusión á su crisis: el aturdidor sonido del martillo 
en el taller del artesano, el del canto penetrante de los africanos ocupados 
en entongar, pesar, cargar y descargar los carretones de cajas de azúcar 6 
café: el de los monótonos temas del ambulante organista: el de la multitud 
de pianos que tocados por principiantes en cada manzana atormentan á los 
no dületantii el agudo pregonar de las fruteras y vendedores de ropa que 
pukilan por las calles; el continuo transitar de mas de cuatro mil cariruage» 
y de hombres de tudas edades que circulan en distintas direcciones, forman 
un cuadro dificil de pintar. Los litigantes, procuradores, oficiales de cau- 
sas con sus espedientes debajo del brazo, se dirijen á los tribunales ó escri- 
banías para dar á las causas el curso que las leyes recomiendan; las be- 
llas habaneras luciendo sus celebrados breves pies en las conchas de elegan- 
tes quitrines, ocupan las puertas de los establecimientos de prendería, mo- 
distas y tiendas de ropa (perfectamente surtidas de cuanto á su capricho ó 
vanidad pueda antojai-se) ya para proveerse de los enseres propios de sus 
distintas labores, ya para esplorar las novedades, poniendo en ejercicio la 
afectada amabilidad y paciencia de los dependientes. La bahía, las cercanías 
de la aduana, el muelle, ¡qué Babilonia! Túrbase la vista al contemplar el 
continuo y rápido movimiento de millares de buques de todos tamaños y na 
dones, que figurando espesos bosques con sus empinad as arboladuras, sur 
can las aguas de la bahía en todas direcciones, cruza ndose unos á otros 
girando sobre sí mismos, y describiendo toda clase de figuras geométricas 



— 176 - 
ya para atracar álos muelles y suñrir carenas, ya en fin para cargar 6 des- 
cargar. 

Velas hasta tres mil y mas toneladas procedentes de todos países y 
cargadas de preciosas mercancías, que desde muy temprano aparecían eñ 
la boca del puerto, aprovechan esta hora en que se monta un poco la alífe- 
ra brisa para introducirse en el puerto con regocijo de sus consignatarios 
que ansiosamente aguardan el arribo de estos bajeles. Entre tanto mil go- 
letas, botes y lanchas destinados esclueivamente á la navegación de cabo- 
tage y conducción de frutos y embarque de pasaderos, culebrean por entre 
los demás buques, avanzan, giran, se ensartan, viran é introducen por es- 
pacios al parecer inadecuados pai;a su admisión. . 

Tres sonoros toques en la campana mayor de lá Catedral anuncian lá 
hora del deseado descanso á los jornaleros y demás trabajadores, y á los por- 
tadores de reló su arreglo. La proximidad al palacio del Gobierno, Intenden- 
cia, Universidad, Almoneda y aun á la Aduana, centro de grandes negocios 
hacen que las espléndidas confiterías y neverías de la Dominica y la Mari- 
na, el magnífico café y nevería de ^m7Za^a y los establecimientos de soda de 
la Columnata y la Imperial sean invadidos por enjambre de sedientos y 
golosos, que á estas calorosas horas, procuran refrigerarse con agradables 
granizados, agraces 6 riquísimos pastelitos. Los activos agentes de bolsa cu- 
bren las cercanías de Sto. Domingo pregonando las primas y las nuevfis 
empresas. 

La una. Hora solícita [en Iqs días de fiestas) del elegante y fino para 
cumplir con las visitas de etiqueta, y de la encantadora beldad par^ recibir 
la de su apasionado, á quien los minutos antes han parecido años. Las 
frutas y refrescos hacen dar treguas á los quehaceres en horas tan fatigosas. 

Las dos. Vuelven ya los obreros á sus trabajos, en tanto van desocu- 
pándose las oficinas, cerrándose los bufetes y retirándose éste á los baños, 
aquel al hotel del Águila de Oro, y estotro al seno de su familia. Mil yolanr 
tes Simonas paradas en el depósito del ferro-carril anuncian la próxima lle- 
gada de los trenes de pasageros. 

Las tres. Las opíparas mesas empiezan á ser honradas; y hasta las 5 per- 
manece la población con alguna menos agitación; mas desde esta hora vuel- 
ve progresivamente á reanimarse aunque de un modo diferente. Los place- 
res sustituyen generalmente á los trabajos, y quien desde bien temprano sa- 
le á respirar un ambiente mas puro, ya en los campestres barrio^ del Cer^p 
y Jesús del Monte, ya en las poéticas Puentes Grandes, Guanabacoá y Ha- 
rianao, Chorrera, ó bien en el Paseo Militar 6 jardín de Peña! ver; quien 
antiguo parroquiano del mentidero ocurre devoto á su feligresía: éste puro 
clásico se encamina á ver los adelantos de las obras públicas, la fábrica del 
gas, la estación del telégrafo eléctrico, el hospital militar, el salón de 0-Do- 
nell, (antes Alameda de Paula), ó el Roncali, el despejado muelle: ó bien 
las empinadas fortalezas de la Cabana, del Principe ó del Morro, donde en 
espléndido panorama seofreóe ala vista una dilatada ciudad rodeada de ar- 
gentadas aguas y pintorescos collados, lujosamente alfombrados por uoa . 
rica y lozana vejetacion, esmaltada por los colorantes rayos del moribundo 
Febo. El enjambre de agentes de bolsa, que de mañana se asentaba en el 
muelle y al medio dia hervía en la plazuela de Sto. Domingo, establece sus 
reales en Escaurlsa y Tacón hasta hora bien tarde de la noche. 

Mil elegantes carruages de todas clases conduciendo las deidades haba- 
neras, ocupan en forma de cordón el dilatado paseo de Tacón y después el 
Isabel II, donde las espera una fila de gallardas jóvenes solo para el des- 



- IH - 

consuelo de verlas pasar fugitÍTas cuatro 6 seis veces: mientras que por uno 
de los estremos del último paseo se vá atravesar un ¡fúnebre carro 
conduciendo á la última morada al que ha dejado de existir. ¡Tal es el dra- 
ma de la vida! 

Tocan las oraciones j cada cual toma distinta dirección; esta por estar 
ya vestida de vutUo en blanco se dispone á pagar una visita de cumj^lo-y- 
mienio; ó á visitar á alguna que ha dado á luz un niño [mas claro á criticar 
el canastillero], ó bien á ejercitar su lengua de paloma en algún velorio ó 
vidtf^ dQ i«}yf ^: fiquell9f f^^aida po^jvii^mAliQo f^mp 4e . }a liueim'^e . enca- 
mina háci^. la retreta. jSst^e nipvidopor tilmidos anuncios . ^e ^irije i . a^na 
fuñdibn teatral cc/n que suelen distraernos los s^llintanquis. ^qüél 'mVitadd 
concurre á una tertulia en qiie- una- amable ' beldad hé!ce «lencaiítox^ón su 
brillante voz 6 prodijiosa ejecución de"" irresistible» danzas cubanas en el 
piano; estotro mas positivista se dirige á oir instructivas lecciones en el Li- 
ceo artístico y literario. Los espléndidos establecimientos de las calles de la 
Muralla, Obispo y 0-Reilly, así eoímoi^lrltérijaoso mercado de Tacón, brillan- 
temente alumbrado por gaseosa y nítida luz, se cubren de compradores y 
curiosos que se estasian ^miran^lo las{u:ecio^^^ade^que;ei^pjierran. 

Oyense las nuevej' y co^hcluííos, los^ melodioso^ ísbb la retre- 

ta, vuelven los sedientos y goloso? 'á* iñtind^r ia éspWoosá,* Lb^a 6 sea ca- 
fé de Arrillaga pára'^itar sus -añuaados « helada * y éhcMblat^' m Dominica 
^la Marina para goza» de»}9 bien .iQQnf9Cctaiitado«<diilpés, '4a jMperial y la 




para ' satísfa'cer' lás'iúisüíáfe exi^cbólas áe dirijen al 
hermoso y elegante <ítJ^ de E8oat4r22a'(fé>»¿fól;-t^i«; déSdé^por la tarde que se 
llena de ociosos),.^'^ las 09nfiteríaü,yí jl^Veí:^!*!^^ Tq^c^ ty. derlas Delicias. 
A las diez seyencrjizarp^iT; las caladas del Cerro, de^«sus del Monte 
y de M.&ntaLfiol tas aua'^ás welos tnamor^ hape el amante ¡sa saludo á 
su encanto y la numerosa', jjóblaéíoh ;Éferfebóge,'yy¿Íi&ose sóIq 'desde media 
hora después la vois^ del^vi^Aiíto te^o y^cénthielá»' de ks fbréalezas. Solo 
se vé abiertfb algalia <|ue oti*aic|i8a'qae"9sperail^i^miÍia. asisten te á alguna 
diversión. El cruj^^i^te carruaje l*ft<»e temblar' l^..f ojearías call¡e8 y anuncia 
la llegada. Mientras los jóvenes reunidos se prej^aran para entregarse á Mor- 
feo; ipobre vestido (íe^Wí^mo^'Mféiítfás ÜÍ6 dálídas sé'ocú|^ti de la mis- 
ma operación (pobre vestido de las otras damas y délos hombresl 



>OOOCOOCOOOCí 



23 



-m 



\ 



h 



Terminaremos «sta ligera descripción de la Habana re- 
produciendo el sohetó con qne terminó la soya el elegaat;^ 
historiador D. Martin Félix de Arrate: 



SONETO. 



Aquí suelto la pluma ¡ó patria amada, 
NoHe Rabana, ciudad esclarecidáí 
Pues si harto, bien volaba presumida^ 
Ya eis justo sé retire avergonzada. 

Si á delinearte, patria venerada, 
Se alentó dé mi ¡jülso mal regida, 
Pjpco hace en retirarse j?a corrida^ 
Cuando es tanto dejarte mal copiada. 

Más ni aún asf ha logrado desairarte; 
Pues si tanto hijp tiiyo s^bio y fui^rte 
En las palestras de Minerva y Marte 

Te acreditan y exaitan, bien se advierte 
Que doiide han sido tantoé á iltistíárte, 
Npjbe de bastar yo solo á oscure^éj^e.. 



► 



-m.^ 



nmtAT AB NOTABLES. 



PAdSlÜÁ. Ll^IA. 



diob; 



tales 

celebraron. 

situado. 

1816 

1833 

2217 

mapa 

Rancho. 

Maroto. 

Silveras. 

Huet 

67.105 

huerta 

129 

Don 

tortillas. 

Leche. 

casas. 

finem 

María Cepero 

Mariana Galino. 

Vidrios 

Zaldivar. 

atravezado. 

reconstruyó. 

1812 

Superficie (intramuros) 

formando un octógono 

su interior. 

inyectivas 

6 sean 4} pulgadas* 

1849 ^^ ^ 

Marliani. 

bórrese 

Blandino. 

Para el fin que han 

te-nido 

En la p&g. 55 linea 19 dice: "La cruz que hasta 1848 se veia en la plazue. 
Ift de S. Agustín en el punto en donde se colocó una fuente fué construida^drc- 



4 


vi 


tal 


7 


16 . 


eelebró 


11 


34 


. ssituado 


14 


29 


1810 


15 


5 


1843 


15 


nota 


3319 


Id. 


Id. 


cuadro 


19 


31 


Rancio . 


30 


15 


Moroto 


Id. 


nota 


Silveiras 


37 


nota 2? 


Huert 


43 


nota 


68.850 


43 


7 


puerta 


44 


1 


46 


nota 2? 


De 


49 


nota 


torloUllas 


31 


10 


Leehe 


Id. 


Id. 


calles 


53^ 


30 


flem 


Id. 


31 


María á Cepero 


67 


34 


Isabel Gamborino 


67 


última 


Viários 


68 


nota 


Zaldival 


74 


26 


atrazando 


Id. 


29 


reconstruhó 


75 


23 


1$12 


85 


25 


Superficie 

y formándose un 


Id. 


6 






octogamo en su in- 






terior^ 


124 


14 


invertivas 


139 


17 


ó sean pulgadas 


65 


36 


1851 


70 


16 


Marmiani 


65 


13 


después 


04 


nota 2? 


Blondino 


113 


18 


Para t^l fin de 



— 1^9 - 

y debe decir: la cruz de cMiravaca qué hasta ahora 40 años existia en la rinco- 
nada que forma la casa-establecimiento de Maravillas y S. Agustín, fué colo- 
cada 4^,1 pues la urna que en frente de la puerta de dicho exconvento se Tela 
hasta 1848, fué construida para colocair un magnífico cristo crucificado que 
se veneraba por muchos poniéndose á la pública espectacion todos los vier- 
nes de cuaresma y especialmente los jueves santos hasta 1820. El indicado 
Sto. Cristo era unaobr|k.dbejq|^^le)fttel^ctiltAir|(,,'y<«tt^ el Sr. Obispo Car 

saus lo cedió á un fraile dominico de Óhío, que lo llevó á dicho estado anglo- 
^ americano. Hoy el indicado fraile es obispo de California. 

^ £n la página 33 linea 24 faltó decir: — El núm. 1 15 representa el área de 

* la estancia de D. Pedí» de las Heras, que dBáiMbB pasó á sitít de^D. IkfoA^áe 

la Barrera. 



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: Eli la librería de la calle de la Obra- 
pia Il^^I• 115, ademas de esta obra, se 
,^^ - hallan las siguientes: ^ 



. ^ AíaTMETICA TEOBIQA PRACTICA MERCANTE, por D. José 

QJiverjr Sráyo* ■ 

, , ÍIÉQRICÜLTÜRA CÜ.BÁNA; 6 sea cultivo d? jardines 4¿ ía isla ¿e 
Oul)a;porÍ),J'o8éB'. Sierra. , 

BL VALDEJVÍECüM DE LOS ErÁCENDAI>OS CUBANOS, guia prác- 
tica para curar, la mayor parte de las enfermedades y principalmente las que 
se padecein en esta isla, con la propiedad curativa. de sus plantas; aumentada 
esta nueya e^dicion con la parte práctica de la medicina homeopática. Con- 
tiene tajnbienrlps ingredientes necesarios par;a la formación de un botiquín. 
Esta, obra es dé ía mayor importancia^ para los señores hacendados; para el 
pronto socorro de sus neg^fidajs en caSo de enfermedades, mientras llega ej 
wédíco í tomo en 4? Qn pasta 15 reales. 

. PA:RA COMER SABROSO^ manual del cocinero cubano y repertorio 
escogido, de los n;iejores tratados sobre esta materia, publicados hasta el dia, 
Arreglado al uuo, costumbre y temperamento én Cuba> aumentado también 
con un tratado de dulqeria y pastelería, también cubano, en donde práctica- 
menté y ;j,on la mayor claridad, se enseña el método 4e hacer dulces con to- 
das las frutas de éste suelo, como igualmente natillas, cremas, &c. &c. sien- 
49, el i^úipero de platos sabrosos y demás composiciones diversas de 728.— 
Consta la obra de un ton^o con láminas, én pasta 12 reales. 

teneduría be LIBROS, al alcance de todos, enseñada con mucha 
^laridadjcouiUQdelos de los asientos &c. dso, 1 tomo. 2 rs» Id en pasta 4 
reales.' 

OBRAS JOCOSAS, festiva? y.satícicas de Quevedó, 2 tomos con el re- 
.tjrí^to, del autor 4 rs. . 

HISTORIA, del reinado de los Reyes Católicos, D, Fernando y J)a. 
Isabel por Pj;escQtt, traducida deloriginal^por Sabañ y Larroy^, átomos en 
4? edición de liuo 4j)s. ... 

LAS MEMORIAS de ultra-tumba por Chateaubriand, 6 tomos en 4? 
con el retrato del autor su facsemili y la vista de su sepulcro 5 ps. 

MANUAL PE PRACTICA PEDÁNEA, por Eugenio de Coloma y 
Cjarcés: obra útil á los Sres. eaj>i tañes y tenientes de partido, pues tiene el 
modo de actuar encausas criminales, diligenciar las órdenes, formar espe- 
dientes, docümentb3, testamentos, correspondencia oficial, modo, de llevar 
un archivo con formulario para cuanto pueda ofrecerse, su precio 4 ps. 2 rp. 
y en pasta 4 con 6. 

jHISTORIA de la isla de Cuba por pezuela, comprende la historia de 



— 182 -^ 
esta grande Antilla, desde su desoubrimiento hasta el fin del gobierno del 
general Taoon, un tomo en 4? grueso, en pasta 4 ps. 2 rs. 

VIAJE A LA HABANA por la condesa de Merlin, un tomo 2 rs. 

EL SBCRBTARIOESPAÑOL, ósea retórica epistolar para escribir 
y contestar todo género de cartas, un tomo en 8° 6 reales idem en pasta 
un peso. 

. , .;.^!LtPAi;BTO E3PAÑ0L adornado con ñgur,as dar» qqé los >iIño5 por 
medio dé juegos divertidos aprendan á leer, un tomo ^ reales y por docenas 
ao realeos. . ' , , > 

' ei^TILLA RUSTICA 'poank \éé agricultores cübánoe, W pféci6 4 til. 
sencillos. . . . , 

EL OIYILIMDOJV, ^t Lióáikrüikie, uá iomo hti 4? con retratos 
un peso. 

LAS FIGURAS DE LA BIBLIA, dos tomos con láminas, buena pasta 
12 reales. ,.,. , . ., 

ARQUEOLOGÍA: que comprende; el órfgenile los coñocinüe^tos bii- 
manos, Etica, Griega, Romana, Cartaginesa» JI^ebr^a,,y délos, d;^in^ pueblók 
de la ¿antigüedad. Afrqueologia de ía literatura en g0nér^l, ititores CÜwjcps 
de la antigüedad. La arquitectónica» la plástica» la gráfica, 1¿ nuiñisídátiica, 
la heráldica fetc, 3 tomos 12 rs. 

DICCIONARIO GENERAL, de la lengua castellana, él más susctñtó 
en sus deQniciones, j el mas uniforme en ortografia, (con átréglo al de 1& 
Academia de la lengua), contiene además el nombre de todó9 los pueblos de 
jEspaña, cotí éspesificácton de la distiancia que se . hallan de las capitialésde 
^oViucia: contiene mas que todos los publicados una infinidad de voces nütj- 
Vas, entré ellas gran numero de americanas por uña sociedad de ' litéri^td^s, 
bajo la dirección de D. J. Caballero, 1 tomó en foKo grueso, buena pas.taé ps. 

LAS FLORES DEL paraíso, por la Sra. Da. Robuatiaña Amiño, 
contiene tratados de religión j moral, deberes y obligaciones para odri Dios', 
sus padres, la ^ociedad, <&o, la moral en acción, cuentos para inspirar amor 
á la virtud, la historia de lóaniílos célebres, varias leyendas religiosas y o- 
tras muchas cosas para lectura provechosa á los niños, un tomo en pasta' 5 
reales. 

AGUINALDO REI^IGIOSO. Composiciones en prosa y v^rso escogidas 
de autores célebres contemporáneos, sobre educación y moral, un tomó en 
pasta 1 pesó. 

^ EL DIAMANTE DEL CATÓLICO, obra dedicada á tos tiifló» de la ifir- 
la de Cnba, un tomo peque.fíito, encuadernado y dorado cou primor, con lá- 
minas, y colocado en su estuche por 3 rs. [la pasta vale masj ' 

LA MANO DEL MUERTO, continuación del Conde de Moñté-Criíto 
por Alajapdro Dutíias, '¿ tomos 4? con láminas 12 rs. 

TRES HOMBRES FUERT?BS, por el mirtno autor, ün tomo 3 rs. 

ALK^A. PAULI, por el célebre Paul Feval 2 tpmqs 4 rs. 

EL OFICIAL DE MARINA, por el jocoso capitau Marráyat, 2 tomos 
4 reales* . . , 

EL DOCTOR HERVE Aü, por Julio Sandeau, 2 tetaos eu 8? 4 rs. 

NUEVO TRATADO DE LECTURA GENERAL, en qué por ñn mé- 
todo ideológico, se aprende con mucha facilidad y prontitud á leer simul- 
táneamente lo impreso y manuscrito, ya en prosa, ya en verso, un tomo en 
4?6rs. 

RAMILLETE DE DIVINAS FLORES, escogidas eu^ el aellcjosdjftiv 
din de la iglesia para recreo del cristiano lector, nueva edición 'aumentada, 



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— 1^5 - 

del quinado de la Pasión de. Cristo, y de la noven^ del; Sfuiijísimo Sacra- 
mentó/ ím tomó, linda mstá adornado! con 16 láñiinas finas un peso. 

pÓBLÉ ORDINARIO DÉ tA MISA. En ratin y castellano, y varias 
oraciones para unirse con el sacerdote y particüpar de los diferentes sacri- 
ficios qué se renuevan en ella, aumentado con el ejei^eicio cotidiano^ las me- 
ditaciones para la confesión y coinunion, la novena al Santísimo Sacramen- 
to, y otras muchas cosas útiles al cristiano un tomo buena pasta y con lá.» 
minas un peso. . 

EGERCICIO COTIDIANO de diferentes oraciones para la confesión y 
cocbttíiión á la Santísima virgen y otros santos, con el ejercicio d? la santa, 
misa, el quinario de la Pasión de Cristo y la noveua ál lautísimo Sacramen- 
to, iin tomó pequeño encuadernado de lujo con canto dorado y láminas 
uu peso. 

I^EVOLÜCION HISPANO-AMERICANA por D. M. Torrente,. im- 
portante obra escrita con los datos que han suministrado los personages que 
figuraron en uno y otro partido. Ilustran la obra muchos planos, 3 tomos 
en 4^grtie80s. buena pasta 4 ps. 4 rs^ 

VOZ DE LA NATURALEZA, colección de anécdotas, noyelaa é histol 
*. agradables y útiles á. toda clase de personas 4 tomos en buena pasta 
mmas, 10 rs, ^ 

AVENTURAS DE CARIO MAGNO, y de los 13 pares df Francia, 
tomo en pasta 5 rs. 

LUNARIO T PRONOSTICO PERPETUO, Id. id. id. 

ISABEL O LOS DESTERRADOS DE SIBERIA. Id. id. id 

BERTOLDO Y BERTOLDINO Id; id. id. 

ANATOMÍA DESCRIPTIVA. Esplicacion clara de todas las partes 
que se comjione el cuerpo humano, uu tomo con 400 figuras que esplican 
huesos y ligaduras, &c. á pe. 

DISERTACIONES sobre la historia de la república megicana por Ala- 
1, un tomo en 4°. buena pasta con láminas un peso. . 

PARALELO entre un general y un almirante, un marineroy iin solda- 

un tomo 4 rs. sencillos. 

HISTORIA de Bértoldo, Beirtoldino, Marcolfa, y Cacaseno, continuado 

el Tío Camorra, un tomo en 4? ilustrado con láminas, un peso. 

HISTOIUA física y poUtica de la Polonia con Un mapa todo por dos 
I aenciUos. 

ATLAS GEOGRÁFICO DE LA TIERRA un tomo con muchos mapas 
• peso. ' . 

DERECHO CIVIL TPEN^LDÜ ESPAÑA, con la historia de la le- 
' ación española por Gbméz de la Serna y M.Móntal van, segunda edición 
mos, buena pasta, veinte rs. 

MANUAÍ- DE ESCRIBANOS Y NOTARIOS: un tomo en 4? buena 
tadpcers.. ^: : ; , :•: ; 

KORMüíiARIO MAGISTRAL y memorial farmacéutico pol- Cadete dos 
tps, un peso. 

AÍítrARlOS DE TERAPÉUTICA, de materia médica, dé farmacia 
^ toxicologia con las recetas de ks huevos medicamentos ptíf Bóuchar- 
jdqp («me» un peso, sidi en .pasta doeew.. . • 

ECONOMÍA FISCAL, oitíncila de hacienda, aplicable á todos los Pue- 
5, épocas 6 instituciones pwr. Pasaron y Lastra, un tomo 4? pastado^ 



EL SOL DE ZARAGOZA, novela histórica, dos tomos un peso. 



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— 184 — 

LA LÉQÉPIiDINA DE SAN JUAN", tres tomos, doce reales, 

LA GitAN ARTISTA Y LA GRAN SEÑORA, 3 tomos W, reales. 
. '^' AURORA, historia de una pasión, dos tomos 6 rs. 

EL FRUTO DE UNA APUESTA, un tomo con láminas 4 rs. " 7 
' EL PASATIEMPO DE LAS DÁ.MAS, 4 entrega con láminas dooem 

EL LENGUAJE DE LAS FLORES, método de cultivarías y de for-^ 
líiar ramilletes para hablar y escribir por medio de ellos, uü tomo en pasta' 
de lujo 10 rs. 

TRATADO DE METALÚRGICA, ó sea el de trabajar los metales, un 
tomo con láminas 10 rs. ^ 

ARTE DE EMBALSAMAR los pájaros, cuadftpedos, peces,* repujes, 
&c., con la preparación de los ingredientes, un tomo 3 rs. f ' 

MANUAL DÉ HISTORIA SAGRADA, 6 compendio histórico áel an- 
tiguo y nuevo testamento, por Éonnechose, traducida ál castellana por Villa-. 
Campa, un tomo en 8° grueso 1 ps. . 

química aplicada á las artes y oficios, 3 tonips <^n muchas láminas, 
4 ps. 2 rs. 1 

VIDA DE SAN JUAN DE DIOS, edición ilustrada con láminas fipas, 
iu precio 2 rs. ' ■" 

VIDA DE SAN FERNANDO REY DE ESPAÑA, Id. id. íd. . ' * 

ID" KM DE S^NTA FILOMENA, un tomo 4 rs. 

NOCHES* ROM ANAS 6 el sepulcro de los Escipiones, un tomo 4 rs. 

NUEVO MANUAL DÉ LAS ESCUELAS PRIMARÍAS, medianas y 
normales, 6 guia completa de maestros y maestras; que contiene 1^ esposi- 
cion de los principiantes y de los métodos de instrucción, y educácíqn po- 
pular de todos los grados, aumentado con las disposiciones que rigen en la 
isla de Cuba sobre la enseñanza, un tomo en 4? 10 rs. 

. EL PORQUE DE TODOS LOS FENÓMENOS qué;?e observan ep la 
naturaleza, un tomo 4 rs. 

LA VIDA DE FRANKLIN, un tomo 4 rs. 

RAFAEL Y LA FORNARINA, Id. id. id. 

LA PRONUNCIACIÓN FRANCESA, sin maestro, 2 rs. ^sencillos. ' 

Mapa de la Isla de Cuba. 

POR . . 

D. JOSÉ M, DE LA TOREE. ; 

El m^s exacto que se ba publicado, conla última división territorial, to- 
das las lineas de ferro-carriles construidos, en construcción y en proyecto 
hasta el pr^s^nte afío de 1857; todos los puntos surgideros é&c., ¿major 
parte de las fincas, como ingenios, cafetales, haciendas Se, los (siininos to- 
muñes, seryeatias <£rC'; el mapa antiguo dé loe indtoéy j multitud de datos y 
noticias de la mayor utilidad para toda dase de personas curiosas, al préói<^- 
de 2 rs. y 3 iluminado. Igualmente el ^tonp ¿le ?a ciueZo^ cíe Zt» íftidana y 
stts ¡>arrios estramurQS,Gon losnúmjeh)6 d^ las oásas y lairécieiite diVlsion 
de distritos y barrios. íí?o., á 2 r». y 3 iluminado. ' ^^ 



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